El sol de la mañana brillaba como nunca antes. A pesar de ser la segunda semana de Enero, el sol ya comenzaba a calentar. No hacía mucho frío esa mañana y, por suerte, en todo el año no se habían registrado nevadas.
La escuela de arte más importante del país recibía a cuantos actores, pintores, escritores, poetas, bailarines, modelos, cantantes, escultores y demás pudieran cubrir las elevadas tarifas que cobraban. Pero todos sabían que quien lograra ingresar a esa escuela, después de una audición o un examen, tenía un 90% de probabilidades de triunfar en la farándula. No era para nadie desconocido que grandes actores y escritores salieran de esas aulas. Y muchos, desde que eran estudiantes, ya contaban con representantes que les llevaban a realizar diferentes trabajos muy bien remunerados.
Por esos amplios pasillos, caminaba a toda prisa uno de los alumnos problema, como le decían sus maestros porque siempre estaba metido en líos, sin percatarse de que todos sus compañeros discutían algo de forma alegre. Le urgía llegar a clases antes de que sonara el timbre y de nuevo le pusieran retardo. Ahora que comenzaba el segundo año, no dejaría que por llegar demasiadas veces tarde le obligaran a hacer veranos.
Abrió la puerta y buscó con la mirada su pupitre. Todos los alumnos estaban platicando; como era el segundo año, todos se conocían y habían ocupado sus lugares de siempre.
"¡Duo!", gritó una chica de cabellos cortos, llegando hasta su lado de forma alegre. "¿Ya te enteraste?", preguntó con los ojos muy abiertos. Duo era tan distraído que seguramente no sabía la gran noticia del día. A pesar de que la nota se había anunciado en los principales diarios y noticieros de espectáculos durante toda la semana.
Duo tomó asiento y colocó sus libros bajo el banco para voltear sonriendo a ver a la chica que le hablaba. Hilde siempre era la encargada de decirle las noticias del día; a él no le importaba enterarse de qué actor rompió con quién o quién acababa de casarse. Las únicas noticias que realmente le importaban eran las que tenían que ver con algún trabajo que pudiera realizar. O quizá si había audiciones para representar algún papel en una obra de teatro. ¡Su gran sueño!...
"¿De qué tendría que enterarme, Hilde?", dijo Duo sin entender la alegría que se desprendía de los ojos de la chica.
"¡¡Viene a esta escuela!!, ¡¡¡Y estará en segundo año!!!, ¡Ojalá y esté con nosotros, es tan guapo!!", dijo Hilde de forma soñadora, haciendo que Duo se extrañara. Las únicas veces que había visto así de emocionada a la chica era cuando hablaba de su artista favorito.
"¿De qué diablos estás hablando?", preguntó sin entender, o temiendo haber entendido. Hilde comenzó a reír.
"¿Recuerdas al chico que se espera que este año sea nominado al Oscar porque ya ha ganado muchos premios relacionados? ¿Ese de mirada fría y que no se deja entrevistar por nadie?", dijo Hilde, recargándose en la paleta del pupitre. Duo solo asintió, sintiendo que sus piernas comenzaban a temblar al saber a quién se refería Hilde.
"¡Pues viene a esta escuela!"
"¿Heero Yuy?", dijo Duo sorprendido, sintiendo cómo su corazón comenzaba a saltarle del pecho y empezando a sentir que su sangre circulaba por su cuerpo de forma más violenta. "¿Ese antipático actorcillo viene a esta escuela?", dijo en tono molesto, enarcando sus cejas de forma molesta, haciendo que Hilde se enderezara y frunciera el entrecejo ante las palabras de su mejor amigo.
"Heero no es ningún antipático y mucho menos un actorcillo", dijo, colocando ambas manos en su cadera para seguir hablando. "Está nominado al Globo de Oro como mejor actor y eso le da grandes posibilidades de que sea nominado al Oscar. ¡Y va a ganar! ¡¡Eso te lo puedo apostar!!". Así que no es ningún actorcillo, solo estás celoso, Duo Maxwell", dijo Hilde algo molesta. Jamás permitiría que insultaran o hablaran mal de su artista favorito. Nadie iba a decir que Heero Yuy era un actorcillo, aunque quien lo dijera fuera Duo.
