Los personajes usados en esta Historia pertenecen a Hiro Mashima, que ha sabido crear un increíble mundo mágico llamado Fairy Tail.
CAPÍTULO III: DESPEDIDA
Lucy se encontraba en la barra, intentando recomponerse junto a sus nuevas amigas, Levi, Mira, Erza y Juvia. Habían acudido a consolarla tras ver a Natsu con una sonrisa forzada, una señal inequívoca para Lucy de que su relación jamás volvería a ser la misma. A pesar de saber que nadie más parecía notar la distancia que se había creado entre ellos, Lucy esperaba poder arreglar las cosas sin preocuparlas.
"Vamos, cálmate, si ya te perdonó no tienes por qué estar así", intentaba animarla Levi. "Aunque debería de venir, que tanto habla con Gray que se ve bastante alterado y no deja de voltear a vernos", comentaba Erza, su mirada alternando entre Natsu y Lucy. Inicialmente, Erza se había molestado con Lucy por sus palabras sobre Natsu, conociendo su noble carácter. Sin embargo, al ver las lágrimas de la joven, su enfado se desvaneció, conmovida por su estado. Ahora, la veía llorando mientras Natsu la ignoraba para hablar con Gray, una situación que la inquietaba. ¿Desde cuándo Natsu prefería a Gray antes que a Lucy?
"¡Qué vas a hacer qué! ¡En qué estás pensando! ¡Deja de bromear que no es divertido! ¡No hables sin pensar! ¡Estás huyendo!", gritó Gray, incapaz de controlar su impaciencia y atrayendo aún más la atención.
"¡Cállate! No quiero que todos se enteren", siseó Natsu, dirigiéndose a su compañero de equipo, quien se había levantado, aumentando el revuelo. "¡Estás exagerando! ¡No puede tomar ese tipo de decisiones solo por una discusión!", continuó Gray en un tono más bajo, notando la molestia de Natsu. A pesar de entender sus sentimientos, Gray seguía pensando que Natsu exageraba. "Seguro que será incómodo por unos días, pero…" Natsu, con la voz apenas audible, confesó: "No estoy… no soy impulsivo, bueno, no ahora, no con esto y no creo que a ella le duela mi partida, no al menos como yo quisiera. Será como si cualquier otro miembro se fuera, creo que se sentirá mal por unos días pero después volverá a sonreír. Además, no es como si me fuera para siempre, sé que me tomará bastante tiempo pero es posible que algún día." Natsu sabía que necesitaba poner distancia entre él y todo lo que pudiera relacionarlo con ella, al menos hasta que el dolor fuera tolerable. Sabía que el dolor jamás desaparecería.
Gray se quedó perplejo, nunca había visto a su amigo tan deprimido. Creía que Lucy había cometido un error, pero ahora Natsu estaba a punto de cometer uno mayor, abandonando todo por una simple discusión. Aunque las palabras de Lucy habían sido duras, Gray sabía que no venían de corazón. Si no podía convencer a Natsu, debía hablar con Lucy. A pesar de la determinación de Natsu, Gray estaba seguro de que si Lucy lograba hablar con él, si ambos expresaban sus sentimientos, todo se solucionaría y volvería a la normalidad, quizás incluso nacería una nueva pareja en Fairy Tail.
Pero, ¿cómo hacerlo? Quería hablar con Lucy, pero Natsu lo mantenía bajo su mirada. No podía hablar con Lucy si Natsu sospechaba de sus intenciones. Parecía adivinar sus pensamientos, complicando todo. Seguramente no le permitiría acercarse a Lucy, y aunque él se fuera, todavía quedaba todo el grupo que la rodeaba. Hablar con ellas con libertad sería imposible, y contar algo tan personal de Natsu, además de que él le había pedido discreción, era difícil. Lo primero era alejar a Natsu.
"Entonces, ¿por qué sigues aquí? ¿No deberías estar yéndote o estás esperando que alguien te detenga?", preguntó un malhumorado Gray, apoyándose en la mesa, deseoso de arreglar las cosas hablando con Lucy, pero Natsu no se lo facilitaba.
