Vagabond: El Viaje Inacabado de Musashi Miyamoto

Nada hay más frustrante que ir siguiendo a un héroe durante su road trip particular y descubrir que la historia no llegó a completarse. Es bastante habitual en Japón que un manga comience y, si sus cotas de audiencia no son buenas (u otras razones) se interrumpa abruptamente. En otros casos (pensemos en Dragon Ball) la historia se cerró deprisa y corriendo ofreciendo finales insatisfactorios. Si lo pensamos, hay mil y una razones por las que una obra cualquiera no pueda ser terminada, pero el caso de Vagabond es más irritante porque está basado en la historia real de Musashi Miyamoto, el guerrero más famoso de Japón, que narró Eiji Yoshikawa en su novela Musashi, lo cual es equivalente a decir que el guion ya estaba escrito y sólo había que continuarlo. Sin duda, un primer párrafo denso y con trasfondo de pataleta, pero que encierra una gran verdad; la problemática de los mangas y su estilo de publicación. Vagabond es sólo uno de los muchos ejemplos en los que nos encontraremos dudando si empezar una colección que no sabemos si terminará. Cuando uno compra un libro, una película o un videojuego tienes el producto completo en tus manos. Sí, vale, el libro puede tener secuelas, la película volverse a lanzar en formato extendido y el videojuego…en fin, no me hagáis hablar de juegos que se lanzaron inacabados. Pero ahí está el producto final, empaquetado para llevar.

Vagabond es la historia de un ronin que, de adolescente, abandona su pueblo natal para hacerse famoso en el camino de la espada. Sin maestro, sin dojo, sin más conocimiento que un profundo autoaprendizaje, recorre el país en busca del título de El Más Fuerte Bajo el Cielo (o así nos lo tradujeron). Un título goloso que provoca que cualquiera quiera eliminarle para arrebatarle el título en una suerte de atajo, dado que nadie de aquellos a los que se enfrenta ha llegado al nivel de competir con él.

Ilustración de Musashi Miyamoto en pose de combate

Para todos aquellos que ya amábamos La Espada del Inmortal, que se empezó a publicar unos cinco años antes, las historias de samuráis de la Era Edo nos tenían fascinados y el estilo realista, crudo, casi salvaje del dibujo, que ambas compartían, nos atraía con fuerza. Posiblemente, Vagabond tenía además un sentido filosófico más fuerte en su intencionalidad dado que se trataba de un camino que Mushashi, protagonista indiscutible de la obra (pese a un par de secundarios de gran peso) tenía que recorrer para llegar a ser la mejor versión de sí mismo.

No es que sea nuevo que un autor intente con su dibujo transmitir directamente los sentimientos de sus personajes. En realidad, sería lo deseable, pero muchas veces el dibujo sólo es un elemento más para contar la historia, que puede apoyarse por el contrario en el guion, que acabe teniendo más fuerza. Y es posible que todo esto sea tanto la grandeza de este manga como su condena. La poesía que encierra el dibujo no será del agrado de todos los lectores; quizás no tanto porque la historia nos resulte ajena (todos podemos entender una biografía de un personaje histórico, da igual que sea japonés), como por la lentitud con la que se desarrolla la historia.

Por ello, no puedo por menos que afirmar que, aunque admito que su influencia fue enorme, sus premios bien merecidos y no me arrepiento de habérmela leído, los últimos 8-10 tomos se me hicieron insufriblemente largos. Dado que el manga lleva parado desde 2015 ignoro si el objetivo del autor (que parece que ahora se dedica únicamente a Real, su manga sobre baloncesto en silla de ruedas) era mostrar con esta última saga el nuevo camino que tomaría la historia, es decir, entraría en la fase más espiritual de Musashi, centrándose en su aprendizaje de todas las artes posibles que requirieran de una técnica, en su búsqueda del Camino del Guerrero; el cual, según la Historia nos cuenta, se encontraba no necesariamente en la espada, sino en cualquier arte o habilidad que pudiera aprender y que no precisara para ello de un maestro.

