La Familia Reiss y el Legado de los Titanes en Shingeki no Kyojin

Hajime Isayama es un maestro en el uso de la crueldad como herramienta narrativa. Si bien el género del manga no es ajeno a los tintes oscuros, y autores como Sui Ishida también exploran estas facetas, la obra de Isayama posee una belleza particular. Una inspiración oculta en la tiranía de lo cruel y lo angustioso.

El inicio de Shingeki no Kyojin es un claro ejemplo de esto, presentando la grotesca muerte de la madre de Eren como un golpe impactante. Esta visión terrible se repite a lo largo de la obra, definiendo la estructura que mueve sus engranajes y la dirige hacia la visión de Isayama. La crueldad reina, dicta sentencia y ejecuta sin clemencia.

Shingeki no Kyojin se ha alejado de los conceptos clásicos del manga, aprovechando esta particularidad para empoderar a la mujer y romper con los clichés que suelen encasillarla en el medio. Isayama parte de importantes valores antropológicos en su obra. Esta ruptura de tópicos se refleja primero en Mikasa, quien defiende a Eren desde su infancia, un ejemplo que sirve como choque cultural al ser la mujer quien protege al hombre sin cuestionamientos sobre su capacidad.

Ilustración de Mikasa Ackerman protegiendo a Eren Jaeger

Esta tendencia se extiende al resto de sus personajes femeninos. Y es Ymir quien se convierte en la piedra angular de la vida de Historia. Su importancia capital no solo influye en su vida y trayectoria, sino que origina un nuevo fragmento de la obra donde Eren e Historia intercambian papeles por momentos. Donde ella, la nueva reina por derecho de sucesión, demuestra que su valentía no la convierte automáticamente en monarca.

La crueldad de Isayama se manifiesta con especial intensidad en la vida de Historia. Abandonada por su padre y olvidada por su madre, la joven representa poco más que una mancha en el historial de la oculta familia real. Notable es la escena en la que su madre la rechaza violentamente al intentar abrazarla por primera vez. Un acto horrible que, ajena al amor humano, ella entiende como algo positivo. Una respuesta que, a pesar del dolor, representa la única forma de romper su encarcelamiento de soledad.

Historia solo conoce el rechazo. Incluso Frieda, su medio hermana, utiliza sus poderes para alterar los recuerdos de la niña. Existe un aislamiento social, la idea de que el problema reside en ella. Es un acercamiento a la figura del repudiado, un núcleo argumental presente en otras obras como Naruto. Sin embargo, en Shingeki no Kyojin es algo más afilado.

Aunque la obra se desarrolle en un contexto épico de supervivencia de la humanidad frente a los titanes, es un título extremadamente político por necesidad. Existe una tensión constante, no una, sino cientos de ellas, que sustentan la obra: miedo, autoridad, soledad, ansiedad. Shingeki no Kyojin es, en su totalidad, una masa agónica, y dentro de ella, Historia ocupa un papel importante.

Historia Reiss: De Krista Lenz a la Reina de las Murallas

Historia Reiss, bajo la identidad de Krista Lenz, era conocida por su generosidad y disposición a realizar buenas acciones sin importar el precio. Estaba dispuesta a ayudar a desconocidos e incluso a arriesgar su vida por salvar a un compañero. Apoyaba a sus camaradas y no se dejaba intimidar por la presión de las misiones, mostrando gran determinación. Por su bondad, era considerada una "Diosa" por sus compañeros, llegando a ser el supuesto interés amoroso de Reiner Braun.

Krista creía firmemente que las personas podían ser lo que quisieran si sus palabras eran sinceras. En una conversación con Ymir, dedujo que solo entró en el top 10 de soldados porque Ymir no mostró sus verdaderas habilidades, reconociendo que ella misma no era tan fuerte. Sin embargo, al recibir rechazo de Ymir, Krista solo mostró una falsa alegría, evidenciando su tendencia a ocultar sus verdaderas emociones.

