Bienvenida querida Kouhai a este tercer año del BLDayLatam, un evento digital en que creadores de contenido relacionado al mundo del BL nos unimos para adentrarte más en este género tan rico - de variedad- y rico - de chicos dándose en poses anatómicamente imposibles. En esta edición vamos a hacer un recorrido por todo lo que el BL tiene para ofrecer, en la edición del primer año te llevamos con nosotras a averiguar más del BL, su historia, su evolución, sus polémicas y sus obras más emblemáticas. Este año lo haremos a través de los subgéneros y los tropos que lo caracterizan. Vas a descubrir por qué Killing Stalking es un BL, donde An unconfortable Truth no lo es. Ambas licenciadas por Lezhinus. O por qué un manwha como Bj Alex es del mismo género que un manwha como Ennead.
Los humanos categorizamos y etiquetamos por naturaleza, porque nuestro cerebro necesita fragmentar la información para entenderla. El Boys Love, pues es el género que agrupa historias que se centran en la relación romántica / afectiva de dos o más personajes de sexo masculino. Por tanto, el BL es un género igual al romance, con la distinción de que sus protagonistas son de sexo masculino. El BL presentará características diferenciadoras dependiendo del lugar de donde provenga porque depende de la industria y su historia como género.
La cuna, la meca de la irreverencia, tiene su origen en Japón y su historia ya la hemos revisado en otro contenido abordado en el primer año del BlDayLatam, luego migró a otros países de Asia como Corea, China y Tailandia que, a día de hoy, tienen su propia industria del BL. También en occidente a partir del fanfiction slash surgió el MM romance que ya relaté el año antepasado. Por supuesto, los géneros de la ficción de oriente y occidente tienen sus diferencias debido a su tradición histórica y cultural. Entre los mismos países cada uno de ellos ha forjado sus propios subgéneros dentro del BoysLove.
¿Qué hace que algo sea BL y no otro género? Además de lo obvio que es lo que diga el portal / revista / editorial que lo lanza al mercado y lo que diga su autora, está que cumple con los puntos que hacen reconocible al género. Una historia que trata sobre un hombre que encuentra una casa embrujada y lucha toda la noche contra visiones espectrales no es un BL, a menos que en dicha casa se enamore de uno de los espectros y eso sea parte vital de la trama. Para salvaguardar nuestra comunicación, debo hacer hincapié en que el género romántico viene del romanticismo occidental, la forma en que entendemos el amor romántico en este lado del charco corresponde a unos valores, referencias culturales e historia que nos es propia. Mientras que el BL se desprende del género romántico japonés y la sociedad japonesa tiene otros valores, otra cultura y otras formas de entender y manifestar el amor romántico.
Occidente está muy orientado a la ciencia ficción y el romance erótico porque son aspectos de consumo más comunes y conocidos a su cultura. Lo mismo el final feliz, por los valores de positivismo y éxito que tiende a tener el mercado norteamericano. Pensemos en China, sus leyes y políticas hace que los romances BL tengan muestras afectivas de índole más sutil que la explícita, su cultura también los lleva a combinar BL con xianxia o wuxia que son géneros nativos chinos y que no verías en occidente, como no verás tan fácil un western chino. Sin embargo, pese a la vasta diversidad cultural de los distintos productores de BoysLove, el género se mantiene bastante consistente.
¿De qué va el género Boys Love?
Los puntos clave o “beats” que te decía que construyen una estructura son alrededor de 20 a 26 para los distintos géneros, en el romance Gwen Hayes lo describe más o menos así: Chico conoce a chico, ambos tienen resistencia al amor, por situaciones deben pasar tiempo juntos lo que pone a prueba esos “miedos que les impiden enamorarse”, pese a la resistencia ambos se involucran sentimentalmente para, más tarde, ser separados. Luego de la separación ambos intentan volver a sus vidas sin el amor, volver a quienes eran antes de conocerse. No pueden. ¿Si o no te acabo de describir el 90% de los BL del mercado?
