El Legado de Berserk en los Mundos de FromSoftware y Más Allá

Desde que andaba enfrascado en la producción del juego, Hidetaka Miyazaki ya había adelantado que 'Elden Ring' estaría lleno de referencias y huevos de pascua. Una promesa que no sorprendió a nadie: es habitual que sus títulos se referencien entre sí, aunque no formen parte de un universo coherente. Pero con 'Elden Ring' están saliendo a flote guiños inesperados (o no tanto) a muchas otras obras con las que el último juego de FromSoftware reconoce sus deudas.

El más obvio y esperable de todos los huevos de pascua del juego es la aparición de Parches. En el ya remoto y arcaico 'King's Field' aparecía este arma, conocida como la Espada de la Luz de la Luna, y que ha ido reapareciendo en juegos de FromSoftware como 'Dark Souls 3'.

Estaba claro que algún homenaje a la creación de George R.R. Martin iba a caer en el juego, teniendo en cuenta que el autor colaboró también en el guión. Aquí el homenaje es tan espectacular como asombroso: Miyazaki ha convertido el mismísimo Trono de Hierro, símbolo de la saga y construido con decenas de espadas, en una sola espada colosal de múltiples filos, llamada Grafted Blade Greatsword. La tenéis en la cabecera de este artículo. Para conseguirla hay que ir a la parte más extrema del sur de Necrolimbo, al final del castillo de Morne.

A lo largo de la historia de los 'Souls' han ido cayendo homenajes al manga de Kentaro Miura, pero tras la muerte de este en 2021, los fans esperaban citas directas en 'Elden Ring'. El resultado es la Greatsword, una espada que ya hemos visto en otros juegos de FromSoftware, pero que aquí ha sido rediseñada para parecerse aún más a la Matadragones, la mítica arma característica del protagonista del manga, Guts. No es la única referencia a Berserk del juego: algunos personajes de 'Elden Ring' se parecen notablemente a otros de la obra de Miura.

Finalmente, Enrique Colinet, uno de los desarrolladores del aclamado videojuego español 'Blasphemous' (que no tiene nada de extraño que sea un favorito de Miyazaki) detectó un parecido muy notable entre la espada que porta el protagonista de este indie y un arma de 'Elden Ring' conocida, muy explícitamente, como Blasphemous Blade.

Espada de la Luz de la Luna en Dark Souls

Un hombre que desafía a la muerte blandiendo un arma tan grande y roma que difícilmente se le podría considerar espada: más bien, era un enorme trozo de hierro. Y por encima de eso, un mundo oscuro, opresivo; también introspectivo. Uno que explora el propósito de la vida, el destino, la naturaleza del ser humano o las figuras divinas. Difícilmente encontrarás otro manga tan estimulante e inspirador como Berserk, de Kentaro Miura.

En el campo específico de los videojuegos, el caso más sonado es sin duda Dark Souls; si bien la odisea de Guts se extiende a lo largo de los recientes RPG de Hidetaka Miyazaki y el resto de talentos de FromSoftware. Pero no es el único, en absoluto. Internet lo sabe bien: existen muchos videojuegos inspirados por Berserk. Es casi imposible citar todos los que han tomado ejemplo de los personajes, ideas o motivaciones tras el dogmático manga original -tendríamos que incluir nimiedades como el tamaño de las armas de Monster Hunter, por ejemplo. Tenemos tanto de lo que hablar en este sentido, que daría para un libro corto.

Como este no es el lugar idóneo para hablar del tema, te remito a un artículo del compañero Adrián Suárez, que sintetizó en 3DJuegos los paralelismos fundacionales que existen entre Berserk y Dark Souls. Puede ser una lectura densa, pero también realmente interesante: el mundo de Miura lo toca todo, desde las marcas oscuras que atan nuestros protagonistas a una vida terrible a máximas artísticas como las espadas clavadas en el suelo que decoran los campos de batalla muertos o el cielo en el limbo de Dark Souls III. Vale la pena añadir que más allá de esta serie, también es fácil encontrar inspiraciones o referencias en Bloodborne, Sekiro o el más reciente Elden Ring.

Guts está representado a través de Blaidd, Gael o Artorias.

Comparativa de Guts y Artorias

Es probable que ya te hayas percatado de esto, pero los protagonistas de Final Fantasy VII están inspirados por la complicada relación que une a Guts con Griffith. Más específicamente, el primero está representado a través de Cloud Strife -su apellido significa "lucha", ya puestos- tanto por su determinación como por su icónica espada e incluso la realidad a la que se enfrentan. Por su lado, Sephiroth tiene la elegancia letal de su alter ego, el líder de la Banda del Halcón que más tarde alcanza un estatus superior con el nombre Femto.

