En el universo del yaoi, los términos "seme" y "uke" son fundamentales para comprender la dinámica de las relaciones entre personajes masculinos. Estas designaciones, derivadas del japonés, definen los roles activos y pasivos, respectivamente, en el contexto de las interacciones románticas y sexuales. Aunque a menudo se presentan de forma estereotipada, la complejidad de estos arquetipos permite una rica exploración de la masculinidad, la sumisión y la dominación.
El seme, cuyo nombre deriva del verbo "semeru" (攻める - atacar), representa al personaje masculino dominante, activo y a menudo más rudo. Físicamente, suele ser descrito como imponente, con rasgos marcados, cabello corto y una mirada penetrante. Su comportamiento es generalmente más masculino, protector y, en ocasiones, posesivo hacia su pareja. El seme es el perseguidor, el que toma la iniciativa y ejerce el control en la relación.
Por otro lado, el uke, derivado del verbo "ukeru" (受ける - recibir), encarna el rol pasivo o sumiso. Se caracteriza por rasgos más suaves, andróginos y una constitución física más delicada. Sus ojos suelen ser grandes y expresivos, y su naturaleza es a menudo más tranquila e inocente, aunque también puede ser seductora. El uke es el receptor de las acciones del seme, y su papel es el de ser cuidado, protegido y, en el contexto sexual, el que es poseído.

Dentro de estas categorías generales, existen diversas subcategorías que añaden matices a los personajes. El seme maquiavélico, por ejemplo, utiliza la diplomacia, la volubilidad y una aparente autoridad para manipular a su alrededor. Siempre mantiene la compostura, incluso en situaciones extremas, y disfruta de los retos. Su apariencia suele ser impecable y elegante, y su sonrisa puede ocultar intenciones complejas. La templanza y la paciencia son sus aliadas, y su lema podría ser "hago lo que me apetece y tú también lo haces".
El seme distante es más antisocial, prefiriendo la observación y el análisis a la interacción social. Es directo, poco hablador y posee una gran capacidad para desconcertar a los demás. Aunque puede parecer grosero o brusco, es protector y comprensivo con su uke, marcando distancias con el resto del mundo. Su posesividad hacia su uke es notable, y se vengará de quien ose entrometerse.
El seme virgen, por su parte, a menudo se muestra orgulloso y necesita que su uke le demuestre que lo necesita. Se contiene esperando el momento adecuado para entregarse, lo que puede generar malentendidos y confusiones iniciales. Sin embargo, una vez superada esta fase, su entrega es apasionada y cuidadosa, marcando el fin de su virginidad y su transformación en un seme consumado.
El seme protector se preocupa por su uke de manera discreta, observando sus movimientos y conociéndolo a la perfección para adelantarse a sus problemas. Aunque aparentemente despreocupado, es modesto y frío, pero no tolera que su uke sufra daño. Trata a su uke con paternalismo, haciéndole sentir infantil, pero disfruta de sus enfados, ya que crean una tensión que aprovecha para atacar.
El seme extra-pervert tiene prioridades claras: violar a su presa, repetirlo una y otra vez y, finalmente, convertirla en su pareja exclusiva. Carece de escrúpulos y cree firmemente que el fin justifica los medios. No tiene sentido del ridículo ni vergüenza, atacando sin tregua y acorralando a su víctima. A pesar de su perversión, puede ser un buen amigo y consejero, siempre que no interfiera con su uke.
Finalmente, el seme sádico es directo, cruel, impetuoso y posee un encanto tóxico arrollador. Si algo se convierte en su objeto de deseo, no descansará hasta hacerlo suyo, mostrando una determinación inquebrantable.

