Mortadelo y Filemón: Nacimiento y Evolución de un Icono del Cómic Español

Francisco Ibáñez, un nombre sinónimo de humor y cómic en España, dio vida a Mortadelo y Filemón, una serie que se convertiría en un pilar del noveno arte patrio. La primera aparición de estos entrañables personajes tuvo lugar el 20 de enero de 1958 en el número 1394 de la revista Pulgarcito, bajo el título genérico de "Mortadelo y Filemón, agencia de información".

Desde sus inicios, la serie se concibió como una parodia del género de detectives, con historietas cortas de una a cuatro páginas. Los protagonistas estaban claramente definidos: Filemón, un hombre colérico, con tan solo dos pelos y en el rol de jefe; y Mortadelo, un hombre alto y calvo, con nulo sentido común y una asombrosa capacidad para disfrazarse de cualquier cosa, siempre a las órdenes de Filemón.

En sus orígenes, Mortadelo y Filemón eran una parodia del doctor Watson y Sherlock Holmes, respectivamente. Filemón, jefe de una agencia de detectives, contaba con Mortadelo como su único empleado y ayudante. Las primeras historias, en blanco y negro, seguían un esquema sencillo: alguien contrataba los servicios de la agencia, pero al intentar cumplir la misión, se producía algún equívoco que desembocaba en un completo fracaso. El descubrimiento del error solía terminar en una persecución o en alguien desmayándose.

El estilo gráfico de estas primeras aventuras era muy fiel al de Manuel Vázquez, una influencia innegable en Ibáñez. Narices prominentes, formas de las extremidades y cuerpos cortos formaban parte de la impronta del dibujante madrileño. Incluso se observaba la influencia de Vázquez en el trazo de las orejas de los personajes, que pasaron a dibujarse con un único trazo en forma de caracol. En estas primeras etapas, también existían continuas referencias británicas, como las relacionadas con Sherlock Holmes y Conan Doyle, o Mortadelo ataviado como un mayordomo inglés.

La personalidad de los dos investigadores seguía un patrón: Filemón, el jefe, serio y malhumorado, terminaba recibiendo los tortazos por culpa de su compañero; Mortadelo, bienintencionado pero inepto, era hábil y rápido con el disfraz. La pareja también podía verse como una pareja de payasos, donde Filemón tomaba el rol de augusto y Mortadelo el del tonto, el que se disfraza, el que mete la pata y perjudica continuamente a su compañero, provocando la risa y acaparando las simpatías del público.

A nivel argumental, las primeras aventuras se basaron en su mayoría en confusiones, equivocaciones o malentendidos con los que Ibáñez construía el gag final. Eran historietas con un chiste inflado que se desarrollaba siempre en las viñetas finales. El propio Ibáñez comentaba que la censura impedía que aparecieran mujeres en las historietas, ya que querían que la gente pasara el rato sin pensar.

Viñeta clásica de Mortadelo y Filemón con disfraz

La Evolución hacia la T.I.A. y las Aventuras Largas

Un punto de inflexión crucial en la serie llegó en 1969 con la publicación de "El sulfato atómico" en la revista Gran Pulgarcito. A partir de este momento, las historietas comenzaron a tener una extensión de 44 páginas, organizadas en episodios autoconclusivos de 4 caras, publicados semanalmente. La razón de esta estructura era que estos episodios serían publicados semanalmente; inicialmente en la revista Gran Pulgarcito y más tarde en la revista Mortadelo.

El hilo argumental de las historietas servía como medio para estructurar los capítulos y como base para encadenar las situaciones cómicas. Mortadelo y Filemón pasaron a formar parte de la T.I.A. (Técnicos de Investigación Aeroterráquea), una organización con claras reminiscencias de la C.I.A. Las referencias a Holmes, que ya habían desaparecido, fueron sustituidas por la parodia de las historias de espías, muy comunes por aquel entonces. El estilo de dibujo estaba casi totalmente definido, así como las personalidades de los dos detectives, convertidos ahora en "agentes secretos".

Además, se incorporaron nuevos personajes a las historias: el despótico Superintendente Vicente (apodado "Súper"), el catastrófico científico Profesor Saturnino Bacterio y, en 1978, la oronda Secretaria Ofelia. El estilo de dibujo en "El sulfato atómico" era inusitadamente detallista, con claras influencias de la escuela francobelga, especialmente de Franquin. Este estilo se relajó en las siguientes aventuras de los años 1969 a 1972.

Mortadelo disfrazado de Sherlock Holmes

Etapas y Variaciones en el Estilo

La etapa madura de la serie puede dividirse en clásica y moderna, estableciéndose diferencias entre ambas. Una de estas diferencias es el número de filas de viñetas. Hasta "El transformador metabólico" (febrero a marzo de 1979), las historias tenían cinco filas de viñetas, pero a partir de entonces se pasó a cuatro. Esto implicaba una disminución en el número total de viñetas por aventura, manteniendo el número de páginas.