Esta fase de su vida, si bien más complicada de mostrar en el manga (por su carácter contemplativo) habría sido sin duda muy interesante de leer. Creo que, para poder disfrutar plenamente de Vagabond, los lectores nos merecemos un final. Yo abogo por uno en el que, al igual que en su vida (leeros su biografía, es muy interesante) Musashi Miyamoto, a través de la genialidad del mangaka Takehiko Inoue, nos instruyera en todo lo que aprendió como ermitaño, incluyendo su pacífica muerte.

Página de Vagabond con arte detallado y expresivo

Quizás por ello creo que es bueno que termine este análisis incluyendo el resumen de 9 preceptos con el que podemos resumir las enseñanzas de Musashi. A mí me ayudaron a no cabrearme porque este manga no estuviera terminado.

Las Enseñanzas de Musashi Miyamoto: Nueve Preceptos

  1. No dudes de nada.
  2. No te arrepientas de nada.
  3. No tengas arrepentimientos.
  4. Entiende el camino de las artes.
  5. Conoce el camino de todas las cosas.
  6. Distingue lo que es la verdad.
  7. Considera la estrategia como el arte.
  8. El camino del guerrero es la muerte.
  9. Crea tu propio estilo, sin la influencia de otros.

Miyamoto Musahi: El Camino del Guerrero (Audio Podcast) Parte 1

Por otro lado, la obra de Míriam Bonastre, Hooky, nos presenta una historia completamente diferente. Harry Potter ya tiene sucesores: dos jóvenes magos que son hermanos mellizos y que protagonizan el cómic Hooky (Martínez Roca), de la barcelonesa Míriam Bonastre (Pineda del Mar, 1994). Un manga online que, tras conseguir más de 95 millones de visitas únicas y figurar en la lista de los cómics más vendidos del The New York Times, por fin podemos leer en papel en España. Una exitosa aventura que comenzó hace ya unos años, como nos comenta Míriam: “Hooky nació por casualidad. En 2014 estaba haciendo el Inkoctober, un reto que hacemos algunos dibujantes, que consiste en hacer un dibujo a tinta cada día durante ese mes. Yo creé a dos hermanos brujitos (Dorian y Dani), y me gustaron tanto que seguí dibujándolos y pensando historias para ellos. Y dio la casualidad de que la plataforma de cómics online Webtoon convocó un concurso internacional. Los presenté y aceptaron mi proyecto”.

Pero… ¿Por qué se titula Hooky? “En inglés -nos comenta Míriam-, hay una expresión, Play Hooky, cuya traducción seria “Hacer novillos”. Y como la historia comienza con esos dos hermanos gemelos que pierden el autobús que les tenía que llevar a la escuela de magia, pensé que era un título estupendo para una historia de brujitas”.

Portada del cómic Hooky

Es evidente que Hooky está inspirado en Harry Potter, como nos confiesa Míriam: “Harry Potter fue la primera saga que leí, a los siete años, justo cuando se estrenó la primera película. Y me acompañó durante toda mi infancia y parte de mi entrada a la adolescencia. El último libro lo leí a los 14 años. Y me ha influenciado un montón en este manga”. “La magia no la he tratado muy a fondo en Hooky -continúa Míriam-. No hay un sistema de magia muy currado, sino que bebe directamente de Harry Potter, de Mágica Doremi y de obras similares. Bebe directamente de Harry Potter en el sentido de que la magia se aprende estudiando en los libros. Hay hechizos mágicos, escobas, pociones, maldiciones, adivinación del futuro… todos los elementos clásicos de la magia”.

La otra gran influencia es el Studio Ghibli. “Sobre todo en la estética de los personajes y los escenarios -confiesa-. Me encantan las películas de Ghibli y creo que algo muy bonito que tienen es lo mágico y encantador que son esas ciudades, los bosques... Eso es lo que yo creo que tiene más que ver con mi obra: la parte estética”. “El manga y el anime me influyen mucho porque yo he leído muchísimo manga desde pequeñita -añade-. En cuanto al color, el mundo de Hooky es muy colorido, como los animes. Y he usado algunos trucos del anime, como ponerle un color definitorio a cada personaje. He querido crear un mundo alegre y colorido que apetezca explorar”.