Este es el corazón del género, mézclalo con dioses mitológicos, con mafiosos, con psicópatas, con omegaverse o thriller. Puede que en una comedia romántica el primer encuentro sea alocado y divertido, mientras que en un thriller es uno de ellos entrando a la casa del otro para que luego le rompan las piernas. Los encuentros no se parecen y sin embargo son clave de la estructura. Lo mismo la separación, la trasgresión de los miedos (o el tabú, la locura, la moral), depende el subgénero, el tono y ritmo, el final.
Mientras que el romance occidental de los mismos años se quedaba en campo seguro, jugaba con los subgéneros habituales y habitaba espacios ya conocidos como el romance histórico, contemporáneo o paranormal, las japonesas aún lidiaban con opresiones del sistema sobre lo que se consideraba “adecuado” para una historia Male / Female, no es de sorprender que estás autoras migraran hacia la exploración de los romances entre dos hombres y, al inicio de su trayectoria, contemplaran temas tabúes como el incesto, el abuso, la diferencia de edad, la violencia y aspectos psicológicos extraños para el romance como la locura, la obsesión y la enfermedad. Las autoras querían explorar zonas psicológicas, emociones y situacionales que el romance hetero no les permitía.
Es por eso que BoysLove como Madk o Heartless, pese a las relaciones insanas que derivan en monstruosidad o terror, siguen siendo BoysLove pues se centran en las relaciones entre los dos personajes masculinos aunque sea en un subgénero poco habitual en occidente como es el del horror. Andrea de Pablo tiene más de este subgénero en su post de instagram.
Así que podemos decir que el BL bebe muchísimo del género de romance que todos conocemos, pero varía lo suficiente como para ser considerado un género en sí mismo. Esta propia estructura ha ido mutando desde la década de los 70’s en que surgió. Como todo género este tiene sus CONVENCIONES, es decir, acuerdos que existen entre los lectores y las creadoras, aspectos que SE ESPERAN de la historia porque están enraizados en el género indicado.
Estas convenciones han cambiado con los años y con la intensa diversificación del BL, algo como el uke y el seme de los 90’s no es ya precisamente una convención inamovible del género, tampoco lo es el amor sano e idealizado de la novela rosa. Pero si tomas un BL esperas una historia de amor, independientemente del subgénero: has ido por una historia de amor entre dos hombres a la que le pides un intenso viaje emocional.
Obras como Pájaro que Trina no Vuela, que está en el subgénero de mafia, tiene todos estos puntos incluso cuando a “simple vista” no lo parece, porque esta vestida con las galas de un subgénero y tiene subtramas que engruesan esos puntos mencionados arriba. Uno de mis subgéneros favoritos en esto del BL es el de la mafia y Moony nos hablará de él en su pódcast.
El final satisfactorio para occidente es indiscutiblemente un requisito, mientras que para el BL asiático, depende mucho del subgénero y del país y aún así los finales donde quedan separados se cuentan con pocos dedos. Pd. Para muchos, que los dos personajes mueran al final cuenta como final feliz en algunos subgéneros. Porque ya sé que estás pensando en Killing Stalking, pero ya vamos con ellos.

KILLING STALKING VS AN UNCOMFORTABLE TRUTH
Killing Stalking es un BL donde An Unconfortable Truth no, pese a que tenemos dos personajes masculinos en la portada y, en ambos casos, se nos retrata una obsesión de un personaje masculino hacia el otro en términos románticos. Ambos son thrillers, pero mientras que para el primero es el subgénero, para el segundo es el género principal. Por la portada, nadie fuera del mundo del BL asumiría que hay una historia de amor ahí dentro, pero es donde me doy cuenta que el BL es un género por derecho propio, se atreve a mezclas e hibridación que el romance en el sentido clásico, no hace. Así que es normal que con AUT la gente se confundiese al pensar en un BL, me llamó mucho la atención cuando descubrí que la autora originalmente planeó su historia como tal.