"¿Te molesta?", preguntó un apático Natsu. "Tranquilo, iré a hablar con el Maestro." Como si supiera las intenciones de su amigo, Natsu le dio la espalda y continuó: "No digas nada de lo que te he dicho. Si te lo dije, fue porque sabías mis intenciones y no quiero complicar las cosas para Lucy. Te considero m…" Quiso decir "mi mejor amigo", pero eso complicaría las cosas. Además, ellos nunca se hablaban así. Quería cortar lazos con el gremio, esperando que eso hiciera menos doloroso el adiós. Guardó esas palabras en su corazón y, con esto en mente, continuó: "Somos compañeros de equipo, confío en ti. Quiero que cuides de Lucy cuando yo no esté, no quiero que nada le pase, que sufra. Si eso llega a pasar, te responsabilizaré, ¿entendido? Pervertido." Comenzó a caminar lentamente y, sin voltear, levantó la mano en señal de despedida. "Nos vemos", fueron sus últimas palabras a Gray.
Sabía que no habría lágrimas, ni abrazos, ni palabras emotivas de despedida; eso jamás pasaría, no era su estilo. Tenían una forma muy peculiar de comunicarse. Su extraña amistad no daba lugar a emotividades. A pesar de que Natsu solo dijera "nos vemos", Gray sabía lo que significaba: la despedida, el adiós. Tal vez la vida los reuniría de nuevo, pero por ahora era el adiós, al menos era lo que Natsu creía, porque Gray tenía otros planes.
Cuando Natsu desapareció de su vista, Gray volteó nuevamente para hablar con la rubia. Ahora ya no importaba si debía ser discreto ante los demás, tenía que actuar rápido. Pero al dirigir su mirada a donde debía encontrarse la solución de todo este problema, ya no estaba. Buscó por todo el gremio. ¿Dónde rayos se había metido? Ahora tenía que buscarla.
En un lugar apartado del gremio, se veían dos figuras en total silencio. La más pequeña rompió el silencio: "¿Te vas del gremio? ¿Nos vas a abandonar? ¿Estás seguro de lo que vas a hacer, Natsu?"
"Vamos, viejo, no digas 'abandonar'. Definitivamente, el gremio… jamás podría. Este lugar es mi hogar, lo ha sido por muchos años, pero tengo que alejarme por algún tiempo."
"Entiendo… Natsu… no puedo hacer nada para detenerte si es lo que quieres hacer", decía un resignado Makarov. Sabía que Natsu había tomado una decisión y se daba una idea de lo que había ocurrido entre él y Lucy. Mirajane le había contado que habían peleado, y al parecer, la pelea había sido fuerte, ya que involucraba los sentimientos de ambos. Al principio, no le tomó importancia; siempre había peleas en el gremio y la mayoría, si no es que todas, involucraban a Natsu. Pero el hecho de que Natsu le dijera que quería retirarse del gremio por tiempo indefinido, con esa actitud tan seria, era preocupante.
"Por supuesto que tomaré algún trabajo cuando pueda para conseguir dinero, pero jamás me uniré a otro gremio. Fairy Tail es el único", Natsu se mostraba serio, estaba decidido. Solo habló con el Maestro por el respeto que le tenía; lo que dijera el Maestro no lo detendría.
"Bien, Natsu, conoces las reglas. Cuando alguien abandona el gremio, mientras no rompas ninguna de ellas, no tengo ningún problema." Natsu asintió. "Bien, ¿cuándo te marchas?"
"Hoy, en un par de horas." Eso sorprendió al Maestro, no esperaba que fuera tan pronto. "Happy está empacando, no es que tengamos muchas cosas, pero supongo que tiene cosas que quiere llevarse. Yo iré también, hay cosas que también quiero llevarme."
"Bien, Natsu, espero que te vaya bien en esta aventura. Sabes que puedes regresar, serás bien recibido y recuerda que siempre serás mi hijo y que cuentas con mi apoyo, seguramente el de todos en este gremio", lo decía de corazón. No creía que hubiera alguien en el gremio que no quisiera ayudar cuando él lo necesitaba, así como tantas veces él lo había hecho.
"Gracias por todo, Maestro." Dicho esto, se marchó rumbo a su casa para recoger sus pertenencias y hacer una última despedida.
