La serie Bola de Dragón ha marcado la infancia de toda una generación. Sus historias incorporan la educación en valores, que aparece repetidamente y, siempre, en segundo plano. Esto ha hecho que a menudo haya quedado enmascarada por la fantasía de sus tramas y las -no pocas- escenas de violencia.
La Esencia de los Valores en Dragon Ball
Los valores son las actitudes, acciones, situaciones y objetos que guían nuestra conducta y la manera en que percibimos la realidad. Se organizan en el llamado sistema de valores (que es la forma en que los valores se relacionan entre ellos) y la escala de valores, que vendría a ser el orden en importancia que concedemos a cada uno. La educación en valores está presente en todas las formas de gobierno y en todas las sociedades. Lo que cambia es qué valores se consideran importantes y cuáles no. En los países que tienen gobiernos intervencionistas (donde las normas y las leyes regulan muchas cosas) se educa en valores como la obediencia, la disciplina y la aceptación de la autoridad. Como los valores que se consideran positivos dependen mucho del punto de vista, es difícil encontrar «valores universales» y es cada cultura la que se encarga de hacer la educación en sus valores.
En Bola de Dragón, la amistad entre los personajes los lleva a confiar y a protegerse entre ellos. El trabajo en equipo es necesario para lograr objetivos complejos. La nobleza se manifiesta en personajes como Goku, que utiliza una nube de color amarillo para volar (llamada «nube Kinton»), pero para que la nube aguante a la persona, ésta debe cumplir una condición: literamente, «tener el corazón puro». El esfuerzo es fundamental, ya que las bolas de dragón son codiciadas por mucha gente, por lo tanto, conseguirlas es una competición y hay que esforzarse para ganar. La perseverancia es clave, pues 7 bolas de cristal que se esparcen por todo el mundo no son fáciles de encontrar.
El Origen y Evolución de la Saga
Bola de Dragón es una serie de televisión (originariamente escrita en forma de cómic) estrenada en 1984 y continuada hasta 1995. Su autor es el japonés Akira Toriyama. Los personajes principales son Son Goku (un niño con cola, auto-suficiente y conocedor de las artes marciales), Bulma (una chica, hija de un científico, que se hace amiga de Son Goku), Krilin (amigo de Son Goku) y el Duende Tortuga (maestro de artes marciales, que entrena a Son Goku y a Krilin).
La trama argumental de la serie evolucionó notablemente. Al comienzo, giraba en torno a las aventuras de los protagonistas al intentar reunir las bolas de dragón. Después, el centro argumental pasó a ser la lucha contra monstruos cada vez más fuertes para proteger el universo. Y la violencia también ganó protagonismo. Al ser una serie de dibujos animados, capitalizar los espacios infantiles en televisión y convertirse en serie de culto, obtuvo niveles de audiencia muy importantes.
Dragon Ball (ドラゴンボール, "Bola de dragón") es un manga escrito e ilustrado por Akira Toriyama. Fue publicado originalmente en la revista Shōnen Jump, de la editorial japonesa Shūeisha, entre 1984 y 1995. Su trama describe las aventuras de Gokū, un guerrero saiyajin, experto en artes marciales que en su infancia inicia sus viajes y aventuras en las que pone a prueba y mejora sus habilidades de pelea, enfrentando oponentes y protegiendo a la Tierra de otros seres que quieren conquistarla y exterminar a la humanidad. Conforme transcurre la trama, conoce a otros personajes que le ayudan en este propósito. El nombre de la serie proviene de unas esferas mágicas que al ser reunidas invocan a un dragón que concede deseos.
El manga tuvo 519 capítulos impresos recopilados en 42 volúmenes tankōbon. Dos años después de su lanzamiento, Toei Animation estrenó una adaptación anime que abarcó aproximadamente la primera mitad de la obra. Una vez concluida su transmisión en 1989 por el canal Fuji Television en Japón, Toei estrenó una continuación titulada Dragon Ball Z, la cual incorporó el contenido restante del manga. Un tercer anime producido por el mismo estudio se estrenó en 1996. Las ventas del material impreso, cuantificadas en más de 160 millones de copias vendidas en Japón y de 260 millones a nivel mundial, llevaron a Dragon Ball a ser uno de los títulos más exitosos de Shūeisha. Las adaptaciones anime también consiguieron un éxito notable; en 1999, por ejemplo, uno de sus capítulos logró un récord de audiencia en EE. UU. en la cadena Cartoon Network, con 1.7 millones de televidentes. Dragon Ball es considerada como una de las obras más influyentes y populares de la época contemporánea, y ha servido de inspiración para otros mangakas como Eiichirō Oda, Masashi Kishimoto, Tite Kubo e Hiro Mashima, creadores de One Piece, Naruto, Bleach y Fairy Tail, respectivamente. Existe una franquicia de productos sobre el universo creado por Toriyama, que incluye películas animadas y de imágenes reales, animaciones originales, videojuegos, cartas coleccionables, figuras de acción y juguetes, entre otros.