En cuanto a los mandamientos del seme, estos dictan un conjunto de reglas para mantener la autoridad y el control sobre el uke. Incluyen hacerle saber quién manda, besarlo desenfrenadamente, desquitarse cuando están enojados, hacerle sentir placer incluso si no lo quiere, ignorarlo para que se aferre más, someterlo a tortura lujuriosa y defenderlo ferozmente de cualquier amenaza.
- 1.- Harás que tu Uke sepa quién manda, aunque tengas que violarlo más de 10 veces.
- 2.- Besarás desenfrenadamente a tu Uke hasta llegar al punto de hacer xxx.
- 3.- Cuando REALMENTE estés enojado/a, harás xxx hasta que te hayas desquitado.
- 4.- Harás sentir placer a tu Uke aunque él no lo quiera.
- 5.- Ignorarás completamente a tu Uke, para que él se aferre más a ti.
- 6.- Si tu Uke se aferra a ti cuando vayas al trabajo, comienza a caminar ignorándole.
- 7.- Someterás a tu Uke a una tortura lujuriosa, aunque él llore o se niegue.
- 8.- Matarás o torturarás al desgraciado/a que trate de violar a tu Uke.
- 9.- NUNCA pero NUNCA digas: "es mío, no lo toques o te mato", enfrente de los amigos del Uke.
- 10.- Excitarás a tu Uke hasta llegar al punto donde te pida "más".
Los mandamientos del uke, por su parte, sugieren una estrategia de sumisión y manipulación sutil. Implican saltar a los brazos del seme, decir "no" aunque quieran decir "sí", llorar para complacerlo, fingir torpeza para recibir su protección y, en caso de ruptura, recurrir a la persecución y amenazas.
- 1.- Salta a los brazos de un Seme y cuélgate de su cuello cada vez que tengas la oportunidad, porque puede que no haya una próxima.
- 2.- Di siempre 'no' por mucho que quieras decir 'sí'.
- 3.- Si tu Seme se enoja contigo, toma el próximo vuelo a Groenlandia, aprovecha para visitar a Papá Noel y vuelve a la casa de tu Koi dentro de dos semanas.
- 4.- Llora aunque no te duela, sabes que a tu Seme le encanta.
- 5.- Aunque sepas cocinar, finge que no sabes, quema todo lo que eches en una olla y condimenta mal todo. Verás como te consiente tu Seme cocinándote todos los días.
- 6.- Si la primera vez que te acuestas con tu Seme, en realidad no es precisamente tu primera vez ¡MIENTE!
- 7.- Aunque tengas un doctorado en Astrofísica, finge que no sabes por qué amanece y anochece todos los días. Tu Seme será sobreprotector contigo si piensa que tú eres un baka.
- 8.- Si tu Seme quiere someterte a una sesión de Sadomasoquismo, pon la máxima resistencia al acto en sí, aunque te mueras de la curiosidad o te agrade el SadoMaso.
- 9.- Si tu Seme termina contigo, llora, patalea, persíguelo, acósalo y amenaza con suicidarte si no vuelve contigo.
- 10.- Todo lo que diga tu Seme está perfecto y punto.
Existen también roles más específicos como el Kichiku Seme, de carácter frío y cruel, o el Wanko Seme, que permanece fiel a su uke sin importar su trato. En el lado del uke, encontramos al Ko-akuma uke ("pequeño demonio"), que usa su atractivo para manipular, y al Tsundere uke, hostil pero enamorado. El Osoi uke y el Sasoi uke, por su parte, invierten los roles o seducen activamente al seme, demostrando la fluidez y la posibilidad de subversión dentro de estas dinámicas.
La Riba (リバ), abreviatura de "reversible", describe parejas donde los roles de seme y uke no están estrictamente definidos, permitiendo un juego de poder dinámico y excitante. Esta flexibilidad en los roles a menudo se explora para resaltar la naturaleza performativa de las relaciones y el interés en la exploración de la sexualidad.
[TODO SOBRE:] UKE Y SEME Anime y Cultura Japonesa
Conceptos como el gemido, la negación reiterada, la inocencia, la cama como escenario de poder, el "acabar" (orgasmo), los chupones (marcas de posesión), los besos (a menudo violentos o posesivos), la violación (vista como un acto recurrente y un pasatiempo para el seme), las lágrimas del uke como catalizador para el seme, las esposas como herramientas de sumisión, el consolador, las caricias (expresión de cariño o deseo) y la zumga (ropa interior específica) añaden capas de detalle y fetiche a estas interacciones.
La camisa es una prenda clave para el seme, dotándole de sensualidad y erotismo. El shotacon se refiere a niños de apariencia inocente y violable, a menudo ukes. El término censurado se utiliza para ocultar o suavizar actos perversos. El alcohol puede ser utilizado por el seme como parte de un ritual de precalentamiento antes de la violación, mientras que el cigarrillo es otro vicio común entre muchos semes. Los fetiches, como vestirse de mucama o neko, son cruciales para la excitación del seme y la intensificación de la violación.
Los ojos tiernos del uke son un arma secreta para atraer al seme, mientras que los ojos apasionados son característicos del seme en momentos de deseo intenso. Estos elementos, combinados, crean un tapiz complejo de roles y dinámicas que definen la esencia del género yaoi.

En resumen, los roles de seme y uke en el yaoi van más allá de una simple dicotomía de activo y pasivo. Representan arquetipos que permiten explorar las complejidades de la masculinidad, el poder, la sumisión y el deseo, ofreciendo un vasto terreno para la narrativa y la fantasía.
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