Quiéreme bien. Una historia de maltrato es un cómic necesario, valiente, duro, difícil, terrible, que despierta emociones y que esperemos sirva para cambiar y visibilizar un problema que a veces nos negamos a ver.
Hace años Rosalind conoció a Brian, un hombre viudo con cuatro hijos dispuesto a rehacer su vida. Al principio, la suya fue una relación apasionada, y para Rosalind era difícil distinguir en los gestos y las palabras de Brian los primeros signos de violencia. Los meses fueron pasando, y ese hombre romántico se reveló como un ser posesivo, incapaz de respetar la libertad de quienes le rodeaban.

Los "Te quiero" se convirtieron en "Te quiero solo para mí", y Rosalind se vio obligada a dejar su trabajo y sus amigos para dedicarse exclusivamente al cuidado de Brian y de su familia. Confundida, angustiada, sintiéndose a menudo culpable de los sinsabores de su vida en pareja, Rosalind solo sentía cierto alivio cuando conseguía dibujar hechos y sentimientos en unas hojas de papel que luego guardaba en una caja de cartón. Así nació un diario peculiar, hecho de viñetas y palabras, que refleja el día a día de una relación donde la violencia entró casi de tapadillo, deslizándose entre un abrazo y un ramo de flores, pero acabó siendo ama y señora de una casa en la que nadie se sentía a gusto.
Quiéreme bien. Una historia de maltrato es un cómic que cuesta leer, lo que cuenta es tan duro que es necesario parar, en parte por la impotencia de no poder hacer nada por Roz y en parte por rabia. Sin embargo hay que leerlo. Por muchos motivos: para concienciar a la sociedad de que es un problema real y también para poder detectar cuando alguien está viviendo un caso así.

El cómic es el diario gráfico que Rosalind hizo durante los años que sufrió abusos, así que la historia no es lineal y puede parecer inconexa, no es una novela gráfica al uso. Es la terapia que le permitió sobrevivir a un infierno desatado por alguien que decía quererla. Asistimos a todo el proceso que se da en los casos de maltrato: el idílico comienzo, los primeros signos de violencia, el abuso de poder, la bajada de autoestima, la confusión, el arrepentimiento, el control, los golpes, la denuncia, la ayuda profesional, etc… todos los pasos que se dan en los casos de maltrato.
Vemos un perfecto retrato no solo de la víctima sino también del abusador. Rosalind no es una mujer indefensa, ni falta de educación, ni vive en un barrio de clase baja, es la prueba viviente de que los casos de maltrato son transversales y están en todos los ámbitos de la sociedad. Una sociedad que es culpable de parte de los problemas que acaban dando como lugar el maltrato. El machismo, la violencia, la cosificación de las mujeres, la educación que sigue perpetuando los roles de género, etc… todo ello contribuye, aunque los culpables de cada caso son únicos, no dejan de ser producto del medio en el que viven.
ES VIOLENCIA - Cortometraje de Ceres Machado
El apartado gráfico del cómic puede echar para atrás a alguno comprador, lo cual sería un error ya que es una historia que merece mucho la pena. La poca definición de los rostros y los cuerpos de los personajes sirve para dos cosas: remarcar que cualquiera podría ser la víctima y exagerar las emociones y reacciones para hacer la historia más dramática. Es cierto que Rosalind B. Penfold no es una dibujante espectacular, pero sí es una gran narradora. Consigue algunas páginas realmente destacadas y frescas con unos recursos brillantes, producto tal vez de su desconocimiento del medio pero que funcionan a la perfección. Además durante el cómic hay imágenes de una fuerza y expresividad que hacen que te quedes paralizado, en especial la imagen del yo-yo, pero hay más. Otro recurso interesante es el que emplea en las escenas de violencia: invirtiendo el blanco y negro, dando la sensación de que la oscuridad de Brian lo tapa todo.
Astiberri Editorial reedita Quiéreme bien. Una historia de maltrato de Rosalind B. Penfold dentro de su colección El sillón orejero. Con anterioridad fue editada por Lumen en 2016. Es un libro que siempre debería estar disponible ya que se debería leer en todos los colegios para intentar evitar que estos comportamientos se repitan. Rosalind B. Penfold es un alias, puesto que por motivos obvios prefiere permanecer en el anonimato.
Astiberri hace una muy buena edición de una obra necesaria. Sigue con su apuesta por los cómics que son algo más que simple historias para pasar el rato.
Hoy Rosalind es una mujer feliz lejos de Brian, y ha conseguido superar los momentos más duros de su vida gracias a una gran fuerza de voluntad y a la ayuda médica que recibió. Ahora ella ya sabe que lo importante no es encontrar a alguien que nos quiera mucho, sino que nos quiera bien, para que ese amor no acabe con lo que somos y lo que tenemos. De ahí la idea de publicar su diario, aunque sea firmando con seudónimo.

Quiéreme bien. Una historia de maltrato es la historia de un drama real y cotidiano que se repite, siempre con patrones muy parecidos, en la intimidad de muchos hogares. A través de sus viñetas, se conocerán las distintas fases del horror que viven, como ha vivido ella, las víctimas de la violencia sexista. Todavía es frecuente encontrarse a personas hablando de denuncias falsas y víctimas masculinas, que existen pero no son el problema.