Freezer es un ser que conquista planetas para venderlos después a través de una organización a la que pertenecen criaturas de distintas razas. Una de ellas es la de los saiyajin, seres con aspecto humano y poseedores de una considerable fuerza. Temeroso de que representen una amenaza para su dominio, Freezer decide usar sus poderes para aniquilarlos destruyendo su hogar, el planeta Vegeta. Solo unos cuantos saiyajin sobreviven a la masacre, entre ellos Vegeta, Nappa y los hermanos Raditz y Kakarotto, a quienes prefiere dejar con vida para que sigan sirviendo a su propósito.
La nave de Kakarotto llega a su destino y se impacta en algún sitio al que después llega un anciano llamado Son Gohan que descubre a Kakarotto en el interior del vehículo espacial. Aunque desconoce su origen, Gohan lo adopta como su propio nieto y lo bautiza como «Gokū». Poco después, por descuido el bebé cae desde un acantilado y se golpea la cabeza, lo cual le ocasiona una amnesia que le hace olvidar su origen saiyajin. Gohan se hace cargo del pequeño hasta su muerte algunos años después, tras lo cual el niño queda desamparado. Poco después conoce a Bulma, una joven que busca las Dragon Balls, siete esferas mágicas que al reunirlas permiten llamar al dragón Shenlong, una criatura capaz de concederle cualquier deseo al responsable de juntar todas las esferas. Gokū decide acompañar a Bulma en su búsqueda, donde ambos conocen a otros personajes como Oolong, Yamcha y Puar, así como al villano Pilaf que también quiere las Dragon Balls para «conquistar el mundo».
Para mejorar sus habilidades de combate y participar en un torneo de artes marciales denominado Tenkaichi Budōkai, el protagonista entrena con Kame Sennin, un anciano maestro de artes marciales que le enseña varias técnicas, entre las cuales destaca el Kame Hame Ha. Conforme transcurre la serie, Gokū se enfrenta a otros antagonistas como el ejército Red Ribbon, Tao Pai Pai y Piccolo Daimaō, y continúa su entrenamiento con otros maestros como Karin y Kamisama, dios de la Tierra y creador de las Dragon Balls. Se casa con Chi-Chi, con quien tiene dos hijos: Gohan y Goten. No es sino hasta la aparición en la Tierra de los otros guerreros saiyajin, y del propio Freezer, que Gokū se entera de su pasado. En su afán por proteger a la humanidad se enfrenta a estos y los derrota. Este mismo ideal lo lleva a combatir luego a otros enemigos, entre los cuales sobresalen el androide Cell y la criatura Majin Boo.
Es ayudado por otros personajes como Piccolo, Vegeta o Trunks; obteniendo enseñanzas de seres espirituales como Kaiō Sama, que le instruye con las técnicas Genkidama y Kaiō Ken; y Kaiō Shin del Este. Tiempo después se entera de que existen otros seres poderosos que rigen el universo, como Bills, el dios de la destrucción, así como otros tipos de Dragon Balls con mayor poder que las originales: las «Dragon Balls definitivas» -cuya ubicación le lleva a recorrer el espacio exterior junto con Trunks, su nieta Pan y el robot Giru, que les lleva a enfrentarse a un nuevo enemigo llamado Baby y a combatir a dragones perversos- y las «Super Dragon Ball» que poseen cada una el tamaño de un planeta. Al final de Dragon Ball GT, debido a que las Dragon Balls originales acumulan un alto nivel de «energía negativa» en su interior, debido a su uso constante en la Tierra, Gokū parte sin rumbo junto con Shenlong para mantener equilibrada la energía de las esferas.
