En 1962, la televisión apenas comenzaba a ser una realidad en España, y la posesión de un televisor era un lujo al alcance de muy pocos. Fue en este contexto que surgió Mary Noticias, un cómic que presentaba a una joven periodista televisiva y que se convertiría en la primera gran heroína del cómic español, llegando incluso a publicar en Francia.
Esta innovadora creación, obra de Carme Barbarà y Ricardo Acebo (bajo el seudónimo de Roy Mark), es objeto de estudio en el libro "Mary Noticias y otras heroínas de los tebeos para niñas (1940-1970)" de Guillem Medina. Según el autor, "Su profesión era la de periodista, pero la mayoría de las veces se metía en tramas tipo James Bond llenas de misterio, acción, escenarios exóticos y secuencias trepidantes".
El impacto de Mary Noticias en su momento fue considerable. Guillem Medina destaca que "El cómic fue muy importante en su momento porque fue el primer personaje de cuadernillo femenino con un protagonismo y una continuidad que hasta el momento ningún otro había conseguido". La serie demostró ser longeva, alcanzando la cifra de 484 números publicados semanalmente.
Inicialmente, el personaje de Mary estaba envuelto en misterio. "La verdad es que de Mary al principio poco se sabía, su profesión y que tenía un novio llamado Maximiliano del Pozo, y por allí siempre aparecía un personaje misterioso, llamado Bruma, que le ayudaba con sus pesquisas", comenta Medina. Sin embargo, con el tiempo, y posiblemente debido a las inquietudes de algunas lectoras y sus madres, se introdujeron en la trama su padre, su madre y una hermana pequeña, aunque su presencia no fue constante.

Una Mujer Liberada en una Época Restrictiva
Para los estándares de la época, Mary representaba un ideal de mujer emancipada. Guillem Medina subraya que "Para los estándares de la época Mary era mujer muy liberada: tenía una profesión que le permitía vivir y no depender de ningún hombre, viajaba y conocía mucha gente y sobre todo decidía su destino a cada momento". A pesar de su profesión, Mary se inclinaba más por el trabajo de campo, la investigación y la acción, desempeñando un rol de detective en lugar de limitarse a tareas de oficina.
La narrativa de la época, a menudo, requería que Mary tuviera un novio. Medina explica que "Mary tenía en teoría el novio al que toda chica aspiraba, con un nombre rimbombante (Max), abogado de profesión y con mucho, mucho dinero". Curiosamente, esta relación era más compleja de lo que parecía, ya que "su novio le parecía aburrido y más si lo comparaba con el intrépido Bruma (que, spoiler, era el mismo Max pero disfrazado con gafas negras y una gabardina, vaya que era dificilísimo de descubrir, je, je, je)". Así, Mary disfrutaba de lo mejor de dos personalidades sin ser consciente de ello.
Las Autoras y los Estereotipos de Género en el Cómic
Mientras Mary desafiaba las convenciones de su tiempo, las autoras de la época enfrentaban sus propias limitaciones. "La principal diferencia entre las publicaciones masculinas y femeninas es que, si una editorial publicaba cuatro títulos para chicas, había 10 o 12 para chicos", señala Medina. Además, existía la percepción de que "los editores consideraban que las mujeres solo podían dibujar historias femeninas, mientras que los hombres [...] dibujaban para hombres y para mujeres".
Las historias dirigidas a chicas solían ser románticas y sentimentales, a menudo consideradas "cursis", en contraste con las de aventuras que protagonizaban los personajes masculinos. Sin embargo, Medina matiza que "No es cierto que el cómic femenino sea sólo tonto y romanticón", ya que también existían series de misterio y humor muy bien logradas.

La Moda como Elemento Clave en los Cuadernillos Femeninos
Un aspecto fundamental de los cuadernillos femeninos era el de la moda. Guillem Medina explica que "Al principio cuando los cuadernillos estaban basados en cuentos de hadas el vestuario era más de época, sobre todo para que se viese la diferencia entre las clases más humildes y las clases altas". Con la evolución hacia historias contemporáneas, las protagonistas vestían "a la última", y autoras como Carme Barbarà y María Pascual eran expertas en reflejar las tendencias de moda de revistas parisinas e italianas.