Eeurun explica que cuando lanzó el web cómic lo hizo para un concurso en Lezhin en el cuál lo categorizó como BL. Cuando Lezhin le ofreció serializarlo ella misma se dio cuenta que no cumplía los requisitos para “ser llamado BL” pues la historia de amor era muy débil (y carecía de otras convenciones del género que las lectoras de Lezhin suelen buscar al elegir una historia BoysLove), Eeurun habló con su editora quien le recomendó más hacer un thriller. Y esto es importante, por un lado porque los editores conocen el mercado de quienes consumen en sus plataformas y por otro porque, como comentamos, el categorizar en un género crea expectativas y acuerdos entre ambas partes. Así que me llamó mucho la atención como esta autora se planteó a sí misma si su obra debería o no ser catalogada como BoysLove.
¿Cuáles son los subgéneros del Boys Love?
Una vez leí que el subgénero es una “percha/gancho” en el que se cuelga el romance. Podríamos decir que es un traje distinto para cada ocasión, el BL es una persona que va a ir a distintos lugares y se debe vestir acorde. No es lo mismo vestirse para una cena romántica que para visitar un manicomio, incluso si ahí conocerás al amor de tu vida.
El romance tiene un aspecto que el resto de géneros no, y es que es mezclable con cualquier otra estructura. Como dije hace rato el género comparte tono, tema, locación, tiempo, tipo de personajes y trama. Un BL puede estar ambientado en cualquier locación, si esta locación es de tipo fantástico, muy probablemente es un BL subgénero fantasía. Si el BL está ambientado en el siglo XVI es un BL histórico. Si el BL está ambientado en un manicomio puede que estemos hablando de subgénero de horror, thriller o misterio. Ahora, suma a todo esto que los subgéneros mencionados son TAN amplios que tienen sus propios sub, subgéneros. El thriller de acción no es el mismo que el thriller psicológico o el político. En fantasía no es lo mismo el cyberpunk que la Opera Espacial ni que el Isekai. ¿Dime sino la variedad de BL que puede surgir mezclando de aquí y allá es potencialmente infinita?
Ahora puede que te preguntes como saber si es un BL o solo un thriller o solo una novela de misterio o isekai. Lo que diferencia es la importancia que se le da, la relevancia que tiene para la trama el corazón del género. Por eso hablamos de género principal y subgénero. Si la historia trata sobre elfos intentando detener el fin del mundo a manos del rey oscuro, aunque haya por ahí una historia de amor entre dos elfos, en teoría el género es fantasía con romance. Si por el contrario la historia trata sobre uno de los elfos enviado a destruir al rey oscuro, pero el rey oscuro lo secuestra y terminan enamorándose y ahora una guerra se desata por culpa de su amor, es un BL con fantasía. Toma en cuenta que tanto editoriales como autoras quieren que su producto llegue al público correcto y nunca les convendrá categorizar una historia en un género para luego no cumplir expectativas.
Voy a poner un ejemplo: el manwha “Uncomfortable Truth” de Lezhin, relata la historia de un chico que no puede tener otras relaciones sentimentales porque su hermano lo cela demasiado, al grado de volverse un asesino. Podría ser un BL de subgénero thriller, pero la misma autora EErun, explica que su editora le dijo que le hacían falta elementos para ser un BoysLove. Carecía de la dinámica erotico afectiva que es el núcleo del BL. Por eso Unconfortable Truth no es un BL donde Killing Stalking, Warehouse o Mad Dog sí lo son, aunque ambos comparten la estructura de thriller. Pero bien, vamos con las perchas. ¿Con qué se puede mezclar una “simple” historia de amor? Básicamente con todo, las posibilidades son como estrellas en el firmamento porque cada “gran género” es como un paragüas en el que caben un montón de subgéneros.

