La figura de Joseph Bruce Ismay, presidente de la compañía naviera White Star Line, quedó marcada por el hundimiento del RMS Titanic en abril de 1912. Durante décadas, su nombre fue sinónimo de cobardía, acusado de haber abandonado el barco mientras cientos de pasajeros perecían en las gélidas aguas del Atlántico Norte. Sin embargo, investigaciones recientes y publicaciones como el libro "Understanding J. Bruce Ismay: The True Story of the Man They Called ‘The Coward of Titanic’" han arrojado nueva luz sobre su papel en la tragedia, desmintiendo muchas de las acusaciones que lo persiguieron hasta su muerte.
Según informó el medio original Sensacine, Ismay, quien viajaba a bordo del Titanic en su viaje inaugural, fue retratado en la película de 1997 dirigida por James Cameron como un hombre arrogante y ambicioso. En la cinta, interpretada por Jonathan Hyde, se lo muestra presionando al capitán del barco para aumentar la velocidad con el objetivo de ganar notoriedad en la prensa. Además, se lo presenta como alguien que, al darse cuenta de la inminente catástrofe, sin duda se aseguró su lugar en un bote salvavidas, dejando atrás a otros pasajeros. Esta representación, aunque basada en la percepción popular de la época, no refleja con precisión los hechos, según detallaron investigaciones posteriores.

Tras el hundimiento del Titanic, Ismay fue objeto de una intensa campaña de desprestigio por parte de ciertos sectores de la prensa, que lo calificaron como “el mayor cobarde de la historia”. Se lo acusó de haber priorizado su vida sobre la de mujeres y niños al abordar un bote salvavidas, así como de haber reducido costos en la construcción del barco, comprometiendo la seguridad de los pasajeros. Estas acusaciones, según consignaron el medio original, no solo dañaron su reputación, sino que también afectaron profundamente su salud mental y emocional.
Sin embargo, las investigaciones oficiales realizadas tras el desastre no encontraron pruebas que respaldaran estas afirmaciones. Según los registros, Ismay colaboró activamente en la evacuación del barco, ayudando a pasajeros a abordar los botes salvavidas. Solo subió a uno de los últimos botes cuando este estaba a punto de ser bajado y quedaban asientos vacíos. Además, testimonios de miembros de la tripulación superviviente desmintieron que Ismay hubiera presionado al capitán para aumentar la velocidad o que hubiera ignorado los avisos de icebergs.

La película Titanic de James Cameron, estrenada en 1997, consolidó la imagen negativa de Ismay en el imaginario colectivo. Aunque el director se esforzó por recrear con precisión muchos aspectos del naufragio, incluyendo la estructura del barco y los eventos clave, la representación de Ismay como un hombre altivo y egoísta fue una dramatización basada en la narrativa popular de la época. Según el medio Sensacine, Cameron realizó una extensa investigación, incluyendo entrevistas con familiares de víctimas y supervivientes, pero optó por mantener la versión más conocida de Ismay, que ya había sido ampliamente difundida por la prensa de principios del siglo XX.
Esta representación, aunque efectiva desde el punto de vista cinematográfico, perpetuó una imagen distorsionada del empresario. Según el libro publicado en 2022 por Clifford Ismay, descendiente de Joseph Bruce Ismay, los hechos reales muestran a un hombre que, lejos de ser un villano, apoyó un papel activo en el rescate de pasajeros y sufrió profundamente las consecuencias del desastre.

La vida de Ismay tras el naufragio estuvo marcada por el dolor y el aislamiento. Según detalló el medio mencionado anteriormente, el empresario renunció a su carga en la White Star Line al año siguiente del desastre y se retiró de la vida pública. A pesar de dedicarse a labores humanitarias y sociales, nunca logró superar el estigma asociado a su nombre. La campaña de desprestigio, atribuida en parte a medios controlados por un enemigo personal, contribuyó a que Ismay viviera el resto de sus días atormentado por la culpa y el rechazo social.
