Los gemelos Zipi y Zape, creación del dibujante catalán Josep Escobar, son sin duda uno de los pilares del cómic español. Nacidos en las páginas de la revista Pulgarcito en 1948, estos revoltosos hermanos han entretenido a generaciones de lectores con sus travesuras y su corazón de oro. Su longevidad y popularidad los han convertido en un símbolo de la cultura popular española, trascendiendo el medio del cómic para aparecer en películas, series de televisión y videojuegos.
El nombre de la pareja proviene de la expresión "zipizape", sinónimo de alboroto, lo cual describe a la perfección su naturaleza inquieta y traviesa. Zipi, el gemelo rubio, y Zape, el moreno, se distinguen por sus constantes líos y su ingenio para salir de ellos. Sin embargo, detrás de sus travesuras, siempre han mostrado un buen corazón y el deseo de "hacer una buena obra".
La inspiración para Escobar provino de la serie alemana "Max und Moritz" de 1865 y su adaptación estadounidense "The Katzenjammers Kids" de 1897. No obstante, Escobar buscó dotar a sus personajes de una mayor profundidad, evitando que fueran meros gamberros y enfatizando su cariño y respeto por sus padres.
La familia Zapatilla es fundamental en las aventuras de Zipi y Zape. Don Pantuflo Zapatilla, el padre, es un catedrático de Numismática, Filatelia y Colombofilia, aficionado a la pipa y a la lectura del periódico. Es conocido por idear castigos originales para sus hijos. Doña Jaimita Llobregat, la madre, es el pilar del hogar, a menudo sufriendo las consecuencias de las travesuras de sus hijos.
Otros personajes secundarios enriquecen el universo de Zipi y Zape, como su superdotado primo Sapientín Empollinez, el portero de la clase y fanático del fútbol. También encontramos a personajes como Don Minervo, el maestro, y su esposa Doña Hipotenusa, quienes a menudo son objeto de las bromas de los gemelos. El elenco se completa con compañeros de clase como Peloto Chivátez, el envidioso de la clase, y aliados ocasionales, así como otros personajes recurrentes del universo de Escobar como Carpanta.
A lo largo de sus más de 75 años de historia, Zipi y Zape han experimentado una notable evolución gráfica. Josep Escobar adaptó su trazo a las modas de cada época, desde los primeros años con el pelo hacia atrás hasta diseños más modernos y expresivos. Esta evolución se ha mantenido incluso en las adaptaciones posteriores a la muerte de Escobar.
La obra de Escobar es vasta, estimándose que dibujó alrededor de 10.000 páginas de Zipi y Zape a lo largo de su carrera. Sus aventuras fueron recopiladas en diversas colecciones como "Colección Olé" y "Súper Humor". En 1971, Zipi y Zape obtuvieron sus propias revistas, "Zipi y Zape" y "Super Zipi y Zape", consolidando aún más su popularidad.
El legado de Zipi y Zape se extiende más allá de los cómics. Han sido protagonistas de varias adaptaciones cinematográficas. En 1981, Enrique Guevara dirigió "Las aventuras de Zipi y Zape", una película de imagen real que intentó capturar la esencia de los personajes. Más recientemente, en 2013, Oskar Santos dirigió "Zipi y Zape y el club de la canica", y en 2016 "Zipi y Zape y la isla del capitán", ambas adaptaciones libres de las historias originales.
En el año 2000, los personajes fueron redibujados y actualizados por Cera y Ramis, adaptándolos a los tiempos modernos. A pesar de los intentos de revitalización a través de series de televisión y videojuegos, algunos críticos consideran que los intentos de modernización no siempre han sido exitosos, sugiriendo que la magia original es difícil de replicar.
A pesar de los cambios y las adaptaciones, Zipi y Zape continúan siendo un referente del cómic español. Su capacidad para conectar con el público infantil y evocar la nostalgia en los adultos asegura su lugar en la historia de la cultura popular.

En 1971, Zipi y Zape consiguieron sus propias revistas: "Zipi y Zape" y "Super Zipi y Zape". Sus aventuras también empezaron a ser recopiladas en álbumes de la Colección Olé o los tomos de Súper Humor. En los años ochenta, Escobar se vio obligado a abandonar sus personajes ante el declive económico de Bruguera, y creó una serie similar, Terre y Moto, para la revista Guai! Al adquirir Ediciones B el fondo editorial de Bruguera, Escobar regresó a sus personajes clásicos. Continuó trabajando en la serie hasta su muerte en 1994.