Ymir señaló que Historia era una persona egoísta que prefería actuar generosamente solo para ser vista como buena persona, sin recibir odio. La acusó de disfrazar sus intenciones suicidas como un acto de sacrificio generoso para ser recordada como noble. Las razones de Historia provenían de una infancia negligente, donde era tratada como un estorbo, una hija no deseada de Rod Reiss, negándosele el amor incondicional.

Historia fue rechazada por su propia madre, lamentando no poder deshacerse de ella. Tras el asesinato de su madre por estar relacionada con ella, Historia se culpó y deseaba no ser una molestia. Esto fue incentivado por su padre, quien le ofreció una identidad falsa y una entrada a la milicia con poco riesgo de sobrevivir.

Ilustración de Historia Reiss como Krista Lenz

Después de que Ymir la abandonara para irse con Reiner y Bertolt, la actitud de Historia cambió drásticamente. Mostró desinterés por todo, afirmando que, si bien Krista Lenz era amable, la verdadera Historia era "una persona vacía por dentro". Aunque Eren le comentara que ahora parecía más genuina, se seguía considerando una persona carente de identidad, mostrando apatía y depresión por la separación de Ymir.

Eventualmente, Historia comenzó a mostrar sus verdaderas emociones. Una vez recuperada su memoria, estaba dispuesta a asesinar a Eren Jaeger para vengar la muerte de Frieda. Sin embargo, cambió de opinión al negarse a perder su humanidad por ingerir el poder real como su padre Rod Reiss esperaba. Se declaró a sí misma como "una enemiga de la humanidad" y "la peor persona del mundo", rehusándose a ser "una buena persona". Decidió salvar a Eren al verse reflejada en él, afirmando que no dejaría que nadie se sintiera igual de vacía que ella. Posteriormente, organizó un orfanato con determinación, demostrando que en el fondo tenía intenciones nobles.

Como reina de Las Murallas, Historia se presenta como una soberana noble y seria. Sin embargo, en el fondo, no parece interesada en los conflictos del pueblo. Tras recibir una actualización sobre Ymir, Historia retoma su papel de monarca de manera más seria. Cuatro años después, muestra desánimo pero está dispuesta a colaborar con el plan de Eren.

La Familia Reiss: Orígenes y Poder

La familia Reiss (レイス家 Reisu-ke) son los descendientes directos del 145° rey de Eldia y primer rey de los muros, Karl Fritz. Actualmente ocupan el trono de la humanidad dentro de los muros. La historia de la familia Reiss tiene sus orígenes en la familia Fritz, existente desde hace más de 1800 años.

Todo comienza cuando Ymir, una niña esclava de la tribu de Eldia, entra en contacto con la Fuente de los seres orgánicos, obteniendo el poder de los titanes y convirtiéndose en el primer titán registrado. Fritz, el líder de la tribu eldiana, la obligó a usar su poder para destruir naciones enemigas, como Marley, y la hizo su concubina, engendrando tres hijas, las primeras del pueblo de Ymir.

Ymir Fritz murió trece años después de obtener sus poderes, tras proteger a Fritz de un intento de asesinato. El rey Fritz hizo pasar el poder de Ymir a sus hijas, obligándolas a comer su cadáver. Ellas, a su vez, transmitieron sus poderes a sus descendientes, resultando en los Nueve Titanes. El Titán Fundador era heredado solo por la rama principal de la familia real Fritz, quienes lo utilizaron para gobernar sobre las otras ocho familias herederas de titanes.

Estos nueve sucesores forjaron a Eldia en un imperio, conquistando pueblos y eliminando otras razas. Por generaciones, los Fritz sucedieron el poder del Fundador. Los otros ocho clanes eldianos lucharon entre sí, y era deber de la familia Fritz mantener el equilibrio usando el poder del Titán Fundador.

Mapa de Eldia y Marley

Sin embargo, Karl Fritz, el 145° rey de Eldia, afligido por los crímenes de sus antepasados y deseando sacrificar su imperio por el bien del mundo, renunció a su deber. Mudó la capital de Eldia a la isla Paradis, llevándose consigo a la mayoría de sus súbditos y abandonando al resto de los clanes en el continente, dando inicio a la Gran Guerra de los Titanes.