El impacto psicológico del naufragio fue devastador para Ismay. Según Sensacine, pasó el resto de su vida reflexionando sobre su decisión de abordar un bote salvavidas mientras otros perecían. Aunque sus acciones fueron justificadas por las investigaciones oficiales, el peso de la opinión pública y su propio sentido de responsabilidad lo llevaron a un estado de salud mental frágil. Finalmente, murió en 1937 a causa de una trombosis, sin que su nombre hubiera sido reivindicado.
Un siglo después del hundimiento del Titanic, la figura de Joseph Bruce Ismay comienza a ser vista bajo una nueva luz. Según el medio original, investigaciones recientes y publicaciones como el libro de Clifford Ismay han contribuido a desmontar muchos de los mitos que rodeaban su papel en la tragedia. Estos esfuerzos no solo buscan limpiar su nombre, sino también ofrecer una visión más equilibrada y justa de los eventos que marcaron su vida.
The Survival of J. Bruce Ismay
La historia de Ismay es un recordatorio de cómo la percepción pública puede ser moldeada por narrativas incompletas o inexactas.
Existen personajes de películas que con tan sólo unos segundos en pantalla nos cautivan por completo. No obstante, hay algunos otros que son tan insoportables que se ganan nuestro odio casi desde el primer momento. Te presentamos 10 personajes masculinos súper odiosos del cine.
Personajes Cinematográficos Odiados
- Cal Hockley - Titanic: Desde el inicio sabemos que el adinerado Cal es un hombre prepotente y misógino, defectos que se hacen mucho más notorios e insufribles a lo largo del filme y ocasionan que lo odiemos.
- Nate - El diablo viste a la moda: El verdadero villano de El diablo viste a la moda no es Miranda, sino Nate. A lo largo de la película, el novio de Andy sólo demuestra que es un hombre egoísta, caprichoso y chantajista que constantemente menosprecia a Andy.
- Yon-suk - Train to Busan: Uno podría odiar a los zombies de Train to Busan que están dispuestos a devorar todo lo que se les presenta. No obstante, Yon-suk se gana por mucho más nuestro odio al ser un terrible egoísta y manipulador que sacrifica a otros con tal de salvarse.
- Mark Loring - Juno: Al principio, Mar Loring parece ser un hombre amoroso con su esposa Vanessa y da una vibra super cool gracias a los años en su banda de Rock. Al final es un insoportable hombre que coquetea con Juno, una adolescente que está embarazada del bebé que supuestamente Mark iba adoptar con su esposa.
- Ernesto de la Cruz - Coco: Ernesto de la Cruz ha conquistado a millones tanto en vida como en muerte. Sin embargo, se gana nuestro repudio cuando sabemos que es un hombre egoísta, oportunista, arrogante y sumamente ambicioso que no teme en asesinar o cometer terribles crímenes con tal de conservar su fama.
- Mark - Love Actually: Mark es el peor personaje de Love Actually y su confesión de amor hacia la recién esposa de su "mejor amigo" lo corona como el más insufrible.
- Sebastian - Cruel Intentions: Sebastian Valmont es un hombre misógino, egoísta, mentiroso y súper manipulador que juega con cualquier chica que se le presente. ¿Necesitas otra razón para confirmar que es un nefasto?
- Troy - Fences: La vida de Troy no ha sido sencilla, pero eso no justifica el terrible comportamiento hacia su esposa Rose y sus hijos. Una de sus peores acciones sin duda es cuando intenta hacerse la víctima luego de que Rose se entera que le ha sido infiel y embarazó otra mujer.
- Ben Gunders - A él no le gustas tanto: Ben Gunders realmente es el hombre que no quieres en tu vida y sus acciones a lo largo del filme dejan en claro que es un mentiroso, egoísta e infiel.
El primer paso que dio James Cameron cuando recibió luz verde por parte de 20th Century Fox para hacer una película sobre el hundimiento de Titanic en 1912 fue hacer una serie de inmersiones a los restos del naufragio para recabar toda la información posible sobre la fisonomía del barco y grabar un montón de imágenes que usaría para la película. Después, invirtió los siguientes meses investigando en profundidad, documentándose con toda la información existente y hablando con las familias de los supervivientes y víctimas, así como con los supervivientes que le fue posible.