Este par de gemelos, que se distinguen entre sí por ser uno moreno (Zape) y otro rubio (Zipi), se caracterizaban principalmente por las endiabladas travesuras en que incurrían a la menor ocasión. La personalidad de Zipi y Zape es muy simple: son muchachos traviesos e inquietos, lo que no quita que tengan un buen corazón. Otro rasgo a destacar es que ambos son muy forofos del fútbol. Zipi es del Real Madrid y Zape del FC Barcelona.
Don Pantuflo Zapatilla, el esposo de Doña Jaimita y padre de Zipi y Zape, es catedrático de Numismática, Filatelia y Colombofilia. Entre sus aficiones destacan el fumar en pipa y leer los periódicos. Es un personaje orondo y ya maduro. Sus atuendos más característicos suelen ser el clásico chaqué o un albornoz y pantuflas de andar por casa. Curiosa era la forma de incentivar a Zipi y Zape para que corrigieran su comportamiento. Don Pantuflo Zapatilla entregaba a sus hijos cuando se portaban bien un vale por una pieza de la bicicleta que tanto ansiaban, pero que prácticamente nunca llegaban a conseguir.
Doña Jaimita Llobregat, esposa de Don Pantuflo y madre de los gemelos, es alta, delgada y morena, y se caracteriza por llevar un lazo rojo en el pelo. Ejerce de ama de casa y es la que principalmente sufre las travesuras domésticas de sus hijos.
Sapientín Empollinez es el superdotado primo de Zipi y Zape. Más reservado que ellos, prefiere estudiar a salir con los amigos. Es asediado constantemente por Zipi y Zape para que les haga los deberes, aunque él siempre consigue evitarlos. Viste de negro con un lazo y lleva gafas de empollón.
Los Abuelos Zapatilla son los padres de Don Pantuflo y abuelos de los gemelos. En muchas aventuras les hacen regalos. También Zipi y Zape van a vivir con ellos a su casa durante un tiempo mientras Pantuflo y Jaimita se marchan fuera.
Don Minervo es el maestro de estos gemelos tan particulares. Se caracteriza principalmente por su gordura y su ancha barriga. El castigo más habitual impuesto a los gemelos consiste en sujetar una pila de libros en cada mano de cara a la pared y de rodillas. Su esposa es D.ª Hipotenusa (D.ª Espátula en la etapa Escobar).
Doña Espátula/Dª Hipotenusa es la esposa de don Minervo. Les tiene poco afecto a Zipi y Zape, sobre todo por las travesuras que hacen en la escuela de su marido. Tiene una personalidad muy parecida a la de doña Jaimita.
Bolete aparece solo en la etapa Cera-Ramís de Zipi y Zape. Es, por así decirlo, el mejor amigo de Zipi y Zape.
Peloto Chivátez es compañero de clase y enemigo acérrimo de los gemelos. Como su propio nombre indica, es el pelota y envidioso de la clase. Se caracteriza principalmente por su nariz aguileña que le confiere ese aspecto tan peculiar de "malo" de las historietas. Siempre intenta fastidiar a Zipi y Zape y su mayor ilusión es tener, como sus envidiados gemelos, una revista con su nombre.
El padre de Peloto tiene una tienda de ultramarinos, aunque también vende tabaco.
Sabihóndez es el segundo de la clase, como lo llaman Zipi y Zape. Al igual que Sapientín, es muy inteligente y aparece de manera esporádica en algunas historietas.
Lechuzo López, ya más moderno, es un chico de inteligencia normal que es el mejor amigo y aliado de Peloto. Dispuesto siempre a hacerles pasar a Zipi y Zape una mala pasada, seguirá fielmente las órdenes de Peloto.
Pituso va a la escuela de Zipi y Zape. Es de estatura baja y pelo muy rubio, lo que hace que le apoden ¨Rubiales¨.