John Truby en su libro “The anatomy of genres” dice que existen 14 géneros y que estos realmente son modelos de como los humanos percibimos la realidad y nos enseñamos, a través de generaciones de tradición oral, a transitar por ellos. Horror: No es para asustarse, es para profundizar en los temas religiosos que no nos dejan dormir como la muerte, el castigo, lo desconocido. Acción: Trata más sobre triunfar y salir victorioso que sobre ser ético. Ciencia ficción: No es sobre las cosas locas que puede hacer un científico sino sobre las sociedades, el alcance del conocimiento y la cultura. (No por nada cada subgénero de la CF tiene una visión más optimista o más trágica del futuro, no es lo mismo el steampunk que el cyberpunk) Para Truby las historias románticas son las más profundas de todas las formas de historias, porque muestran como es volvernos la mejor y verdadera versión de nosotros mismos a través de formar una comunidad de dos. Los otros géneros de los que habla son: Crimen, comedia, western (un género que en asia brilla por su ausencia), gangster, fantasía, thriller, detective.
Por supuesto no todos los géneros populares se mezclan bien con el BL. Géneros como el horror son más complicados de que queden bien juntos y sin embargo tenemos mangas como El Verano en que Hikaru murió. Según la página de Futekiya, el portal de manga BL en inglés de Manga Planet agrega a esta vasta lista: Drama (género que Lili Rocha tratará en su video), Comida, Histórica, Misterio, Slice of Life (Recuentos de la vida) en el cuál profundizarán cuando conozcan el video que ha preparado Midori para ustedes, Deportes, Paranormal, Tragedia y Workplace.
Y aunque Futekiya lo tiene en la sección de “locaciones”, el omegaverse también está presente porque con los años ha desarrollado su propia estructura que, para mí, le da un legítimo nombre de subgénero. Los países también tienen sus propios subgéneros, como decíamos con el Danmei en China que será abordado por Any en su post de instagram, el Isekai en Japón a partir de la super popularidad del género en la demografía shonen que abordará Clea en su canal, o el omegaverse en Estados Unidos.
Yaoi: Origen y Evolución
Palabra de origen japonés que hace referencia a la serie de producciones audiovisuales basadas en las tramas eróticas o sexuales entre dos o más hombres. En un inicio, las obras yaoi, aunque ofrecían conductas homosexuales entre hombres, estaban creadas por y para mujeres. En la actualidad, tras la popularización del género y la apertura de la sociedad hacia el colectivo LGTB, prefiere usarse el término BL o Boys Love. El término yaoi comienza a fraguarse en la década de los años setenta en Japón, con la popularidad del shôjo, un subgénero de historias enfocado a las mujeres, generalmente adolescentes. A finales de esa década se acuña por primera vez la palabra, que es un acrónimo de Yama nashi, ocho nashi, imi nashi, eufemismo que podría traducirse por algo así como sin desenlace, o sin contenido. Durante los años 80, el yaoi se populariza y comienza a llegar también al anime. El yaoi es un género enorme que contiene multitud de términos y características propias que se escapan a esta breve definición.
Yaoi-ana: traducido literalmente, agujero yaoi. Se trata una parte anatómica inventada, presente en algunas historias yaoi, similares a la vagina femenina pero en el hombre. Bara es un género de manga entre hombres pero para hombres, dirigido al público homosexual. Se puede considerar como un subgénero del yaoi o del hentai.
If It Wasn’t for That Night… | Couple or Not EP6 | Omegaverse BL Series
«Boys' love» y «BL» son los términos genéricos para este tipo de producciones en Japón y gran parte de Asia aunque son términos mal empleados, pues estos no siempre denotan un carácter sexual, mientras que el término «Yaoi (やおい?)» sí. Las historias dirigidas específicamente a una audiencia masculina adulta se denominan bara y se le considera un género separado del Yaoi. Sus seguidores señalan que esto se debido a la belleza de los personajes, el interés de las tramas o su forma de representar el amor y el romanticismo.
Con origen en Japón a fines de la década de 1970 y principios de la de 1980, como un subgénero del manga shōjo o «cómics para chicas», el término surgió a menudo parodiando el manga y el anime convencional al representar personajes masculinos de series populares en escenarios sexuales. El «amor de chicos» fue adoptado más tarde por las publicaciones japonesas en la década de 1990 como un término general para englobar las producciones comercializadas para mujeres con romance hombre-hombre. Su difusión y presencia global es sólida, habiéndose extendido internacionalmente desde la década de 1990 a través de licencias y distribución, así como a través de la circulación sin licencia en línea.