Aunque el eje central de Titanic era la historia de amor de dos personajes ficticios, Cameron introdujo la historia de algunos de los pasajeros reales que viajaban a bordo del RMS Titanic en su primer y único viaje. Algunos, como la adinerada Molly Brown que interpretó Kathy Bates, el capitán Smith (Bernard Hill) o el diseñador del barco Thomas Andrews (Victor Garber) tuvieron un papel más prominente, mientras que muchos otros aparecían en papeles muchos más secundarios. Uno de los personajes reales que todos recordamos en Titanic es el presidente de la White Star Line, la compañía que creó el Titanic, Joseph Bruce Ismay. Tras la muerte de su padre, que había sido refundador de la compañía, Joseph Ismay se hizo cargo del negocio. Ismay viajaba a bordo del trasatlántico en su viaje inaugural y fue uno de los supervivientes de la tragedia.
En la película, Joseph Bruce Ismay es encarnado por Jonathan Hyde como un hombre grosero y altivo que, con ansias de recibir los halagos de la prensa por la rapidez del barco, anima al capitán Smith para aumentar la velocidad. Tras la colisión, el personaje tarda en aceptar que el barco se hunde, pero cuando lo hace no duda en meterse en un bote para salvar su vida. Lo que James Cameron mostró en Titanic es la historia que trascendió de Ismay, quien durante mucho tiempo tuvo que cargar con su mala reputación. El hecho de que subiera a bordo de un bote salvavidas antes que otros pasajeros fue duramente criticado y llegó a ser señalado como uno de los mayores cobardes de la historia. También se le acusó de haber abaratado costes. Sin embargo, con el paso del tiempo diversas investigaciones han ayudado a limpiar su nombre.
| Fecha | Evento |
|---|---|
| 10 de abril de 1912 | Zarpó el RMS Titanic de Southampton. Joseph Bruce Ismay viajaba a bordo. |
| 14 de abril de 1912 | El Titanic colisiona con un iceberg. |
| 15 de abril de 1912 | Hundimiento del Titanic. Ismay sobrevive. |
| Post-hundimiento | Intensa campaña de desprestigio contra Ismay en la prensa. |
| 1913 | Ismay renuncia a su cargo en la White Star Line. |
| 1997 | Estreno de la película "Titanic" de James Cameron, solidificando la imagen negativa de Ismay. |
| 2022 | Publicación del libro "Understanding J. Bruce Ismay" de Clifford Ismay, que revisa su papel. |
| 1937 | Fallecimiento de Joseph Bruce Ismay. |
Para empezar, la investigación llevada a cabo para depurar responsabilidades no consideró que Ismay fuera culpable. Además, aunque algunos supervivientes ofrecieron testimonios que culpaban al empresario, como que le habían visto animar al capitán a ir más rápido o con un informe que avistamiento de icebergs en la mano, estos fueron desmentidos por los miembros de la tripulación superviviente. Al parecer, sus actos fueron todo lo opuesto a lo que se dijo de él e Ismay habría sido un héroe que colaboró muy activamente a ayudar a la gente a subir a los botes y que solo subió a uno de los últimos después de ver que nadie más se subía y que iba a ser bajado con asientos libres.
Todo esto se recoge en un libro publicado en 2022 "Understanding J. Bruce Ismay: The True Story of the Man They Called 'The Coward of Titanic' escrito por Clifford Ismay, un descendiente del empresario. La vida de Ismay tras sobrevivir al naufragio fue miserable. Además de la campaña por una parte de la prensa -al parecer medios que pertenecían a un enemigo personal- por desprestigiarle, el empresario tuvo que dimitir al año siguiente y pasó toda su vida atormentado pensando que había subido a un bote salvavidas mientras otra gente se había ahogado. Su salud mental se vio gravemente afectada y aunque dedicó su vida a labores humanitarias y sociales manteniendo un perfil bajo, nunca llegó a recuperarse del todo. Finalmente murió a consecuencia de una trombosis en 1937 sin que su nombre se hubiese limpiado.
