El Club de la Lucha: La Novela Gráfica que Redefine el Nihilismo y la Anarquía

Veinte años después de la primera publicación de El club de la lucha, llega su esperada secuela… directamente como novela gráfica. El club de la lucha 2 es un cómic que completa e incluso mejora su obra de origen, con un Tyler Durden cuya sincera asunción del nihilismo nos reabre de par en par las puertas de un mundo conocido donde reinan el cinismo, la violencia y la anarquía.

La trama gira en torno a un protagonista sin nombre que lucha contra su creciente molestia hacia el consumismo y los cambios del estado de la masculinidad en la cultura estadounidense. En un intento por superarla, crea un club de boxeo clandestino como nueva forma de terapia. El narrador trabaja para un fabricante de automóviles sin nombre, organizando las revisiones de modelos defectuosos si y solo si el coste de éstas es inferior al coste total de las indemnizaciones pagadas a los familiares de los fallecidos (lo que recuerda la historia de los problemas de seguridad y la retirada final del Ford Pinto en los años 1970). Al mismo tiempo, está desilusionándose del «instinto anidador» de consumismo que ha absorbido su vida, lo que provoca que se defina a sí mismo como una persona basada en los muebles, ropas y otros objetos materiales que posee.

Tras la recomendación de su médico (que no considera su insomnio una enfermedad seria), el narrador asiste a grupos de apoyo para hombres con cáncer testicular para ver lo que es sufrir de verdad. Tras averiguar que llorar en estos grupos de apoyo y escuchar los testimonios emocionales de individuos que sufren le permite dormir por las noches, se vuelve adicto a asistir a ellos. Al mismo tiempo, se hace amigo de una víctima del cáncer llamada Bob. Aunque en realidad no padece ninguna de las enfermedades que los demás participantes tienen, nunca es sorprendido como «turista» hasta que conoce a Marla Singer, una mujer que también asiste a grupos de apoyo sin estar enferma. Su presencia «refleja» el «turismo» del narrador, recordándole que no pertenece realmente a los grupos de apoyo. Esto le impide ser capaz de llorar y por tanto provoca que odie a Marla. Como resultado de estos dos factores, el narrador es de nuevo incapaz de controlar su insomnio.

Poco antes de este incidente, su vida cambia radicalmente tras conocer a Tyler Durden, un artista de playa que tiene varios trabajos nocturnos mal remunerados donde poder realizar gamberradas. Tras su confrontación con Marla, el apartamento del narrador resulta destruido por una explosión, por lo que le pregunta a Tyler si puede quedarse en su casa. Tyler acepta, pero le pide un favor: «Quiero que me golpees tan fuerte como puedas.» La pelea resultante en el aparcamiento de un bar atrae a más hombres desencantados, y una nueva forma de grupo de apoyo, el primer «club de lucha», surge.

Mientras tanto, Tyler rescata a Marla de un intento de suicidio y ambos inician una aventura que desconcierta al narrador. A medida que crece el número de miembros del club de lucha (y, sin que el narrador lo sepa, se extiende a otras ciudades de todo el país), Tyler comienza a usarlo para difundir sus ideas anticonsumistas y reclutar miembros para participar en ataques cada vez más elaborados contra corporaciones estadounidenses. Esta idea era originalmente del narrador, pero Tyler termina tomando el control en su lugar.

Tyler termina reuniendo a los miembros más devotos del club de lucha (a los que se llama «monos espaciales») y forma el «Proyecto Mayhem», una organización sectaria que se adiestra como un ejército para derribar la civilización moderna.

El narrador comienza como un participante leal del Proyecto Mayhem, viéndolo como el siguiente paso del club de lucha. Cuando el narrador intenta detener a Tyler y sus seguidores, descubre que él es Tyler, siendo este no una persona distinta sino una personalidad separada de sí mismo. A medida que el narrador luchaba contra su odio por su trabajo y su estilo de vida consumista, su mente comenzó a formar una nueva personalidad que era capaz de escapar de los problemas de su vida normal. La gota que colmó el vaso provocando que su mente se partiera fue Marla: cuando la conoció, Tyler nació como una personalidad separada debido al choque entre el deseo inconsciente del narrador de estar con ella y su odio consciente. Habiendo salido a la luz, la personalidad de Tyler fue adueñándose lentamente de la mente del narrador, planeando conquistarla por completo haciendo la personalidad real del narrador más parecida a la suya. Los episodios previos de insomnio del narrador habían sido en realidad la personalidad de Tyler aflorando, estando este activo cada vez que el narrador «dormía».