Otra diferencia es que las historias pasaron a tener referencias a la actualidad, lo que da pie a llamar "clásicas" a las primeras aventuras, cuyas historias son más intemporales. Además, aumentó el uso de gags escatológicos y repetidos de otros álbumes. Algunas de estas aventuras son "La gente de Vicente", "Secuestro aéreo", "En Alemania" (realizada para el público alemán, donde la serie tuvo un gran éxito) o "El cacao espacial".

Entre 1986 y 1987, Ibáñez incluso llegó a perder los derechos de publicación de sus personajes, registrados por la editorial Bruguera. Esto provocó un periodo de aproximadamente 5 años que divide la etapa madura moderna, y se produjeron varias historietas apócrifas como "A la caza del Chotta" o "La medium Paquita". Ibáñez, por su parte, crearía otra historia de Mortadelo y Filemón para Ediciones Junior S.A., recuperando los derechos para protagonizar aventuras originales de su puño y letra.

No obstante, incluso después de recuperar los derechos, Ibáñez siguió apoyándose por un tiempo en colaboradores, dando lugar a varias historias apócrifas más. En cuanto a los guiones, ahora las historias pasaron no solo a tener aún más referencias a la actualidad, sino que involucraban a Mortadelo y Filemón muy directamente con los acontecimientos reales que se iban sucediendo. En estos primeros años, varias historietas que llevaban la firma de Ibáñez son consideradas por los estudiosos de su obra como "apócrifas con firma tampón", entre ellas "El rescate botarate", "El inspector general" o "El gran sarao".

A partir de 1996, desaparecen las revistas y las historietas son editadas directamente en formato álbum, alcanzándose el cénit de la perfección gráfica: personajes muy detallados, amplios y expresivos con una gran mejoría del color y los efectos de relleno. La tendencia a incorporar la actualidad se muestra todavía más evidente, con los agentes participando en la llegada del €uro, la Crisis Económica de 2008 y el caso de corrupción de "los papeles" de Bárcenas.

Ilustración de Filemón enfadado persiguiendo a Mortadelo

El Legado de Francisco Ibáñez y la Longevidad de la Serie

Francisco Ibáñez es, sin lugar a dudas, el autor de cómic más reconocido nacional e internacionalmente. A lo largo de su prolífica carrera, acumuló unas 20.000 páginas dibujadas, y Mortadelo y Filemón se convirtió en la serie más longeva del cómic español, con más de 65 años de historia hasta la fecha de su fallecimiento.

La serie ha sido galardonada en múltiples ocasiones, recibiendo el premio Aro de Oro a los personajes infantiles más populares del año en varias ocasiones. En 1994 se le otorgó el Gran Premio del Salón del Cómic al conjunto de su obra, y en 2002 se le concedió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

Hasta junio de 2025, se han publicado 221 aventuras largas (generalmente de 44 páginas), muchas de ellas realizadas por su autor original, Francisco Ibáñez, pero también por otros autores apócrifos. Estas aventuras largas se originaron en 1969 y se serializaron en diversas revistas de la Editorial Bruguera, para luego ser recopiladas en formato álbum.

La repercusión y comercialidad de Mortadelo y Filemón son inigualables en el cómic español, con millones de ejemplares vendidos y traducciones a numerosos idiomas, destacando el éxito de la versión alemana "Clever & Smart". Su trascendencia cultural es total, habiéndose adaptado al cine de animación, a la imagen real en producciones de gran presupuesto y a series de televisión.

La serie ha sido publicada en Europa con muchos nombres diferentes. Tienen una excelente acogida en Alemania, razón por la cual se le dedicó un número entero ("En Alemania") y llegaron a publicarse historietas apócrifas exclusivas, como "Vom Affen gelaust und losgesaust" y "Nur kein Gehetze - wir haben Arbeitsplätze", que permanecen inéditas en España.

El estilo gráfico de Ibáñez, con sus trazos simples pero expresivos, da vida a este universo cómico. La combinación de viñetas llenas de acción y diálogos ágiles hace que la lectura de los cómics de Mortadelo y Filemón sea una experiencia dinámica y divertida. En cada viñeta podemos disfrutar del ingenio para arrancarnos una sonrisa mediante situaciones absurdas cargadas con crítica social.

Desde enfrentamientos contra villanos extravagantes hasta parodias políticas o sociales, el universo creado por Ibáñez es un reflejo caricaturesco e irónico del mundo real. Los personajes secundarios también desempeñan un papel importante en la diversión que ofrece esta serie. El Superintendente Vicente o la Señorita Ofelia son solo algunos ejemplos del variopinto repertorio que constantemente acompaña a nuestros protagonistas en sus desventuras.

La editorial Bruguera, y posteriormente Ediciones B, han publicado la serie en diversas colecciones como "Ases del Humor", "Olé!", "Súper Humor" y "Magos del Humor". La Colección Olé! recopila la mayoría de las historietas largas creadas, aunque en sus primeras dos ediciones clásicas, mezcla antiguas cortas con modernas en un orden aleatorio, que pasaba por alto el orden cronológico de las mismas.

En la actualidad, la serie sigue gozando de gran popularidad, con nuevas colecciones como "Mi primer Mortadelo y Filemón" que buscan acercar a los más jóvenes a las aventuras de estos icónicos personajes, ofreciendo además páginas de actividades y juegos extra.