¿Y ahí queda la cosa? Para nada, entre otras muchas cosas tenemos el hecho reconocido de que el caballero oscuro de Final Fantasy XIV está basado en la armadura Berserker de Guts. "Es insondable lo mucho que influyó en todos. Es una pérdida muy desafortunada" reconocía el director Naoki Yoshida a PC Gamer hablando sobre el fallecimiento de Miura. En aquel momento, la comunidad se unió para rendir homenaje al creativo portando la armadura en las ciudades principales. Hasta las poses del personaje se han copiado hasta la saciedad.

¡Ah! Algunos de los directores tras los juegos nipones más exitosos de los últimos tiempos han tomado buena nota de las cosas que hicieron grande a Berserk. Itsuno, por ejemplo, replicó el aspecto del Beherit (o "belehit" en español) en los orbes azules que reúnes en Devil May Cry para subir la salud máxima de Dante.

Seguramente hayas oído hablar de Yoko Taro en tiempos recientes, a raíz de su éxito con NieR: Automata. Pero el excéntrico creativo que siempre lleva la máscara de Emil ha imitado los pasos de Berserk desde mucho antes, con Drakengard. Su héroe principal, Caim, no solo empuña una espada enorme como Guts, sino que también tiene un nombre bíblico -uno de los temas clave del manga original.

Berserk es puro Dark Souls y Bloodborne; o Dark Souls y Bloodborne es puro Berserk, más bien. La base del universo de Dark Souls o Bloodborne no se encuentra en Berserk, sino en los libros de fantasía medieval oscura en los que podías elegir cómo continuaba la historia de la serie Sorcery, escritos por Ian Livingstone y Steve Jackson. Fue mediante esta mezcla de inspiraciones occidentales y japonesas como las historias, los mundos, los personajes y la narrativa de Miyazaki se convirtieron en algo tan especial. De los trabajos de Livingstone y Jackson se quedaron esos fragmentos de sus páginas que, mediante muy pocas palabras, te obligaban a tomar una decisión. Esta maquetación, tan típica de los libro-juego, se la quedó para diseñar los famosos textos de sus objetos, armas y armaduras cargadas de acervo.

La presencia de Sorcery es más sutil en Dark Souls, Bloodborne o Demon’s Souls, es menos evidente. Berserk es uno de esos manga nacidos a finales de 1980 y comienzos de 1990 catalogados como ‘seinen’, es decir, obras de ficción para adultos cargadas de violencia, oscuridad, morbo, sexo, desmembramientos y tramas que iban más allá de la de un ninja que quería ser hokage. Personalmente, esta me parece una de las mejores épocas del cómic japonés tanto por Berserk como por GUNNM (Alita, Ángel de Combate), La Espada del Inmortal y muchos otros.

En este seinen seguimos las aventuras de Guts desde que es un niño y se une al ejército de Gambino, su mentor. Más adelante pasará a formar parte de la Banda de los Halcones capitaneada por Griffith y de la que la fuerte y hermosa Casca forma parte. La casi divina presencia de Griffith lo cambia por dentro. El sueño del líder de los Halcones es conquistar todo un país y conseguir poder sin importarle cómo. Guts lo tiene como a un amigo, pero él no. Finalmente, Griffith acaba invocando por la ley de la causalidad, y usando a Beherit, a la Mano de Dios. Estos cuatro demonios lo convierten a él en uno, pasando a ser el quinto dedo de la mano.

Tras esta primera y espectacular parte, Berserk cambia de tercio y nos presenta la obsesión de Guts de volver a reunirse con Griffith para matarlo, pedirle explicaciones y curar a Casca, de la que Guts está enamorado. Su encuentro con los demonios le deja claro que su sueño es poner a prueba su espada matándolos a todos. Pero la gracia de Berserk no está aquí, sino en cómo construye su universo y a sus personajes. Kentaro Miura es casi pornográfico con la arquitectura de sus ciudades, calles y catedrales. Sus ruinas son espectaculares; unos edificios derrumbados que conectan con la identidad de sus personajes: reyes corrompidos por la avaricia y el deseo, héroes caídos en desgracia, niños abusados por sus padres, y dioses que son demonios en realidad.

