Sarada Uchiha es una figura central en el universo de Boruto, representando la continuación del legado de su clan y la exploración de temas profundos como la identidad, la familia y el propósito de ser un ninja. Como Chūnin de Konohagakure y miembro del prestigioso Clan Uchiha, Sarada es la hija de dos de los shinobi más influyentes: Sasuke Uchiha y Sakura Haruno. Su nacimiento, envuelto en misterio y ocurrido en uno de los escondites de Orochimaru con la ayuda de Karin, marca el inicio de su compleja historia.
Criada en Konohagakure por su madre, Sakura, Sarada experimentó desde temprana edad la ausencia de su padre. Las constantes preguntas sobre dónde se encontraba Sasuke siempre recibían la misma respuesta: una misión importante. Esta ausencia paterna sembró en ella una profunda curiosidad y, a veces, tristeza, como se evidenció cuando, siendo niña, cuestionó si su padre se preocupaba por ella. Sakura, negando esto y explicando que su ausencia se debía a lo mucho que le importaba su familia, provocó lágrimas en Sarada, quien sintió un fuerte abrazo de su madre.
Un momento crucial en su infancia fue cuando Sarada preguntó a Sakura si ella y Sasuke se habían besado. La reacción de Sakura, inicialmente sorprendida y luego sonrojada al recordar el toque en la frente, llevó a Sarada a llamarla "sucia" de manera cómica. Sakura, tocando su propia frente, pospuso la conversación, prometiendo que Sarada lo entendería cuando conociera a su padre. Este gesto, el toque en la frente, se convirtió en un símbolo recurrente, que Sarada recordaba con intriga, especialmente al tocarse su propia frente mientras comía en la Academia Ninja.
Físicamente, Sarada es una joven de tez clara, con el cabello y los ojos negro ónix heredados de su padre. Su distintivo par de gafas rojas y la forma de sus ojos, heredados de su madre, le dan un aspecto único. Su vestimenta ha evolucionado: inicialmente, llevaba una chaqueta rosa sobre un chaleco amarillo, camisa blanca de cuello alto y corbata roja, con sandalias shinobi negras. Posteriormente, adoptó una blusa qipao roja sin mangas, similar a la de Sakura, pero con el símbolo del Clan Uchiha en la espalda.
Sarada aprendió mucho de su madre, incluyendo su característica exclamación "¡Shannarō!", que a veces modifica a "¡Shannarōyo!". A pesar de ser distante y reticente con ciertas personas, Sarada sabe reconocer el mérito ajeno y se preocupa profundamente por su padre. La noticia de que había heredado rasgos positivos de Sasuke la llenó de alegría, pero el encuentro con él, quien se mostró frío e indiferente, le causó dolor y lágrimas. A pesar de ello, su preocupación por el bienestar de su padre se mantuvo, especialmente cuando él la protegió del ataque de Shin Uchiha.
Sarada posee una mente aguda y analítica, demostrando hábitos de pensamiento crítico que le permiten leer los movimientos enemigos en batalla. Ha llegado a cuestionar el verdadero significado de ser un ninja, dada la prolongada ausencia de su padre por sus deberes como tal. También ha dudado de la validez del matrimonio de sus padres, especialmente tras descubrir una fotografía en la que aparecían juntos.
Las manipulaciones y encubrimientos relacionados con la ausencia de Sasuke y el misterio de su nacimiento generaron en Sarada una desconfianza hacia los Ninja Médico, a pesar de que su madre pertenecía a esa rama. Al enterarse de que Sakura conocía la verdad sobre las actividades de Sasuke, Sarada se sintió muy molesta por el secreto guardado. El descubrimiento de que Karin podría ser su madre biológica la llenó de ira y dolor, acentuando la creencia de que no tenía una conexión real con Sakura y lamentando la ausencia de sus padres durante su infancia.
Sarada despertó su Sharingan impulsada por el deseo de reunirse con su padre. Posee buenos modales, no es confiada ni está obsesionada con los chicos, tratando a sus compañeros con respeto, especialmente a Chōchō Akimichi y Boruto. La anhelada figura paterna y el deseo de reunirse con él fueron el catalizador para despertar su Sharingan.
A pesar de su enfado con Sasuke y Sakura al descubrir la posible identidad de su madre biológica, Sarada no sucumbió a la Maldición del Odio, mostrando una mayor madurez en comparación con un joven Sasuke. Su viaje a la Academia Ninja, bajo la tutela de Shino Aburame, marcó el inicio de nuevas interacciones. Fue testigo de las travesuras de Boruto, como el vandalismo en el Monumento de los Hokage, y escuchó las reflexiones de su madre sobre el comportamiento de los jóvenes.
Los exámenes de graduación se acercaban, y Sarada, junto a Chōchō, discutía sobre el entrenamiento y las actitudes de sus padres. Un encuentro fortuito con Chōji Akimichi y la posterior visión de Boruto jugando y evadiendo un clon de Naruto, la llevaron a reflexionar sobre la estupidez de los chicos, comentario que alertó a Sakura de la influencia de Boruto.
En casa, Sarada expresó sus dudas sobre la extraña relación de sus padres y la inconsistencia de que Sasuke nunca usara gafas y ella sí. La frustración de Sakura, ante el continuo acoso y desconfianza de su hija, la llevó a destruir accidentalmente su hogar con un impacto, provocando el llanto de Sarada, quien nunca antes había sido regañada por su madre. Tras el incidente, Sakura se desmayó, revelando problemas financieros.
Decidida a resolver sus dudas, Sarada acudió a Shizune. Sin embargo, la falta de información sobre su pasado y la ausencia de un registro de su nacimiento la enfurecieron. En un encuentro con Chōchō, esta le confesó sus sospechas sobre sus verdaderos padres, lo que llevó a Sarada a seguirle la corriente y planear la búsqueda de sus progenitores, decidiendo ir en busca de Sasuke.