Duo frunció más el entrecejo al escuchar las palabras de su amiga. ¿Cómo se atrevía a decirle que él estaba celoso de ese actor tan antipático? Aun ni había sido nominado como para que Hilde asegurara que lo estaría. Aunque su película ya se escuchara nombrada por todos los pasillos de premios de la academia y que estuviera nominado a un Globo de Oro, no implicaba que lo fuesen a considerar para el Oscar. Pero reconsideró su postura al recordar que discutía con Hilde, la más terca y testaruda chica que jamás hubiera conocido. Ella no iba a cambiar de idea y si decía que Heero Yuy no era un actorcillo, aun que la crítica lo destrozara, ella lo seguiría defendiendo. Así que en lugar de molestarse, le dio risa.
"Ni siquiera lo conoces y ya lo estás defendiendo", dijo Duo, medio divertido de la actitud que tomaba la chica. No valía la pena discutir con ella, era mejor relajarse, así saldría ganando.
"Pues tú tampoco lo conoces y ya lo estás atacando", dijo Hilde aún molesta. Sabía que Duo no seguiría discutiendo con ella, no por nada lo conocía desde hacía cuatro años. Pero ella quería saber por qué Duo había atacado a su actor favorito. "¿Qué pruebas tienes de que sea antipático?".
Duo suspiró al escuchar la pregunta de Hilde y se dispuso a contestarle de la forma más tranquila posible.
"Bueno Hilde, tú sabes que en este medio todos se conocen y muchos dicen que es muy antipático", dijo Duo, dejando descansar su cabeza sobre uno de sus brazos. "Yo solo lo vi una vez y se me hizo muy arrogante".
"¿Cuándo?, ¿cuándo lo viste?", preguntó Hilde interesada. Duo salía en muchos comerciales y era de esperarse que quizá algún día se hubiesen topado, ¿pero por qué no le había dicho nada? Bueno, ella tampoco le había informado que su artista preferido era el nuevo alumno de la escuela.
"Hace como un año, mientras firmaba el comercial para shampoo. Él estaba con su representante y cuando un fotógrafo lo sorprendió, le rompió la cara de un golpe", dijo Duo sin ninguna expresión en el rostro. Algo que se le hizo extraño a Hilde, pero prefirió ignorarlo para seguir con el tema que más le interesaba.
"¡Oh!, ¿fue esa vez?, recuerdo haber visto esa noticia en los diarios", dijo Hilde sonriendo. "Por cierto, que fue el día en el que te golpeaste con la puerta del camerino, ¿verdad?".
"Sí, ese día", dijo Duo con fastidio al haberlo recordado. Ese día había perdido una gran oportunidad de trabajo debido a ese moretón en el ojo. "Pero por lo que le hizo al reportero es un antipático", aseguró Duo de forma convencida.
"Yo insisto en que estás celoso", dijo riendo la chica.
"Ten por seguro que el arrogante y engreído de Heero Yuy no hablará con nadie. Se cree muy superior a nosotros", dijo Duo de forma aburrida. "Todo porque el programa infantil que solía hacer, aun se retransmite en algunos canales, ¡ja!. Ni que eso le garantizara la nominación al Oscar", murmuró en voz baja.
"Pues yo lo dudo", dijo Hilde, volviendo a poner las manos en su cintura. "De ser como dices, no se hubiera inscrito en ninguna escuela. Él no lo necesita. Y si realmente fuese un arrogante y engreído, ¡está en todo su derecho!, ¡lo vale!". Duo solo la observó con el ceño fruncido. Jamás había visto a su amiga defender de esa forma a alguien. Y le molestaba mucho, y más le molestaba el que defendiera a ese actorcillo. ¿Qué tenía ese maldito actor que volvía locas a todas las chicas como Hilde? Y vaya que sabía que no solo a las chicas, uno que otro chico también estaba vuelto loco por ese actor de apariencia fría.
La puerta se abrió de golpe, haciendo que todos los alumnos tomaran sus asientos de forma apresurada. Un hombre mayor entró en el salón seguido de un chico apuesto de ojos azul cobalto y cabellos oscuros alborotados.
Todos se quedaron callados al ver en persona al famoso actor Heero Yuy. Vestía como todos: pantalón y saco negro, con camisa blanca. Llevaba en la mano su portafolio y su vista estaba al frente, sin ver a nadie.
Duo trató a toda costa de no verlo, pero ese actor tenía un magnetismo que le impedía llevar a cabo su objetivo. Sin poder evitarlo, sus ojos, al igual que todos los demás, también se posaron en la magnifica figura del actor frente a ellos.
Su corazón, que había comenzado a latir de forma normal durante la discusión con Hilde, de nueva cuenta volvió a acelerarse. Verlo no le causaba ninguna gracia. Su ceño se frunció al contemplarlo. ¿Por qué tenía que estar precisamente en ese salón?