Arquitectura oscura de Berserk

¿Y qué hay de todo esto en Dark Souls, Demon’s Souls y Bloodborne? Cinco son las hijas de Manus: Nashandra, Elana, Nadalia, Alsanna y Karla. Cinco son los asientos de los Señores de la Ceniza en Dark Souls III y cinco son los integrantes de la Mano de Dios en Berserk. En el manga de Kentaro Miura, esta mano se refiere a un grupo también de cinco miembros: Void, Ubik, Conrad, Slan y Femto, el que originalmente era Griffith. Son los cinco sirvientes de un poder elevadísimo que es a la vez dios y demonio. Cuando se muestran ante alguien pueden convertirlo en uno de ellos, transformarlo en un apóstol demoníaco o alargar su vida. A cambio, exigen un sacrificio de alguien muy querido para quien les hace la petición, al que le ponen una marca.

En la transformación de Griffith, se eligió a Guts, solo que el fuerte guerrero se resiste a morir luchando contra todos los demonios que lo persiguen para saldar esta deuda. La representación de este grupo es obsesiva en Dark Souls. Para empezar, Manus, el villano principal de Dark Souls, toma su nombre de la palabra ‘mano’ dicha en latín. En relación a la idea de sacrificio para conseguir un deseo, los Señores de la Ceniza, desde Gwyn al propio jugador, son justamente eso: sacrificios que se lanzan a la hoguera para conseguir que se cumpla uno. En Dark Souls II, esa marca oscura de Guts cobra importancia capital en la trama, pues el jugador la lleva impresa y se le llama ‘portador de la maldición’. En Dark Souls III regresa como ‘marca oscura’. Estos sacrificados Señores de la Ceniza adquieren un estatus o falsa apariencia, más bien, de Mano de Dios, pues Lothric, Yhorm, Aldrich, Ludleth y los Vigilantes del Abismo son los elegidos por un poder superior para dominar y salvar supuestamente el mundo. Eso sí, como en realidad ocurre con los auténticos integrantes de la Mano de Dios, lo que son de verdad son prisioneros de una entidad más poderosa que ellos y que los esclaviza a cumplir su voluntad. Todos son títeres aunque no lo crean.

El Beherit es un artefacto interesantísimo, un ítem con vida propia y que está vinculado al destino. Se mueve a voluntad de la causalidad y solo acaba en el poder de quien tiene que acabar. Es una herramienta de ese dios-demonio que gobierna sobre la Mano y tienta a los hombres a convertirse en diablos. Como hemos dicho, lo que hace es adaptar la realidad para que Void, Ubik, Conrad, Slan y Femto puedan acceder a ella y tener una conversación con su portador. El Orbe de Ojo Rojo de Dark Souls es un Beherit copiado, solo que sin nariz, boca y solo con un ojo; pero donde más me gusta señalar la inspiración de este objeto en la obra de Miyazaki es en Bloodborne; ¿y por qué? Pues porque las partes más significativa de este utensilio son sus ojos, que lloran sangre cuando están a punto de mostrarle a su portador a los Grandes.

El Beherit de Berserk y el Orbe de Ojo Rojo de Dark Souls

En los primeros compases de Berserk, Guts conoce a Vargas, un científico que ha sido torturado por el regente de la ciudad. Él poseía el Beherit tras tenerlo Griffith y convertirse en Femto. Le explica a Guts que dedicó gran parte de su vida a investigarlo y le muestra su laboratorio. La sala está llena de cráneos de animales gigantes, objetos para estudiar el espacio y frascos llenos de criaturas embalsamadas. La composición de esta escena es similar a la pequeña sala de estudios a la que llegamos tras vencer al padre Gascoigne, y también a Byrgenwerth. Lo interesante de Bloodborne es que al no entender del todo el poder de los ojos, lo que hacían sus estudiosos era implantar muchos, abusar de ellos, pecar de avariciosos y acabar convertidos en demonios al hacerlo. Lo que a postre es lo mismo que se logra con el uso del Beherit: perder la propia identidad y acabar atrapado en el cuerpo de una bestia todopoderosa. El cazador encarnado por el jugador tiene que hacer lo mismo que Guts: acabar con todos para acabar enfrentado al Grande (o demonio) más misterioso de todos: Presencia Lunar.