Lelo es compañero de Zipi y Zape que aparece esporádicamente. Su mayor protagonismo fue en una historieta donde presumía de siempre conseguir sobresalientes, aunque luego Zipi y Zape demostraron que simplemente los robaba y les ponía su nombre.
Evilina, Invi y Puag aparecen solo en la película de Zipi y Zape, "Las monstruosas aventuras de Zipi y Zape". Invi se cree invisible porque sus padres nunca le prestan atención. Puag es un niño obeso y grande con grandes problemas de higiene personal. Su mayor característica es que siempre lleva un moco colgando.
Wanda aparece solo en la película de Zipi y Zape, "Las monstruosas aventuras de Zipi y Zape".
Los señores Plómez son los amigos pesados de los padres de los gemelos, Don Pantuflo y Doña Jaimita. Son un matrimonio que se caracteriza por sus temidas visitas a casa de Zipi y Zape para merendar. Ella se llama Felisa y él simplemente Plómez.
Don Ángel es el policía del barrio en el que viven Zipi y Zape. Atiende constantemente a Zipi y Zape cuando estos detienen al Manitas de Uranio, muchas veces trabajan en equipo.
Doctor Pildorín es el médico de familia que tiene una consulta en la barriada.
Antes de que Zipi y Zape adoptaran a Toby como mascota, su perro era Pachín.
Toby era la mascota de Zipi y Zape en la última etapa Escobar de sus aventuras.
Fakirín es el hijo de una familia de fakires. Quiere ser fakir como su padre y a menudo pide a Zipi y Zape que le sometan a "entrenamientos" para acostumbrarse a resistir el dolor. Al principio no era fakir, sino simplemente un niño conocido como Lelo Tontínez.
Don Baldomero es el cristalero del barrio de Zipi y Zape.
Nati y Tina son personajes que aparecen en la última etapa de Zipi y Zape. Se trata de dos niñas gemelas, una rubia (Nati) y otra morena (Tina), de las que Zipi y Zape están enamorados.
El Manitas de Uranio es un caco que suele robar por las casas y los comercios del barrio. Ha sido apresado muchas veces pero siempre logra la manera de escapar. Suele ir muchas veces a robar a casa de Zipi y Zape y estos siempre desbaratan sus planes. Tenía un hijo llamado Cacotín.
Agente B-6, también llamado MacManaman, fue creado por Leonardo Priones para deshacerse de Zipi y Zape, pero fracasó.
Leonardo Priones dirigía un laboratorio secreto camuflado en un hospital. Se casó con la hija de un ministro por su dinero pero fue apresado cuando intentó matar a la novia, aunque ese solo era un clon.
Boris Calostro dirigía el reality-show Gran Robinson. Al final, trató de huir a las Bahamas donde había ocultado los fondos del reality, pero acabó como supositorio de un gorila gigante.

Zipi y Zape y el club de la canica- Trailer final (HD)
En 1981, el director de origen chileno Enrique Guevara probó fortuna con el cine infantil. Él mismo se encargó de producir, escribir y dirigir "Las aventuras de Zipi y Zape", una película de imagen real basada en los cómics de Escobar. Zipi y Zape fueron interpretados por Francisco Javier Valtuille y Luis María Valtuille, respectivamente, hermanos gemelos, uno rubio y otro moreno.
En 2005, se lanzó directamente a DVD la película de animación "Las monstruosas aventuras de Zipi y Zape", que concluía la historia de la serie de televisión animada. La película de animación tenía una estética y espíritu muy distintos a las historietas de Escobar de Zipi y Zape.
En 2013 se estrenó una versión de imagen real titulada "Zipi y Zape y el club de la canica", dirigida por Oskar Santos. En 2016 se estrenó "Zipi y Zape y la isla del capitán", también dirigida por Oskar Santos, ambas adaptando con libertad las historias de los cómics.
En el cómic de Mortadelo y Filemón "El 25º Aniversario", aparece una anécdota donde las hijas de Francisco Ibáñez expresan su preferencia por Zipi y Zape sobre Mortadelo.
En el número 1 de la revista Súper Zipi y Zape, el maestro Escobar imaginaba cómo serían sus personajes de mayores.
