El acervo popular dice que «una imagen vale más que mil palabras» y no seré yo el que se oponga a tal aseveración. Lo que sin duda está comprobado científicamente es que cuando acompañamos una palabra con una imagen, la memoria la registra y aprende de manera mucho más efectiva.
Mi experiencia de más de veinte años como ilustrador de libros de texto de muy diversas materias me lo ha demostrado. No entenderíamos, por ejemplo, estudiar Geografía sin contar con mapas, ni Ciencias de la Naturaleza sin imágenes de las plantas que queremos estudiar. Ocurre lo mismo si queremos hablar del cuerpo humano, las placas tectónicas o los planetas que componen el sistema solar. Los dibujos son una herramienta muy eficaz incluso para enseñar Matemáticas a los más pequeños, ya que captan la atención del alumnado y agilizan su memoria. Independientemente del conocimiento que queramos transmitir, la imagen en estos contextos se pone al servicio de la palabra, no la sustituye.
La novela gráfica como herramienta educativa y de transmisión de valores
Durante mucho tiempo, los cómics estuvieron asociados sobre todo al público infantil o a las historias de superhéroes. Este tipo de libro combina literatura e ilustración para crear historias profundas, emocionantes y visualmente impactantes. Las ilustraciones no son solo un acompañamiento. Forman parte esencial del relato. Esto no significa que uno sea mejor que otro. Las ilustraciones permiten entrar en la historia de forma inmediata.
La novela gráfica juega con el tiempo de una manera única. Para muchos jóvenes y adultos que no tienen el hábito de leer, la novela gráfica resulta más accesible y atractiva. La historia mezcla autobiografía, historia política y momentos de humor que hacen la lectura muy cercana. Esta novela gráfica cuenta una historia de crecimiento personal, familia, religión y primer amor. Acércate a la librería o visita su web para descubrir nuevas lecturas. Porque una cosa suele pasar cuando alguien empieza con la novela gráfica: termina queriendo leer muchas más.
Quizá el término más adecuado sea el de cómic adulto, en contraposición a esa creencia socialmente consentida de que el cómic es un arte menor, para un público infantil y sin valor literario. A medida que ha ido creciendo, lentamente pero de forma continua, el mercado de la novela gráfica, se ha profesionalizado el sector. De ahí la necesidad de formar a los futuros editores de novela gráfica. En el curso de Edición de novela gráfica trataremos todos los pasos para publicar una novela gráfica, desde el momento en que pensamos el libro, esa idea que queremos materializar, hasta su publicación y comercialización, pasando por la traducción, corrección, maquetación y rotulación.
Entre los beneficios que aporta la lectura de cómics y novelas gráficas cabría destacar el fomento a la lectura, la alfabetización visual y la activación del pensamiento, pero hay estudios que van más allá y señalan la importancia de su lectura en cuanto a la rapidez de procesamiento y retención de información. Uno de ellos comenta que las personas procesan 60.000 veces más rápido la información visual que la información textual. Un estudio concluyó que los estudiantes que leen siete páginas de un cómic retienen más información sobre lo que han leído que aquellos que han recibido exactamente la misma información, pero en formato texto. Al fin y al cabo, somos seres visuales y más del 50 por ciento de la corteza cerebral se dedica a procesar este tipo de información, por lo que contar historias con imágenes sí que puede ayudar a los niños a retener información.
Si has decidido aprovechar los beneficios de la lectura de cómics (y ganar el don del conocimiento como diría el Doctor Strange) que sepas que en las bibliotecas podrás hacerte con el préstamo de ejemplares. Un perfecto ejemplo de préstamo de cómics en bibliotecas lo encontramos en la Comicteca de la Biblioteca Regional de Murcia. Y si prefieres leer en digital, que sepas también que las plataformas de préstamo electrónico de las bibliotecas disponen de este tipo de lecturas, aunque también la puedes encontrar en otros sitios web donde descargar cómics gratis y de manera legal.

