Bienvenida querida Kouhai a este tercer año del BLDayLatam, un evento digital en que creadores de contenido relacionado al mundo del BL nos unimos para adentrarte más en este género tan rico - de variedad- y rico - de chicos dándose en poses anatómicamente imposibles.
En la última década el BL se ha expandido como género tocando casi todos los temas habidos y por haber, ha jugando con distintos escenarios, niveles de erotismo, desafiado los tabúes más inusitados y gestado una legión de fans inconmensurable.
Los humanos categorizamos y etiquetamos por naturaleza, porque nuestro cerebro necesita fragmentar la información para entenderla. El Boys Love, pues es el género que agrupa historias que se centran en la relación romántica / afectiva de dos o más personajes de sexo masculino.
Por tanto, el BL es un género igual al romance, con la distinción de que sus protagonistas son de sexo masculino. El BL presentará características diferenciadoras dependiendo del lugar de donde provenga porque depende de la industria y su historia como género.
La cuna, la meca de la irreverencia, tiene su origen en Japón y su historia ya la hemos revisado en otro contenido abordado en el primer año del BlDayLatam, luego migró a otros países de Asia como Corea, China y Tailandia que, a día de hoy, tienen su propia industria del BL. También en occidente a partir del fanfiction slash surgió el MM romance que ya relaté el año antepasado.
Por supuesto, los géneros de la ficción de oriente y occidente tienen sus diferencias debido a su tradición histórica y cultural. Entre los mismos países cada uno de ellos ha forjado sus propios subgéneros dentro del BoysLove.
¿Qué hace que algo sea BL y no otro género? Además de lo obvio que es lo que diga el portal / revista / editorial que lo lanza al mercado y lo que diga su autora, está que cumple con los puntos que hacen reconocible al género. Una historia que trata sobre un hombre que encuentra una casa embrujada y lucha toda la noche contra visiones espectrales no es un BL, a menos que en dicha casa se enamore de uno de los espectros y eso sea parte vital de la trama.
Para salvaguardar nuestra comunicación, debo hacer hincapié en que el género romántico viene del romanticismo occidental, la forma en que entendemos el amor romántico en este lado del charco corresponde a unos valores, referencias culturales e historia que nos es propia. Mientras que el BL se desprende del género romántico japonés y la sociedad japonesa tiene otros valores, otra cultura y otras formas de entender y manifestar el amor romántico.
Occidente está muy orientado a la ciencia ficción y el romance erótico porque son aspectos de consumo más comunes y conocidos a su cultura. Lo mismo el final feliz, por los valores de positivismo y éxito que tiende a tener el mercado norteamericano.
Pensemos en China, sus leyes y políticas hace que los romances BL tengan muestras afectivas de índole más sutil que la explícita, su cultura también los lleva a combinar BL con xianxia o wuxia que son géneros nativos chinos y que no verías en occidente, como no verás tan fácil un western chino. Sin embargo, pese a la vasta diversidad cultural de los distintos productores de BoysLove, el género se mantiene bastante consistente.
Los puntos clave o “beats” que te decía que construyen una estructura son alrededor de 20 a 26 para los distintos géneros, en el romance Gwen Hayes lo describe más o menos así: Chico conoce a chico, ambos tienen resistencia al amor, por situaciones deben pasar tiempo juntos lo que pone a prueba esos “miedos que les impiden enamorarse”, pese a la resistencia ambos se involucran sentimentalmente para, más tarde, ser separados. Luego de la separación ambos intentan volver a sus vidas sin el amor, volver a quienes eran antes de conocerse. No pueden. ¿Si o no te acabo de describir el 90% de los BL del mercado?
Este es el corazón del género, mézclalo con dioses mitológicos, con mafiosos, con psicópatas, con omegaverse o thriller. Puede que en una comedia romántica el primer encuentro sea alocado y divertido, mientras que en un thriller es uno de ellos entrando a la casa del otro para que luego le rompan las piernas.
Los encuentros no se parecen y sin embargo son clave de la estructura. Lo mismo la separación, la trasgresión de los miedos (o el tabú, la locura, la moral), depende el subgénero, el tono y ritmo, el final. Mientras que el romance occidental de los mismos años se quedaba en campo seguro, jugaba con los subgéneros habituales y habitaba espacios ya conocidos como el romance histórico, contemporáneo o paranormal, las japonesas aún lidiaban con opresiones del sistema sobre lo que se consideraba “adecuado” para una historia Male / Female, no es de sorprender que estás autoras migraran hacia la exploración de los romances entre dos hombres y, al inicio de su trayectoria, contemplaran temas tabúes como el incesto, el abuso, la diferencia de edad, la violencia y aspectos psicológicos extraños para el romance como la locura, la obsesión y la enfermedad. Las autoras querían explorar zonas psicológicas, emocionales y situacionales que el romance hetero no les permitía.