Tener 95 millones de lectores en todo el mundo es algo que ya desearían muchísimos grandes autores. Y Míriam está muy agradecida a Webtoon: “Fue una cosa gradual. Cuando yo empecé había pocos lectores en la plataforma. Aunque ahora es muy famosa e incluso hay una parte más dirigida al público latino y español. Y es muy emocionante tener una comunidad de gente que sigue la historia y que hace fan arts, fan vídeos… a mí eso me gusta mucho”.

“Ahora me costaría renunciar a eso -confiesa-. Como el formato conlleva publicar un episodio semanal en Internet, es un contacto continuo con el lector. Cada semana recibía cientos o incluso miles de comentarios de la gente, siguiendo la historia y comentando cosas. Es muy chulo vivir la historia a la vez que los lectores”.

“Leo todos los comentarios pero intento que no influyan en mis planes -continúa Míriam-. Pero a veces si me han influido, sobre todo al principio. Hay dos personajes, que son Nico y la princesa Mónica, que empezaron siendo, no antagonistas pero sí un poco repelentes. E incluso hacen un poco de bullying a los protagonistas. Mi idea es que tuvieran un arco narrativo durante el que se fueran haciendo más simpáticos. Pero hubo tantos comentarios de gente diciendo que los odiaba, que decidí acelerar el proceso de maduración de ambos, y es algo de lo que me arrepiento un pelín. Me hubiera gustado que siguieran siendo un poco tontos durante un poco más de tiempo”.

Los protagonistas de Hooky

Míriam nos presenta a los protagonistas, empezando por los gemelos: “Dani y Dorian son dos brujos mellizos de 12 años. En el mundo en el que han crecido los brujos tienen que esconderse y pasar desapercibidos porque hasta hace poco los quemaban en la hoguera. Por eso han crecido encerrados en su casa, donde no corrían peligro. Y ahora, cuando pierden el autobús a la escuela, se verán atrapados en un mundo hostil donde está a punto de comenzar una guerra entre los brujos y el resto de las personas”.

“La niña se llama Dani -añade Míriam- y es muy extrovertida, muy alegre, muy echada “palante”. Pero es muy mala con la magia, muy insegura con sus poderes. Y Dorian es todo lo contrario, es como un ratón de biblioteca y la magia se le da muy bien de forma natural. Pero socialmente es muy inepto, le cuesta relacionarse con la gente, es muy tímido, es un poco rarito… Y en esta aventura veremos cómo empieza como a abrirse al mundo. Y todo mientras acecha esa guerra en la que se verán implicados”.

Mónica es una princesa de 14 años empeñada en rescatar a su príncipe, que ha sido secuestrado. “Imaginé a la princesa como una niña que ha vivido siempre entre algodones -confiesa la autora-. Una jovencita rica, superficial y muy romántica, a la que le gustan mucho las novelas. Pero también tiene una autoestima por las nubes. Por eso tiene como dos caras: es una jovencita cursi, pero que cree mucho en sí misma y puede hacer cualquier cosa que se proponga. Al principio eso juega en su contra porque tiene la autoestima, pero no tiene los conocimientos ni las herramientas para hacer nada. Y durante la historia crecerá y aprenderá a adquirir las herramientas que necesita”.

Completa el cuarteto protagonista Nico, un joven que hará de guía a los mellizos. “No lo definiría como un gamberrete, pero sí como un chico un poco outsider que vive en la calle, con sus amigos, y que es un poco brusco al hablar. Eso se debe a la falta de una figura paterna cariñosa. Además, no puede hacer magia y la persona que lo crió es un brujo. Por eso, al contrario que Mónica, tiene una gran falta de autoestima y siempre parece enfadado con los demás. Pero a medida que acepte esas inseguridades se hará amigo del grupo y descubrirá que puede aportar muchas cosas a pesar de no ser un brujo”.

