Lucky Luke: La Era Dorada y sus Mejores Creaciones

El universo de Lucky Luke, ese vaquero que dispara más rápido que su propia sombra, es un pilar del cómic europeo, reconocido y traducido a nivel mundial. Creado por el talentoso dibujante belga Morris (Maurice de Bévère) en 1946, el personaje evolucionó significativamente a lo largo de los años. Inicialmente, Morris se encargó tanto del dibujo como del guion, creando una parodia del cowboy justiciero y vagabundo, con un humor blanco y amable dirigido a un público infantil, y parodiando los tópicos del Salvaje Oeste que triunfaban en el cine.

Sin embargo, la llegada del portentoso guionista René Goscinny en 1955 marcó un antes y un después en la serie. La colaboración entre Morris y Goscinny, que se extendió durante veintidós años, es considerada la edad de oro de Lucky Luke. Goscinny infundió en la serie grandes dosis de sutileza e ironía, elevando al protagonista y a sus icónicos enemigos, los Dalton, al Olimpo de los cómics. La influencia de Goscinny fue tan profunda que, en opinión de muchos, los guiones que no son obra suya suelen ser de un nivel considerablemente inferior.

Goscinny demostró ser un genio de los guiones y el mejor guionista de humor que ha existido. Aportó consistencia a los argumentos, potenció la comedia sin olvidar la calidad de los textos, introdujo sus famosos juegos de palabras y dotó a las historias de una base cinematográfica y una sólida documentación, a pesar de tratarse de un cómic humorístico. En estos álbumes, Goscinny repasó todos los clichés del Oeste: el avance del ferrocarril, los indios, los delincuentes, o las tensiones en los pequeños poblados, recurriendo también a hechos históricos y personajes reales del Far West, como la carrera por Oklahoma o el juez Roy Bean.

Aunque Lucky Luke es un héroe positivo, un hombre de acción poco hablador que se encarga de tareas complicadas sin afán de protagonismo, los personajes secundarios a menudo roban el protagonismo. Los villanos y delincuentes, como los Dalton, guardan más atractivo para el lector que el propio vaquero. Los primos Dalton, en particular, se convirtieron en auténticos coprotagonistas de sus mejores historias. Goscinny les dio cada vez mayor protagonismo, ya que ofrecían muchas más posibilidades cómicas que el protagonista, un tanto estereotipado como el héroe perfecto. Así nacieron Joe, William, Jack y Averell Dalton, cuya inteligencia y maldad eran inversamente proporcionales a su estatura. Joe era el cerebro, mientras que Averell era el más tonto y menos malvado. La escalonada silueta de los Dalton, que ya es un clásico del cómic, se basó en una fotografía de los Riz Brothers, un trío de cómicos norteamericanos.

Otro personaje icónico que cobró relevancia fue Rantanplán, el perro policía más tonto del universo. Las aventuras de Lucky Luke solían empezar con la fuga de prisión de los Dalton, perseguidos por Rantanplán, a quien Lucky Luke a menudo tenía que rescatar, ante la perplejidad de su caballo Jolly Jumper.

Ilustración de Lucky Luke y los Dalton

El dibujo de Morris en estas primeras aventuras evolucionó notablemente. Era dinámico, limpio, con una narrativa gráfica clara y un dominio tanto de los planos cortos como de los generales. El humor llegaba a menudo a través de la ironía de los diálogos, pero en estos álbumes abundaba el gag visual y el slapstick. Morris demostró su versatilidad con montones de estilos de dibujo en sus primeros años, manteniendo elementos de la animación de la época, pero también mostrando primeros planos innovadores. El humor se basaba en juegos de palabras en Goscinny, mientras que en Morris era humor visual, como la habilidad de Lucky Luke para disparar por la espalda o el gag de las vías del tren que se construyen mientras llega el tren.

En opinión de algunos, el segundo mejor guionista después de Goscinny es Bob de Groot, cuyas aventuras como "El bandido mecánico" y "Dedos mágicos" son consideradas estupendas. De Groot es el único guionista que consigue que la intensidad de la historia vaya siempre in crescendo, construye buenos personajes y crea gags realmente divertidos. Aunque sus obras no alcanzan los niveles de genialidad de Goscinny, han gustado mucho a los lectores, como es el caso de "L'homme de Washington", que recordó en muchas cosas a los mejores tiempos de la serie.

La edición de Norma Editorial de las obras maestras de Morris y Goscinny ha sido muy elogiada. Se presenta en tomos de cuidada factura, con gran formato, buen papel, nueva traducción y magníficas introducciones a cargo de especialistas. Estos integrales recogen la obra cumbre de la colaboración entre Morris y Goscinny, ofreciendo una visión completa de la edad de oro del personaje. La edición incluye numerosos extras como dosieres, reportajes, entrevistas, textos e imágenes inéditas, que enriquecen la experiencia del lector.

Portada de un integral de Lucky Luke de Norma Editorial

A pesar de la calidad de las historias, es notable la ausencia de personajes femeninos con un papel relevante en la construcción del Salvaje Oeste. Las mujeres son difíciles de encontrar en sus viñetas, lo que refleja una perspectiva de otra época. Sin embargo, Lucky Luke sigue siendo un cómic infantil de otra era que hoy día se puede disfrutar valorando su buena factura artística y apelando a la nostalgia.

LUCKY LUKE (integral 1) ✔️ Etapa de colaboración MORRIS - GOSCYNNY

Tras la muerte de Goscinny en 1977, Morris continuó la serie con otros guionistas como Bob de Groot y Claude Guylois. Morris se despidió de su criatura con "La Leyenda del Oeste", publicada póstumamente en 2002. Desde entonces, el dibujante Achdé ha continuado las aventuras del vaquero, que siguen siendo un éxito en Francia. El personaje también ha protagonizado varias películas y series de dibujos animados, aunque ninguna ha alcanzado el impacto de los cómics originales.

La edición de "Los indomables" de Blutch para la serie "Lucky Luke vu par…" es un ejemplo de cómo el universo de Morris y Goscinny puede ser reinterpretado. Blutch ofrece un álbum divertido y prodigiosamente dibujado, que respeta la tradición de la serie con toques sutiles y traviesos de modernidad. El dibujo de Hincker se convierte en un prodigio de agilidad y precisión, y el color de Daniel Blancou cohesiona el conjunto, permitiéndose concesiones poéticas.

En resumen, aunque la obra cumbre de Lucky Luke se asocia indudablemente con la colaboración entre Morris y Goscinny, otros autores han sabido mantener vivo el espíritu del personaje, ofreciendo nuevas perspectivas y aventuras que siguen deleitando a los lectores. La figura de Goscinny como guionista de humor es indiscutible, y su impacto en Lucky Luke es fundamental para entender el éxito y la perdurabilidad de este icónico personaje del cómic.

Comparativa de estilos de dibujo de Lucky Luke a lo largo del tiempo

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