Shingeki no Kyojin, o Ataque a los Titanes, se ha consolidado como uno de los manganimes más aclamados de los últimos años. La obra de Hajime Isayama, publicada entre 2009 y 2021, y su adaptación al anime, que comenzó en 2013 y concluyó en 2023, han cautivado a audiencias de todo el mundo con su intrincada trama y sus personajes memorables. La historia, que ha evolucionado hasta convertirse en algo sumamente complejo, a menudo deja a los espectadores y lectores preguntándose sobre los eventos que han dado forma a este distópico mundo.
Orígenes Míticos: Ymir, el Titán Fundador y el Conflicto entre Eldia y Marley
La leyenda de los titanes se remonta al año -1003, cuando una humana llamada Ymir Fritz, según se cuenta, hizo un pacto con el "Demonio de la Tierra" para obtener un gran poder. Este pacto le otorgó la habilidad de transformarse en titán, un poder que también marcó el inicio de una maldición. Los titanes, compuestos en parte por vapor de agua, realizan un proceso similar a la fotosíntesis y solo pueden moverse bajo la luz solar. Con este poder, Ymir y su pueblo, Eldia, lograron derrotar al Imperio de Marley en una serie de batallas prolongadas.
Trece años después de su transformación, Ymir se vio obligada a dividir su cuerpo y alma en nueve partes antes de su muerte. El poder del Titán Fundador fue legado a sus tres hijas: María, Rose y Shina. Los poderes restantes se distribuyeron entre los titanes Blindado, Bestia, Martillo de Guerra, Colosal, Femenino, Atacante, Carguero y Mandíbula.

Una Era de Dominio y la "Tragedia del Lago"
Desde el año -989 hasta el 710, un período de casi mil años, los nueve titanes ejercieron un dominio significativo sobre diversas partes del mundo. Sus portadores se creían con el derecho de subyugar a otros pueblos, robar sus posesiones e incluso seleccionar humanos para aparearse. De esta forma, se originó la familia Ackerman, cuyos miembros estaban predestinados a proteger al portador del Titán Fundador. Sus excepcionales habilidades en combate los convirtieron en aliados valiosos, al igual que los asiáticos del clan Hizuru, liderados por la familia Azumabito, quienes mantenían estrechos lazos con la familia real que poseía el Titán Fundador.
El poder del Titán Fundador permitía transformar a cualquier eldiano con la materia orgánica necesaria en su sangre. Esta habilidad fue crucial en numerosas guerras, donde los adversarios de otras naciones carecían de las armas adecuadas para hacerles frente. Un ejemplo de este poder en acción fue la "Tragedia del Lago" en el año -368, cuando los titanes aniquilaron a una gran parte de la población de Marley. Otra habilidad del Titán Fundador era la modificación genética de su propia gente, lo que demostró ser útil en el año 110, cuando los eldianos se volvieron inmunes a la Peste Negra, evidenciando una vez más las ventajas de poseer "sangre de titán".
La Gran Guerra de los Titanes y el Éxodo a Paradis
Los pocos habitantes de Marley que sobrevivieron a la masacre comenzaron a planear cómo derrocar al poderoso Titán Fundador. Lograron sembrar la discordia entre los clanes eldianos, lo que llevó a la paulatina destrucción del imperio fundado por Ymir Fritz. En el año 743, el Rey Fritz, descendiente número 145 de la línea real, pactó con el clan Tybur, poseedores del Titán Martillo de Guerra, para poner fin a la Gran Guerra de los Titanes. Fingieron que un marlyano llamado Eros había asesinado al rey, creando así una figura heroica para Marley y, al mismo tiempo, asegurando que el clan Tybur recibiera el reconocimiento mundial por este evento.

En el año 745, el Rey Fritz ordenó a su familia y a los habitantes del reino de Eldia que se marcharan con él a la isla Paradis. Utilizando el poder del Fundador, transformó a varios eldianos en titanes con una mezcla de los poderes Colosal, Hembra y Acorazado, formando así las murallas Maria, Rose y Shina, nombradas en honor a las hijas de Ymir. Además, usó su poder para borrar la memoria de su pueblo, haciéndoles creer que eran los últimos supervivientes de una catástrofe global. Para asegurar la paz, firmó un tratado comprometiéndose a que los eldianos permanecerían dentro de las murallas, evitando así futuros conflictos con Marley.
Sin embargo, el plan original de los Tybur y Fritz era mantener a los eldianos encerrados hasta que la humanidad desarrollara armas capaces de invadir la isla y derrotar a los titanes. Cuando llegó el momento, se intentó minimizar los daños, infiltrar titanes adecuados y recuperar el Titán Fundador. Los elegidos para esta misión eran Bertholdt (Titán Colosal), Reiner (Titán Acorazado) y Annie (Titán Hembra). Sus planes se vieron frustrados cuando Grisha Jaeger, padre de Zeke y poseedor del Titán de Ataque, irrumpió para asesinar a la familia real y robar el poder del Titán Fundador.
La Falsa Paz y el Culto a la Sangre Real
La época de aparente paz no duró mucho. Algunos eldianos que aún recordaban su pasado comenzaron a rebelarse contra Marley, resentidos por el abandono del Rey Fritz. Uno de sus planes fue adoptar a una niña huérfana, a la que llamaron Ymir, y cuidarla hasta 785, cuando fue descubierta por un grupo armado de Marley encargado de reprimir las rebeliones eldianas. Siguiendo la costumbre de la época, todos fueron transformados en titanes y lanzados a la isla Paradis.
Durante los años siguientes, Marley, bajo las órdenes de la familia Tybur, utilizó sus seis poderes titanes (Acorazado, Colosal, Hembra, Mandíbula, Bestia y Carguero) para vencer a países enemigos con relativa facilidad. En Marley, la discriminación contra los eldianos era palpable, inculcándoles la idea de que debían arrepentirse de los crímenes pasados de su nación. Un grupo rebelde de eldianos surgió dentro de Marley, contando con el poder del Titán de Ataque, que eventualmente pasó a Eren Kruger.
En el año 824, Grisha se unió a la rebelión y se convirtió en su líder. Se casó con Dina Fritz, descendiente de la familia real, y tuvieron a su hijo Zeke. La rebelión depositó sus esperanzas en Zeke, pero este no desarrolló las habilidades físicas necesarias para destacar. Sin embargo, logró heredar el Titán Bestia al entablar una amistad con su portador, vendiendo a sus padres y revelando sus planes a las autoridades marleyenses. Grisha, al poseer el Titán de Ataque, pudo transformarse sin perder la conciencia, mientras que Dina Fritz se convirtió en un titán convencional.
La Estructura Dentro de las Murallas en Paradis
La familia real Reiss, descendientes de Karl Fritz, continuó con su plan de traspasar el poder del Titán Fundador cada trece años, sabiendo que eventualmente serían destruidos por Marley. Uri Reiss, uno de los hijos del rey, adquirió el Titán Fundador y, previendo la inminente invasión de Marley, esperaron pacientemente. Sin embargo, Grisha irrumpió en el salón real durante la ceremonia de traspaso para obtener el poder del Titán Fundador, sumándolo al del Titán de Ataque que ya poseía.