El narrador también descubre que Tyler planea volar varios edificios en el centro de la ciudad con la ayuda de bombas caseras fabricadas por el Proyecto Mayhem. Durante estas explosiones, planea morir como un mártir del Proyecto Mayhem, llevándose por tanto la vida del narrador con él. Al advertirlo, el narrador se propone detener a Tyler, a pesar de que este siempre le lleva la delantera. En sus intentos por detenerlo, hace las paces con Marla (que ahora considera al narrador su novio) y le explica que no es Tyler Durden. Finalmente es obligado por Tyler a enfrentarse a él en el tejado del edificio más alto de la ciudad, que está a punto de ser destruido junto con los otros edificios elegidos por el Proyecto Mayhem como blancos.

Allí, el narrador logra convencer a Tyler de que ya no tiene control sobre él y que desde ahora él será el único que tome decisiones por sí mismo. Con Tyler desaparecido, el narrador espera que las bombas exploten y le maten. Sin embargo, las bombas resultan ser defectuosas debido a que Tyler usó una receta de parafina que nunca le salió al narrador, y por tanto tampoco a Tyler. Aún vivo y llevando la pistola que Tyler solía llevar con él, el narrador decide tomar la primera decisión que es realmente suya: ponerse el arma en la boca y dispararse.

Algún tiempo después, despierta en un hospital psiquiátrico, aunque cree que ha muerto y llegado al cielo. Allí, recibe cartas regularmente de Marla, que aún se preocupa por él.

En el contexto de la novela gráfica, la historia continúa. Diez años después del nacimiento del proyecto Estragos, Sebastian (así se llama el narrador de la historia) lleva una vida mundana. Tiene un trabajo insignificante en una empresa contratista militar llamada Levantarse o morir, se ha casado con Marla y tienen un hijo. Gracias a la medicación se ha mantenido a raya durante todo este tiempo, pero no por mucho más.

Una nueva organización ha sustituido al Proyecto Estragos. Ni siquiera Tyler Durden intuye qué sucederá. «Conecta con tu lado más perverso.» Marla Singer está a punto de dar a luz a segundo hijo, pero el padre no es su marido... es Tyler Durden, que pretende apostar todo su legado a su pequeño heredero. Mientras, Marla tiene que malvivir con su marido --el narrador de la novela, cuyo nombre no se mencionaba allí pero que sabemos aquí que se llama Balthazar-- y con su primer hijo en un motel de mala muerte.

En El Club de la Lucha 2, vimos cómo Tyler pilotó la conversión del Proyecto Estragos en el movimiento Levantarse o Morir. Pero ahora, en un mundo que parece haber descubierto cómo se accede al paraíso, un nuevo grupo de insurgentes ha irrumpido en escena y está llevando a cabo un plan inhumano para mejorar la humanidad. Ante un peligro de tal calibre, Balthazar tendrá que forjar una alianza insólita. Nada más y nada menos que con Tyler Durden.

La crítica ha dicho:

  • «Una historia en la que el arte lucha para seguirle el ritmo a un mundo real donde quienes tienen las llaves del manicomio se han vuelto demasiado vanidosos y sociópatas incluso para esconder su propia locura.» - Irvine Welsh
  • «Básicamente, Palahniuk opera tomando nuestras deficiencias para luego magnificarlas y revestirlas a base de cráneos fracturados y vómitos de borracho.» - Playboy
  • «Nauseabundo y surrealista.» - Deadline
  • «Una saga totalmente impredecible e imprescindible para los que siguen a Palahniuk desde los noventa o los que se engancharon con el anterior cómic.» - Paste Magazine
  • «Muy atrevido... Palahniuk sabe que no hay que ofrecer lo que el lector quiere sino lo que necesita. En concreto, una historia que le haga pensar no solo en lo que está pasando sino también en sus expectativas sobre los arquetipos que pueblan estas páginas: las moscas nos hablan de las intenciones de algún que otro personaje, no es fortuito que alguien tenga en la agenda del móvil un contacto llamado "cariñito", la importancia de tener o no tener tatuado un corazón en el cuello. Son tantas las preguntas que debe uno hacerse mientras lee que al final termina mirando cada viñeta con los ojos de un detective experimentado, como si barriera la escena del crimen en busca de pruebas.» - Big Comic Page
  • «El Club de la Lucha 3 es todo lo que una secuela de una secuela debería ser. Eleva los temas oscuros de la novela y la primera novela gráfica al siguiente ilógico y locamente violento nivel.» - comicon.com
  • «La primera regla de la reencarnación en comic de El Club de la Lucha es que será buena.» - Hollywood Reporter
  • «Psicodélico.» - Everything Action
  • «El talento y el cuidado que lleva este volumen es palpable, desde la cubierta de David Mack hasta el lettering de Nate Piekos... Este libro no te deja ponerte cómodo.» - Comicwatch
  • «Stewart continúa haciéndole justicia con su arte a la saga del Club de la Lucha...»