Hilde, que se sentaba al lado derecho de Duo, en la última fila, se acercó a él para susurrarle:
"¿No te parece que es muy guapo? Aun más guapo que en el cine", dijo la chica sonriendo y regresando al frente su mirada.
"Solo si te gustan del tipo fríos y arrogantes", contestó sin bajar la voz, haciendo que, debido al silencio que había reinado después de la aparición del maestro y el actor, su voz sonara claramente en todo el salón y varios de sus compañeros voltearan a verle y que la mirada de Heero se dirigiera a él.
Duo sonrió de forma nerviosa al verse descubierto, mientras la mirada cobalto regresó su vista a la nada.
El profesor no le dio importancia al incidente; todos en esas aulas eran personas que estaban en la farándula o tenían grandes aspiraciones de llegar a ella. Así que estaba acostumbrado a los comentarios que a veces se dirigían entre sí. Así que levantó las hojas que había puesto en su mano y se giró para ver a toda la clase.
"Bien alumnos, en este año que comienza vamos a tener un alumno nuevo. No creo que necesite presentación, estoy seguro que todos lo conocen y será un verdadero honor tenerlo con nosotros. Creo que muchos podrán aprender de él", dijo el profesor, viendo a Duo.
"¡Ja!, como si necesitara clases de actuación para ser un témpano de hielo", dijo Duo, volteando el rostro y dejando descansar su barbilla sobre su mano.
Varios compañeros de Duo escucharon el comentario y algunos de ellos, al final de la segunda fila, no pudieron evitar el soltar una risita. Los ojos cobalto de Heero se fijaron en esos alumnos que reían a costa de algún chiste contado por el chico de la trenza. Pero no le agradó nada el pensar que había sido a costa suya.
De nueva cuenta el profesor se hizo el desentendido, pero sabía de dónde había venido el alboroto. Así que sonriendo un poco, se dirigió a Heero:
"Bueno joven Yuy, puede ocupar el asiento junto al joven Maxwell."
Duo sintió que sus piernas volvían a temblar al escuchar lo que el profesor dijo y volteó de golpe a ver si no estaba soñando que le había dicho a Heero que ocupara el asiento junto a él. Pero al ver que el profesor señalaba el asiento vacío al final de la primera fila, se dio cuenta de que no era un sueño… ¡tenía que ser una pesadilla!.
"¡Qué suerte tienes Duo!", dijo Hilde feliz, acercándose de nuevo a él para susurrarle. "Él estará a un lado tuyo todo el año". Duo volteó a ver a Hilde mientras de reojo veía cómo Heero comenzaba a caminar hasta el asiento. No quería tenerlo cerca, no lo soportaba, le fastidiaba. ¡Tenía que hacer algo y rápido! Y Hilde le había dado la clave.
"¿Quieres cambiar de lugar conmigo?", preguntó Duo, viéndola fijamente. En su mirada se notaba la súplica. Más que hacerle una pregunta, le suplicaba que se cambiara de lugar. Pero Hilde estaba tan emocionada que no se percató de la mirada de Duo, así que sonrió de forma luminosa ante la pregunta del trenzado.
"¡Sí, sí quiero!"
Duo tomó sus cosas y se levantó a la carrera, sintiendo que todo su cuerpo era una gelatina, justo en el momento en que Heero llegaba hasta el lugar que estaba junto al suyo. Sus ojos chocaron por segundos, pero Duo desvió la vista sin prestarle atención a esa mirada fría que denotaba cierta extrañeza y caminó hasta el lugar de Hilde, mientras Hilde llegó hasta el que era de Duo muy emocionada.
"¡Gusto en conocerte Heero!", dijo Hilde de forma amable, pero Heero solo la ignoró. Hilde se quedó en silencio sumamente decepcionada. Había esperado que por lo menos le saludara, pero ni siquiera una inclinación de cabeza había obtenido de su parte. Duo volteó a ver el rostro de la morena y se acercó hasta ella para susurrarle:
"Te lo dije".
Hilde volteó a ver a Duo frunciendo el ceño. El maestro acababa de apuntar su nombre en el pizarrón cuando la puerta del aula se abrió y un chico alto de ojos verdes entraba sin pedir permiso.
"¡Joven Barton!, ¿por qué demonios llega a esta hora? Las clases comienzan a las 7:30, no a las 8:00 de la mañana", regañó el profesor al chico que recién entraba, este solo giró su rostro para verlo sin mostrar ninguna clase de sentimientos en su mirada.