Es por eso que BoysLove como Madk o Heartless, pese a las relaciones insanas que derivan en monstruosidad o terror, siguen siendo BoysLove pues se centran en las relaciones entre los dos personajes masculinos aunque sea en un subgénero poco habitual en occidente como es el del horror. Andrea de Pablo tiene más de este subgénero en su post de instagram.
Así que podemos decir que el BL bebe muchísimo del género de romance que todos conocemos, pero varía lo suficiente como para ser considerado un género en sí mismo. Esta propia estructura ha ido mutando desde la década de los 70’s en que surgió. Como todo género este tiene sus CONVENCIONES, es decir, acuerdos que existen entre los lectores y las creadoras, aspectos que SE ESPERAN de la historia porque están enraizados en el género indicado.
Estas convenciones han cambiado con los años y con la intensa diversificación del BL, algo como el uke y el seme de los 90’s no es ya precisamente una convención inamovible del género, tampoco lo es el amor sano e idealizado de la novela rosa. Pero si tomas un BL esperas una historia de amor, independientemente del subgénero: has ido por una historia de amor entre dos hombres a la que le pides un intenso viaje emocional.
Obras como Pájaro que Trina no Vuela, que está en el subgénero de mafia, tiene todos estos puntos incluso cuando a “simple vista” no lo parece, porque esta vestida con las galas de un subgénero y tiene subtramas que engruesan esos puntos mencionados arriba.
Uno de mis subgéneros favoritos en esto del BL es el de la mafia y Moony nos hablará de él en su pódcast.
El final satisfactorio para occidente es indiscutiblemente un requisito, mientras que para el BL asiático, depende mucho del subgénero y del país y aún así los finales donde quedan separados se cuentan con pocos dedos. Pd. Para muchos, que los dos personajes mueran al final cuenta como final feliz en algunos subgéneros. Porque ya sé que estás pensando en Killing Stalking, pero ya vamos con ellos.
Killing Stalking es un BL donde An Unconfortable Truth no, pese a que tenemos dos personajes masculinos en la portada y, en ambos casos, se nos retrata una obsesión de un personaje masculino hacia el otro en términos románticos. Ambos son thrillers, pero mientras que para el primero es el subgénero, para el segundo es el género principal. Por la portada, nadie fuera del mundo del BL asumiría que hay una historia de amor ahí dentro, pero es donde me doy cuenta que el BL es un género por derecho propio, se atreve a mezclas e hibridación que el romance en el sentido clásico, no hace. Así que es normal que con AUT la gente se confundiese al pensar en un BL, me llamó mucho la atención cuando descubrí que la autora originalmente planeó su historia como tal. Eeurun explica que cuando lanzó el web cómic lo hizo para un concurso en Lezhin en el cuál lo categorizó como BL. Cuando Lezhin le ofreció serializarlo ella misma se dio cuenta que no cumplía los requisitos para “ser llamado BL” pues la historia de amor era muy débil (y carecía de otras convenciones del género que las lectoras de Lezhin suelen buscar al elegir una historia BoysLove), Eeurun habló con su editora quien le recomendó más hacer un thriller. Y esto es importante, por un lado porque los editores conocen el mercado de quienes consumen en sus plataformas y por otro porque, como comentamos, el categorizar en un género crea expectativas y acuerdos entre ambas partes. Así que me llamó mucho la atención como esta autora se planteó a sí misma si su obra debería o no ser catalogada como BoysLove.
Una vez leí que el subgénero es una “percha/gancho” en el que se cuelga el romance. Podríamos decir que es un traje distinto para cada ocasión, el BL es una persona que va a ir a distintos lugares y se debe vestir acorde. No es lo mismo vestirse para una cena romántica que para visitar un manicomio, incluso si ahí conocerás al amor de tu vida.