Los personajes principales se han ajustado tradicionalmente al estereotipo del seme («activo» o figura dominante) y el uke («pasivo» o figura sumisa). El material Yaoi presenta casi siempre relaciones amorosas entre personajes masculinos y puede incluir contenido homoerótico. Aunque en el Yaoi se tiende a presentar casi siempre personajes adolescentes, la edad puede variar a cualquiera por encima de la pubertad, incluyendo a adultos. Las obras con jóvenes prepúberes se etiquetan como shotacon.
En Japón existen varios términos para describir al género de ficción del romance hombre-hombre. Shōnen-ai (少年愛, lit. El término shōnen-ai históricamente ha tenido una connotación identificativa de efebofilia o pederastia. A comienzos de los años 1970 las creadoras de un nuevo género del manga shōjo (manga de chicas) se apropiaron del término para calificar sus obras en las que había romances entre bishōnen (lit. «chicos guapos») en el que los personajes tenían características de androginia o afeminamiento. Los primeros trabajos shōnen-ai tuvieron como inspiración la literatura Europea, los escritos de Taruho Inagaki y el género Bildungsroman. A menudo este subgénero ofrece referencias a literatura, historia, ciencia o aspectos filosóficos. Tanbi (耽美, lit. Este subgénero se centra en las tramas que abordan el culto a la belleza y en el romance entre hombres mayores y jóvenes hermosos. Tanbi como término y concepto es anterior al manga romántico masculino-masculino que surgió en la década de 1970, y se originó para describir la ficción en prosa que representa la homosexualidad de autores como Yukio Mishima, Yasunari Kawabata o Jun'ichirō Tanizaki. Derivado de la revista homónima de manga de romance hombre-hombre, publicada por primera vez en 1978, el término se usó originalmente para describir obras que se parecían al estilo artístico del manga publicado en esa revista. También se ha utilizado para describir obras de aficionados que representan la homosexualidad masculina que son creaciones originales y no obras derivadas.
Acuñado a fines de la década de 1970 por los artistas de manga Yasuko Sakata y Akiko Hatsu, Yaoi es un acrónimo de yama nashi, ochi nashi, imi nashi (山[場]なし、落ちなし、意味なし), que se traduce como «sin clímax, sin sentido, sin significado». Inicialmente utilizado por los artistas como un eufemismo irónico y autocrítico, el acrónimo se refiere a cómo los primeros trabajos de yaoi generalmente se enfocaban en el sexo con exclusión de la trama y el desarrollo del personaje.
Típicamente escrito como el acrónimo BL (ビーエル, bīeru), o alternativamente como «Boy's Love» o «Boys Love», el término es una construcción wasei-eigo derivada de la traducción literal al inglés de shōnen-ai. Utilizado por primera vez en 1991 por la revista Image, en un esfuerzo por recopilar estos géneros dispares bajo un solo término, el término se popularizó ampliamente en 1994 después de ser utilizado por la revista Puff. A pesar de los intentos de los investigadores de identificar y estandarizar las diferencias entre estos subgéneros, en la práctica estos términos se usan indistintamente. En la investigación de Suzuki sobre estos subgéneros señala que «no existe un término abreviado japonés apropiado y conveniente para abarcar todos los subgéneros de ficción de amor hombre-hombre por y para mujeres».
Mientras que Yaoi se ha convertido en un término general en Occidente para los cómics de influencia japonesa que muestran relaciones hombre-hombre y es el término usado preferentemente por los editores de manga estadounidenses para trabajos de este tipo, Japón usa el término para denotar dōjinshi y obras que se enfocan en las escenas de prácticas sexuales. En ambos usos el yaoi y el Boys' Love excluyen el manga gay (denominado Bara), un género que también describe relaciones sexuales entre hombres homosexuales pero que está escrito principalmente por hombres homosexuales. En Occidente el término shōnen-ai a veces se usa para describir títulos que se centran en el romance sobre contenido sexual explícito, mientras que Yaoi se usa para describir títulos que presentan principalmente temas y materias sexualmente explícitos. Yaoi también puede ser utilizado por los fanáticos occidentales como una etiqueta para la ficción slash basada en anime o manga.