El Universo de Dragon Ball
Una parte importante del argumento de Dragon Ball ocurre en el planeta Tierra. Toriyama concibió el universo de su obra como una «gran esfera» dividida en dos sectores: en el inferior habitan los seres vivos («reino de los vivos»), mientras que en el superior está el «más allá», aquel lugar al que se dirigen los personajes después de su muerte, así como hogar de ciertos espíritus y deidades. En medio de los dos sectores se encuentra el infierno, destino de aquellos seres malignos cuando fallecen.
Pueden distinguirse cuatro cuadrantes en el reino de los vivos, cada uno de los cuales está regido por un ser divino conocido como Kaiō. A su vez existen otros seres más poderosos que supervisan a los Kaiō, los Kaiō Shin, considerados como «dioses de la creación». En contraparte, existen los «dioses de la destrucción» que tienen como objetivo exterminar la vida para garantizar así un balance en el universo. Hay una docena de universos; la Tierra se encuentra en el séptimo, ubicado en la región noreste del cosmos.
Otros lugares notables en Dragon Ball son el Planeta Vegeta de donde provienen los saiyajin, guerreros con una fuerza sobrehumana y habilidades de combate; Namek, de donde proviene Kamisama y en el cual existen otras Dragon Balls creadas por Saichōrō, su gobernante; o el planeta pequeño donde habita Kaiō del Norte, ubicado en el más allá (Originalmente un planeta de proporciones normales, pero encogido por el dios destructor Bills).
En la Tierra habitan seres con características idénticas a los humanos, que en algunos casos son más débiles que los saiyajin y otras razas alienígenas, además de criaturas antropomorfas parlantes -por ejemplo Oolong y Puar- y dinosaurios, al igual que organismos artificiales conocidos como androides. Aquí se encuentra la Torre de Karin, donde habita el maestro Karin y que se conecta con el Palacio de Kamisama, hogar del dios de la Tierra, al igual que la sede del torneo Tenkaichi Budōkai, en donde participan los guerreros más fuertes del mundo.
Los acontecimientos del anime Dragon Ball GT, cuyo argumento no fue escrito por Toriyama, ocurren en su mayoría en el espacio exterior y en otros planetas que no aparecen en el manga.
Las Mágicas Esferas del Dragón
Los principales objetos en la serie son las Dragon Balls, siete esferas de color anaranjado con un número distinto de estrellas rojas cada una en su interior. Existen cuatro tipos diferentes: las terrestres, las del planeta Namek, las definitivas -estas últimas aparecen únicamente en Dragon Ball GT- y las «Super Dragon Ball» -que aparecen en Dragon Ball Super-. Cuando todas son reunidas, permiten convocar a un dragón mágico diferente -Shenlong, Polunga, Shenlong Rojo y Super Shenlong respectivamente-, que puede cumplir uno o más deseos al responsable de reunir las esferas. Si bien los sucesos originales tratan sobre la búsqueda de estos objetos, conforme transcurre Dragon Ball su trama se va centrando en la lucha de los guerreros Z -Gokū y sus amigos- contra otros seres que anhelan conquistar el planeta, destruirlo o exterminar a los saiyajin supervivientes a la destrucción del planeta Vegeta.
Uno de los principales elementos de la serie es el combate: además del enfrentamiento con el cuerpo, también es posible que los personajes desarrollen poderes y técnicas especiales. Algunas de las más importantes son el Kame Hame Ha, enseñada a Gokū por Kame Sennin; el Kaiō Ken, capaz de incrementar la energía corporal -conocida como Ki-; y la Genkidama, una esfera de energía con capacidad destructiva. Algunos personajes pueden recurrir a la transformación física para adquirir una mayor energía o velocidad, como es el caso de los saiyajin -que pueden llegar a más de cuatro niveles de transformación; o de villanos como Freezer, Cell y Majin Boo.
El mito de las Bolas de Dragón ha sido un elemento clave de la historia de ‘Dragon Ball’, más al principio con las continuas aventuras de Goku, Bulma y compañía para encontrarlas, pero que han tenido una gran importancia en sagas posteriores, tanto para ciertos villanos como parte de sus malvados planes como para nuestros protagonistas para resucitar a sus grandes héroes caídos en batalla, eso sin contar con algún que otro deseo de lo más egoísta y simple por parte de ciertos personajes de la serie creada por Akira Toriyama.