Carme Barbarà: Un Referente Imprescindible
Carme Barbarà, una de las creadoras de Mary Noticias, es considerada un pilar fundamental en la historia del cómic femenino. Guillem Medina destaca su papel como "un referente y una ayuda a la hora, tanto de elaborar este libro como cuando hice Chicas de cómic". La colaboración y el conocimiento de Barbarà, junto a otras autoras como María Pascual, Purita Campos y Trini Tinturé, fueron cruciales para la investigación y la publicación de libros sobre el tema.
De Mary Noticias a Esther y su Mundo: Una Evolución del Cómic Femenino
La publicación de Mary Noticias concluyó en 1971, el mismo año en que comenzaba a editarse "Esther y su mundo" de Pura Campos. Aunque ambos personajes marcaron hitos en el cómic femenino, presentaban diferencias significativas en formato, argumento y público objetivo. Los primeros cuadernillos, como Mary Noticias, se dirigían a un público infantil con historias autoconclusivas y de carácter moralizante. Posteriormente, evolucionaron hacia un público más juvenil y adulto, reflejando las aspiraciones de la mujer de la época.
Los tebeos femeninos de los años setenta, como "Lily" de Bruguera, que incluía las aventuras de Esther, ofrecían no solo historietas, sino también consejos de belleza, moda y pósters de actualidad, funcionando como revistas de entretenimiento integral.
Otras Heroínas y Autoras Destacadas de la Época
El libro de Guillem Medina también rinde homenaje a otras figuras relevantes del cómic femenino. Se mencionan personajes como Anita Diminuta en los años 40, Florita a finales de la misma década, y la icónica Marisol en los años sesenta. Es notable la gran cantidad de mujeres dibujantes que contribuyeron a este género, alcanzando alrededor de 150 en su época de mayor auge (años 50-70), una cifra que lamentablemente disminuyó en décadas posteriores.
Muchas de estas artistas compaginaron su labor creativa con las responsabilidades del hogar, realizando un trabajo "titánico". A diferencia de sus colegas masculinos, a menudo tenían poco contacto entre ellas, una situación que algunas lamentaron por la falta de intercambio de experiencias.
El Papel de las Agencias y la Censura en el Cómic Español
La industria del cómic español de mediados del siglo XX estuvo marcada por la presencia de agencias que representaban a los dibujantes y buscaban trabajo para ellos a nivel internacional. A partir de 1958, estas agencias se volvieron cruciales para la subsistencia de muchos profesionales. Sin embargo, la censura también jugó un papel importante, especialmente en las reediciones de historietas publicadas en décadas anteriores, lo que demuestra la estricta regulación de contenidos en el Estatuto de Publicaciones Infantiles y Juveniles de 1967.
El Legado del Cómic Femenino y la Influencia del Nacionalcatolicismo
El cómic femenino de la época, en gran medida, reflejó y reforzó los patrones patriarcales impuestos por el nacionalcatolicismo franquista. La mujer era presentada como un ser cuya finalidad última era el matrimonio, y su imagen estereotipada se reproducía en las páginas de estos tebeos. Sin embargo, a partir de la segunda mitad del siglo XX, la evolución sociológica del país comenzó a reflejarse en las aspiraciones de las mujeres, quienes buscaban modelos de roles profesionales más allá de las labores domésticas, como azafatas, periodistas, médicas o abogadas.
La colección "Mis Chicas", publicada por Ediciones Chicos en 1940, es considerada una de las primeras publicaciones del género, ofreciendo secciones variadas sobre cine, literatura y consejos prácticos. Florita, aparecida en 1949, se destacó por presentar a la primera protagonista considerada "sexi" del tebeo español, alcanzando gran popularidad y una versión francesa.
Azucena, publicada por la editorial Toray desde 1946, fue otra colección de historietas que coexistió con "Florita" y "Mis Chicas". En las décadas de 1940 y 1950 surgieron otros tebeos importantes para niñas como "Bazar", "Lupita", "Mariló" y "Estrellita", seguidos por éxitos de Bruguera como "Blanca", "Sissi" y "Mundo Juvenil", culminando en "Lily" y "Esther".
El formato de cuadernillo apaisado, inicialmente enfocado en cuentos de hadas y princesas, evolucionó hacia temáticas más modernas con escenarios exóticos y profesionales como médicos y abogados, sustituyendo a los príncipes y duques.
A partir de 1957, con los planes de desarrollo y la apertura económica, se inició una lenta pero constante evolución sociológica en España. Los cambios en la moda, la música y las costumbres se reflejaron en las aspiraciones de las mujeres, quienes ya no se conformaban con roles tradicionales, sino que aspiraban a profesiones como azafata, modelo, periodista, médica, escritora, abogada, arquitecta o pintora.
| Formato | Páginas | Color | Publicación |
|---|---|---|---|
| Cuadernos grapados (vertical) | 12 | Portada en cuatricromía, contraportada en tinta | Piluchi (Hispano Americana de Ediciones) |
| Cuadernos grapados (vertical) | 12 | Portada en color, contraportada en tinta | Cuentos de la Abuelita (Ediciones Toray) |
| Cuadernos grapados (vertical) | Interior en blanco y negro, cubierta en color | Interior en blanco y negro, cubierta en color | Sissi Suplemento de Novelas Gráficas |
| Cuadernos grapados (vertical) | 20 | Portada en color, interior en blanco y negro (luego bicolor) | Colección Lindaflor. Cuentos para niñas Sissi (Bruguera) |
| Cuadernos apaisados | 12 | Todas a una tinta salvo portadas en cuatricromía | Mary Noticias (Colección Heroínas) |