A finales de la década de 1970 comenzaron a aparecer revistas específicas dedicadas a este nuevo género en crecimiento. Autoras como Keiko Takemiya y Kaoru Kurimoto, conocidas por ser precursoras del Yaoi, publicaron historias con relaciones abiertamente homosexuales. La serie de manga de Takemiya, Kaze to Ki no Uta, publicada por primera vez en 1976, fue pionera en representar relaciones abiertamente sexuales entre hombres, estimulando el desarrollo del género y el desarrollo de cómics sexualmente explícitos.
El término «Yaoi» es una acrónimo creado a finales de los años setenta por Yasuko Sakata y Akiko Hatsu derivado de las palabras Yama nashi, ochi nashi, imi nashi (山[場]なし、落ちなし、意味なし que significa lit. «sin clímax»?). El nuevo género se desarrolló en Japón, tanto en entornos urbanos como rurales, a principios de los años 1980 (el género shōnen-ai ya era popular en los años 1970). En la década de 1980 el género fue presentado en formato de anime por primera vez, incluyendo las obras Patalliro! Con la implementación del término Boys' Love (o BL) este se convirtió en el término dominante utilizado para este género en Japón. A pesar de que el Yaoi deriva principalmente del manga shōjo y todavía apunta a una misma demografía que el shōjo y el josei, actualmente se considera como una categoría separada. El término bishōnen se dejó de utilizar en esta década cuando el manga de este género comenzó a presentar una gama más amplia de protagonistas más allá de los adolescentes tradicionales. A finales de la década, en 1998, se certificó que Yaoi había alcanzado la posición de ser considerado un término conocido y de «conocimiento común para los fans del manga». Un equipo de investigadores japoneses estimaba que el núcleo de consumidores de historias de Boys' love (Yaoi y shōnen-ai) era de medio millón de personas.
La crisis económica provocada en Japón por la Década Perdida afectó a la industria del manga a finales de la década de 1990 y principios de la de 2000, pero no afectó particularmente al mercado del Yaoi. Al contrario las revistas del género continuaron proliferando durante este período y se incrementaron sus ventas. En 2004 Otome Road en Ikebukuro surgió como un importante destino cultural para los fanáticos, con varias tiendas dedicadas a productos shōjo y yaoi. A lo largo de la década de 2000 se experimentó un crecimiento significativo del Yaoi en los mercados internacionales uno de cuyos puntales fue el inicio de la convención de anime estadounidense Yaoi-Con en 2001. Las primeras traducciones al inglés con licencia oficial de manga yaoi se publicaron en el mercado estadounidense en 2003: el mercado se expandió rápidamente, antes de contraerse en 2008 como resultado de la crisis financiera mundial de 2007-2008, pero siguió creciendo lentamente en los años siguientes.
Durante las décadas de 2010 y 2020 el seguimiento de las producciones del género ha experimentado un notable incremento, además de en su Japón natal, especialmente en otros países y regiones asiáticas como Tailandia, China, Taiwán, Corea del Sur, Filipinas o Vietnam. La irrupción de nuevos autores, que publican novelas con distribución tanto en librerías convencionales como en internet, y el interés mostrado por productoras cinematográficas y de televisión han incrementado notablemente la oferta de películas, programas de televisión y, especialmente, series que se emiten tanto en la televisión convencional como a través de plataformas de streaming.
Aunque Boys' love y BL se han convertido en los términos usuales para referirse a estas producciones originarias de Asia en Tailandia, específicamente y en ocasiones, se denominan «Y» o «Y series» como apócope de Yaoi. Las series Y tailandesas explícitamente adaptan contenidos japoneses con la particularidad de adaptarlos al contexto, usos y costumbres locales y, con el tiempo, se han convertido en series muy populares que obtienen millones de reproducciones en plataformas como YouTube si bien sus espectadores a menudo realizan una separación entre las series tailandesas y sus antecesores japoneses.