"Hablé con mi representante", dijo, siguiendo su camino hasta su pupitre, que estaba a un lado del de Duo en la parte final de la cuarta fila. Era de esperarse que después de una presentación que había terminado después de las 12 de la noche y dado que la sinfónica se presentaba en Bellas Artes, que estaba a dos horas de camino, hubiese llegado en la madrugada al colegio y no se hubiera levantado temprano.
"Hey amigo Trowa, deberías tener más respeto por los maestros", dijo Duo acercándose hasta el lugar de Trowa, arrastrando el banco con él, para susurrarle, mientras el maestro se tragaba su enojo.
"¡Tiene retardo Trowa Barton!", gritó el maestro para seguir con lo que hacía en el pizarrón.
Trowa dejó de prestarle atención al maestro, poco le importaban los retardos. Una llamada a Catherine informándole del problema y ella llamaría al director y ese retardo desaparecería. Al fin y al cabo, tenía un pretexto y Cathy, como su representante y hermana, sabía cómo defenderlo. Volteó a ver a su compañero con una mirada extraña. Los ojos de un verde esmeralda intenso se fijaron que Duo no estaba donde siempre.
"¿Y tú qué haces aquí?", dijo Trowa viendo a Duo. "¿Por qué Hilde está en tu lugar y tú en el de ella?", preguntó Trowa sin hacer caso a lo que el maestro apuntaba en el pizarrón. Duo solo giró un poco la vista y vio que Heero veía de forma atenta al pizarrón, así que vio a su amigo y se dispuso a susurrarle:
"¿Recuerdas hace un año, cuando llegué con el moretón en el ojo?", preguntó Duo a Trowa, que se veía interesado en la plática de su amigo, al grado que no prestaba atención al maestro.
"¿Cuando perdiste la oportunidad de salir de frente en el comercial de Shampoo y tu representante llegó con el cuento de que te habías golpeado con la puerta del camerino?".
"Sí, ese mismo día", afirmó Duo. "Allí está mi puerta", dijo Duo haciendo una seña con los ojos para que Trowa pudiera ver a Heero.
"¡Él!", dijo Trowa con asombro, haciendo que Heero volteara de reojo a ver a sus compañeros que hablaban y ver cómo la mirada esmeralda del chico que acaba de ent...

En el mundo del fanfiction, las historias exploran relaciones complejas entre personajes, a menudo abordando temas sensibles. La narrativa se centra en la dinámica entre Duo y Heero, dos estudiantes en una prestigiosa escuela de arte, cuyas interacciones iniciales están marcadas por la antipatía y el malentendido, pero que evolucionan a medida que se ven obligados a compartir el mismo espacio.
¿Que es Frozen Teardrop? - Gundam Wing 30th Aniversario
La historia introduce a otros personajes como Hilde, una amiga entusiasta de Duo, y Trowa, un compañero de clase con una perspectiva diferente. La llegada de Heero Yuy, un actor reconocido, a la escuela de arte genera expectación y controversia entre los estudiantes, especialmente entre Duo, quien tiene una impresión negativa del actor.
La trama se desarrolla a través de diálogos y pensamientos internos, revelando las percepciones y prejuicios de los personajes. El conflicto inicial entre Duo y Heero se intensifica cuando son asignados para sentarse juntos, forzándolos a interactuar y confrontar sus ideas preconcebidas.
El fanfic "Tortura" de Maryluz, categorizado como Yaoi y Shonen ai, explora las relaciones entre personajes de Gundam Wing, con un enfoque en los pairings 1x2. La historia se desarrolla en un entorno académico, donde las personalidades contrastantes de los protagonistas crean tensión y oportunidades para el desarrollo de personajes.
Información Adicional del Fanfic:
| Título: | Tortura |
| Autor: | Maryluz |
| Pairings: | 1x2 |
| Categoría: | Yaoi |
| Rating: | Shonen ai, PG-13 |
| Disclaimer: | Los personajes pertenecen a Gundam Wing. |
La historia, aunque ficticia, toca temas de percepción y juicio, invitando a la reflexión sobre cómo las primeras impresiones pueden moldear nuestras opiniones. La dinámica entre Duo y Heero, marcada por la desconfianza inicial, sugiere un camino hacia la comprensión mutua y, potencialmente, el desarrollo de sentimientos más profundos.

El ambiente escolar sirve como escenario para el desarrollo de las interacciones, donde los rumores y las opiniones de los compañeros influyen en la percepción de los personajes. La tensión entre Duo y Heero se acentúa por la proximidad forzada, creando un caldo de cultivo para el conflicto y el desarrollo romántico.