En la isla, Karl Fritz construyó tres grandes muros para encerrar a su gente, creando un paraíso temporal. Amenazó al mundo con aplastar a sus enemigos con decenas de millones de titanes si interferían. Para asegurar esta paz temporal, Karl eliminó todos los recuerdos del mundo exterior de los eldianos que lo siguieron, evitando rebeliones. Sin embargo, algunos linajes inmunes al control mental, que no pertenecían a la raza mayoritaria de Ymir, guardaron silencio y se convirtieron en las familias nobles de las murallas. Aquellos que no aceptaron la ideología del rey fueron cazados.

El rey Fritz creó el "compromiso de renuncia a la guerra", asegurando que solo los herederos del linaje real pudieran usar el poder total del Titán Fundador y heredarían su ideología. Ningún rey revelaría la verdadera historia ni intentaría luchar contra el mundo exterior. Así, los descendientes de Karl, ahora llamándose familia Reiss, heredaron el poder del Titán Fundador, gobernando en secreto mientras se hacían pasar por una simple familia noble, dejando un falso rey de apellido Fritz al público.

Uri Reiss: El Rey que Cedió el Trono

Uri Reiss (ウーリ・レイス Uri Reisu) fue el hermano menor de Rod Reiss y el rey de las murallas desde el año 829 hasta el 842. Fue uno de los herederos del Titán Fundador (始祖の巨人 Shiso no Kyojin), poseyendo la capacidad de transformarse en titán y todo el conocimiento sobre la historia de la humanidad y la ideología del primer rey Reiss.

Durante su juventud, Uri se diferenciaba de su hermano mayor Rod por tener el cabello rubio, corto y lacio, grandes ojos claros y una nariz respingada. Aunque podía transformarse en titán desde que devoró a su padre, pocos detalles de su forma titánica se han revelado. Compartía el deseo de su hermano de liberar al mundo de los titanes, exigiendo a su padre que usara el poder de los Reiss para tal fin.

Ilustración de Uri Reiss

Cuando llegó el momento de heredar el poder titán de su padre, Uri tomó la decisión de ser el heredero, pidiéndole a Rod que orara por él. Fue así que Uri devoró a su padre, adquiriendo el poder de transformarse en titán y heredando la historia de la humanidad y la ideología del primer rey Reiss.

En un encuentro particular, Uri Reiss combatió contra Kenny Ackerman, inmovilizándolo de inmediato. Rod Reiss, su hermano, disparó múltiples cargas sin acertar, pero Uri lo impidió. El misericordioso Uri reconoció a Kenny como miembro de la familia Ackerman y sabía que su poder sería inútil para él. Uri alegó que el Ackerman tenía razones justificadas contra la monarquía. Kenny lanzó una navaja, pero Uri la detuvo, aunque el cuchillo quedó atravesado en su brazo. Uri, para sorpresa de los presentes, liberó a Kenny tras suplicar por otra oportunidad. El asesino enfocó su arma en Uri, a lo que Rod exigió que se le debía matar porque sus recuerdos no se podían borrar. Sin embargo, Uri se inclinó ante Kenny y se disculpó por la persecución que los Ackerman habían sufrido a manos de la monarquía.

Pasados algunos años, Kenny acudió a uno de sus últimos encuentros con Uri, ya envejecido. Uri le dijo que él heredaría sus poderes y recuerdos a uno de los hijos de Rod, creyendo que el mundo en el que vivían terminaría pronto y tenía pensado construir un paraíso para la poca humanidad que quedaba.

Finalmente, llegó el momento en que el poder y las memorias de Uri debían ser heredadas por otro miembro de la familia Reiss. Fue su sobrina Frieda sobre la que recayó esta responsabilidad, por lo que Uri fue encadenado por voluntad propia para que Frieda lo devorara. Al igual que otros integrantes de la familia Reiss que poseyeron la Coordenada, Uri tenía la capacidad de manipular y alterar la memoria de casi cualquier individuo, además de poder resucitar recuerdos.