Aunque lo que más llama la atención de las Bolas de Dragón es la aparición del dragón Shenlong tras reunirlas a través de una especie de efecto místico en el que se hace de noche. Cuando se ha pedido el deseo -o los que toquen en cada momento de la serie-, las bolas se convierten en piedra y vuelven a esparcirse por el planeta, quedando inutilizadas durante un año. Eso sí, las propias esferas mágicas cumplen con ciertas normas que no se pueden romper y vienen determinadas por su creador.
Tanto es así, que las Bolas de Dragón del planeta Tierra no pueden conceder deseos de poder superior a los de su creador, Kami-sama, tal y como ha indicado el propio dragón Shenlong en alguna ocasión.
Esta es la bola de Dragón más importante de toda la franquicia. Las bolas de Dragón han sido parte fundamental de la historia de Dragon Ball, ya que inicialmente la trama se centraba en la búsqueda de dichos objetos místicos, pues estos orbes siempre han sido de gran relevancia debido a la capacidad que tienen para conceder casi cualquier deseo que pase por la imaginación de la persona que está realizando la petición. Sin embargo, conforme se fue desarrollando la trama, la historia cambió drásticamente su norte, pues las bolas de dragón dejaron de ser el centro de la acción y pasaron a un segundo plano, ya que su uso era casi puntual o a conveniencia dependiendo de cuál fuera la situación, por lo que el misticismo e importancia que las rodeaba fue disminuyendo drásticamente. No obstante, a pesar de que las bolas de Dragón han estado un poco olvidadas por la franquicia, se ha podido confirmar cuál es la más importante de todas.
Se ha confirmado la bola de Dragón más importante de Dragon Ball. Esta es la bola de Dragon más importante y significativa de Dragon Ball. Como ya hemos mencionado, las bolas de Dragón siempre han sido un símbolo de referencia en el universo de Dragon Ball, pues como su nombre lo indica el propósito inicial de la obra era la búsqueda de dichos objetos por parte de Goku y su compañera de aventuras, Bulma, ya que ambos se emprendieron en un viaje para recolectarlas todas, viviendo un montón de anécdotas hilarantes que abrieron el camino para que esta franquicia se convirtiera en lo que es hoy en día.
Es bien sabido que las bolas de Dragón están compuestas por siete orbes, capaces de conceder casi cualquier tipo de deseos como se ha visto durante el orden cronológico de esta franquicia, pues dichos objetos han sacado de aprietos a Goku y a los guerreros Z en incontables ocasiones. Asimismo, se tiene la creencia de que dichos objetos por separado no son útiles o no tienen ningún tipo de función relevante que haga que cada una sea más importante que las otras.
Las Esferas del Dragón absorben, por cada deseo, energía negativa; estas necesitan aproximadamente cien años para limpiar esta energía negativa, por lo que se deberían utilizar una sola vez cada siglo. Dado al uso excesivo de las Esferas del Dragón, la energía negativa de estas creció hasta resquebrajarse, por lo que cuando Super Número 17 fue destruido y las esferas fueron utilizadas para revivir a las víctimas de ese combate, en lugar del Shen Long común de la Tierra, apareció un nuevo dragón de aspecto siniestro, conocido como el Shen Long de Humo Negro. Cuando Son Goku venció a Super Yi Xing Long, el cual absorbió a todos sus compañeros, las Esferas del Dragón regresan a la normalidad, pero sin ser invocado, ni oscurecerse el cielo, Shen Long aparece y les informa que él desaparecerá junto con las esferas. Antes de esto, Goku le pide un último deseo y se marcha junto a él.
Las Esferas del Dragón son la razón por la que se unen los personajes principales al principio de la historia; la primera y tercera saga se centran en buscar estos artefactos. Más adelante, se convierten en el objeto deseado por los villanos Piccolo, Vegeta y Freeza, y defenderlas será la misión de los héroes.
