En un lugar ajeno a las 5 grandes naciones elementales, donde el concepto de chakra no existía y los ninjas tan solo eran ya un simple mito, se hallaba un chico totalmente normal. Su vivienda estaba localizada en una montaña nevada; él vivía con su familia, sus dos hermanas menores y sus tres hermanos menores. El chico era el mayor, por lo que él era el pilar de su familia puesto que su padre había fallecido.
Mientras tanto, en este lugar inusual, Sasuke Uchiha se encontraba ante una situación inesperada. Había llegado a una dimensión desconocida tras realizar una secuencia de sellos manuales, invocando algo que parecía ser una ventisca. El joven Uchiha se encontraba en un entorno cubierto por una densa capa de nieve, y su principal objetivo era obtener información sobre su paradero.

“¿Es en serio, Madara? Llegamos a una dimensión desconocida y eso es lo primero que se te ocurre”, respondió el chico mentalmente, mientras dejaba salir un leve suspiro. “Como sea, será mejor llamar a ellos, habrá que buscar información por los alrededores”.
Sin más dilación, el joven Uchiha procedió a realizar una secuencia de sellos manuales. Al terminar, golpeó el suelo levemente con su palma izquierda, pronunciando: “Kuchiyose no Jutsu (Jutsu de invocación)”. De su palma se generaron unos símbolos que se extendieron en el nevado suelo, creando una leve explosión acompañada de una ventisca que dispersó un poco la nieve del lugar.
Una densa cortina de humo, cual niebla, cubría parte de la zona. El viento comenzó a soplar, alejando el humo y dejando apreciar a un total de 20 "individuos" que parecían ser humanos. Estos eran de cuerpo blanco con cabello verdoso y ojos color ámbar. Dichos individuos observaron el lugar mientras su invocador sonreía victorioso, pues había funcionado lo que le aconsejó Madara.
“Perfecto. Ahora sí podemos comenzar”, afirmó el azabache, observando a los Zetsu, los cuales dirigieron su mirada a su ahora jefe. “Quiero que se dispersen, obtengan información sobre este lugar. Como son bastantes, ustedes podrán abarcar un área más extensa”. Se colocó la máscara, dejando apreciar en los orificios dos destellos que se apagaron instantáneamente, puesto que ya había desactivado sus dōjutsu.
“¿De verdad es necesario que la uses, Sasuke?”, le preguntó en su mente Madara. “Por supuesto, por ahora no sabemos cómo funciona este lugar. Lo mejor será estar así y ya cuando llegue el momento dejaremos de usar una máscara”, finalizó el Uchiha, mientras seguía caminando y se colocaba la capucha para cubrirse la cabeza. El pelinegro continuó su camino, observando a su alrededor y apreciando la vasta y densa capa de nieve que cubría todo el lugar.
Sasuke's New Summoning Jutsu | Naruto Shippuden |
La vida, a menudo, se presenta como un desafío constante, similar a un clima en perpetuo cambio. Nunca sale el sol completamente, y la nieve no parece cesar. Y, cuando la felicidad acaba, siempre huele a sangre, como pensaba el joven Kamado apretando el paso para llegar pronto al pueblo.
En un momento dado, mientras Tanjiro, el joven peli-rojo, se encontraba en el pueblo, ayudó a los residentes en diversas tareas. En una ocasión, salvó a un chico acusado de romper un plato, quien negaba rotundamente la acción y alegaba que la culpa fue de un gato. El joven le pidió ayuda a Tanjiro para corroborar su versión, sugiriendo que olfateara los restos del plato dado su agudo sentido del olfato. Tanjiro accedió y, tras hacerlo, afirmó que un gato fue el causante de la ruptura.
Una vez que todo fue aclarado, Tanjiro terminó de vender el carbón y se dirigió hacia la montaña con dirección a casa. Ya comenzaba a oscurecer, y la luz del sol era casi nula para seguir un camino recto. “Se me hizo tarde, pero pude vender todo el carbón”, pensaba el chico, caminando con una leve sonrisa de satisfacción por la densa nieve que se interponía en su paso.
De pronto, una voz lo desconcertó: “¡Oye, Tanjiro!”. Con curiosidad, se detuvo, volteando en dirección al origen de quien lo llamaba. “¿Regresaras a la montaña a estas horas? Mejor para, y ven a resguardarte, es peligroso”. A lo que Tanjiro respondió: “Pero yo, tengo un buen olfato, no hay problema”. El joven peli-rojo observó al hombre con algo de pena y preocupación en su rostro. Sin embargo, el hombre insistió: “Pero nada. Anda ven, al amanecer podrás irte”. A pesar de sus dudas, Tanjiro accedió y se quedó en la casa del hombre, Saburo. Allí, mientras comía y bebía té, escuchó de Saburo que los demonios come-humanos salen al ponerse el sol, siendo bestias que solo piensan en comer y destruir todo a su paso. También se enteró de que, desde hace mucho tiempo, los demonios han sido cazados por personas que se hacen llamar Cazadores de Demonios.

