En el Hueco Mundo, la tensión aumenta cuando Rukia Kuchiki, Renji Abarai y Yasutora Sado sienten el imponente reiatsu de Ichigo Kurosaki. Sin embargo, su atención se desvía rápidamente hacia Yammy Llargo, quien irrumpe destruyendo parte de la pared y expresando su frustración por no haber participado en la pelea. Su ira es palpable, y para demostrar su desprecio, rompe la parte superior de su uniforme, revelando el número diez en su hombro.
Renji, al notar este detalle, pregunta si alguno de ellos ha enfrentado a un Espada antes de llegar allí. Rukia confirma que sí, recordando su combate contra Aaroniero Arruruerie. Ante esto, Yammy, con sarcasmo, cuestiona si "gusanos" como ellos podrían derrotarlo. La respuesta afirmativa de Renji desencadena la liberación de la Resurrección de Yammy.

La sorpresa se apodera de los presentes al ver que el número "uno" en el hombro de Yammy comienza a desaparecer. Yammy aclara que es un error pensar que los Espada se enumeran del uno al diez, revelando que en realidad son del cero al nueve. Él es el único Espada que cambia su número tras la liberación, proclamándose como la "Espada Cero". Con esta revelación, la verdadera y brutal batalla comienza, con Yammy tomando la clara ventaja.
Al ver que sus ataques no causan daño alguno a Yammy, Renji decide liberar su Bankai. Sin embargo, Yammy lo destruye y los fragmentos se unen a su alrededor, formando una especie de atadura. Renji y los demás quedan asombrados ante el poder de Yammy. Rukia y Chad aprovechan este momento para lanzar sus ataques, pero son detenidos por la liberación del reiatsu de Yammy, quien se libera del Bankai de Renji y les lanza un Cero.
Mientras tanto, en el Mundo Humano, la batalla entre Tōshirō Hitsugaya y Halibel da inicio. Hitsugaya se muestra sorprendido de que una oponente tan poderosa sea solo la Tercera Espada, pero Halibel le advierte que aún no ha mostrado todo su potencial. Al sentir que se dirige hacia él, Hitsugaya libera su Bankai, solo para ser rápidamente apuñalado por Halibel con su zanpakutō.

La lucha entre Syunsui Kyōraku y Coyote Starrk continúa. Tras intercambiar golpes, Kyōraku admite la gran fuerza de Starrk, confesando que le infundió cierto temor. Starrk, por su parte, señala que Kyōraku ha desviado todos sus ataques sin que su sombrero y kimono se muevan, sugiriendo que es él quien realmente da miedo.
La atención vuelve a Hitsugaya, quien está recibiendo la "Ola Azul" sin poder contraatacar. En otra parte, Suì-Fēng se encuentra en desventaja contra Baraggan Louisenbairn. Baraggan se burla de su incapacidad para moverlo de su sitio, y luego destruye su trono para sacar su zanpakutō. Sin embargo, Marechiyo Ōmaeda sugiere que aún tienen un as bajo la manga.
Halibel, al ver a Hitsugaya en el suelo, expresa su decepción y enojo al recordar que su Fracción fue derrotada por alguien de su mismo rango. Para acelerar el fin, decide liberar su Resurrección, "Tiburón", lo que toma por sorpresa al capitán. Sintiendo el agua de la Resurrección dirigirse hacia él, Hitsugaya salta y se posiciona frente a ella. Aunque su apariencia no ha cambiado drásticamente, Halibel le advierte que no debe subestimarla, pero esto no le impide ser partido en dos.

Tras derrotar a su oponente, Halibel se dispone a atacar a Yamamoto, pero es detenida por un ataque sorpresa del capitán. Halibel ahora utiliza "La Gota", obligando al capitán a evadir. Luego, se lanza contra el capitán lanzándole un Cero, del cual logra salir ileso. Hitsugaya se percata de los reiatsu de sus compañeros, mientras Halibel comenta que son "sacrificios".
El joven capitán activa su "Sennen Hyōrō", atrapando a Halibel. La Espada logra liberarse con "Hirviendo", y sabiendo de la fuerza del hielo evaporado, que ahora se ha convertido en agua, se dispone a caer sobre sus compañeros. Hitsugaya se lanza sobre el agua, utilizando toda su fuerza para congelar nuevamente el ataque, cayendo al suelo.