Solo pueden resucitar a una persona en el lugar donde murió. Cada esfera se nombra de acuerdo al número de estrellas que tenga inscritas. Estos nombres están en chino mandarín, por lo que en el manga original Akira Toriyama escribió los kanji, y sobre ellos, en katakana, la pronunciación aproximada en chino mandarín. Las Esferas del Dragón fueron otorgadas a los Namekianos por los Kaiō-Shin por ser seres pacíficos y bondadosos, pero dado que alteraban gravemente el curso natural de las cosas se prohibió que fueran creadas fuera de Namek. Pueden ser creadas por cualquier Namekiano del Clan Dragón aunque solo existía unas creadas por el Gran Patriarca. En el Año 261, según una serie de bruscos cambios climáticos en Namek hizo que Katattsu enviara a su hijo a otro planeta para salvarlo. Éste llego a la Tierra donde más adelante se convertiría en Dios. Como Dios, él creo las Esferas del Dragón en la Tierra para dar esperanza a la humanidad y ser utilizadas en caso de emergencia. Estas casi fueron destruidas cuando Piccolo mató a Shen Long, y Dios pensó en no arreglarlas porque la humanidad las había utilizado solamente para deseos egoístas e interesados, pero gracias a Son Goku cambió de opinión en última instancia. Durante la tregua antes de los Juegos de Cell, Goku viajó al Nuevo Planeta Namek para conseguir a alguien que tomara el puesto de Dios como nuevo Guardián de la Tierra, y el elegido fue Dendé.
Cuando se reúnen se utilizan para invocar a un dragón que concede uno o varios deseos. Esta invocación hace que el cielo del planeta donde se activen se nuble y oscurezca. Su color siempre es naranja cristalino y están marcadas con estrellas en relieve en su interior. Éstas varían de 1 a 7 y son de color rojo excepto en las Esferas del Dragón de las Estrellas Negras que son de color negro. Cuando se reúnen comienzan a palpitar y a emitir fuertes destellos simultáneamente.
La Bola de Cristal es un objeto utilizado por Uranai Baba en todo Dragon Ball para ver el pasado, el futuro, localizar personas, lugares o ver batallas. Incluso es útil para encontrar Esferas del Dragón.
En un episodio de Dragon Ball, Kami se ve con una bola de cristal para ver a Goku entrenar con el maestro Mutaito. En la película, Dragon Ball Z: ¡Un dúo peligroso! Los superguerreros nunca duermen, Son Goten rompe accidentalmente una puerta llena de bolas de cristal, perdiendo una de las Esferas del Dragón y obligando a Trunks a luchar contra Broly en serio, para que Goten pueda encontrar la Esfera escondida entre la Bolas de Cristal. En Dragon Ball GT, el Dr. Gero y el Dr. Myuu se unen para crear un dragón artificial a partir de las Esferas del Dragón.
En el Arco de los Saiyanos, la bola de Uranai Baba explotó porque estaba abrumada por los increíbles poderes de Goku y Vegeta. Sin embargo, en el Saga de Cell (precisamente en los Juegos de Cell), no tenía ningún problema de este tipo, a pesar de el poder de los Guerreros Z, así como la de Cell, siendo muchas veces más fuerte que ellos en la Arco de los Saiyanos. La explicación a esto reside en que, durante la pelea entre Goku y Vegeta, ella cometió el error de decirle a la bola de cristal "¡Que toda la energía llegue de inmediato!"; esto hizo que la bola de cristal intentase canalizar toda la energía expulsada durante ese combate que pudiera, hasta el punto en que no pudo resistir más.
Los 22 primeros deseos aparecen tanto en el manga como en el anime, y los 4 últimos suceden en Dragon Ball GT, por lo que son exclusivos del anime. Mr. Satán utiliza las esferas para un deseo egoísta. Los deseos de los personajes a menudo resultan en consecuencias inesperadas.
En el capítulo final de Dragon Ball GT, Shen Long decide desaparecer las Esferas del Dragón, pero en el especial "¡Historia alternativa de Goku! La prueba del coraje es la Sì Xīngqiú, Goku Jr. encuentra la Sì Xīngqiú en la casa del abuelo Gohan e intenta pedirle un deseo, pero nada sucede. Entonces aparece el Goku original, con un aspecto joven, y le explica que necesita las siete Esferas del Dragón para que un deseo se conceda. En ese momento Pan, totalmente curada de su grave enfermedad, y Pack, después de caer por un precipicio, aparecen llegando en un helicóptero de policía. Goku explica a Goku Jr.
