Meliodas: El Dragón de la Ira y Líder de los Siete Pecados Capitales

Meliodas 「メリオダス, Meriodas」 es el enigmático líder de los Siete Pecados Capitales, un grupo de caballeros legendarios acusados de traición y que ahora buscan redimirse. Su tesoro sagrado es la Espada Demoníaca Lostvayne, y su poder inherente, Full Counter, le permite reflejar ataques enemigos. Hace tres mil años, Meliodas ostentaba el título de líder de los Diez Mandamientos, un ex miembro de Stigma y el hijo mayor del Rey Demonio. A pesar de su vasta edad, Meliodas conserva la apariencia de un preadolescente de unos 12 o 13 años, careciendo de rasgos adultos y con una estatura considerablemente reducida en comparación con otros personajes. Sus ojos, de un verde esmeralda brillante, se tornan de un negro profundo al desatar su poder demoníaco, revelando el símbolo del Clan de los Demonios en su rostro. A pesar de su juvenil apariencia, posee una musculatura bien definida.

La funda de su Espada Rota tiene la forma de una cabeza de dragón verde con incrustaciones de joyas rojas en los ojos, y se sujeta a su hombro con un cinturón de cuero verde y hebillas doradas. Durante su tiempo como líder de los Caballeros Sagrados de Danafor, Meliodas vestía su armadura tradicional, similar a la de Cain Barzad. Hace diez años, lucía una armadura plateada de cuerpo entero con un casco distintivo, y empuñaba una daga que se presume era su Tesoro Sagrado.

Meliodas se vio reflejado en un cartel de "se busca", al igual que el resto de los Pecados Capitales, tras ser acusados del asesinato del Gran Caballero Sagrado Zaratras. Se caracteriza por su franqueza y valentía, que contrastan con su fuerte sentido de la justicia, lo que le impulsa a ayudar a quienes están en peligro. A pesar de ser el pecado de la Ira, suele mantener una actitud serena.

Retrato de Meliodas con su espada

En el pasado, Meliodas fue el líder de los Diez Mandamientos, quienes libraron una guerra contra el Clan de las Diosas. Se le consideraba el sucesor más probable al trono del Rey Demonio debido a su crueldad y fuerza. Sin embargo, su relación con una Diosa llamada Elizabeth lo llevó a traicionar a su clan y asesinar a dos de los Diez Mandamientos, Aranak y Zeno, durante su huida. Este acto desequilibró el poder entre Demonios y Diosas, quienes convencieron a otras razas para unirse a ellas, desatando la Gran Guerra Santa.

En los últimos días de la Guerra Santa, Meliodas y Elizabeth se enfrentaron al Rey Demonio y la Deidad Suprema. Tras ser asesinados, el Rey Demonio, como castigo, maldijo a Meliodas con la inmortalidad, condenándolo a no envejecer y a resucitar cada vez que muriera. Afligido por la muerte de Elizabeth, Meliodas vagó sin rumbo hasta encontrarse con una mujer de un clan bárbaro que se parecía a ella. Esta mujer resultó ser la reencarnación de Elizabeth, quien con el tiempo recuperó sus poderes y memorias. Sin embargo, tres días después de esto, fue asesinada frente a Meliodas. Así, Meliodas descubrió la verdadera maldición: él viviría eternamente, reencontrándose con las reencarnaciones de Elizabeth, quienes morirían tres días después de recobrar sus recuerdos.

Muchos siglos después, Meliodas se dirigió al Reino de Danafor, donde se convirtió en líder de sus Caballeros Sagrados. Posteriormente, una esclava llamada Liz fue enviada para emboscarlo, pero fracasó y fue sentenciada a muerte. Meliodas la salvó, declarando enemigos a quienes se opusieran. A pesar de que Liz temía sus intenciones, ambos se enamoraron y comenzaron a vivir juntos. El Demonio Fraudrin, sin embargo, destruyó Danafor y asesinó a Liz frente a Meliodas, desatando su ira y permitiéndole derrotar a Fraudrin. Liz, antes de morir, le pidió a Meliodas que nunca olvidara sus principios. Su muerte provocó que Meliodas desatara su inmenso poder, destruyendo por completo el Reino de Danafor.

El Reino de Danafor en ruinas

Zaratras llevó a Meliodas al Reino de Liones, donde la bebé Elizabeth fue adoptada por el rey Baltra. Meliodas solicitó ser convertido en Caballero Sagrado de Liones, y tras derrotar a Zaratras en un combate amistoso, se unió a él. El rey Baltra tuvo una visión sobre la llegada de los Siete Pecados Capitales, quienes protegerían el reino y detendrían a los Diez Mandamientos si eran liberados. Antes de la formación oficial de los Siete Pecados Capitales, Meliodas salvó a Diane del acoso de unos caballeros, atrayendo su admiración. Tiempo después, visitó a Ban en prisión y, tras una violenta pelea, lo convenció de unirse a él. Una vez formados, los Siete Pecados Capitales fueron elegidos caballeros al servicio de Britannia.