El cómic como herramienta en la enseñanza de idiomas
A la hora de emplear imágenes, la enseñanza de idiomas no es una excepción. Sus manuales siempre han utilizado imágenes e ilustraciones con tal fin. Por otro lado, estas han ido evolucionando según el tiempo que les toca representar, buscando en todo momento la complicidad de los alumnos que se asoman a sus libros para aprender un idioma, una cultura diferente a la suya.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, y considerando que el cómic es la combinación perfecta de ilustración y palabra, es lógico pensar en él como una excelente herramienta para la enseñanza del español. Además, el noveno arte aporta un elemento nada desdeñable en la transmisión de conocimientos: el entretenimiento. La creación de unos personajes y unas tramas atractivas para el lector puede ser la excusa perfecta a la hora de captar y mantener la atención necesaria para que adquieran los conocimientos lingüísticos o culturales que queramos trasmitir.
El cómic ofrece muchas ventajas para introducirlo en la enseñanza de un idioma. Si queremos que los personajes sean «de verdad» -solo así conseguiremos hacer que los lectores se sientan atraídos por ellos-, es fundamental que hablen de forma natural. Los bocadillos de los textos de cada uno de ellos han de responder a sus circunstancias y eso nos permite que el lector se convierta, sin darse cuenta, en alumno, y aprenda el lenguaje coloquial de unos adolescentes, el lenguaje oral más formal de unos profesores cuando se dirigen a sus alumnos, el lenguaje periodístico de un entrevistador o el de un psicólogo en su consulta. Esos diálogos coloquiales nos permitirán enseñarle también expresiones y frases hechas. He aquí algunos ejemplos: Que nos pilla el toro / Como me da la gana / Me cae fatal.
Además del lenguaje oral, el cómic se sirve de otros recursos lingüísticos como la utilización del lenguaje escrito: como narrador omnisciente en las cartelas de determinadas viñetas, o en primera persona a través del diario que escribe una chica en el que nos va contando el duelo por la muerte de su madre. También aparecen noticias redactadas, titulares de portadas de revistas, mensajes de móvil e incluso letras de canciones.

Un ejemplo de cómic orientado a la transmisión de valores: "Las extraordinarias aventuras de Gafas y Ruedas"
Gafas y Ruedas no solo está pensado para enseñar español, sino también surge con la ambición de transmitir valores a los lectores. Se trata de un cómic compuesto por tres historias autoconclusivas, Atrapa al bufón, Conexión karaoke y La viñeta indiscreta, que se pueden leer de forma independiente, o bien en el volumen que reúne a las tres: Las extraordinarias aventuras de Gafas y Ruedas.
Los protagonistas son dos adolescentes: Paula, recién llegada a la ciudad con su padre después del fallecimiento de su madre; y Álex, postrado en silla de ruedas después de un desgraciado accidente de tráfico. El primer día de colegio será el punto de encuentro de estos dos personajes y, a partir de entonces, viñeta a viñeta y página a página, el lector irá descubriendo la personalidad y las circunstancias de ambos, al mismo tiempo que los propios personajes se van descubriendo según avanza la trama que desarrolla cada uno de los episodios. Personajes y lector van pues a la par, lo que favorece la empatía del lector hacia ellos, y permite que haga suyos los sentimientos y valores que van aflorando en Paula y Álex, o lo que es lo mismo, en Gafas y Ruedas.
En el cómic, al igual que en la literatura o en el cine, la construcción de personajes resulta fundamental para que la historia resulte creíble. Los protagonistas han de ser «de verdad» para que sus emociones y sus sentimientos interpelen al lector. Sobre todo si, como en Gafas y Ruedas, se tratan temas tan importantes como el acoso escolar, la integración, el duelo, la amistad y la superación.
A partir de ahí toca construir las tramas en las que se ven envueltos estos personajes, el hilo narrativo que provoque en el lector las ganas de pasar página para ver qué ocurre. Pienso que para conseguirlo no hay mejor género que el thriller, y por eso las tres aventuras corresponden a tres casos misteriosos a los que se enfrentan los protagonistas.
Por último, y no menos importante, hay que determinar el tono en el que se cuenta cada una de las historias. A sabiendas de que los temas que se van a tratar son dramáticos en muchos aspectos, elegí a propósito el humor para transmitir el espíritu de superación que caracteriza a toda la serie. Y al hablar de tono humorístico, no solo hablamos de lenguaje, sino también del estilo de ilustración que subyace en cada una de las viñetas.