La Magia de las Esferas del Dragón Más Allá de los Deseos
Pocos elementos hay en el mundo de Dragon Ball más conocidos por su audiencia que las Bolas de Dragón. Estos siete artefactos mágicos, con su característico naranja cristalino y sus respectivas estrellas en el interior, han estado presentes a lo largo de la obra de Akira Toriyama y representan un valor inmenso para quienes las tienen en sus manos. Al reunirse estos siete artefactos emiten una ráfaga de destellos simultáneos, invocando de este modo a un dragón que concede uno o más deseos, sea cual fuere. Especialmente si se trata de transformarse en el guerrero más poderoso de todo el universo. Pero tras cumplir su objetivo, terminan por convertirse en poco más que piedras.
Hasta aquí, no hay mucho misterio ni controversia sobre los poderes que otorgan las Bolas de Dragón y el valor que representan desde el principio de la serie; sin embargo, hay un secreto que había pasado desapercibido por los fans durante todo este tiempo y es que la magia de las Bolas de Dragón no sólo es otorgado al usuario, sino que se extiende al planeta que las alberga, pero, ¿cómo es posible que nos hayamos percatado hasta ahora?
Para entrar en contexto, mientras Moro y su secuaces se encargaban de una misión importante: invadir la Tierra, en el capítulo 61 de Dragon Ball Super, hubo muchos sucesos que pusieron en juego el destino de este planeta. Por una parte, Goku había puesto en peligro los intereses de Moro, dejándolo en una situación complicada para la que el antagonista no estaba preparado. Pero un giro sorpresivo nos hizo saber que ni el Ultra Instinto pudo salvar el día. Tras una lucha que parecía interminable, pasó lo que todos temían: el villano se llevó la victoria. Si bien esto parecía desencadenar una serie de desgracias detrás de sí, las cosas cambiaron cuando Vegeta finalmente llegó en el momento en que más se le necesitaba.
En vista de lo ocurrido con Goku, Vegeta fue quien desveló el secreto con una técnica proveniente de las Bolas de Dragón que dejaría prácticamente a Moro fuera de toda posibilidad de combate. La técnica que supuso un antes y un después en la batalla entre Goku y Moro fue aplicada con tal fuerza que Moro no tendría ninguna oportunidad de vencerle. Esta poderosa técnica fue el resultado de su último entrenamiento, una que Goku había reconocido de inmediato: la Partición Forzada del Espíritu. Consta de una liberación total de la energía que extrajo a partir de la fuerza y, una vez liberada, vuelve al sitio del que la obtuvo, una gran ventaja sobre un Moro debilitado.
Y a propósito de este último, hizo algo similar con el planeta Nuevo Namek: drenó cualquier rastro de energía que los namekianos podrían tener, pero cuando Vegeta se valió de su poderosa técnica, indirectamente les devolvió la vida y la fuerza a una gran parte de ellos. En un principio existió el inconveniente de que a pesar del tiempo que había transcurrido luego de las fechorías de Moro contra los namekianos, en realidad la técnica no había funcionando para uno de sus principales fines, mantenerlos con vida. Aquí la ventaja es que Nuevo Namek poseía en sus territorios las siete Bolas de Dragón, por lo que estarían protegidos por la magia de estos artefactos tan valiosos y, en conjunto con ellos, cualquier vida que se formara en el planeta. Una frase que podría resumir bastante bien lo que sucedió fue la siguiente: "¡Las Bolas de Dragón que dejamos atrás deben haber protegido de alguna manera a todos, evitando que el planeta y sus formas de vida se pudran!"
Este icónico enfrentamiento de Dragon Ball Super demostró a sus fans que la magia que rodea a las Bolas de Dragón es capaz de extender naturalmente sus bondades tanto con el usuario que ha pedido el deseo como con su entorno, para proteger el planeta en que viven. Y visto de este modo, resulta bastante lógico, ya que las Bolas de Dragón pueden asegurar su supervivencia si se encargan de defender su espacio ante cualquier amenaza.
Incluso podemos decir que hay otras especulaciones alrededor de los poderes de estos artefactos, relacionadas con su fuerza u otras posibilidades en cuanto a los deseos, sin embargo, no dejan de ser un punto de referencia para cualquier fan de Dragon Ball.

| Dragon Ball Y Sus Referencias Bíblicas | Análisis De Dragon Ball Super |
tags: #dragon #ball #dragon #protegiendo #bola