Soy su silencio: Un thriller vibrante en Barcelona

Tras el éxito en solitario de la emotiva y romántica "Carta blanca" (2021), Jordi Lafebre cambia de registro en "Soy su silencio" (2024). Un interesante thriller ambientado en Barcelona con una historia de ambición y crímenes en la que una psiquiatra tratará de resolver un misterioso crimen en una familia adinerada.

Nos encontramos ante un thriller lleno de color y con un toque de humor muy claro. Quería hacer un thriller, pero también necesitaba otros ingredientes para hacer un buen cómic, ya que me gusta que mis obras tengan cierta densidad, varios niveles de lectura, y que aborden distintos temas. Esto es algo que lo permite el thriller, ya que es un género muy elástico en el que puedes poner tus propios ingredientes y darle enfoques nuevos. Además, me apetecía mucho hablar de la salud mental, ya que es un tema importante para mí y que en este libro se convierte en un elemento fundamental.

Portada del cómic

Eva Rojas: Una protagonista magnética y compleja

Eva Rojas es un personaje lleno de magnetismo y magia. Valiente, divertida y muy sensual. Es imposible entender "Soy su silencio" sin una protagonista tan central. Yo quería una protagonista magnética que fuera el centro de la historia y que al mismo tiempo fuera valiente y frágil, alguien que además arrastrara heridas del pasado y con un mundo interior muy rico. Esto además me habría muchas puertas a crear interesantes diálogos y entrar en un universo literario muy acogedor. Me inspiré en muchas mujeres modernas que veo cómo se mueven hoy en día con una resolución, una capacidad y una confianza en ellas apabullante.

Además de su fuerza, es evidente que Eva Rojas tiene algún tipo de trastorno mental importante. Me parece interesante que la historia inicialmente se desarrolle durante una evaluación terapéutica con el Dr. Llull. Efectivamente. Como quería abordar el tema de la salud mental, intenté buscar un ángulo que me permitiera abordar este asunto desde distintos puntos de vista. Que tengamos un personaje que sospechamos tiene problemas de salud mental y que a la vez está en terapia con un psiquiatra es muy importante, ya que podemos abordar su enfermedad y ver las cosas desde un punto de vista distinto. Creo que esto es algo que le da al thriller un toque distinto.

Me apetecía hablar mucho de la salud mental. Mientras hacía el guion, y tenía muchos borradores, tuve muy presente noticias como la de una tenista que había sido número 1 del mundo, pero que dejó la competición porque tenía depresión, o por ejemplo una gimnasta que dejó las olimpiadas por un problema mental. Me sorprendió mucho las críticas y que la gente no acabara de entenderlo. Es curioso cómo abordamos otras enfermedades con más normalidad y sin tantos problemas. La salud mental es un tema muy importante. Las cifras de enfermos van en aumento y los porcentajes están disparados. Cada vez hay más gente joven afectada y no nos damos cuenta. Por eso creo que hay que hablar de ello, pero desde la naturalidad y sin tabúes.

Ilustración de Eva Rojas en una consulta psiquiátrica

Barcelona: Escenario de intriga y color mediterráneo

"Soy su silencio" es además una historia con un color y una narrativa muy mediterránea. Sí, Barcelona tiene una tradición literaria alucinante. Hay muchos escritores que hicieron ocurrir sus historias allí. No habría tenido sentido emplazar el thriller en otra ciudad, como por ejemplo en la nieve escandinava, ya que no conozco ese territorio. Barcelona es mi ciudad natal y la adoro. Barcelona es tan encantadora y magnética que creo que la historia no habría encajado en otro sitio.

También creo que es un thriller muy luminoso, alegre y optimista. Ya la propia Agatha Christie o Montalbán desarrollan sus historias de crímenes con mucho humor y a mí también me apetecía hacer un thriller con ese toque luminoso, mediterráneo y desenfadado, aunque sea sobre un tema importante.