La Historia de la Familia Reiss y el Poder de los Titanes

La familia Reiss son los descendientes directos del 145° rey de Eldia y primer rey de los muros, Karl Fritz. Actualmente ocupan el trono de la humanidad dentro de los muros. La historia de la familia Reiss tiene sus orígenes en la familia Fritz, la cual ha existido desde hace más de 1800 años.

Todo comienza cuando una niña esclava de la tribu de Eldia, Ymir, entró en contacto con la Fuente de los seres orgánicos, lo que la llevó a obtener el poder de los titanes, convirtiéndose en el primer titán del que se tenga registro en la historia. Tras adquirir sus poderes, Fritz, el líder de la tribu eldiana, la forzó a usar su poder para destruir a los pueblos y naciones enemigas, entre las que estaba la poderosa nación de Marley, y pasado un tiempo, también la hizo su concubina, engendrando así tres hijas, las primeras del llamado pueblo de Ymir.

Ymir Fritz murió trece años después de obtener sus poderes, tras proteger a Fritz de un fallido intento de asesinato. El rey Fritz hizo pasar el poder de Ymir a sus hijas, luego de obligarlas a que comieran su cadáver. Ellas después pasarían sus poderes a sus descendientes, terminando el poder en posesión de nueve sucesores, surgiendo los conocidos Nueve Titanes, entre los que estaba el más poderoso de todos, el Titán Fundador. Este sería heredado solo dentro de la rama principal de la familia real Fritz, quienes harían uso de este poder para gobernar por sobre las otras ocho familias herederas de titanes.

Estos nueve sucesores se encargaron de hacer de Eldia un verdadero imperio, conquistando pueblos y eliminando a otras razas humanas. Por generaciones, los Fritz sucedieron el poder del Fundador a sus descendientes. Los otros ocho clanes eldianos que heredaron los titanes restantes pasaron generaciones luchando entre ellos. Era deber de la familia Fritz mantener el equilibrio entre estos clanes y en Eldia, usando el poder del Titán Fundador.

Diagrama de los Nueve Titanes

Sin embargo, llegada la época en que Karl Fritz se convierte en el 145° rey de Eldia, heredando el Titán Fundador, este, afligido por los crímenes contra la humanidad cometidos por sus antepasados, y con la intención de sacrificar a su imperio por el bien del mundo, renunció a su deber de mantener el balance en este y mudó la capital de Eldia a la isla Paradis, llevándose consigo la mayor cantidad de súbditos que le fue posible, abandonando al resto de los clanes en el continente, y dando inicio así a la guerra civil conocida como la Gran Guerra de los Titanes.

En la isla, Karl Fritz, con el poder del Titán Fundador, construyó tres grandes muros para encerrar a su gente, en donde podría crear un paraíso temporal. Para conseguir esta paz temporal en su nuevo reino, Karl amenazó al mundo con aplastarlo con sus decenas de millones de titanes que yacían dentro de los muros, en caso de que interfiriesen con sus designios, a pesar de que no fuese su real intención hacerlo.

El rey, con sus poderes, eliminó todos los recuerdos acerca del mundo exterior que tenían los eldianos que le siguieron, para así evitar cualquier intento de rebelión hacia su ideología. A pesar de esto, entre aquellos que siguieron al rey a la isla, hubo algunos linajes inmunes al control mental, al no pertenecer a la raza mayoritaria de la gente de Ymir. De todos estos linajes, aquellos que aceptaron sin rechistar la voluntad del rey, guardaron silencio y se convirtieron en las familias nobles de las murallas. Aquellos que no aceptaron la ideología del rey, fueron cazados por órdenes de la familia real por generaciones.