Para terminar, Gafas y Ruedas utiliza tres casos misteriosos que tejen la trama de cada uno de los tres episodios y sirven de excusa para mostrar al lector diferentes aspectos de la cultura española. En Atrapa al bufón se produce el robo de un famoso cuadro de Velázquez en el Museo del Prado. En Conexión karaoke se habla del descubrimiento de un tesoro a través de las letras de canciones pop de los años 80, lo que permite rendir un homenaje al cine de Pedro Almodóvar.

La novela gráfica como medio de transmisión de valores históricos y culturales
El cómic y la novela gráfica son el nuevo cine y televisión para la literatura. Es el nuevo gran aliado que con sus adaptaciones de obras contemporáneas, convertidas en long sellers, atrae a más lectores de las nuevas generaciones que quieren saber más y van a la fuente original: el libro. Desde El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder, y El Nombre de la rosa, de Umberto Eco, hasta El infinito en un junco, de Irene Vallejo, y Los pacientes del doctor García, de Almudena Grandes. Pero, ¿cuál es el secreto de esta nueva conquista literaria? ¿Quiénes son los ilustradores y artistas que están ampliando estos espacios literarios? Es la consolidación del nuevo romance de la creación literaria donde la novela gráfica y el cómic cuya expansión-adaptación a estos formatos brinda, incluso, aportaciones a la obra original.
Lo que está ocurriendo es importante porque significa una mejora en la percepción del cómic como medio, explica Víctor Santos responsable de adaptaciones como Fahrenheit 451. El cómic tradicionalmente, añade Santos, “se ha considerado de manera muy estereotipada como un género y no un medio. En España se asociaba a los tebeos de humor de Bruguera y en Estados Unidos el cómic era sinónimo de superhéroes, por ejemplo.
Esos son algunos de los motivos por los cuales Christian Montenegro no comparte la visión de la novela gráfica como un lenguaje para lectores vagos: “La novela gráfica es un lenguaje en sí mismo y no el hijo bastardo degenerado de la literatura y la ilustración. En las décadas inmediatamente anteriores a la invención de la imprenta tuvo bastante difusión la publicación de obras realizadas como series de xilografías -una tabla con una imagen y un texto breve- ¿era una historieta del siglo XV? Cuando yo era muy pequeño había ediciones de novelas de Verne, Dickens o Scott (Colección Historias de la Ed. Bruguera) con una página de cómic que aspiraba a sintetizar lo más relevante, en términos de la acción o la trama, de las diez páginas anteriores con texto original. Mi primera lectura de Ivanhoe, por ejemplo, fue saltando de una página con viñetas a la siguiente ¿Qué pasaba después?

La presente investigación se enmarca en una línea de estudio centrada en las prácticas docentes para la enseñanza del pasado traumático en España. Concretamente, se centra en el conocimiento, la valoración y los usos de los cómics o novelas gráficas sobre la Guerra Civil y el franquismo por parte del profesorado valenciano de Geografía e Historia en Educación Secundaria. Se emplea un cuestionario con preguntas cerradas y abiertas, cuyas respuestas son analizadas mediante procedimientos estadísticos descriptivos y un análisis cualitativo del contenido. Los resultados indican un conocimiento y lectura relativamente generalizados de novelas gráficas contemporáneas sobre el pasado traumático por parte del profesorado encuestado. Estas obras son valoradas positivamente, tanto por su formato como por sus posibilidades pedagógicas para abordar temáticas históricas menos presentes en los manuales escolares. El uso efectivo del cómic se concentra principalmente en 4.º de la ESO y, en menor medida, en 2.º de Bachillerato.
La novela gráfica como lectura crítica de la historia en la construcción de la identidad y la diversidad territorial.
El cómic como recurso para el desarrollo de las competencias históricas. Análisis de la percepción del futuro profesorado de educación secundaria.
La memoria del exilio a través del cómic: Un largo silencio, El arte de volar y Los surcos del azar.
La enseñanza de la historia a través de la novela gráfica: una estrategia de aprendizaje emergente.
Enseñando la Guerra Civil española en el País Vasco a través del cómic histórico: una propuesta para la educación secundaria.