Al amanecer, Tanjiro emprendió el camino de regreso a su hogar. Unos minutos de caminata por el bosque, rodeado por una leve neblina, lo hicieron detenerse abruptamente. “¡Huele a sangre!”, exclamó. Corrió con desesperación por el camino cubierto de espesa nieve. Al llegar a su casa, observó con temor y dolor aquella imagen que lo marcaría de por vida: su hermana Nezuko abrazando al miembro más pequeño de la familia, Rokuta. La sangre de ambos hermanos empapó la blanca nieve, tiñéndola de rojo.
Al girar en dirección a la entrada de su casa, una imagen causó que brotaran lágrimas por sus mejillas. Dentro de lo que alguna vez llamó hogar, estaban postrados los cadáveres de sus demás hermanos y de su amada madre. Las paredes de la casa se habían manchado de sangre, y las frágiles puertas de madera y papel estaban destrozadas y cubiertas también del líquido vital. Al borde del colapso, el chico cayó de rodillas, su mirada comenzó a perderse, y en leves susurros mencionaba con dolor los nombres de su familia.
Entre la devastación, un leve rayo de esperanza apareció, puesto que su hermana Nezuko aún mostraba signos de vitalidad. Sin pensarlo dos veces, Tanjiro la cargó sobre su espalda y comenzó a correr con desesperación hacia el pueblo. “Nezuko aún conserva calor. Si la atienden puede salvarse”, pensó el joven mientras corría cuesta abajo por la densa nieve. A pesar del agotamiento y la dificultad para respirar, el chico se repetía una y otra vez: “¡No pares!, ¡Te salvarás! ¡Definitivamente lo harás!”
Mientras tanto, la situación de Sasuke en la dimensión desconocida continuaba. Observaba a su alrededor, analizando su nuevo entorno. Con curiosidad, sacó de entre su capucha su mano derecha, extendiendo su palma para dejar que se acumulen en ella unos cuantos copos de nieve. “Al menos seguimos con vida”, resonó una voz en su mente.
De pronto, la situación dio un giro inesperado. Tanjiro, al observar a su hermana Nezuko, se detuvo por un momento llamándola: "¿Nezuko?". La chica no respondía; al contrario, seguía en la misma posición, como en un trance. De pronto, la joven Kamado comenzó a elevar su mirada lentamente, para al final notarse que sus rasgos faciales habían cambiado. Se notaba más agresiva e intimidante, con colmillos resaltados, venas marcadas en la frente, y ojos salvajes de color rosa con pupilas rasgadas. Sus uñas se habían convertido en garras.
Tanjiro la observó sorprendido y preocupado a la vez al notar el repentino cambio en su hermanita menor. Nezuko se abalanzó a atacar a su hermano, mientras que el chico alcanzó a colocar su hacha de frente, evitando así que su hermana lo mordiera. El par de hermanos Kamado comenzó a forcejear. “¡E-Ella es un demonio! Pero, no es posible, Nezuko siempre ha sido humana, ella no puede ser un demonio”, pensó el chico mientras forcejeaba, intentando no ser mordido. “Además, ella estaba protegiendo a Rokuta, no, ella no pudo haber atacado a...”
En otro hilo narrativo, se desarrollaba una compleja trama que involucraba a Sasuke Uchiha y sus relaciones. El joven, comprometido con Sakura Haruno y Karin Uzumaki, se sentía distante de ellas, considerándolas molestas y ruidosas. A pesar de las advertencias de su mejor amigo Naruto y su hermano Itachi, Sasuke continuó ignorando a sus prometidas, creyendo que jamás lo abandonarían. Sin embargo, el tiempo pasó, y la situación cambió drásticamente. Sakura y Karin se volvieron distantes, y el Uchiha se dio cuenta de que extrañaba sus sonrisas, decidiendo arreglar su relación. Al buscar a Sakura, no la encontró, y descubrió que Karin se había mudado. En una conversación con Naruto, se enteró de que Sakura se había ido de la aldea y que su padre, Fugaku, mantenía una relación con ella. Esta revelación lo dejó devastado y furioso, culminando en un enfrentamiento verbal con Naruto y una confrontación impactante con su propia madre, Mikoto, en una situación comprometida con el mismo Naruto.
Paralelamente, en el contexto de un examen, Cyra se encontraba luchando contra Kabuto Yakushi. Tras ser torturada psicológicamente por Kabuto, quien conocía su oscuro pasado con su padre, Cyra liberó una faceta más oscura y poderosa, Arya. Arya, con ojos rojos y un dominio aterrador del fuego, sometió a Kabuto a un tormento similar al que él le infligió. Sin embargo, la verdadera Cyra intervino, impidiendo que Arya matara a Kabuto. En un acto de desesperación y control, Cyra se apuñaló en el abdomen, demostrando su resistencia al dolor y su conocimiento de su propio cuerpo, para luego ser declarada ganadora del combate.

| Elemento | Descripción |
|---|---|
| Dimensión de Invocación | Lugar ajeno a las 5 grandes naciones elementales, sin chakra, con nieve y concepto de demonios. |
| Sasuke Uchiha | Busca información sobre la nueva dimensión invocando a los Zetsu. |
| Tanjiro Kamado | Joven pilar de su familia, enfrenta una tragedia familiar y la posible transformación de su hermana Nezuko en demonio. |
| Nezuko Kamado | Hermana de Tanjiro, experimenta una transformación física y agresiva, sugiriendo su conversión en demonio. |
| Relaciones Uchiha | Conflicto de Sasuke con sus prometidas Sakura y Karin, y la revelación de una relación entre su padre Fugaku y Sakura. |
| Combate de Cyra | Cyra lucha contra Kabuto, liberando una personalidad alternativa (Arya) con control sobre el fuego, y se autoinflige una herida para ganar. |