En China el Yaoi, denominado danmei (adaptación al chino mandarín del término japonés tanbi), hunde sus raíces a finales de la década de 1990. Sin embargo el desarrollo del género se ha topado con las regulaciones de la censura del país que han dificultado su progresión. Inicialmente los creadores comenzaron su publicación en internet pero en 2009 una ordenanza de la administración china prohibió la publicación de la mayoría de los danmei en las plataformas de internet. En 2015 se promulgaron leyes que prohíben mostrar explícitamente, tanto en televisión como en el cine, imágenes de parejas conformadas por dos personas del mismo sexo. Ello ha supuesto el florecimiento de series en cuyas tramas no se explicita claramente, pero sí de un modo evidente, que la relación que surge entre dos hombres es algo que va más allá de la camaradería, sino que se trata de una relación sentimental.
El término shōnen-ai originalmente se utilizaba en Japón para connotar la efebofilia o pederastia, pero desde principios de los años setenta hasta finales de los ochenta, se utilizó para describir un nuevo género del manga shōjo, producido principalmente por el Grupo del 24 acerca de jóvenes enamorados. Se cree que el origen del shōnen-ai se debe a dos razones. Akiko Mizoguchi se remonta a los cuentos de romance tanbi de la autora Mari Mori. El término tanbi se usó para denominar a las historias escritas para y sobre la adoración de la belleza, así como también el romance entre hombres mayores y jóvenes hermosos, utilizando en su mayoría un lenguaje con kanjis bastantes inusuales. La obra de Mori Mari, Koibito tachi no mori, considerada como «el primer trabajo Yaoi», utilizó un kanji tan inusual para los nombres de sus personajes que Mori terminó por convertir los nombres a katakana, un vocabulario utilizado para transcribir palabras extranjeras. La palabra se utilizó originalmente para describir el estilo distintivo de un autor, por ejemplo, los estilos de Yukio Mishima y Jun'ichirō Tanizaki. Akiko Mizoguchi describe su aplicación a las historias masculinas como «engañosas», pero señala que «era el término más comúnmente utilizado a principios de los años 90». Kazuko Suzuki describe el shōnen-ai como «pedante» y «difícil de entender», sosteniendo que requiere de «conocimiento de literatura clásica, historia y ciencia», y están repletos de «reflexiones filosóficas y abstractas». Para Suzuki, el shōnen-ai «desafía a los lectores jóvenes, quienes a menudo sólo son capaces de comprender las referencias y temas profundos a medida que crecen, cuando inicialmente fueron atraídos por la figura del protagonista masculino».
Patrick W. Los términos Yaoi y shōnen-ai son a veces utilizados por los fanes occidentales para diferenciar entre dos variantes del género. En este caso, Yaoi se utiliza para denominar historias que presentan temas sexualmente explícitos y escenas de sexo, mientras que shōnen-ai se utiliza para describir títulos que se enfocan principalmente en el romance y omiten contenido sexual explícito u otros actos implicados. Últimamente, la diferenciación entre ambos ha ido cayendo en desuso, prefiriéndose el uso de especificaciones para indicar el contenido erótico dentro de los mismos.
Los dos participantes en una relación Yaoi (y a veces también en el género yuri) son llamados seme (攻め?), el individuo que acostumbra a tomar el rol activo o dominante, y uke (受け?), el individuo que suele desempeñar el papel pasivo o sumiso; esta palabra es usada en la jerga gay japonesa para designar al compañero receptivo en el sexo anal. En algunas ocasiones se remplaza, ya sea, al uke o al seme por el suke (彼ら) que es la persona que puede desempeñar el papel de ambos personajes o versátil. Ambos términos se originaron en las artes marciales; seme se deriva del verbo ichidan semeru (攻める atacar?) y uke del verbo ukeru (受ける recibir?). Zanghellini también sugiere que este arquetipo samurái es el responsable de «la estructura jerárquica» y la diferencia de edad «de algunas relaciones retratadas en el Yaoi y shōnen-ai». El seme, a menudo, es representado como el hombre estereotipado presente en la cultura del anime y manga japonesa: restringido, físicamente exorbitante y protector. El sexo anal es un tema dominante en el Yaoi, y casi todas las historias de este género lo presentan de alguna manera. La historia en la que un uke se muestra reacio a tener sexo anal con un seme se considera similar a la reticencia del lector a tener contacto sexual con alguien por primera vez. Zanghellini observa que las ilustraciones del sexo anal casi siempre posicionan a los personajes uno frente al otro, en lugar de hacerlo en la denominada 'posición del perrito'. A pesar de que estos tópicos son comunes en el Yaoi, no todas las obras se adhieren a ellos.