Ilustración de los personajes principales de Hooky

Un manga que triunfa entre los adolescentes de 12 a 16 años

Hooky triunfa entre el público juvenil (de los 12 a los 16 años) que es cuando los adolescentes dejan de leer. Por eso preguntamos a Míriam cuál cree que es el secreto de su éxito: “No empecé Hooky con la intención de llegar a un público en concreto, sino que empecé a dibujar lo que me apetecía. Lo que sí que es verdad es que yo siento mucha compatibilidad con ese target en concreto, esa época en que dejamos de ser niños y nos convertimos en adolescentes. Esa época en que muchos dejan de leer, pero en la que yo seguí leyendo”.

“De hecho -añade-, muchas obras que leí en esa época son las que más me han influenciado y las que lograron que yo siga leyendo actualmente: como las mencionadas, Avatar: La leyenda de Aang, Full Metal Alchemist.. Obras que me han marcado mucho. Ya pesar de que actualmente leo cosas más adultas, no he dejado de consumir el contenido de ese target. Por eso este manga me resultó bastante natural”.

El paso del formato digital al papel

Pasar el manga del formato digital al papel no ha sido fácil, como nos comenta Míriam: “Sobre todo porque en Webtoon no son webcómics al uso, sino que están pensados para leer en el móvil, de arriba abajo. Una viñeta debajo de la otra. Son como una tira muy larga de cómic, para que el lector no tenga que ir haciendo zoom con los dedos constantemente, sino que vaya bajando y leyendo tranquilamente”. Hooky se publicó originalmente en 222 episodios semanales durante 4 años y medio. “Eran episodios de 40 a 60 viñetas - nos explica Míriam-. Y al pasarlo al papel, afortunadamente no he tenido que redibujar muchas páginas. Simplemente, lo he maquetado y adaptado a la narrativa del cómic. Ha sido un nuevo reto porque en la versión digital no tienes ninguna limitación de espacio y en el papel sí. Así que he tenido que sintetizar e incluso suprimir algunas viñetas porque tendía a enrollarme mucho. Creo que ha quedado muy chulo”.

En cuanto a sus proyectos, Míriam nos confiesa que: “Ahora llevo dos años sin publicar en web semanalmente, aunque mi intención es volver a ponerme a ello enseguida. No sé cómo conseguiré coger el ritmo otra vez, pero estoy en ello. No serán nuevas aventuras de los protagonistas de Hooky, porque dejé bastante cerrada la historia. Pero estoy trabajando en otra historia de fantasía dirigida también a un público adolescente, quizá un poco más mayor. Tengo muchas ganas de sacar cosas nuevas, la verdad”.

Me había quedado sin entradas pero me he puesto un poco las pilas últimamente, así esto parece un blog de verdad sin un millón de entradas programadas... Esta edición no viene con sinopsis pero como ya dije, es un tomo que consta de 11 historias cortas que varían en duración, tema y formato. No sé muy bien cómo comentar este manga, no quiero ir hablando historia por historia aunque no haya tantas, prefiero quedarme con el todo que transmite en general, aunque haya historias que me hayan gustado más que otras, eso es evidente. Sobretodo quería centrarme en eso pero también hablaré de las historias así un poco por encima, claramente. No sé por qué pero este tomo me ha dejado una sensación diferente a Nijigahara Holograph o La chica a la orilla del mar. Ambas obras me encantaron y ésta también me ha gustado a su manera pero es... Aparte de eso creo que no es muy necesario que hable de nuevo del dibujo pues este manga fue sacado originalmente en 2008 y tampoco es que haya cambiado en demasía pero de todas formas ya hablo de ello en las otras entradas así que no voy a repetirme sobre esto. Como siempre, voy a hablar primero de la edición pero con el aliciente de que creo recordar que es la primera vez que comento la edición de un manga de Norma (supongo que porque suelo comprar más manga de Tomodomo y Milky Way...). Esta edición viene con páginas a color y es un tomo bastante grueso, de ahí supongo que la explicación del precio pues costaba 9'95.