En una habitación apenas iluminada por los últimos rayos de sol, se veía a una joven sentada en una cama, tan inmóvil que, si no fuera por una pausada respiración, se confundiría con alguna estatua de gran calidad. Esa joven era Lucy, que, sin que nada a su alrededor le importara, simplemente se hundió en sus pensamientos. ¿Cómo se disculparía? No era algo que se solucionara fácilmente. Más aún, la situación se había complicado. Ahora Natsu se había distanciado. Y a todo esto, ¿por qué le había creído tan fácil, después de todo lo que habían pasado juntos? Eran amigos, muy a su pesar, porque ella deseaba más de él. Últimamente, la amistad de Natsu le era insuficiente; ella lo quería a su lado y solo para ella. ¿Por qué Natsu le había tomado tanta importancia a sus histerias? ¿Por qué se distanció en lugar de enfrentarla? De repente, se vio teniendo más preguntas que respuestas, y eso no lo hacía más fácil. Pero si Natsu hubiera actuado como siempre, la situación no sería tan complicada. No, otra vez volvía a querer culpar a Natsu cuando la mayor culpa había sido de ella. Tratando de tranquilizarse, comenzó a reflexionar de todo lo que había pasado, dejando que sus sentimientos le mostraran la mejor forma de disculparse. Su arrepentimiento debía ser sincero, algo fácil, ya que ella se arrepentía de todo corazón. Las palabras debían ser sencillas para no complicar más la situación, creando malos entendidos, y sobre todo, debía ofrecérsela rápido antes de que él tuviera ideas extrañas. Habiéndose calmado, veía todo claro: se dejaría de complicaciones y actuaría como su amigo.
"Creo que ya estoy más tranquila, solo tengo que hablar con él, Natsu me entenderá." Habiéndose por fin tranquilizado y con la mente en claro, regresó a la realidad. ¿Dónde estaba? Era un cuarto desconocido, una cama desconocida. O bueno, lo era hasta que algo llamó su atención: eran armaduras, espadas. Eso lo explicaba, estaba en la habitación de Erza. ¿Cómo había llegado hasta ahí y dónde estaba Erza? Lo último que recordaba era ver a Natsu hablando con Gray y después no recordaba nada. Salió del cuarto, no veía a nadie. Así sería mejor, no tendría que dar explicaciones, iría a ver a Natsu y hablaría con él, tenía que escucharla, quisiera o no.
Ellas no entendían la actitud de Lucy, por qué aun se veía deprimida, si Natsu no se había molestado, incluso sonrió al verla. Tal vez la discusión con Natsu no había sido el problema, o tal vez solo necesitaba descansar; fue lo primero que se les ocurrió. Como no se atrevían a dejarla sola en su casa, la llevaron a Fairy Hills, ahí podría descansar y ellas la podrían cuidar.
Erza y Levi se encontraban en el vestíbulo, cuando escucharon que alguien bajaba por las escaleras. La imagen de una joven de apariencia descuidada apareció. Se sorprendieron; ellas esperaban que el cansancio la venciera y al estar en cama durmiera, pero por las ojeras que persistían en la joven, se daban cuenta de que no había dormido. Con el cabello suelto, apenas cepillado, y las ropas que Mirajane le diera por la mañana, Lucy se acercó a ellas, viendo que era imposible salir sin ser vista.
"Erza, Levi", dijo sus nombres a modo de saludo. "¿Cómo llegué aquí? No recuerdo nada", las cuestionó Lucy.
"Fuimos nosotras, creímos que necesitabas descansar, pero veo que no has podido", hablaba Levi mientras veía el lamentable estado de su amiga. "Lucy, ¿qué pasó? ¿Qué es lo que tienes? ¿Por qué estás así? ¿Es que acaso las cosas no se solucionaron con Natsu? ¿Es que acaso la situación es tan delicada? Vamos, Lucy, di algo, estamos muy preocupadas", la impaciencia era lo que en ese momento transmitía la voz de Levi.
