La serie de historietas "La Familia Ulises", creada por el guionista Joaquín Buigas y el dibujante Marino Benejam para la revista TBO en 1944, se erige como un pilar fundamental del tebeo español de la posguerra. Su éxito radica en la presentación de una familia de clase media, reflejo de la sociedad de la época, con la que miles de lectores podían identificarse.
La familia estaba compuesta por el patriarca Don Ulises Higueruelo, su esposa Doña Sinforosa, la hija mayor Lolín, los hijos menores Policarpito y Merceditas, la abuela Doña Filomena (madre de Sinforosa), y el leal perro Treski. Esta estructura familiar, con sus dinámicas y conflictos cotidianos, proporcionó un terreno fértil para innumerables historias que resonaron con el público.

La primera historieta de "La Familia Ulises" apareció en la etapa sin numerar de TBO, alrededor de octubre de 1944, titulada "La posada de los asnos veloces". Sin embargo, se cree que la primera en ser dibujada fue "El gran petardo Terremoto". Inicialmente, la familia contaba con ocho miembros, incluyendo un niño rubio que desapareció sin explicación en 1950.
Joaquim Buïgas, editor y director de TBO, fue el guionista original, y Marino Benejam el dibujante, quien a veces firmaba como Rino. Buïgas escribía los guiones en catalán, y Emilio Viña se encargaba de la traducción al castellano. En sus inicios, la serie se caracterizaba por una acidez y crítica social notables, llegando a incluir dosis de violencia, lo que la acercaba a la línea de publicaciones de la editorial Bruguera. No obstante, la normativa sobre publicaciones infantiles de 1952 obligó a suavizar estos aspectos, un cambio que se acentuó tras el fallecimiento de Buïgas en 1963 y la sustitución de los guiones por Carles Bech.
Benejam dejó de dibujar la serie en 1969 debido a problemas de salud, siendo reemplazado por José María Blanco, quien imitó su estilo. Blanco continuó dibujando "La Familia Ulises" durante diez años, hasta diciembre de 1979, con una breve interrupción en la que Salvador Mestres se encargó de los dibujos. En el nuevo TBO publicado por Ediciones B entre 1988 y 1998, aparecieron nuevas historietas de la serie, realizadas por Víctor Mora, Josep María Blanco y Joaquim Cera, además de reediciones.
Los personajes de "La Familia Ulises" también protagonizaron portadas y fueron la inspiración para la serie "La familia Rovellón", una parodia actualizada. La última aparición de la serie se produjo en 2007 con una historia de 46 páginas guionizada y dibujada por Alfons López, ambientada en Barcelona.
Personajes Principales de La Familia Ulises
La riqueza de "La Familia Ulises" reside en su elenco de personajes, cada uno con sus peculiaridades y aportando un matiz cómico a las situaciones:
- Don Ulises Higueruelo: El cabeza de familia. Un hombre bajo, grueso y calvo, de carácter amable, educado y optimista, aunque a veces torpe y conformista.
- Doña Sinforosa: La esposa de Ulises. Preocupada por las apariencias y el "qué dirán", intenta mantener una pose de gran señora que no siempre se corresponde con la realidad.
- Lolín: La hija mayor. Un tanto cursi y banal, en edad de encontrar pareja.
- Policarpito y Merceditas: Los hijos menores. Aunque traviesos, destacan por su buena educación y aplicación en los estudios.
- Doña Filomena: La suegra de Ulises y madre de Sinforosa. De origen humilde, su incorrecta pronunciación y apego a remedios caseros son fuente de humor. Es el único miembro, aparte de Ulises, que ha trabajado y actúa por iniciativa propia.
- Treski: El perro mascota de la familia, pequeño, blanco y de raza indefinida, es inteligente y bien educado.

Entre los personajes secundarios, destacan:
- Don Paco: Amigo adinerado de la familia, feo y anticuado, considerado un buen partido para Lolín a pesar de la reticencia de esta.
- Fernandino: Amigo de juventud de Ulises, un vividor que se aprovecha de la buena fe de la familia para obtener dinero.
- Gumersinda: La portera, encargada de recopilar y difundir chismes sobre los vecinos.
El Legado de La Familia Ulises
"La Familia Ulises" no solo fue una serie cómica; fue un espejo de la sociedad española de la posguerra y su posterior desarrollo. A través de sus viñetas, se reflejaban las aspiraciones, las dificultades y las pequeñas alegrías de una familia que luchaba por ascender socialmente.
La serie se distinguió por su humor blanco y amable, evitando la mordacidad y los conflictos exacerbados de otras series familiares. Las historias, aunque poco aventureras, eran reposadas y centradas en el día a día, tocando temas como el estraperlo y las penurias de la época con una crítica social moderada. La calidad de la serie residía en la observación detallada de la vida real, la finura de los diálogos y un humor basado en situaciones cotidianas, coincidencias y malentendidos.
¿Quién Fue el Verdadero Ulises? ⚔️ La Historia Brutal que el Mito Nunca Contó | DOCUMENTAL NARRADO
La estructura familiar como eje narrativo fue un acierto que garantizó la identificación del lector. Las distintas franjas generacionales permitían explorar diversos registros, desde las travesuras infantiles hasta las preocupaciones de los padres y las manías de los abuelos. "La Familia Ulises" se convirtió en el arquetipo de este subgénero dentro del cómic español.
La serie se prolongó durante casi cuarenta años en la última página del TBO, convirtiéndose en una característica gráfica y temática de la revista. El protagonista, Ulises Higueruelo, aunque da nombre a la serie, comparte protagonismo con el resto de la familia, especialmente con Doña Filomena, cuya sabiduría popular y peculiar forma de hablar aportaban un toque distintivo.
A diferencia de las series familiares de la escuela Bruguera, donde los conflictos eran constantes, en "La Familia Ulises" la relación entre los miembros era armónica y colaborativa. A pesar de las apariencias y las pretensiones de la clase media emergente, la serie ofrecía una visión afectuosa de la realidad, donde los incidentes, aunque numerosos, rara vez desembocaban en desgracia.
La calidad indiscutible de "La Familia Ulises" se manifiesta en su capacidad para reflejar situaciones de la vida real con una extraordinaria precisión, logrando un humor fino y original que ha perdurado en la memoria colectiva del cómic español.