El bara, también conocido como Mens' Love (メンズラブ Menzu rabu?) o ML, es un término utilizado para referirse a un género de publicaciones ilustradas, ya sea de manga o anime homoeróticos dirigidos a un público masculino homosexual y serializadas en tales revistas. El bara aún es un género de extensión relativamente pequeña en comparación al manga Yaoi, y se puede considerar como un subgénero gay del hentai, los cuales son, generalmente, creados por y ...
Definición de Yaoi y BL:
- Yaoi (やおい): Contracción de "Yama nashi, ochi nashi, imi nashi" (sin clímax, sin resolución, sin sentido). Originalmente, se refería a dōjinshi (fanfiction) eróticos creados por y para mujeres, centrados en relaciones homosexuales masculinas.
- Boys' Love (BL): Término más amplio y moderno, originado en Japón, que engloba historias románticas y afectivas entre personajes masculinos. Puede incluir o no contenido explícito.
Orígenes y Evolución:
- Surgió en Japón a finales de los 70 y principios de los 80 como un subgénero del manga shōjo (dirigido a chicas).
- Las autoras exploraban temas tabú que no eran permitidos en el romance heterosexual.
- Inicialmente, se enfocaba en relaciones platónicas (shōnen-ai, tanbi), pero evolucionó hacia contenidos más explícitos (yaoi).
- El término "yaoi" se popularizó en los 80 y 90, mientras que "BL" se consolidó en los 90 como un término más general.
Características Comunes:
- Protagonismo de relaciones románticas o afectivas entre hombres.
- Personajes a menudo se ajustan a los arquetipos de seme (activo/dominante) y uke (pasivo/sumiso).
- Amplia variedad de subgéneros que mezclan el romance con otros géneros (mafia, fantasía, thriller, etc.).
- Aunque creado principalmente para un público femenino, ha ganado seguidores de todos los géneros.
Diferencias y Similitudes con el Romance Occidental:
- El BL bebe del romance occidental pero se diferencia por sus orígenes culturales y la exploración de temas que el romance hetero no abordaba.
- Mientras el romance occidental se orienta a la ciencia ficción y el romance erótico con finales felices, el BL asiático puede variar en tono y final, adaptándose a sus contextos culturales.
Subgéneros y Variedad:
- El BL es altamente mezclable con otros géneros, dando lugar a una infinidad de subgéneros como: Mafia, Fantasía, Histórico, Slice of Life, Comedia, Drama, Thriller, Horror, Omegaverse, etc.
- La relevancia del romance en la trama es lo que define si una historia es BL o si el romance es un elemento secundario dentro de otro género principal.
Términos Relacionados:
- Shōnen-ai: Romance entre chicos, a menudo con un enfoque más emocional y menos explícito. Históricamente, podía tener connotaciones de efebofilia.
- Tanbi: Culto a la belleza, romance entre hombres mayores y jóvenes hermosos.
- Bara: Manga y anime homoerótico dirigido a un público masculino homosexual. Se considera un género aparte del Yaoi.
- Danmei: Término chino para el género, derivado de "tanbi".
El género BL, con sus raíces en el Yaoi y su continua evolución, ofrece un vasto universo de historias que exploran el amor, las relaciones y la identidad masculina de maneras diversas y cautivadoras.