"Vamos, dale tiempo a que te responda una pregunta para hacer la otra", le dijo Erza a Levi. Continuó, ahora dirigiéndose a Lucy: "Hace tiempo que conozco a Natsu y, aunque no tengo mucho de conocerte a ti, te considero amiga y al ver cómo te encuentras, tengo una idea de lo que está pasando…"
"Erza, la verdad, en este momento no puedo hablar de ello." No es que no quisiera, la razón era que no podía. Al recordar, sentía un nudo en la garganta que no le permitía hablar. "Agradezco su preocupación, pero será mejor que me vaya a mi casa. Es verdad que me hace falta dormir, me siento muy cansada y solo podré relajarme en mi cama."
"Nosotras te acompañamos, no estás en condiciones de ir sola y sería peligroso."
"Gracias, pero lo que me hace falta es caminar sola. Estaré bien, si algo pasa, seré capaz de defenderme." Con esto, Lucy se marchó ante las sorprendidas amigas que, pese a su preocupación, ahora entendían que lo que ella necesitaba era estar sola.
Después de una larga caminata, Lucy por fin estaba en casa. Por un momento pensó en ir otra vez a la casa de Natsu, pero en el estado en el que se encontraba no sería capaz. Estaba cansada y así no conseguiría nada. Además, no tenía la seguridad de que él estuviera ahí.
Cuando por primera vez en mucho tiempo, el espejo le devolvió su imagen, se dio cuenta de lo mal que se veía. ¿Cómo es que se había descuidado tanto? No podía seguir así. Sabía lo que tenía que hacer, solo le hacía falta valor. Se dirigió al baño y, tomándose el tiempo necesario para relajar cada parte de su cuerpo, el descanso era necesario si quería vivir.
Al salir del baño, se detuvo ante la imagen de una cama vacía. Felices recuerdos la calmaron y, recostándose, sintió el peso de todas las horas que había pasado sin dormir. Se rindió y se entregó a los brazos de Morfeo, dejando atrás todos los malos momentos que había vivido.
"Natsu… ¿Estás seguro de querer despedirte de ella?... ¿Estarás bien?"
"Sí, Happy, no creo que pueda hablar con ella, pero me gustaría verla una última vez, aunque sea de lejos. Pero creo que es un poco injusto, yo me he despedido mientras que tú no lo has hecho."
"Está bien, Natsu. Si estamos juntos, yo estaré bien. Además, si nos vamos de esta forma será dramático y si alguna vez nos encontramos con Charle, imagina cómo se pondrá. Seguramente me amará y vendrá corriendo a mí y entonces…" Happy se dejó llevar por sus fantasías, lo que le pareció divertido a Natsu, haciéndole sonreír sinceramente.
Natsu había llegado a la casa de Lucy. Ya era bastante tarde, tal vez ella no estuviera en su casa, esperaba que esta se encontrara. De no ser así, ya no tendría oportunidad de verla. Pero eso no ocurrió; por suerte para él, al acercarse a la casa y mirar por la ventana, ahí estaba ella, profundamente dormida, tranquila, sin preocuparse de que un intruso irrumpiera en su hogar, tan inocente.
No sabía por cuánto tiempo había estado admirándola...

La Saga de Fairy Tail: Un Recorrido por el Anime
Fairy Tail (フェアリーテイル, Fearī Teiru) es una serie de anime basada en el manga homónimo de Hiro Mashima. Producida por A-1 Pictures Inc., Satelight, Bridge y CloverWorks, está dirigida por Shinji Ishihira y se estrenó en TV Tokyo el 12 de octubre de 2009. La historia sigue a Lucy Heartfilia mientras busca convertirse en miembro del famoso gremio de magos, Fairy Tail.
La adaptación anime, producida inicialmente por A-1 Pictures y Satelight, finalizó su primera etapa el 30 de marzo de 2013 con 175 episodios. Posteriormente, el 5 de abril de 2014, la animación se reanudó con una segunda temporada, producida por A-1 Pictures y Bridge, que concluyó el 26 de marzo de 2016 con 102 episodios, sumando un total de 277 episodios. Por otro lado, Fairy Tail: 100 Years Quest (フェアリーテイル 100年クエスト, Fearī Teiru Hyaku-nen Kuesuto) es la próxima serie de anime, secuela de la principal, basada en el manga de Hiro Mashima y Atsuo Ueda. Su anuncio oficial fue el 11 de septiembre de 2021, y se estrenó el 7 de julio de 2024, producida por J.C.Staff y dirigida por Toshinori Watanabe.
