El estreñimiento puede ser un verdadero dolor de cabeza. A veces, cuando las cosas se complican, puedes considerar un enema para aliviar el estreñimiento. Un enema es una solución líquida que se coloca en el ano para ayudar a limpiar el colon vaciando el intestino. La mayoría de los kits de enema de venta libre contienen agua y sal, aceite mineral o un laxante suave. “Los enemas caseros son soluciones que se utilizan a menudo para ablandar las heces y facilitar el movimiento intestinal cuando se sufre estreñimiento ocasional. Pero también tienen otros fines médicos”, afirmó Shearer.
El estreñimiento ocasional puede parecer inofensivo, pero si se ignora puede provocar problemas como hemorroides, fisuras anales (desgarros en el ano) e incluso problemas graves como una obstrucción intestinal que necesita atención médica. “El estreñimiento también puede causar cambios de comportamiento y desarrollo en los niños, como evitar el entrenamiento para ir al baño, infecciones del tracto urinario y ensuciarse (encopresis) o tener accidentes en su ropa interior”, dijo Shearer. Es fundamental tratar el estreñimiento antes de que se convierta en un problema.

¿Qué es un enema y para qué se utiliza?
Un enema es una solución líquida que se introduce en el ano con el objetivo de limpiar el intestino. Este procedimiento se realiza para diversos fines médicos y de higiene personal. Además del estreñimiento, los enemas se utilizan para:
- Prepararse para procedimientos o exámenes médicos como una colonoscopia o una radiografía.
- Administrar medicamentos cuando no se pueden tomarlos por vía oral.
- Proporcionar líquidos y electrolitos cuando se está deshidratado y no se puede beber.
El enema se utiliza para limpiar el recto y parte del colon de la materia fecal que pueda encontrarse retenida. Este tipo de lavativas anales son las más frecuentes y comunes, y en general, pueden realizarse sin problemas en casa. El líquido es luego expulsado, junto con la materia fecal, hasta que sale claro.
Riesgos y precauciones al usar enemas
Si bien los enemas pueden ser útiles, su uso excesivo o no seguir las instrucciones puede causar problemas. Algunos riesgos pueden incluir:
- Irritación: Los enemas pueden provocar molestias o dolor en la zona anal.
- Deshidratación: Demasiados enemas pueden alterar el equilibrio de bacterias y sustancias químicas intestinales importantes y hacer que el cuerpo pierda demasiada agua.
- Infección: Si el enema no está limpio, podría causar enfermedad.
- Daño al recto y al ano: En casos raros, si se aplica un enema con demasiada fuerza o si existen problemas médicos, las paredes del colon o del recto pueden desgarrarse.
- Dependencia: El uso frecuente de enemas puede hacer que el cuerpo dependa demasiado de ellos, olvidando cómo defecar por sí solo.
“Los enemas también pueden no ser compatibles con ciertos medicamentos que esté tomando y con ciertas condiciones de salud”, afirmó Shearer. Hable con su proveedor de atención médica antes de usar un enema si:
- Está embarazada.
- Tiene una afección cardíaca o renal.
- Es alérgico al látex.
- Tiene enfermedad inflamatoria intestinal, problemas rectales o de colon o cirugía abdominal reciente.