Antes de partir, visitó la Mansión Hokage para obtener información sobre Sasuke y la mujer de la foto. Allí, se enteró de que Naruto se reuniría con Sasuke. Junto a Chōchō, se dirigió al lugar de encuentro, donde se unieron a la búsqueda de sus "verdaderos padres". Un encuentro inesperado con Boruto y Mitsuki, quienes llevaban el almuerzo para Naruto, resultó en que Sarada tomara la tarea de entregarlo, a pesar de la reticencia inicial de Boruto.
En su camino, Sarada y Chōchō fueron emboscadas por Shin Uchiha. A pesar de la confusión de Sarada al ver un Sharingan, logró distraer a Shin con kunais, permitiendo a Chōchō atacar. La aparición del Mangekyō Sharingan de Shin y el posterior rescate por parte de Naruto en su Modo Chakra, dejaron a Sarada asombrada. Al escuchar a Naruto decir que ella era su objetivo, Sarada preguntó por qué.

Naruto les contó historias sobre Sasuke, evocando sonrisas en Sarada al escuchar las similitudes entre su padre y Sakura. Continuaron su viaje hasta un templo en la cima de una montaña. Allí, Sarada, recordando a su padre, despertó su Sharingan con un tomoe en cada ojo. Sasuke apareció y la atacó, pero Sarada logró llamarlo, provocando que la reconociera. El Sharingan de Sarada se desactivó al entrar Naruto y Chōchō. Sarada confrontó a Sasuke con la foto y preguntó si Sakura era su verdadera madre, pero la indiferencia de Sasuke la hirió profundamente, y se marchó triste y furiosa, seguida por Naruto.
Cuando un hombre los atacó, Naruto la protegió. Sasuke intervino, mostrando sus impresionantes habilidades. El atacante se presentó como Shin Uchiha, lo que llevó a Sarada a recordar su encuentro anterior y comentar que eran padre e hijo. La preocupación de Sarada aumentó cuando Naruto fue apuñalado por Shin con la espada de Sasuke. En ese momento crítico, Sakura apareció y salvó a Sarada y a los demás con un poderoso golpe contra Shin. A pesar de la disculpa de Sakura, Sasuke asumió la culpa. Shin se teletransportó con su hijo y Sakura, dejando a Sarada resignada y preocupada por su madre.

La aparición de Orochimaru sorprendió a Sarada. En una sala, se reveló que Shin era un clon, y Orochimaru explicó su composición genética, lo que llevó a una discusión sobre genes y parentesco. Sarada preguntó sobre casos más sencillos de padre e hijo, y Orochimaru, en lugar de responder directamente, le preguntó si quería juzgarlo. Sasuke los apresuró a continuar.
De camino, Sarada detuvo a Suigetsu, preguntando por la mujer con lentes. Al obtener saliva de Sarada y material genético del escritorio de Karin (su cordón umbilical), los resultados de la prueba de ADN indicaron que Karin era su supuesta madre, dejándola atónita.

Sarada, furiosa, confrontó a Naruto, quien le informó que había despertado el Sharingan. Ella declaró que no le importaba parecerse a Sasuke y que continuaría su viaje sola, sin regresar a Konohagakure. Naruto la detuvo, afirmando que los lazos familiares no se basan en el tiempo o la sangre, sino en el amor. Sarada, desilusionada por la ausencia de su padre, la mentira de su madre y la falta de parentesco, declaró que no tenía una familia real y que Naruto no podía entender su dolor. Sin embargo, Naruto la retuvo, instándola a mirar dentro de sí misma y encontrar el amor. Al recordar, Sarada lloró, admitiendo que quería salvar a su madre.
Naruto la animó, diciendo que lo que importaba era su deseo de ayudar. Juntos, se apresuraron a salvar a su madre. El Sharingan de Sarada se activó...
El Sharingan, una de las habilidades más codiciadas del Clan Uchiha, es un dojutsu que Sasuke dominaba a la perfección. Sin embargo, su hija, Sarada, logró superar su nivel. En el capítulo 40 del manga de Boruto, Sarada se unió a una misión para salvar al Hokage, quien había sido sellado por Jigen. Durante la misión, se enfrentó a otro miembro de Kara, una situación que le permitiría perfeccionar su Sharingan.
SARADA MANGEKYO SHARINGAN | MANGA BORUTO CHAPTER 80 | FAN ANIMATION
En una viñeta del manga, se observa a Sarada con tres tomoe girando en sus ojos, un nivel superior a los dos que poseía anteriormente. Este avance se produjo ante el primer ataque de su oponente, liberando todo su poder. El despertar del Sharingan, que generalmente comienza con un solo tomoe y requiere entrenamiento para obtener los siguientes, culmina con el tercer tomoe, representando la madurez antes de alcanzar el Mangekyō Sharingan y la capacidad de predecir completamente los movimientos del oponente. El rápido avance de Sarada ha generado diversas teorías entre los fanáticos.
La serie anime Boruto: Naruto Next Generations adapta el manga y cuenta con 208 episodios, de los cuales un 19% son relleno. A pesar de la baja proporción actual, se espera que aumente con el tiempo. Esta guía de relleno permite disfrutar de Boruto online sin episodios innecesarios, centrándose en las aventuras de Boruto Uzumaki. La serie se divide en arcos argumentales, algunos de los cuales son de relleno y no aportan a la trama principal.