El Club de la Lucha 2 es un cómic de lectura endiablada que sin duda redefinirá la industria, por el carácter del peso pesado proveniente de otro medio que se mete en este tipo de faenas.

portada de El Club de la Lucha novela gráfica

Chuck Palahniuk nació en el estado de Washington en 1962. Es licenciado en periodismo y ha trabajado en una empresa de fabricación de contenedores, en una cadena de montaje y como mecánico. Escribió su primera novela, El club de la lucha, en tres meses; casi tan rápida fue también su conversión en un bestseller que, además, terminó siendo adaptada al cine. Actualmente es un autor de gran éxito cuyo nombre aparece muy a menudo en la lista de los más vendidos en Estados Unidos. Otros títulos del autor son Monstruos invisibles, Asfixia, Nana, Diario. Una novela, Error humano, Fantasmas, Rant. La vida de un asesino, Snuff, Pigmeo, Al desnudo, Condenada y su continuación, Maldita. Todas ellas están publicadas por Literatura Random House y Debolsillo. Vive en la Costa Noroeste de Estados Unidos.

Cameron Stewart es un reputado y multipremiado dibujante, ha colaborado con los mejores guionistas: Ed Brubaker, Grant Morrison, Jason Aaron. En 2015 ya trabajó con Palahniuk en El club de la lucha 2.

El Club De La Lucha [Análisis]

El club de la lucha 2 es un cómic que completa e incluso mejora su obra de origen, con un Tyler Durden cuya sincera asunción del nihilismo nos reabre de par en par las puertas de un mundo conocido donde reinan el cinismo, la violencia y la anarquía. Tan conmovedoras como hilarantes, las fábulas desfiguradas de Palahniuk retratan el retorcido espíritu de nuestra época y se suman, con una voz propia, extrañamente sugestiva y poética, al canon contemporáneo. Una obra extraordinaria.

Tyler Durden en la novela gráfica

Personajes principales:

  • El Narrador (Balthazar): El protagonista de la novela cuyo nombre nunca se menciona (aunque se mencione en el filme y en la novela muestre su nombre en un carné), pretendiendo hacer de él un personaje cotidiano. Empieza la historia sufriendo insomnio, y comienza a acudir a grupos de apoyo para enfermos terminales (fingiendo que se está muriendo de dichas enfermedades) para lograr dormir por las noches (tras llorar en ellos). Finalmente deja de acudir a ellos cuando funda el club de lucha junto a Tyler Durden como un método de tratar su insomnio y su disgusto con la cultura consumista. El odio hacia sí mismo, su inestabilidad mental y su comportamiento violento le hacen un buen ejemplo de antihéroe.
  • Tyler Durden: Un primitivista-nihilista con un fuerte odio hacia la cultura consumista. «Debido a su carácter», Tyler desempeña varios trabajos nocturnos donde provoca problemas en las correspondientes compañías. También realiza arte en la playa para hallar la «perfección». Es el cofundador del club de lucha (fue su idea de empezar una pelea lo que le llevó a ello). Posteriormente inicia el Proyecto Mayhem, desde el que él mismo y los demás miembros realizan diversos ataques contra el consumismo. El loco pero magnético Tyler podría también ser considerado un antihéroe (especialmente porque él y el narrador son técnicamente la misma persona), aunque se convierte en el antagonista de la novela más adelante en la historia.
  • Marla Singer: Una mujer que el narrador conoce durante su asistencia a los grupos de apoyo. El narrador deja de recibir el mismo alivio cuando advierte que Marla está fingiendo sus problemas exactamente igual que él. Tras abandonar los grupos, se encuentran de nuevo cuando Marla conoce a Tyler y se convierte en su amante. En novelas posteriores de Palahniuk en las que el protagonista es masculino, también aparece un personaje femenino parecido a Marla.
  • Robert Bob Paulson: Un hombre que el narrador conoce en un grupo de apoyo para enfermos de cáncer testicular. Antiguo culturista, Bob perdió sus testículos por el cáncer debido posiblemente a los esteroides que usaba para aumentar su musculatura, y tuvo que recurrir a inyecciones de testosterona, lo que hizo que aumentasen los estrógenos en su cuerpo, provocando que le crecieran grandes pechos (ginecomastia) y desarrollase una voz más aguda. El narrador se hace amigo de Bob y, tras dejar los grupos de apoyo, vuelve a encontrárselo en el club de lucha.

La novela gráfica explora temas como el consumismo, la masculinidad, la identidad y la anarquía, llevando al lector a cuestionarse la propia realidad y los valores de la sociedad moderna.

Diagrama de la estructura narrativa de El Club de la Lucha

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