Los gemelos Zipi y Zape aparecieron por primera vez oficialmente en el número 58 de la revista Pulgarcito en 1970. Su salida coincidió con el inicio de la EGB en nuestro país, lo que hizo que tuvieran un éxito casi inmediato y muy pronto surgieran sus propias publicaciones: Zipi y Zape y Super Zipi Zape.
Escobar nunca ocultó que los gemelos Zapatilla estaban inspirados en la serie "Max und Moritz" de 1865, que se considera el antecedente directo del cómic actual. Y también en su adaptación norteamericana de 1897 llamada "The Katzenjammers Kids".
La personalidad de los gemelos es bastante similar. Y como siempre van vestidos iguales, solo se diferencian a simple vista por el color del pelo.
Los padres de nuestros gemelos favoritos son Don Pantuflo Zapatilla y Doña Jaimita Llobregat. El primero es un bajito y orondo catedrático de numismática que se pasa todo el día leyendo periódicos y fumando en pipa. Además de diseñar los castigos más inhumanos y medievales que puedas imaginar para Zipi y Zape.
En las primeras viñetas se hacía llamar Raguncio Feldespato.
Los gemelos ganan un concurso de televisión que está premiado por un viaje alrededor del mundo.
En 1971, Zipi y Zape consiguió sus propias revistas: La homónima "Zipi y Zape", de carácter semanal, y el mensual "Super Zipi y Zape". También ese año, sus aventuras empezaron a ser recopiladas en álbumes de la Colección Olé o los tomos de Súper Humor, Magos del humor, etc.
Los gemelos más famosos del tebeo (Bruguera, 2023) (sello editorial de Penguin Random House Grupo Editorial) y Ficomic, y la inestimable colaboración de Herederos Josep Escobar, con la cesión y elección de los originales, que nos abren su archivo para esta ocasión.
¡Zipi y Zape cumplen 75 años! es una exposición coproducida por Bruguera, con motivo de la publicación de la edición conmemorativa Zipi y Zape.
Los gemelos Zipi y Zape creados por Josep Escobar nacieron en las páginas de Pulgarcito en 1948. Cumplen, por tanto, 75 años de vida.
Es la ocasión perfecta para dedicarles una exposición, una muestra que incluye 50 originales, en la que además conoceremos la historia de los hermanos Zapatilla y la trayectoria profesional de Escobar.
El arranque de las revistas juveniles en Ediciones B, cuando se quedó todos los personajes y material de la desaparecida Editorial Bruguera, no fue muy brillante, muchas historias apócrifas, coloreados de estar beodo, aunque pronto estas revistas fueron mejorando con nuevos autores y contenidos.
Los populares gemelos Zipi y Zape fueron creados por Josep Escobar en 1948 y se mantuvieron activos hasta 1994 con una clara y rápida evolución gráfica pero estancados en un estilo ya poco atractivo en los ochenta. Al principio los gemelos no atendían a convencionalismos, y eran grandes gamberros con grandes castigos, pero como el ministerio del interior paso a controlar el contenido familiar de estas historias, Escobar las suavizo sin perder esa trastada continuada en que las que se metían y añadiendo variados secundarios a la serie.
Los traviesos gemelos y su familia llevan con nosotros más de 50 años. Durante todo este tiempo los personajes protagonistas han ido transformando su apariencia a capricho y necesitad de su autor, José Escobar. Los gemelos más torpedos han ido cambiando de peluca a lo largo de los años. De pelo corto a pelucón hasta convertirse actualmente en unos chicos demasiado señoritos para nuestro gusto.
Don Pantuflo, catedrático de Numismática, Filatelia y Colombofilia. Casi siempre lo veíamos fumando en pipa, leyendo el periódico o persiguiendo a su hijos con el “sacudidor”.
En los primeros tiempos, Jaimita apenas aparece en Zipi y Zape. Cuando lo hace, siempre va vestida con bata de andar por casa.
El siguiente modelo vuelve a tener el pelo largo, pero todavía rubio y rizado.
El cuarto modelo se aproxima al actual.
En 1971, Zipi y Zape consiguió sus propias revistas: La homónima "Zipi y Zape", de carácter semanal, y el mensual "Super Zipi y Zape".[1] También ese año, sus aventuras empezaron a ser recopiladas en álbumes de la Colección Olé o los tomos de Súper Humor, Magos del humor, etc.