¿Cómo utilizar un enema de forma segura en casa?
Si necesita usar un enema, siga estas recomendaciones para hacerlo de forma segura:
- Pregunte a un profesional: Consulte primero con su proveedor de atención médica para asegurarse de que sea la decisión correcta.
- Lea las instrucciones: Cada kit de enema incluye una guía. Asegúrese de leerla detenidamente.
- Prepare su equipo: Reúna todo lo que necesita: un kit de enema, una toalla limpia, guantes y lubricante para ayudar a que el enema se deslice suavemente.
- Manténgase limpio: Lávese las manos y use guantes para un proceso higiénico.
- Encuentre un buen lugar: Elija un lugar cómodo y privado para el enema.
- Lubríquelo: Haga que la punta del enema (boquilla) sea resbaladiza con lubricante.
- Insértelo con cuidado: Inserte lentamente la boquilla del enema en su ano, siguiendo las instrucciones.
- Espere: Exprima el líquido del enema y manténgalo dentro durante el tiempo sugerido.
- Prepárese para ir: Prepárese para evacuar, lo que debería suceder poco después.
- Limpieza: Después de haber terminado, limpie bien y deseche los artículos usados.
- Pida ayuda: Llame a su proveedor si siente que algo no está bien o está preocupado.
Para la realización de un lavado intestinal seguro, se debe consultar a un médico, el cual explique el procedimiento o refiera a la persona con un profesional de la salud para que lo realice. Además, está indicado beber muchos líquidos para evitar la deshidratación.

Alternativas seguras al enema
“Los enemas generalmente deben considerarse como un último recurso o cuando otros métodos no son efectivos o factibles”, dijo Shearer. Antes de recurrir a los enemas, considere estas otras formas de mejorar la regularidad intestinal:
- Coma bien: Consuma mucha fibra con frutas, verduras y cereales integrales. ¡Beba también mucha agua!
- Muévase: El ejercicio ayuda a mantener su sistema digestivo en funcionamiento.
- Laxantes: Existen muchos tipos de laxantes de venta libre, como los formadores de masa o los ablandadores de heces, o medicamentos recetados que pueden ser una opción más suave.
- Establezca una rutina regular para ir al baño: Reconozca y responda a la necesidad de ir al baño. No espere para ir y conténgala.
- Probióticos: Los suplementos pueden ayudar a regular la salud intestinal y ayudar con las deposiciones.
- Terapia de biorretroalimentación: Esta terapia le enseña cómo controlar mejor su proceso de defecación.
Hable sobre sus síntomas e inquietudes con su proveedor, quien puede determinar las posibles causas de su estreñimiento y recomendar el tratamiento y los cambios de estilo de vida más adecuados.
Tipos de enemas
Los enemas se pueden clasificar en dos grandes categorías, de acuerdo con su finalidad:
- Enemas de limpieza (evacuantes): Son el tipo más frecuente y común. Se administran con la finalidad de limpiar el recto y parte del colon de la materia fecal. Pueden realizarse en casa siguiendo las instrucciones adecuadas.
- Enemas de retención: En estos, se retiene el líquido por un periodo aproximado de 30 minutos. Los médicos suelen añadir medicamentos mezclados con el agua. Antes de un enema de retención, generalmente se realiza un enema de limpieza.
Existen diferentes tipos de dispositivos para realizar enemas:
- Bulbo para enema: Sencillo y económico, se llena con agua tibia y se introduce la boquilla para enviar el líquido al interior.
- Lavado con bolsa de agua: Similar a una bolsa de agua caliente que se puede colgar, es portátil y fácil de usar.
- Fleet enemas: Kits que vienen con puntas pre-lubricadas y una solución salina suave para limpiar el ano.
- Ducha: Se puede conectar una boquilla de ducha a la alcachofa de la ducha para un chorro de agua.

¿Cuándo debes buscar ayuda médica?
Si nota alguno de estos signos, es hora de llamar a su proveedor de atención médica de inmediato:
- Dolores de estómago fuertes que no mejoran.
- Sangre en las heces.
- Vómitos incesantes.
- Fiebre.
- Estreñimiento crónico (continuo).
- Si tiene mucha sed, está mareado o su orina es de color oscuro.
- Si nota efectos secundarios por el uso del enema, como dolor rectal, sangrado rectal o reacciones alérgicas.
¿Como APLICAR un ENEMA EVACUANTE? | Paso a paso | Enfermeria
Debido al hecho de que no hay evidencia que compruebe los supuestos beneficios del lavado intestinal sin fines diagnósticos o terapéuticos, se recomienda siempre acudir al médico para que se evalúe la necesidad de realización de este procedimiento.