A partir de entonces, se desarrollaron los eventos que se ven desde el inicio del anime: el nacimiento de Eren, la adopción de Mikasa por Grisha y su nueva esposa, y el traspaso de los poderes titán a Eren. Dentro de las murallas, la población vivía en la ignorancia, creyendo que los titanes eran meros enemigos a derrotar. Para combatirlos, se desarrollaron divisiones militares: las Tropas Estacionarias, la Policía Militar y la Legión de Reconocimiento. La Legión de Reconocimiento, con su equipo de maniobras tridimensionales, se convirtió en la fuerza más reconocida contra los titanes. A ella se unieron Eren, Mikasa y Armin, así como los infiltrados Bertolt, Annie y Reiner, quienes tuvieron que fingir durante cinco años.
Eren Jaeger, el Enemigo de la Humanidad
Cuando los protagonistas finalmente escapan de Paradis y llegan a Marley, descubren la verdad. Los planes de Eren se bifurcan de los del resto, y él establece su propia estrategia. Años después, cuando está preparado, emerge en su forma de titán para acabar con el líder de la familia Tybur mientras este pronuncia un discurso ante líderes mundiales. A pesar de parecer una victoria para Eldia, el plan de Tybur se cumple. Al prever el ataque de Eren, Tybur cambia de estrategia para que las naciones del mundo se vuelvan contra él, haciendo imposible la victoria de Eldia.
Poco después, Zeke convence a Eren de unirse como hermanos para llevar a cabo su propio plan: "la eutanasia de los titanes". Su objetivo es acabar con todos los titanes y eldianos susceptibles de transformarse, creyendo que es el mejor resultado para su pueblo. Preparan un ataque dentro de las murallas usando la sangre de Zeke para transformar a hombres de Levi y permitir la fuga del portador del Titán Bestia. Sin embargo, el Capitán Ackerman demuestra sus habilidades, poniendo fin a la vida de Zeke.

La segunda mitad de la última temporada del anime narra cómo Zeke sobrevive al ataque de Levi y lo incapacita. El mono gigante regresa a Paradis justo cuando un gran conflicto estalla entre las fuerzas de Marley contra Eren y sus seguidores. Tras varias sorpresas, Eren obtiene el poder de Ymir para llevar a cabo su verdadera misión: liberar a los titanes colosales de las murallas de Paradis y arrasar todo el mundo.
El Capítulo 13: "Herida" y sus Revelaciones
El capítulo 13 del manga, titulado "Herida" (傷 Kizu?), es el último del volumen 3. En este capítulo, Mikasa esquiva a Eren, y los soldados reúnen titanes en una esquina de la ciudad según el plan de Armin. A pesar de la pérdida del 20% de sus hombres, el Comandante Dot Pixis considera que no murieron en vano. Mientras tanto, Eren, en su forma de titán, sigue atacando a Mikasa, quien intenta escapar de sus manos. Rico dispara la bengala roja, indicando el fracaso de la misión.

Armin ve la bengala roja y lamenta la situación, pero se retira rápidamente. En el lugar donde está Eren, Rico, Ian, Mitabi y Mikasa, esperan la orden de retirada. Ian, a pesar de las quejas de Rico, ordena proteger a Eren de los titanes hasta que se recupere, reconociendo su gran potencial para la humanidad. Ian argumenta que Eren es insustituible, mientras que ellos sí lo son.
Armin clava una cuchilla en la nuca de Eren, intentando sacarlo de su forma de titán. Eren se encuentra en una ilusión de su infancia, con su familia intacta. Armin grita a Eren para que recupere la razón. La misión suicida de Ian y su escuadrón, que atraen la atención de los titanes, resulta en sus muertes, dejando un sabor agridulce. La escena donde Ian muere salvando a un subordinado es particularmente impactante.
El capítulo también revela que el supuesto vino servido a los altos mandos no es vino, sino líquido cefalorraquídeo de Zeke, lo que sugiere planes más complejos de Yelena y Zeke. La llegada de Eren y los "Jaegeristas" al restaurante crea un caos, y Eren expresa su deseo de hablar con Armin y Mikasa, anticipando eventos aún más destructivos.