El romance tiene un aspecto que el resto de géneros no, y es que es mezclable con cualquier otra estructura. Como dije hace rato el género comparte tono, tema, locación, tiempo, tipo de personajes y trama. Un BL puede estar ambientado en cualquier locación, si esta locación es de tipo fantástico, muy probablemente es un BL subgénero fantasía. Si el BL está ambientado en el siglo XVI es un BL histórico. Si el BL está ambientado en un manicomio puede que estemos hablando de subgénero de horror, thriller o misterio. Ahora, suma a todo esto que los subgéneros mencionados son TAN amplios que tienen sus propios sub, subgéneros. El thriller de acción no es el mismo que el thriller psicológico o el político. En fantasía no es lo mismo el cyberpunk que la Opera Espacial ni que el Isekai. ¿Dime sino la variedad de BL que puede surgir mezclando de aquí y allá es potencialmente infinita? Ahora puede que te preguntes como saber si es un BL o solo un thriller o solo una novela de misterio o isekai. Lo que diferencia es la importancia que se le da, la relevancia que tiene para la trama el corazón del género. Por eso hablamos de género principal y subgénero. Si la historia trata sobre elfos intentando detener el fin del mundo a manos del rey oscuro, aunque haya por ahí una historia de amor entre dos elfos, en teoría el género es fantasía con romance.
Si por el contrario la historia trata sobre uno de los elfos enviado a destruir al rey oscuro, pero el rey oscuro lo secuestra y terminan enamorándose y ahora una guerra se desata por culpa de su amor, es un BL con fantasía. Toma en cuenta que tanto editoriales como autoras quieren que su producto llegue al público correcto y nunca les convendrá categorizar una historia en un género para luego no cumplir expectativas.
Voy a poner un ejemplo: el manwha “Uncomfortable Truth” de Lezhin, relata la historia de un chico que no puede tener otras relaciones sentimentales porque su hermano lo cela demasiado, al grado de volverse un asesino. Podría ser un BL de subgénero thriller, pero la misma autora EErun, explica que su editora le dijo que le hacían falta elementos para ser un BoysLove. Carecía de la dinámica erotico afectiva que es el núcleo del BL. Por eso Unconfortable Truth no es un BL donde Killing Stalking, Warehouse o Mad Dog sí lo son, aunque ambos comparten la estructura de thriller. Pero bien, vamos con las perchas. ¿Con qué se puede mezclar una “simple” historia de amor? Básicamente con todo, las posibilidades son como estrellas en el firmamento porque cada “gran género” es como un paragüas en el que caben un montón de subgéneros.
John Truby en su libro “The anatomy of genres” dice que existen 14 géneros y que estos realmente son modelos de como los humanos percibimos la realidad y nos enseñamos, a través de generaciones de tradición oral, a transitar por ellos. Horror: No es para asustarse, es para profundizar en los temas religiosos que no nos dejan dormir como la muerte, el castigo, lo desconocido. Acción: Trata más sobre triunfar y salir victorioso que sobre ser ético. Ciencia ficción: No es sobre las cosas locas que puede hacer un científico sino sobre las sociedades, el alcance del conocimiento y la cultura. (No por nada cada subgénero de la CF tiene una visión más optimista o más trágica del futuro, no es lo mismo el steampunk que el cyberpunk) Para Truby las historias románticas son las más profundas de todas las formas de historias, porque muestran como es volvernos la mejor y verdadera versión de nosotros mismos a través de formar una comunidad de dos. Los otros géneros de los que habla son: Crimen, comedia, western (un género que en asia brilla por su ausencia), gangster, fantasía, thriller, detective.
Por supuesto no todos los géneros populares se mezclan bien con el BL. Géneros como el horror son más complicados de que queden bien juntos y sin embargo tenemos mangas como El Verano en que Hikaru murió. Según la página de Futekiya, el portal de manga BL en inglés de Manga Planet agrega a esta vasta lista: Drama (género que Lili Rocha tratará en su video), Comida, Histórica, Misterio, Slice of Life (Recuentos de la vida) en el cuál profundizarán cuando conozcan el video que ha preparado Midori para ustedes, Deportes, Paranormal, Tragedia y Workplace.
Y aunque Futekiya lo tiene en la sección de “locaciones”, el omegaverse también está presente porque con los años ha desarrollado su propia estructura que, para mí, le da un legítimo nombre de subgénero. Los países también tienen sus propios subgéneros, como decíamos con el Danmei en China que será abordado por Any en su post de instagram, el Isekai en Japón a partir de la super popularidad del género en la demografía shonen que abordará Clea en su canal, o el omegaverse en Estados Unidos.