Hace diez años, durante la Fiesta de Celebración por la Fundación del Reino, los Siete Pecados Capitales descubrieron el cadáver del Gran Caballero Sagrado, Zaratras. Fueron emboscados por caballeros del reino, acusados de su muerte. Meliodas ordenó la separación del grupo para escapar. Durante la huida, Merlín le extrajo gran parte de su poder a Meliodas, dejándolo inconsciente, mientras lo consolaba por la situación.

Un Amor Que Trasciende El Tiempo | Meliodas Y Elizabeth

Meliodas es visto por primera vez en el Boar Hat, sirviendo comida y cerveza. Los clientes encuentran su comida horrible, y Hawk, un cerdo parlante, se queja de tener que comerla. Escuchando a unos clientes hablar sobre un caballero de armadura oxidada, Meliodas se encuentra con una joven en armadura que resulta ser Elizabeth. Él la lleva a su habitación, notando una anomalía en su corazón. Elizabeth revela que busca a los Siete Pecados Capitales para detener a los Caballeros Sagrados, quienes han dado un golpe de estado y capturado al Rey. Tras un encuentro con caballeros de los Caballeros Sagrados, Meliodas salva a Elizabeth y se revela como Meliodas, el capitán de los Siete Pecados Capitales. Utiliza el Boar Hat para recopilar información sobre los Pecados Capitales, y Elizabeth se une a él como mesera para ayudar en su búsqueda.

En el bosque, Meliodas derrota a copias de Hawk y Elizabeth. Las copias restantes se retiran hacia una gigante llamada Diane, el pecado de la Serpiente, la Envidia. Diane, al reconocer a Meliodas como su antiguo capitán, se alegra enormemente. Elizabeth se presenta, y Diane asume erróneamente que ella y Meliodas son pareja, lo que provoca un berrinche.

Meliodas es llevado a Dalmary, donde es atendido por Dana, quien resulta haber hecho un trato con Golgius y le administra veneno. A pesar de esto, Meliodas se recupera rápidamente, desconcertando incluso a él mismo. Tras enfrentarse a Golgius, quien intenta arrebatarle su espada rota, Meliodas descubre que su habilidad es la transparencia y que el doctor Dana fue asesinado por Golgius para ocultar su acuerdo. Tras escapar y emboscar a Golgius en un edificio abandonado, Meliodas le pregunta sobre quién le ordenó tomar la espada y a Elizabeth, pero Golgius escapa. Dana, moribundo, se disculpa con Elizabeth, quien se culpa por la muerte del doctor, pero Meliodas le informa sobre los principios de un caballero y le promete cumplir su decisión de proteger a los ciudadanos del reino.

Meses después de la aparente muerte de Meliodas en Vaizel, los Diez Mandamientos comienzan a dominar Britannia. Zaratras, que ha regresado a la vida, utiliza un ritual druida para explorar los recuerdos de Meliodas, incluyendo su encuentro con Elizabeth en Danafor, su maldición de inmortalidad y una despedida a una joven Elizabeth. El alma de Meliodas se encuentra en el Purgatorio, donde es recibido por el R...

Los Diez Mandamientos

Meliodas se caracteriza por su franqueza y valentía, que hacen contraste con su fuerte sentido de la justicia, razón por la cual está siempre dispuesto a ayudar a las personas en peligro. A pesar de su título como el pecado de la Ira, suele ser una persona muy serena. En muchas ocasiones Meliodas tiene tendencias al acoso sexual, especialmente con Elizabeth, manoseándola sin su consentimiento y obligándola a vestir trajes que la hacen sentir incómoda sólo para su satisfacción sexual. Cuando era el líder de los Diez Mandamientos, Meliodas era especialmente conocido por su salvajismo y brutalidad en combate.

Citas notables de Meliodas:

  • (A Elizabeth) "Todas las personas mueren con el tiempo. Pero..."
  • (A Caín) "Hice todo lo que pude para protegerlos a todos. Quería protegerlos a todos. Pero... no pude. Ese es mi pecado."
  • (Hacía si mismo, en el capítulo 50) "Cuando los cielos estén llenos de estrellas fugaces, Britannia será visitada por una inmensa amenaza... Es el presagio del comienzo de un juicio de orígenes antiguos, una guerra santa entre la mano guiadora de luz y el linaje de la oscuridad... Es cierto terminaremos esto y por la persona que luchó junto a mí por mucho tiempo. Lo prometo.. A esta batalla que se ha prologando por tres mil años..."
Comparativa de Victorias en Pulso (Meliodas vs. Ban)
Participante Victorias
Meliodas 361
Ban 359
Símbolo del Clan de los Demonios

tags: #cartel #de #se #busca #de #meliodas