El rey Fritz, para asegurarse de que su ideología de mantener la paz en el mundo a costa de la libertad de su imperio perdurara por siempre, creó su "compromiso de renuncia a la guerra", el cual implicaba que solo los herederos del linaje real podían utilizar el poder total del Titán fundador, y además estos heredarían su ideología, de esta forma ningún rey revelaría la verdadera historia, ni haría algún intento por luchar y poner en peligro al mundo exterior a los muros. Así los descendientes de Karl, haciéndose llamar ahora la familia Reiss, fueron heredando el poder del Titán Fundador y gobernando a la gente de los muros con la misma ideología de su predecesor y de manera secreta mientras se hacían pasar por una simple familia noble, dejando al público un falso rey de apellido Fritz.

Durante la generación de los hermanos Rod y Uri Reiss, ellos solían suplicarle constantemente a su padre, el entonces actual rey de los muros, que utilizara su poder para exterminar a los titanes y de ese modo la humanidad pueda vivir libremente fuera de los muros. Su padre, sin embargo, ignoraba sus súplicas debido a la voluntad de Karl Fritz.

En el año 842, Uri le sucede el Titán Fundador a su sobrina Frieda Reiss. La noche de la Caída de la Muralla María, mientras Frieda se encontraba en la capilla familiar junto al resto de su familia, Grisha Jaeger aparece ante ellos sorpresivamente. Grisha, tras suplicarle a Frieda que use su poder para volver a luchar, y ante la negativa de Frieda, se transforma en su forma de Titán de Ataque para tomar el poder del Titán Fundador por la fuerza. Frieda, también en su forma titán, lucha con Grisha, pero debido a su falta de experiencia, termina siendo devorada por Grisha, adquiriendo este, además, el poder del Titán Fundador.

En el año 850, Rod secuestra a Eren e Historia para que esta le devore y así el poder del Titán Fundador regrese a la familia Reiss. Tras varios eventos, Rod se ve en la obligación de transformarse en un enorme titán anormal de 120 metros.

Ilustración de Rod Reiss como Titán

Rod Reiss fue el padre biológico de Historia Reiss y el verdadero rey, el hombre con mayor influencia y poder político dentro de las murallas. Era un hombre de baja estatura, con cabello corto y oscuro, ojos redondos y claros, ojeras y bigote. Producto de haber ingerido el suero para transformarse en titán, Rod se transforma en un titán regular con una estatura descomunal, mayor a la de cualquier titán visto hasta ahora.

Su tamaño es tal que la diferencia entre él y Eren transformado en titán es casi la misma que hay entre un humano promedio y un titán de 15 metros. A diferencia del Titán Colosal, Rod sí posee piel a lo largo de su cuerpo. Debido a su gigantesco tamaño, su cuerpo presenta una evidente desproporción en extremidades y cabeza, mucho más pequeñas en comparación a su enorme torso. Su columna vertebral y costillas son visibles a través de su piel, dándole una apariencia grotesca. Dado que se arrastra bruscamente contra el suelo, parece incapaz de regenerar el área facial, el tórax y el abdomen.

Rod a menudo solía estar tranquilo, aunque con un notorio aire de preocupación. Hablaba con gran certeza y elocuencia sobre los acontecimientos de la familia Reiss, siendo su palabra suficiente para convencer y tener a su hija de su lado. Mantenía la cabeza fría en la mayor parte de situaciones, incluso si estas no parecían favorables. Mantuvo la compostura después de que Kenny le traicionara y lo lastimara delante de su hija. Cuando Historia se negó a seguir creyendo lo que su padre le decía y destruyó el suero de titán, Rod perdió el control y se desesperó. A pesar de intentar manipular a Historia para que se inyectara la jeringa y devorara a Eren, Rod no era del todo apático con su hija.

Apareció por primera vez cuando Historia tenía 10 años. Quería que Historia y su madre se fueran a vivir con él. Momentos antes de ir al transporte, unos hombres rodearon a su madre, quien gritó desesperadamente que no tenía nada que ver con esa niña. El desconocido preguntó a Rod si era cierto, y este afirmó que ellas eran ajenas a él. Los hombres arrodillaron a la madre de Historia, la degollaron, y al ir por Historia, Rod los detuvo y le hizo una propuesta a su hija.