Uno de los personajes más interesantes de Berserk es la pobre Casca. Regalada por su padre a un noble cuando era una niña para cumplir sus pedófilos deseos, salvada por Griffith y combatiente a su lado en la banda de los Halcones para más tarde acabar siendo violada por él y enloquecida cuando este se transforma en Femto. Casca llegó a albergar sentimientos por Guts, pero su idolatría hacia Griffith nunca llegó a desaparecer. Guts, sin embargo, la amará por siempre. Cuando Griffith se une a la Mano de Dios y los abandona, Guts la acoge y la protege. La relación que se forma entre Casca y Guts aquí comparte parecido con dos en la trilogía Dark Souls y en Bloodborne. Por una parte, Gael nos recuerda mucho a Guts. También lleva una ballesta en su brazo, pelea con su misma fiereza y lleva una capa que lo cubre; pero lo más importante es que está obsesionado con cuidar a una niña que para él es lo más importante del mundo: la pintora. Como Guts hace con Casca, Gael lo hará todo por protegerla a ella.

Pero hay más. A su vez, Casca nos recuerda mucho a una Guardiana de Fuego, pero no a todas, sino a la que se encuentra en Dark Souls encerrada y que Lautrec de Carim decide asesinar. Como Casca, Anastacia de Astora vive refugiada, muda y loca. Y como Guts, tenemos miedo de que le pase algo cuando no estamos a su lado. Este personaje femenino guarda otra curiosa relación con Berserk. Cuando apresan a Griffith y lo torturan por haberse acostado con la hija del rey, le cortan la lengua. A Anastacia también se la arrancaron a la fuerza.

Pero los ecos de la triste relación entre Casca y Guts resuena en otras de Dark Souls. A Hidetaka Miyazaki se le ha tachado de fomentar odio a la religión cristiana en sus obras, pero en una entrevista confirmó que eso es un malentendido. Si comparamos Dark Souls III con Berserk, comprendemos mejor lo que quiere decir. Es en el cierre de la trilogía cuando Miyazaki profundiza más en una idea capital de su obra: el poder corrompe; también el religioso y sin importar el credo. En Dark Souls III se enfrentan varios cultos: el iniciado por Lloyd, el hermano de Gwyn, el de los seguidores de la serpiente Kaathe y el promovido por Aldrich. Todos son ostentosos, cuentan con hermosas catedrales, ricas armaduras para sus vasallos y un imaginario opulento. Kentaro Miura sugiere en su trabajo que Dios y el diablo son la misma persona, por lo que cuando alguien se cree muy cerca de él, más demonio se vuelve en realidad.

Dark Souls y también Bloodborne profundizan en este tema: en los religiosos que se olvidaron de su pueblo y se emborracharon de un poder que no llegaron a comprender. Ese es el mensaje que Miyazaki quiere dar, uno sobre el riesgo al que se enfrentan aquellos que ocupan los principales asientos de la iglesia occidental: no os convirtáis en demonios.

Cuando Guts abandona a Griffith y a la Banda de los Halcones, viaja hasta las montañas para entrenarse. Allí conoce a un herrero. Guts está buscando el sentido de su propia vida, uno que encuentra solo en el filo de su espada y enfrentándose a enemigos que pueden parecer imposibles de derrotar. Le pregunta al herrero por sus sueños, por lo que le hace feliz. Él le responde que solo cree en las ascuas que se elevan cuando golpea el hierro, un brillo que flota y que es capaz de transportar su propia alma hasta los cielos. Si nos fijamos en el vídeo de presentación de Elden Ring, Miyazaki está representando esta misma conversación.

Escena de entrenamiento de Guts con el herrero

Podríamos seguir hablando durante horas de más parecidos entre el trabajo de Miyazaki y de Miura, del lore o acervo de Dark Souls y del fascinante viaje de Guts. Pero en lugar de eso os invito a releer Berserk y a rejugar de nuevo la trilogía Dark Souls. Buscad y encontrad referencias que aquí no hemos mencionado y contádnolsas. Intentad conocer más a fondo al padre de las almas oscuras a través de sus influencias. Convertíos en Guts recorriendo Lordran; disfrutad de ser él, de derrotar a enemigos que parecen invencibles. Y mientras viajáis por los dominios de Gwyn, transformaos en alguien tan poderoso que sea capaz de asesinar a un Dios que tiene cara de demonio. Siendo Guts, encontrad el sentido de la vida en el filo de vuestra pesada espada. Por Casca, Griffith y por la antigua Banda de los Halcones.

TODAS las REFERENCIAS de BERSERK en la SAGA DARK SOULS - HOMENAJE Y TRIBUTO A KENTARO MIURA

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