¿Cómo se dibujaba MORTADELO? Hablamos de IBAÑEZ con Jordi Canyissà.

El Tesorero y ¡Elecciones! han sido dos de los mayores éxitos de la carrera de Francisco Ibáñez. En 2017 publicó ¡Miseria, la Bacteria!, donde el autor crea un nuevo personaje, la mujer del Profesor Bacterio, y Drones Matones, en el que las nuevas tecnologías llegan a la T.I.A.

La división de la etapa madura en dos: clásica y moderna puede resultar controvertida; sin embargo, pueden establecerse diferencias entre ambas. Una de estas diferencias es el número de filas de viñetas. Hasta "El transformador metabólico" (Mortadelo, febrero a marzo de 1979), las historias tenían cinco filas de viñetas, pero a partir de entonces se pasa a cuatro. Teniendo en cuenta que el número de páginas no varía, esto implica una disminución en el número total de viñetas por aventura. Otra diferencia (que no tiene por qué coincidir necesariamente en el tiempo con el cambio en el número de viñetas) es que las historias pasan a tener algunas referencias a la actualidad, lo que daría razones para llamar clásicas a las primeras aventuras, cuyas historias son más intemporales. Además, aumenta el uso de gags escatológicos y repetidos de otros álbumes.

En cuanto a las publicaciones, hasta 2023, las dos publicaciones activas donde se han publicado regularmente los álbumes individuales de Novedad de la serie son, en primer lugar, Magos del Humor, en la cual desde 1987 hasta la actualidad se estrenan las aventuras más recientes, y también la Colección Olé! Mortadelo, en su 4.ª Edición, iniciada en el año 1993. Originalmente, las nuevas historietas de la serie fueron publicadas y serializadas en revistas como Pulgarcito o Mortadelo. Posteriormente, han sido recopiladas en álbumes de la Colección Olé!, hasta que a mediados de los años 90, con la desaparición de las revistas, ésta se convirtió en su forma primera de publicación.

Tabla de Publicaciones Originales y Colecciones Destacadas:

Revista Original Colección Principal Periodo
Pulgarcito Olé! Desde 1958
Gran Pulgarcito Ases del Humor Desde 1969
Mortadelo Súper Humor Desde 1970
Super Mortadelo Magos del Humor Desde 1975
Mortadelo Gigante Colección Olé! (4ª Ed.) Desde 1977

El estilo gráfico de estas primeras aventuras es muy fiel al de la estrella del momento: Manuel Vázquez. La influencia de Vázquez sobre Ibáñez es innegable: narices prominentes, las formas de las extremidades y el abuso de los cuerpos cortos forman parte de la impronta del dibujante madrileño. Otro detalle interesante que muestra la influencia del gran Vázquez sobre Ibáñez puede observarse a partir del Pulgarcito nº 1424: Ibáñez comienza a dibujar las orejas de los personajes con un único trazo; con forma de caracol (de manera diferente a como venía haciéndolo). Tan sólo dos números antes podíamos ver a Ibáñez dibujando las orejas con un estilo más cercano al que utilizará de manera definitiva aunque, en general, en la mayor parte de las aventuras anteriores al Pulgarcito 1424 los personajes presentan orejas "vacías" (sin detalles en su interior).

Resulta curioso ver que en esa misma aventura (la del Pulgarcito nº 1424) Ibáñez vuelve a la indumentaria "Holmesiana" disfrazando a Mortadelo como al detective inglés. Y volverá hacerlo casi dos años después, como ya hemos comentado, en el Pulgarcito 1511. Incluso el propio Sherlock Holmes hará su aparición al final de la aventura publicada en el Pulgarcito 1432.

Al margen del aspecto de los personajes, existen además contínuas referencias británicas en las primeras aventuras: además de las ya citadas relacionadas con Sherlock Holmes y Conan Doyle podemos encontrar otros ejemplos como el del Pulgarcito nº 1.408 en el que Mortadelo aparece limpiando el polvo ataviado como un mayordomo inglés (también en el nº 1440).

En cuanto a la personalidad de los dos investigadores sigue desde el principio un mismo patrón: Filemón "el jefe" de la agencia, serio y malhumorado, termina siempre recibiendo los más sonoros tortazos por culpa de su compañero; Mortadelo, bienintencionado pero algo inepto, es siempre hábil y rápido con el disfraz. La pareja también podría verse como una pareja de payasos en la que Filemón toma el rol de augusto y Mortadelo el del tonto, el que se disfraza, el que mete la pata y perjudica contínuamente a su compañero provocando la risa, marcando las pautas y acaparando las simpatías del público.

Sobre esta primera etapa Miguel Fernández Soto destaca en su libro "El mundo de Mortadelo y Filemón" lo siguiente: "...el dibujo durante los dos primeros años irá asentándose y ganando en fluidez con situaciones que irán ganando mayor violencia."

¿Cómo se dibujaba MORTADELO? Hablamos de IBAÑEZ con Jordi Canyissà.

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