Tal y como planeaba, Rod consiguió a Eren e Historia gracias a la Policía Militar. Al llegar a su destino, Kenny destapó los ataúdes donde estaban Eren e Historia. Eren, al levantarse y ver a Rod, pensó que él era el único que impedía la conclusión de la batalla y lo llamó enemigo de la humanidad, argumentando que, de acuerdo con la infancia de Historia, él era sin duda un idiota.

Tras el triunfo de Erwin sobre la monarquía, el Cuerpo de Exploración se dispuso a rescatar a Eren de Rod. Hange informó al escuadrón de Levi que había estado indagando sobre el pasado de la familia Reiss. Según los pobladores de la zona donde solían vivir los Reiss, Rod tuvo cinco hijos, uno de ellos ilegítimo (Historia), concebido con una sirvienta. La hija mayor de Rod, Frieda Reiss, era muy querida por su carácter generoso. Sin embargo, la noche que la Muralla María cayó, una tragedia golpeó a los Reiss: un grupo de bandidos destruyó la capilla del pueblo, donde se encontraba la familia Reiss. Los bandidos asesinaron a toda la familia, excepto a Rod. Todo ocurrió antes de que la Policía Militar Central asesinara a la madre de Historia. Hange se preguntó por qué los bandidos destruyeron la capilla y por qué Rod la reconstruyó poco después en el mismo lugar.

En el calabozo subterráneo donde Eren era mantenido prisionero, Rod mantuvo una conversación con Kenny Ackerman. Historia le dijo a Eren que Rod era un aliado de la humanidad, pues todo lo que hizo, a pesar de ser malo, fue en beneficio de la humanidad. Mientras tanto, Eren recordó el encuentro entre Historia y Rod y sintió haber estado ya en el lugar donde estaba prisionero. En ese momento, Rod se acercó y le dijo que era la primera vez que estaba en ese calabozo, pero que no sería una sorpresa si ya hubiese estado antes. Historia pidió a su padre que le contara todo a Eren, pero Rod señaló que necesitaba probar algo primero. Le pidió a Historia que tocara a Eren para revivir sus recuerdos. Ambos tocaron la espalda de Eren al mismo tiempo, provocando que Eren viera recuerdos ajenos: una persona entrando a una capilla, transformándose en titán, masacrando a la familia Reiss y luchando contra otro titán. Luego, sus recuerdos cambiaron al momento en que su padre le inyectó un suero, transformándose en titán y devorando a su padre. Eren regresó a su forma humana, observando con horror y lágrimas los restos de Grisha.

Rod preparó el suero para Historia. Este acto también desató recuerdos de una mujer en la mente de Historia, dejándola confundida. Rod le comentó que si esa persona tenía el cabello largo y negro, era su medio hermana mayor, Frieda Reiss, quien se había encargado de ella en su infancia. Rod le dijo a Historia que Frieda había borrado sus memorias para protegerla. Historia preguntó dónde estaba Frieda para conocerla y agradecerle. Rod respondió que cuando el padre de Eren, Grisha Jaeger, buscaba el poder especial de los Reiss, alojado en Frieda, se desató una batalla entre las transformaciones titánicas de Grisha y Frieda. Frieda era considerada invencible, pero su falta de experiencia la llevó a ser devorada y a perder el poder. Además, Grisha aniquiló a los miembros restantes de la familia Reiss. Dicho relato entristeció a Eren e Historia.

Kenny Ackerman detuvo su conversación informando que el golpe a la monarquía fue un éxito, por lo que pronto serían encontrados. Rod respondió que él y el equipo de supresión anti-humanos deberían haberse retirado. Kenny preguntó si Rod estaba enojado, pero este le contestó que confiaba en él y solo debía retirarse. Historia observó a Eren con una mirada de desprecio.