La primera historia es Sin título (que no sé si se refiere a que se llama así o a que no tiene título) y se trata simplemente de imágenes a color sin diálogos, donde se puede entrever la vida de varias personas en un solo momento. No es gran cosa pero puede apreciarse el genial dibujo de Asano y sus paisajes, además del color, que me ha llamado la atención pues le da un aire distinto a su dibujo. Otra historia digna de mención es la última, Gran Guerra en el espacio-tiempo Snakeman, un pequeño comic que aparece en otra de las historias dibujado en una libreta. En apariencia es infantil pero la última frase demuestra que es una historia triste bastante de su estilo. Domingo, 6:30 de la tarde son tres historias en una, donde se nos narra la vida de una familia desde los tres puntos de vista de sus protagonistas. Esta historia... no sé muy bien qué pensar de ella, puede que narre solo la vida de una familia pero cada historia es diferente y aparte de lo que las une no les veo mucha semejanza, tratan temas muy diferentes aunque el final quiera decirnos otra cosa. La verdad es que no la entendí muy bien y tampoco me dijo mucho...

Muchas de estas historias cortas son extrañas, tipo costumbrista pero con mensajes un tanto pesimistas sobre la vida y el futuro pero creo que son las que más me han gustado por su simpleza, especialmente Un mundo maravilloso, que también incluye páginas a color y creo que es mi historia favorita a pesar del detalle de que a él no se le ve nunca el rostro (y las dos imágenes que he puesto son de esta historia, no he podido evitarlo). Luego hay otra historia que se sale un poco de esta temática y aunque es de tipo costumbrista... creo que merece mencionarla aparte. Se trata de La rutina y depresión de la imaginativa Eiko y es bastante rara, supongo que porque el personaje parece que tiene problemas y llega a ser incluso divertida pero... también da un poco de miedo a veces y si lo piensas es bastante deprimente. Luego hay otra donde parece que el protagonista es el propio Asano aunque no creo que esté basada 100% en su vida, no lo sé. El mensaje que me dejan muchas de estas historias es un tanto deprimente, de incertidumbre, y es una sensación que se repite a lo largo de esta obra pues como dice el propio autor se ve abrumado por las fechas de entrega, con temor sobre si sus ideas son buenas o no, si su dibujo está bien, si sus mangas son buenos... Ciertamente cuando explica cada obra creo que se deja bastante mal y no aclara nada, parece que dibuja por dibujar y que dibuja lo primero que se le ocurre y ya está. En verdad no me arrepiento, hay cosas que no me han gustado, no sé si será porque no había leído historias cortas de Asano o qué pero otras de las historias me han gustado mucho (seguramente por el significado que yo misma les doy), pero creo que leyendo la opinión del propio autor sobre sus historias se le puede conocer un poco más y eso es siempre interesante.

Ayu es una estudiante de 17 años que no cree ni en el futuro ni en la felicidad, y que se dedica a ejercer la “Enjo Kosai” (prostitución). Love deep es un manga shojo/ josei que bien podría pasar por un sheinen, es un verdadero horror y a la vez una pasada. No me arrepiento de haberle dedicado mi tiempo, y sé que si estuviera licenciado en España me lo compraría sin pensármelo ¿por qué?, simplemente por qué me parecen muy humanos los temas que se tratan en este manga, y el final, pese a todo es la clave esencial de este genial manga. Este manga también nos habla de la amistad aunque pese a todo considero que habla más de la humanidad, sí, esa cosa que ya casi no existe en nuestro mundo, es alucinante como en este manga los personajes brindan su ayuda sin esperar nada a cambio, como abren su corazón y la increíble manera que confían sin dudar jamás por el aspecto. Otra cosa que se ve es la crueldad entre adolescentes, lo extremistas que pueden llegar a ser, lo poco conscientes del dolor que causan con sus actos y los pocos escrúpulos que se puede llegar a tener, realmente es lamentable que en el mundo existan personas que se crean con el derecho de intimidar a los demás, de maltratar, violar o incluso de matar. Cosas que me han gustado: La historia, eso principalmente y además tiene un dibujo precioso. Sí, es lo mejor que he leído en mucho tiempo, no te lo recomiendo, te exijo que lo leas.

Collage de arte de Vagabond, Hooky y otras obras

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