El presente análisis se enfoca en la novela gráfica Los que quedan (2019), obra de Josep Busquet y Alex Xöul, para indagar en la construcción del diálogo intertextual entre la literatura y el cómic.
Particularmente, se examinará cómo la obra aborda los motivos característicos de los "open/alternative worlds" (Nikolajeva, 1988, 2012) y la retórica de las "portal-quest fantasies" (Mendlesohn, 2008; Levy y Mendlesohn, 2016). Se busca destacar la perspectiva novedosa y poco común empleada en la construcción de esta obra gráfica.

En el universo de la fantasía, la interconexión de narrativas y la reinterpretación de mitos son elementos fundamentales. Autores como Attebery (1992, 2014) han explorado las estrategias narrativas en la fantasía y cómo esta puede reconfigurar relatos míticos, mientras que autores como Gagliardi (2020) señalan la diversidad de enfoques para definir la literatura fantástica.
La novela gráfica, como medio, ofrece un terreno fértil para la exploración de estas temáticas. Baetens y Frey (2015) la definen como una introducción al género, y autores como Duncan y Smith (2017) analizan su funcionamiento. La transición de la literatura al cómic y viceversa ha sido objeto de estudio, con trabajos como el de Bendit Saltzman (2017) sobre la adaptación de novelas a novelas gráficas, o el de Pina Arrabal (2020) que examina el tránsito de la literatura al cómic en obras específicas.
El análisis de contenido se presenta como una metodología clave para desentrañar estas capas narrativas. Bardin (1991), Krippendorff (1990), Mayring (2000) y López Noguero (2002) ofrecen marcos teóricos y prácticos para su aplicación. En el contexto de la investigación en comunicación, Piñeiro-Naval (2020) destaca sus usos y aplicaciones en países de habla hispana, mientras que Richard (1999) lo aborda en la didáctica de la literatura.

La obra Los que quedan se inserta en esta tradición de exploración fantástica. Se puede observar una clara influencia de los "open/alternative worlds", donde los personajes se mueven entre realidades distintas, y las "portal-quest fantasies", caracterizadas por viajes a través de portales hacia otros mundos en busca de objetivos específicos.
En la novela gráfica, los protagonistas como Lyra y Will se ven inmersos en un destino complejo donde deberán tomar decisiones cruciales. Lyra, en particular, se enfrenta a la disyuntiva entre la tentación y la rectitud, cuyas elecciones tendrán repercusiones para todos. El destino de Will, al igual que el de Lyra, se revela en esta obra, añadiendo una capa de profundidad a sus trayectorias.
La narrativa de Los que quedan también presenta personajes con roles definidos dentro de la estructura fantástica. El Padre Gómez, un miembro del Tribunal Consistorial de Disciplina, representa la devoción religiosa llevada al extremo, con una vida marcada por la penitencia y la autoinfligida mortificación en busca de una absolución preventiva. Su figura aporta una dimensión teológica y moral al universo de la novela gráfica.
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La intertextualidad se manifiesta en la forma en que la obra dialoga con elementos literarios y convenciones del género fantástico. La presencia de seres fantásticos, como ninfas, hadas y gnomos, evoca un imaginario propio de la literatura fantástica infantil y juvenil (Boletín Galego de Literatura). La estructura narrativa, con viajes a través de portales y la liberación de almas, recuerda a estructuras clásicas de la fantasía épica y cuentos maravillosos.
Autores como Roas (2008, 2011, 2013) han explorado lo fantástico como una desestabilización de lo real, y Los que quedan parece abrazar esta premisa al tejer una red de realidades y elementos sobrenaturales que desafían la lógica convencional.
La comparación con otras obras de fantasía y su adaptación a formatos gráficos, como se menciona en estudios sobre la transición de la literatura al cómic (Pineda, 2018; Conde Aldana, 2019), permite apreciar la evolución y las particularidades de la novela gráfica como medio narrativo. La capacidad de la novela gráfica para fusionar texto e imagen, como señala Chacón (2015, 2016), es crucial para la construcción de experiencias de lectura inmersivas y significativas.

En resumen, Los que quedan se erige como un ejemplo notable de cómo la novela gráfica puede entrelazar de manera sofisticada los tropos de la fantasía, explorando los "open/alternative worlds" y las "portal-quest fantasies" a través de un diálogo intertextual rico y estimulante. La obra de Busquet y Xöul invita a una profunda reflexión sobre la naturaleza de la realidad, el destino y la agencia de los personajes dentro de marcos narrativos complejos.