Antes de que Rod e Historia cumplieran su cometido, escucharon los ecos del combate entre el escuadrón de Levi y el Escuadrón de Supresión Anti-Humano. Historia percibió "algo" en la mirada de Eren. Rod pensó que Eren se había dado cuenta de que sus acciones pecadoras lo habían conducido a ese destino. Rod explicó a su hija que el poder Reiss volvería a donde pertenece: a ella. Fue entonces que Rod decidió contarle a Historia sobre el pasado de la humanidad: un misterioso titán construyó las murallas y la caverna de cristal. Los muros protegían a la humanidad del ataque de los titanes para que vivieran en paz. No obstante, el titán creador modificó los recuerdos de toda la humanidad, excepto algunos linajes como el de los Reiss.

Rod le dijo a Historia que nadie sabía la verdadera historia de la humanidad desde la aparición de los titanes, con excepción de Frieda. A los 15 años, Frieda obtuvo el poder de transformarse en titán al inyectarse el poder, devoró a su tío y obtuvo el control de su forma de titán y toda la información sobre la creación y la historia del mundo. Ella, al igual que sus predecesores, decidió no revelar a nadie los secretos de la humanidad, pues era la prueba de haber heredado la voluntad del creador de las murallas. Rod le dijo a Historia que si Frieda hubiera usado su poder de titán, muchas vidas se habrían salvado cuando cayeron las murallas, e incluso se hubiera podido liberar al mundo de los titanes. Historia preguntó a su padre que, de haber sido así, las cosas no estarían como están. Rod le dijo que el poder de Frieda estaba en Eren, y si el poder no permanecía en la sangre real de la familia Reiss, se volvía inútil, por lo que si Eren continuaba en posesión del poder, el caos prevalecería.

En ese momento llegó Kenny Ackerman, quien había estado escuchando la conversación a escondidas. Le increpó a Rod que, aun si se comiera a Eren, todo sería inútil para él. Kenny amenazó a Rod. Kenny narró a Rod sobre su pasado, cuando su moribundo abuelo le contaba la verdad sobre por qué los Ackerman eran exterminados: la monarquía (los Reiss) no podía afectarles con sus poderes mentales. Kenny finalizó diciéndole a Rod que lo que había contado era lo que él creía hasta ese entonces, mientras amenazaba a Rod levantándolo y apuntándole con una pistola en los ojos. Rod preguntó a Kenny si creía que le mentía, y Kenny respondió que había estado esperando un momento así para asegurarse de que no mentía. Kenny acusó a Rod de haberlo manipulado todo ese tiempo, a lo que Rod respondió estar agradecido, pues la única razón de su reclutamiento fue por el interés de su tonto hermano.

Historia intentó desesperadamente defender a su padre, empujando la pistola de Kenny y exigiendo que lo dejara en paz. Kenny se burló de Historia y dijo sentir lástima por ella sarcásticamente. Kenny preguntó si ella realmente entendía por qué Rod quería que se comiera a Eren, a lo que ella respondió con determinación que era su deber y estaría dispuesta a hacerlo, pues deseaba traer de vuelta a Frieda, heredar la historia del mundo y exterminar a los titanes.

Kenny preguntó a Historia si había olvidado todo el mal que su padre le hizo, comenzando por su trágico nacimiento. Le aclaró que fue concebida únicamente porque su padre deseaba diversión con una sirvienta, y ella deseaba poder. Kenny introdujo su cuchillo en la boca de Rod, acusándolo de ser un cobarde que buscaba su propio bienestar y poder, pues no le importaba la humanidad, su familia ni Historia, ya que solo deseaba usar su linaje para recuperar el poder de los Reiss. En ese instante, Rod intentó quitarse el cuchillo de la boca, haciéndose daño en la mano. Rod le dijo a Historia que había un motivo por el que no podía transformarse en titán: no podía confiar en nadie más. Kenny pareció creer en las palabras de Rod y lo soltó. Rod le dijo a Kenny que estaba orgulloso de la decisión de su hermano, pues les había servido bien todos esos años, pero que sus ambiciones no se harían realidad, ya que estaba seguro de que la humanidad recobraría la paz. Rod le dijo a Kenny que ahora era libre y debía buscar una nueva vida. Kenny no respondió de inmediato, se dio la vuelta sin expresión y le dijo a Rod que eso sería aburrido, mientras empezaba a subir las escaleras hacia donde se encontraba Eren.