El 10 de abril de 1912 zarpaba el transatlántico más famoso y cuya tragedia ha sido contada en innumerables situaciones. Pero hay un personaje cuyo nombre fue injustamente difamado. La tragedia del transatlántico Titanic es más que conocida: zarpó de la ciudad inglesa Southampton el 10 de abril y se hundió cuatro días después tras chocar contra un iceberg. A bordo iban 2.225 y sobrevivieron 700. Muchos de los cuales se desprendieron historias que más o menos fueron leales a los acontecimientos.
Para algunos, el relato que dejaron los hechos los colocó como verdaderos héroes, pero para otros fue aún peor que haber estado presente en aquel viaje. Fue así que surge la figura de Joseph Bruce Ismay, presidente de la compañía naviera White Star Line quien, durante décadas, su nombre fue sinónimo de cobardía al ser señalado por abandonar el barco. Pero investigaciones recientes y libros como "The True Story of the Man They Called ‘The Coward of Titanic’" expuso su verdadero rol, desmintiendo las terribles acusaciones en su contra.
Ismay fue retratado en la icónica película de 1997 como un hombre arrogante y ambicioso. Además, se lo presenta como alguien que busca a cualquier precio asegurarse su lugar en un bote salvavidas, dejando atrás a otros pasajeros. Esta representación no fue tal cual e incluso sufrió lo que le restaría de su vida por aquel suceso.
Tras poder sobrevivir al Titanic, el empresario renunció a su carga en la White Star Line al año siguiente y se retiró de la vida pública. Nunca pudo superar el estigma asociado a su nombre. La campaña de desprestigio contribuyó a que viviera el resto de sus días atormentado.
Sensacine reveló que pasó el resto de su vida reflexionando sobre su decisión de abordar un bote salvavidas mientras otros morían. Sus acciones fueron justificadas por las investigaciones oficiales, el peso público y su propia consciencia lo llevaron a un estado de salud mental frágil. Falleció en 1937 a causa de una trombosis, despreciado por la opinión pública.
Un siglo después del hundimiento, la figura de Joseph comienza a cambiar.

Estrenada en 1997 bajo la dirección de James Cameron, Titanic es la tercera más taquillera de todos los tiempos. Y para muchos de los integrantes de su elenco, significó un antes y un después en sus vidas profesionales. No solo sus protagonistas, Kate Winslet y Leo Dicaprio, fueron reconocidos en aquel momento -y aun hoy- por lo que realizaron en el filme, sino que Billy Zane, la contrafigura, el villano Caledon Cal Hockley, logró gran relevancia. Aunque en su caso, aquel después no fue tan soñado: esos días de gloria no se replicaron en el futuro del talentoso actor. Para Zane, Titanic fue un cambio significativo, pero del que no pudo sacar provecho.
En la película, Hockley es la pareja de Rose (Winslet), un treintañero adinerado, heredero de una fortuna. Se destaca por su personalidad arrogante, muy distinta a la de su novia. A lo largo de la historia, por la relación de su pareja con Jack (DiCaprio), los celos se van apoderando de su ser, adoptando un perfil mucho más despectivo y cruel. Toda su participación es desde el odio, hasta que en el final se da a conocer su suicidio, luego de haber perdido toda su fortuna por la crisis de 1929.
Billy Zane en la piel de Caledon Hockley. Inmediatamente después de la película, Billy Zane se transformó en una de las personas más cotizadas de la industria hollywoodense. Su impecable interpretación del malvado Cal hizo que diferentes producciones se fijaran en él para papeles similares. Pero el actor no supo -o no quiso- mantenerse en la cúspide del mundo del cine. Si bien las propuestas le llegaron en abundancia, los proyectos que abordó no consiguieron ni la sombra del suceso de Titanic: desde 1997 a esta parte participó de más de 100 filmes, pero lejos estuvo de la gloria. Sucedió que los productores lo convocaban para interpretar al malo de la película, y él ya estaba cansado de ponerse en ese rol.
