Crear un personaje de cómic nuevo es difícil. Por ello, en más de una ocasión, hay quienes han optado por simplificarse la vida husmeando en el catálogo de un competidor y copiando a discreción. Así es como tenemos personajes descaradamente similares como Deathstroke/Deadpool, Darkseid/Thanos, y Superman/Capitán Marvel (ahora conocido como Shazam).
Pero también existen las coincidencias extraordinarias. Un día, el artista norteamericano Hank Ketcham tuvo la idea de crear una tira cómica protagonizada por un personaje basado en su hijo Dennis, luego de que su esposa entrara furibunda a su estudio exclamando “¡Tu hijo es un travieso!”.

Al mismo tiempo, del otro lado del Atlántico, George Moonie, editor de la revista escocesa de cómics infantiles The Beano, oyó una canción titulada “Dennis the Menace from Venice “ y se imaginó un personaje infantil de lo más travieso. Tras no poco trabajo, logró explicarle su concepto al dibujante David Law, quien elaboró la primera historia del personaje, la cual fue publicada en el número 452 de la revista.

Así fue como el 12 de marzo de 1951, de forma casi simultánea, surgieron dos cómics protagonizados por chavales con problemas de conducta, con exactamente el mismo nombre: Dennis The Menace (Daniel el Travieso). Aunque hubo quienes sospecharon que se trataba de plagio, finalmente se concluyó que dadas las condiciones de la época, era prácticamente imposible que alguno de los artistas hubiese sabido que otro dibujante estuviera trabajando en algo similar.
Por otra parte, los dos personajes son completamente diferentes. El Daniel de Ketcham es un niño rubio bastante normal, con una tendencia a meterse en problemas sin querer. El Daniel de Moonie es una verdadera amenaza, un bribón de pelo negro y sonrisa malévola que se deleita en causar problemas.
Cuando ambos autores finalmente se enteraron de la existencia del otro Daniel, hicieron algo inusitado: llegaron a un acuerdo tácito de no-agresión y cada uno dejó al otro creador seguir trabajando en paz, permitiéndole a cada uno usar el nombre del personaje en su respectivo terruño.
El éxito global de Daniel el Travieso
A nivel mundial, el Daniel de Ketcham ha sido mucho más exitoso, permitiendo a Ketcham morir multimillonario. Las andanzas del niño rubio han sido adaptadas repetidamente al cine y la televisión, tanto en versiones animadas como versiones con actores de carne y hueso.
Dennis the Menace - Intro 1986
Aunque considerablemente menos conocido, el Daniel escocés también ha aparecido en películas, series televisivas, parques de diversiones, videojuegos y hasta en un musical.
Orígenes y desarrollo de los personajes
Daniel el Travieso (en inglés: Dennis the Menace) fue una tira cómica originalmente creada, escrita e ilustrada por Hank Ketcham para King Features Syndicate. Se estrenó el 12 de marzo de 1951 en 13 periódicos. Hoy en día la tira cómica es escrita y dibujada por los asistentes cercanos de Ketcham, Marcus Hamilton y Ron Ferdinand, y King Features Syndicate la distribuye aproximadamente a 1000 periódicos en 48 países en 19 idiomas.
Henry King "Hank" Ketcham nació el 14 de marzo de 1920 en Seattle, Washington. Graduado de la Queen Anne High School en 1937, ingresó a la Universidad de Washington, pero la abandonó tras el primer año para perseguir su sueño en Hollywood. En 1938, se unió como animador a Walter Lantz (creador de Woody Woodpecker) y, desde 1939, a Walt Disney, contribuyendo a clásicos como Pinocchio, Fantasia, Bambi y cortos de Donald Duck. Durante la Segunda Guerra Mundial, sirvió en la Marina de EE.UU. Tras el conflicto, Ketcham se instaló en Carmel, California, como caricaturista freelance, publicando en revistas como The Saturday Evening Post. En octubre de 1950, la frustración de su primera esposa, Alice Louise Mahar, tras una travesura de su hijo de cuatro años, Dennis -quien destrozó su habitación en lugar de dormir la siesta-, inspiró la exclamación: “¡Tu hijo es un menace!”. De ahí nació Dennis the Menace, el icónico cómic que debutó el 12 de marzo de 1951 en 16 periódicos, expandiéndose rápidamente a más de 1.000 en 48 países y 19 idiomas.
La serie creada en 1951 por Hank Ketcham para la prensa basada en su hijo Dennis, titulada Dennis the Menace (Daniel el travieso), en formato chiste diario, que obtuvo un éxito espectacular, añadiéndosele la página dominical a finales del mismo año. Pronto se convertiría en una franquicia que se extendería al formato comic book, gracias a una legión de ayudantes. Desde principios de los ochenta la página dominical pasó a manos de uno de ellos, Ron Ferdinand, y en 1994, cuando Ketcham se retiró oficialmente, Marcus Hamilton le sustituyó con el chiste diario, siempre bajo su supervisión. Hank Ketcham falleció de cáncer de próstata en 2001.
Adaptaciones y legado
Tan sólo ocho años después de que su flequillo rubio y su tirachinas aparecieran por primera vez en las páginas de los periódicos estadounidenses, la CBS llevaba a las televisiones de todo el país la primera de las adaptaciones que, a lo largo de las décadas, se han efectuado sobre la creación de Hank Ketcham. Durante cuatro temporadas y 146 episodios que precedían al famoso 'Show de Ed Sullivan', las aventuras de Daniel, sus padres, el señor Wilson y sus amigos -entre quiénes se contaba un jovencísimo Ron Howard- hicieron las delicias de los pequeños de la época de la misma manera que, tres décadas después, lo haría la serie de animación protagonizada por el temible chaval.

En 1970 la compañía de publicaciones Fawcett Comics sacó a la venta el comic Dennis the Menace Bonus Magazine #76: In the Caribbean, Jamaica, Puerto Rico. El cómic de 68 páginas presenta a la familia de Daniel de vacaciones. El Morro es la siguiente parada, luego la playa, El Yunque, se dirigen a la playa y Henry, el padre, con la ayuda de un diccionario pregunta en español entrecortado si la carretera va a la playa, luego van al lago Dos Bocas, al parque ceremonial de Tibes donde se ve arte taíno, Alice su madre, con guia en mano, le explica la historia, el humor por supuesto, está siempre a cargo de Dennis con sus comentarios. La historia es contada como si todo fuera visitado en un día y no hay cambios de ropa, el orden del viaje es aleatorio pues las atracciones son visitados fuera de la realidad posible, no siempre se indica los pueblos o áreas que visitan.