Escena de la confrontación entre Rod, Historia y Kenny

Kenny quitó el retractor de la boca de Eren y aclaró a Rod que tanto Eren como Historia se transformarían y pelearían. Si Historia ganaba, la humanidad recobraría la paz; si ganaba Eren, nada cambiaría. Viendo que Eren no podía morderse la lengua, Kenny decidió ayudarlo haciéndole un corte en la frente con su cuchillo. Kenny se burló de la sugerencia de Rod, diciendo que a eso no se le podía llamar vida.

Rod le dio rápidamente a Historia el suero que le permitiría transformarse, diciéndole que al inyectarse, se transformaría en un titán muy poderoso, y que incluso si perdía la razón, Eren aún estaba atado. Rod aclaró a Historia que debía darse prisa, y que lo único que debía hacer era ingerir su fluido espinal. Historia, al inyectarse el suero, recordó un momento compartido con su hermana y su raro comportamiento. Rod le explicó que era porque ella concebía la ideología del primer rey. Historia pensó en su explicación de la divinidad que representaba ese poder, removió la ampolleta de su brazo y golpeó a su padre contra el suelo, rompiendo su columna. Acto seguido, se ubicó donde estaba Eren y lo liberó.

Rod, herido y con esfuerzo, se echó en la sustancia derramada y se transformó, confirmándose que era más grande que el Titán Colosal. Expuesto a la intemperie, Rod comenzó un recorrido lento hacia el Distrito Orvud de la Muralla Sina, ignorando a los miembros del Cuerpo de Exploración que lo seguían. Las Tropas de Guarnición dispararon una enorme cantidad de proyectiles a Rod, pero este los recibió sin daño alguno, y sin interrumpir su camino. Se levantó y se apoyó sobre la muralla; a su favor, la dirección del viento cambió. El Escuadrón de Levi se cubrió de agua para aumentar la resistencia al intenso calor. Lograron remover sus manos con explosivos adjuntos a un lanzador de un Equipo de Maniobras Tridimensionales, lo que hizo perder el equilibrio a Rod. Eren, en su forma titán, empleó los explosivos preparados y los introdujo en la boca del titán, la explosión destruyó cabeza y parte de la nuca.

Ilustración de la batalla contra Rod Reiss

Tras ingerir el suero y transformarse, Rod derrumbó la caverna de cristal que se encontraba bajo la Capilla Reiss. A diferencia del resto de su escuadrón, Kenny consiguió escapar del lugar, pero herido gravemente. Rod parece poseer la extraña habilidad de revivir recuerdos en las personas con el solo hecho de tocarlos, habilidad que usó para resucitar recuerdos en Eren. El suero de titán transformó a Rod en un titán regular, sin inteligencia ni capacidad de razonamiento. Sin embargo, este suero específico poseía características especiales que permitieron a Rod transformarse en un titán con una estatura descomunal, muy superior a la de cualquier titán visto hasta ahora. Mientras se transformaba, Levi pudo observar que su estatura superaba incluso a la del Titán Colosal, y posteriormente Armin pudo concluir que su increíble tamaño es aproximadamente el doble que el del Titán Colosal (por lo que mide 120 m). Dado su enorme tamaño, Rod expulsa enormes cantidades de vapor de su cuerpo, el cual es tan caliente que puede incluso quemar árboles, haciendo casi imposible acercarse a él. Por alguna razón, el suero también provocó que Rod se comportara como un titán excéntrico, por lo que tiende a ignorar a quienes se encuentren a su alrededor, buscando únicamente...

HISTORIA REISS en 2 MINUTOS

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