En los años ochenta, Escobar se vio obligado a abandonar sus personajes ante el declive económico de Bruguera, y creó una serie similar, Terre y Moto, para la revista Guai! Al adquirir Ediciones B el fondo editorial de Bruguera, Escobar regresó a sus personajes clásicos. Continuó trabajando en la serie, a pesar de su avanzada edad, hasta su muerte en 1994.
En el 2000, Cera y Ramis se embarcan en el proyecto de volver a dibujar y actualizar a los personajes de creados por Escobar, adaptandolos a los tiempos de hoy en dia.
La historia de Zipi y Zape, al igual que la de Carpanta es una historia nacida de los tiempos de posguerra española y se ha quedado bastante anticuada con el paso del tiempo.
Curiosamente son dos personajes que han intentado reflotar mediante una serie de televisión bastante lamentable y unos videojuegos a cual peor.
Pero no ha habido manera, están acabados.
Sinceramente no creo que haya ninguna manera de reflotarlos (ni cambiado las bicis por playstations, ni cosas así) y es que toda la cuerda que tenían se les ha acabado.
Me duele cuando veo esos intentos de traerlos a la actualidad y compruebo que están muy mal realizados.
Es una lástima que con el paso del tiempo hayamos ido perdiendo a todos estos personajes y no hayan surgido otros que rellenaran esos huecos.
Es uno de los síntomas de que el tebeo español para niños murió hace tiempo, y la recuperación puede que no llegue nunca (no, lo siento, Mister K baja de calidad número a número).
Aprovechemos la colección del mundo para seguir recordando a nuestros clásicos.
Zipi (el chico rubio) y Zape (el chico moreno) son dos gemelos muy traviesos que no paran de meterse en líos constantemente.
Recuerdo que en plena adolescencia, con 16 años y las hormonas disparadas, le pregunté a una chica si había leído tebeos de Zipi y Zape. Todavía recuerdo su respuesta porque fue una de esas cosas que me ha dejado marcada de por vida: no, no los he leído. En ese momento fue el paso a mi madurez. Bueno, esa historia tan tierna y estúpida viene a cuento de que me parecía totalmente imposible que la gente de mi edad no hubiera crecido leyendo los clásicos. Era inconcebible para mi pensar que en tu infancia no hubieras tenido tebeos de Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape, el Botones Sacarino, Carpanta, Pepe Gotera y Otilio, 13 Rue del Percebe, etc, etc. Yo pasé toda mi infancia rodeado de esos tebeos, era algo tan natural como el aire que respiramos y me costaba entender que no lo fuera para el resto de la gente. Esos tiempos ya son pasados, y muchos de los personajes han caído en el olvido.
Zipi y Zape, creación de Escobar, son dos hermanos gemelos con la particularidad de que uno es rubio y el otro es moreno. Gamberros natos y malos estudiantes, su máximo sueño es conseguir una bicicleta para cada uno. Para ello tendrán sacar dieces que sus padres les irán cambiando por vales que representan partes de la susodicha bici.
¿No os suena la historia muy antigua? Lo de la bicicleta suena casi esperpéntico cuando vemos que todos los niños de hoy en día tienen varias consolas de videojuegos en su casa. Lo de las calabazas (que eran reales, no una metáfora) también suena a otros tiempos, y lo del cuarto de los ratones tres cuartos de lo mismo.
Los hermanos Zipi y Zape han de solucionar un problema muy complicado. Don Minervo, el maestro de Zipi y Zape, les plantea un problema de locomotoras de difícil solución, pero los hermanos usarán su inagotable imaginación para resolverlo. Irán directamente a la estación para hablar con un maquinista y otros empleados, pero no consiguen hallar la solución. Finalmente tendrán una gran idea, pondrán en práctica el problema, poniendo en marcha dos locomotoras.
Zipi y Zape son los hermanos más famosos de la historia del cómic patrio y han protagonizado algunos de los mejores tebeos españoles de todos los tiempos. Revoltosos, incansables y traviesos. Pero también con un corazón de oro, pura inocencia y la voluntad de ayudar siempre a los demás. Estamos ante un símbolo de nuestra cultura popular, cuyas aventuras han divertido a niños y adultos de varias generaciones.