El Inicio de la Aventura: Natsu y Lucy
La historia comienza con Natsu Dragneel y su gato parlante Happy llegando al pueblo de Hargeon, en busca de un mago conocido como "Salamander". Allí, Natsu se encuentra con Lucy Heartfilia, una maga celestial que anhela unirse al gremio Fairy Tail. Tras descubrir que el Salamander que busca Lucy es un impostor y que ella ha sido capturada, Natsu revela ser el verdadero Salamander, la rescata e la invita a unirse a Fairy Tail.
Misiones y Desafíos
El equipo de Natsu, junto a Lucy y Happy, emprende diversas misiones. Una de sus primeras tareas es buscar a Macao, quien lleva una semana desaparecido tras una misión en la montaña Hakobe. Natsu, en su afán por ayudar, engaña a Lucy para infiltrarse en la Mansión Everlue y robar un libro, enfrentándose a peligrosos enemigos y destruyendo gran parte de la mansión en el proceso.

Enfrentamientos y Alianzas
El gremio se ve envuelto en conflictos con gremios rivales como Eisenwald, quienes planean usar la flauta "Lullaby" para sembrar la muerte. El equipo de Natsu se enfrenta a Erigor y sus secuaces, logrando frustrar sus planes. Posteriormente, se ven inmersos en la misteriosa Isla Galuna, donde descubren el secreto detrás de la maldición de los aldeanos y la presencia de Deliora, un antiguo demonio sellado.
La fuerza de Erza Scarlet, una maga poderosa especializada en armaduras, se une a Natsu y Gray en misiones peligrosas. Juntos, se enfrentan a amenazas como el gremio Phantom Lord, que ataca Fairy Tail. En esta saga, se revelan detalles del pasado de Gray y su conexión con la maga de hielo Ur y el demonio Deliora. La Isla Galuna culmina con la destrucción de la "Luna Púrpura" y la revelación de que los habitantes eran demonios modificados por un gas lunar.
La Batalla por Magnolia y la Amenaza de Etherion
El gremio se enfrenta a una crisis interna durante la "Batalla de Fairy Tail", provocada por Laxus y su grupo, el Raijinshū. La ciudad de Magnolia se convierte en el campo de batalla, obligando a los miembros de Fairy Tail a luchar entre sí. Finalmente, Erza libera a todos del hechizo de piedra, y Natsu derrota a Laxus, quien es expulsado del gremio.
La saga de la Torre del Cielo revela el oscuro pasado de Erza como esclava y su conexión con Jellal Fernandes. El equipo de Natsu se embarca en una misión para rescatarla de las garras de Jellal, quien planea usar la Torre del Cielo para revivir al Mago Oscuro Zeref. A pesar de los obstáculos y las manipulaciones, Natsu, Gray, Lucy y Juvia logran infiltrarse en la torre. Lucy y Juvia unen fuerzas en un "Unison Raid" para derrotar a Vidaldus Taka. Natsu se enfrenta a Fukuro y, con la ayuda de Gray, logra vencerlo. Erza se enfrenta a Jellal, descubriendo la verdad detrás de su plan y el engaño del Consejo Mágico con el arma Etherion. Finalmente, Natsu rescata a Erza de la inminente destrucción.

Nuevos Gremios y el Legado de los Dragones
Tras estos eventos, Juvia y Gajeel se unen a Fairy Tail, fortaleciendo el gremio. La serie continúa presentando nuevos enemigos y desafíos, consolidando la reputación de Fairy Tail como uno de los gremios más poderosos. La trama se complica con la revelación de que los dragones que criaron a los Dragon Slayers, incluidos Natsu, estaban muertos y prolongaron sus vidas dentro de sus pupilos. La saga culmina con la desaparición de los dragones, dejando a los Dragon Slayers enfrentando un futuro incierto y la promesa de derrotar a Acnologia.
Natsu vs los dragones gemelos
La serie ha explorado las relaciones entre los personajes, sus miedos y esperanzas, culminando en momentos de gran emotividad y acción. La despedida de Natsu y la incertidumbre de Lucy marcan un punto de inflexión, sugiriendo nuevos caminos y desafíos para los miembros de Fairy Tail.
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