Es romance pero ... Nunca me ha importado mucho que el tipo de relaciones sexuales, sentimentales, afectivas, etc se diera entre personajes del mismo sexo, de diferente o de ninguno. Siempre me ha interesado analizar las interacciones como lo que son, por las personas que hay detrás, intentando no acudir a epítetos como “relaciones homosexuales” u otros que están tan de moda como poliamor o asexualidad.
Sin embargo, el anime de Yuri!!! Empiezo mi crítica así porque después de haberme emocionado por tercera vez con Yuri!!! Yuri!!! on Ice es un anime de 12 capítulos producido por el Estudio Mappa y dirigido por Sayo Yamamoto (Samurai Champloo, Redline, Lupin III: the woman called Fujiko Mine…) que nos narra la historia de Yuri Katsuki, un prometedor patinador japonés de 23 años que, después de sufrir una serie de derrotas, decide volver a su casa en Hasetsu, Japón y descansar. Allí va a visitarle el campeón mundial de patinaje artístico, el ruso Victor Nikiforov, decidido a convertirse en su entrenador y prepararle para el Grand Prix, tras ver un vídeo donde Yuri imita una coreografía de Victor a la perfección. No obstante, las pequeñas tramas secundarias (es decir, las motivaciones que sí que tienen cada uno de los patinadores que participan) unidas a la relación del entrenador Victor con su nuevo pupilo Yuri, hacen de Yuri!!!
Para mí, no es importante saber qué tipo de relación mantenían tanto como saber que el vínculo que les unen es tan real como fuerte y se manifiesta de igual manera tanto dentro como fuera de la pista de hielo. Esto es así porque la relación de amor entre Victor y Yuri es diferente de la que se suele mostrar en otros animes y sí, aunque en ellos fuera largamente explicada, debatida y, a veces explícitamente mostrada, la forma en que lo hace Yuri!!! Es complicado explicarlo, no es amor sexual (aunque les guste darle ese toque picante o yaoi), sino una relación filial y de admiración entre dos hombres. No es tampoco una relación paternal, pero sí de sensei a alumno (muy habitual en las publicaciones japonesas), sólo que en esta ocasión se le da un giro de tuerca metiendo amistad y admiración, creando finalmente un amor tan intenso por el que ninguno quiere defraudar al otro y…llegando a fundirse en una clase de amor que, repito, no estamos acostumbrados a ver en un anime.
Sé que muchos de los que lean este análisis querrán que me posicione sobre si la relación entre Victor y Yuri es de amor (una relación homosexual, vaya) y estamos ante un anime shonen ai, o es simplemente ese gusto que tienen los japoneses por incluir escenas ambiguas, locas y divertidas en sus animes. Ya empecé diciendo que para mí no es ni siquiera relevante tomar una decisión al respecto, ni siquiera la tomó la directora Sayo, ella simplemente adora el patinaje y llevaba tiempo queriendo hacer algo al respecto; sin embargo, se nos olvida que las cosas se viven de manera diferente en occidente que en oriente ( por ejemplo, el intercambio de anillos, aquí directamente lo asociamos a matrimonio-compromiso-amor y allí puede ser simplemente un talismán); pero en general, lo que tenemos en Yuri!!! Puede que en la segunda temporada desvelemos este misterio: ¿será simplemente fan service? ¿será realmente una relación homosexual en una serie no yaoi? Y realmente no importa que sepas de patinaje o que no, la idea es transmitirte el amor de los personajes por lo que hacen, cómo sus vidas influyen en su forma de patinar y sí, que hay arte con todos sus elementos expuestos ahí, para que te empapes de ellos. La sustancia está clara, los sueños de Yuri, sus emociones, estados de ánimo, su forma de entender el patinaje, etc, están ahí presentes durante todo el anime; la técnica es buena, (pese a que recicle animación en algunas escenas que, personalmente, creo que ahí está el fallo), así que nos encontramos con una buena dirección y una decente animación. Mientras el resto del mundo otaku se parte la cabeza con si hubo escena de beso o no, yo os animo a que disfrutéis de un anime con una animación hermosa y fluida, uno de mis - actualmente - openings favoritos (os sugiero que traduzcáis la letra a este fortísimo opening), una banda sonora de ensueño y una historia con mucho potencial, divertida y, si nos dejamos de tonterías, sin pretensiones. Yuri!!!