Vista panorámica de Barcelona con un toque de misterio

La trama: Un misterio en la hacienda de los Monturós

La brillante y provocadora psiquiatra Eva Rojas visita a petición de una de sus pacientes la hacienda vitivinícola del clan Monturós. Allí debe asistir a la lectura de un testamento que zanjará para siempre la herencia familiar. Sin embargo, la muerte de uno de sus beneficiarios estropeará todos los cálculos y dejará en el aire un misterio que Eva tratará de resolver por todos los medios.

Jordi Lafebre regresa con un nuevo álbum que combina psiquiatría, enología, humor, crimen y mitología. La historia se cuenta desde la perspectiva y la voz de Eva, que está siendo sometida a una evaluación psiquiátrica por un terapeuta, el doctor Llull, que teme que su cordura se esté deteriorando de manera irreversible.

El cómic tiene un reparto muy coral y Jordi se apañó para no perderse entre tantos personajes. Antes de empezar a escribir el guion se hizo esquemas con los personajes. Pase meses montando la arquitectura, tanto de los personajes como de la historia en sí. En esa primera fase recolectó ideas, organizó personajes. Para que luego pudiera ver desarrollar su evolución y la trama de una forma muy fluída. No me gusta demasiado improvisar a mitad de la historia. Aunque confieso que, en el caso de la familia de viticultores, los personajes responden a arquetipos muy clásicos.

Mapa conceptual de las relaciones familiares en el clan Monturós

Un cómic con múltiples capas

Jordi Lafebre introduce algunas notas de profundidad en el contenido, como son el impacto de las enfermedades mentales en las personas y su tratamiento o, también, el maltrato y la invisibilidad de las mujeres en el pasado y sus consecuencias ahora. La traslación de los principales personajes de la mitología griega al entorno de los Monturós resulta tan cautivadora como didáctica y la descripción histórica del pasado familiar de los corruptos fabricantes de cava, muy reveladora.

El autor comenta que se inspiró en muchas cosas porque el género policíaco es inabarcable y muy variado. Tarantino ha sido una de sus inspiraciones desde que vio Pulp Fiction con 16 años y le cambió la vida por su forma de estructurar la historia y de escribir los personajes. Y esa ambigüedad de que los malos sean los protagonistas pero te caigan bien y cuando mueren no te importe. Para él Tarantino es un fundador.

También hay mucho de Agatha Christie y su originalidad a la hora de plantear y resolver los crímenes. Y la novela policíaca moderna, como la de Roberto Bolaño, que aprovecha el crimen para dar una dimensión literaria a los personajes.

Un thriller adictivo y precioso. Reseña del cómic Soy su silencio

El dibujo y la edición: Una obra maestra

El punto fuerte de "Soy su silencio" es, como no podía ser menos, el dibujo, que está a la altura acostumbrada de su autor. Lafebre envuelve su historia en una atmósfera mediterránea cálida y luminosa, cuajada de dorados, violetas y naranjas. Sus personajes están perfectamente definidos, no sólo por su apariencia, sino también por su gestualidad.

La confección técnica y material del álbum a cargo de Norma Editorial es excelente, es clavada a la francesa. El libro es en cartoné, tiene un tamaño generoso, está bien impreso y cuenta con un papel excelente. No contiene ningún tipo de material extra, ni gráfico ni escrito.

La brillante y provocadora psiquiatra Eva Rojas visita a petición de una de sus pacientes la hacienda vitivinícola del clan Monturós. Allí debe asistir a la lectura de un testamento que zanjará para siempre la herencia familiar. Sin embargo, la muerte de uno de sus beneficiarios estropeará todos los cálculos y dejará en el aire un misterio que Eva tratará de resolver por todos los medios.

Jordi Lafebre regresa con un nuevo álbum que combina psiquiatría, enología, humor, crimen y mitología.

Detalle del arte de Jordi Lafebre en

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