Tal vez, el peso que tuvo la película fue demasiado para él: no pudo sostenerlo, ni logró lidiar con la popularidad ganada aquel año. “Recuerdo que cuando empezamos a filmar estábamos más allá de lo racional, más allá de la lógica. En ese momento supe que estábamos en el lugar justo, y pensé: ‘Dios, debemos estar haciendo algo realmente especial’”, comentó años después sobre sus primeros pasos por el set de grabación del ambicioso proyecto de Cameron.
Historia. William George, tal el nombre real de Billy, nació en Chicago, Estados Unidos, el 24 de febrero de 1966. Sus padres, Thalía y William, fueron actores e incluso dueños de una escuela de arte escénico. Con ellos fue creciendo en la profesión en la que estuvo involucrado desde que llegó al mundo. En su adolescencia comenzó a estudiar en Harand Camp of the Theater Arts. Se formó y arrancó con papeles menores hasta que empezó a crecer.
En cuanto a su vida privada, estuvo de novio con varias colegas que conoció en diferentes proyectos. En 2009 se cruzó con la modelo Candice Neil: dicen que fue amor a primera vista. Fruto de la relación nacieron dos hijas: Ava Katherine, en 2011, y Gia, que llegó al mundo en 2014.

Entre sus pasatiempos preferidos se encuentra la natación, la pintura y la equitación. Le dedica varias horas y siempre se busca un lugar y un momento para realizarlas. Gracias a la fortuna que acumuló, tanto como actor y como director, se encuentra entre sus reliquias una exquisita colección de autos metódicamente cuidados. Le apasionan los vehículos y como muestra, en 1999 participó del rally Gumball 3000, con un Aston Martin DB5 modelo 64.
Entre sus papeles más preponderantes, aparte del mencionado en Titanic, se destacan Volver al futuro (1985), Critters (1986), The Phantom (1996), Cleopatra (1999) y Zoolander 1 y 2, en las que actuó de él mismo, en una participación especial. Estuvo dos veces ternado a premios, pero hasta el momento no se quedó con ninguna estatuilla. El más significativo fue en la terna actor de reparto por Titanic por el Sindicato de Actores de Estados Unidos.
Hundido. Desde su debut en cine en 1989, la película sobre la tragedia del transatlántico más famoso de la historia marcó su trayectoria. Desde entonces, pese a que tenía todo para brillar, solo consiguió papeles secundarios. Proyectos importantes, pero sin la preponderancia que se esperaba de Zane. “Fue un regalo formar parte de una película tan maravillosa, fue una bendición. Pero también ha sido una maldición en Hollywood, en concreto por no correr riesgos para obtener más dinero”, comentó en alguna oportunidad, hablando con absoluta sinceridad. Además, siempre tuvo en claro que podría haber forjado otra carrera, competir a la par de los más grandes de la industria, pero prefirió mantenerse a un lado, sin arriesgar demasiado su reputación.
“Desde Titanic fui sinónimo de personaje malo entre los directores de casting que vinieron después. Eso te fuerza a convertirte en alguien un poco más creativo, a abrazar tu independencia y a dirigir tus propias películas. A hacer tu propia vida”, comentó en el momento en el que decidió doblegar su rol y convertirse en director y productor cinematográfico.
Con 54 años, ya no tiene la frondosa cabellera que supo lucir su personaje Hockley y que perdió de muy joven. Se dejó la barba, lo que prácticamente lo hace irreconocible entre la multitud. En el mundo pasa desapercibido, sin pena ni gloria. Se transformó en uno más, cuestión de la que dice no renegar y mucho menos sentir frustración, más allá de que él también esperaba otra cosa para su vida como actor. Con un perfil más moderado, siguió haciendo de las suyas en la pantalla grande pero siempre como segundo por culpa de ese karma de haber hecho un perfecto malvado del que no se pudo escapar.
Actualmente, el cine podría, si todo sale como se espera, darle el ansiado regreso a un protagónico. En tiempos en los que las biopic están de moda, a mediados de 2019 se anunció la de Marlon Brando. Se llamará Waltzing With Brando y estará basada en el libro que lleva el mismo nombre, publicado en 2011. El encargado de ponerse en la piel de una de las leyendas del cine será el bueno de Zane. Pero claro, como siempre hay un palo en la rueda para Billy, aun no hay fecha de estreno.
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