El colectivo de hombres que tienen sexo con hombres (HSH) es uno de los más afectados por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y por el sida. Desde su aparición, hace 30 años, el VIH/sida ha estado asociado a la vida de estos hombres. Su presencia en todo este tiempo ha tenido un fuerte impacto, modulando la identidad subjetiva y colectiva, y la sexualidad, de este grupo de hombres. Sin embargo, en los últimos años se viene produciendo una serie de cambios en el comportamiento sexual de los HSH, descrito en muchos países industrializados, que nos pueden hablar de una serie de reelaboraciones con respecto al significado del sexo, las relaciones y el VIH/sida. Por ejemplo, se informa de una tendencia creciente del sexo anal no protegido, la de más riesgo de las conductas relacionadas con la transmisión del VIH. Este mismo fenómeno se observa en las grandes ciudades de España, donde se ha venido produciendo un importante incremento de las prácticas sexuales de riesgo y de la prevalencia del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual (ITS) en el colectivo de HSH.
Dentro de la diversidad de los HSH, se ha descrito que un subgrupo muy vulnerable al riesgo de infección por el VIH es el de los más jóvenes, quienes por sus características individuales particulares están predispuestos a un riesgo adicional. Varios estudios en otros países indican que los hombres jóvenes que tienen sexo con hombres presentan una alta prevalencia y un concordante aumento de nuevos casos anuales de infección por el VIH y de otras ITS, debido a un incremento sostenido de las prácticas sexuales de alto riesgo. Se han relacionado diversos factores que afectan a estos hombres jóvenes y que los llevan a tener prácticas sexuales de riesgo (p. ej., violencia, homofobia, dificultades de aceptación de la identidad sexual, consumo de alcohol y drogas, dinámica de la relación con la pareja estable, salud mental, repetidas realizaciones de la prueba del VIH, etc.).
El Centre d’Estudis Epidemiològics sobre les Infeccions de Transmissió Sexual i Sida de Catalunya (CEEISCAT) ha detectado en sus diversos estudios de vigilancia epidemiológica en Cataluña un incremento en la prevalencia del VIH en los hombres que tienen sexo con hombres menores de 30 años, del 8,5% (1995) al 14,1% (2004), lo que también sugiere una tendencia al aumento de la incidencia en las poblaciones de hombres jóvenes que tienen sexo con hombres. Asimismo, el estudio Cuídate.info sobre comportamiento sexual y prácticas sexuales de riesgo en HSH, llevado a cabo en Barcelona, Madrid, Valencia y Bilbao, encontró que los menores de 25 años presentan un menor grado de conocimiento sobre la infección por el VIH, tienen más incidentes en el uso del preservativo, son los que se han hecho menos veces la prueba del VIH y manifiestan una necesidad de saber cuándo, cómo, por qué y dónde realizarse la prueba.
El estudio del cual se desprenden los resultados de este artículo formó parte del proyecto InterSex2006, que tuvo como objetivo principal evaluar las características y la prevalencia del uso de Internet para buscar parejas sexuales y tener prácticas sexuales de riesgo entre hombres. Los objetivos de este subestudio fueron comparar las variables asociadas a riesgo de infección por el VIH/ITS entre los hombres que tienen sexo con hombres ≤25 años y >25 años de edad, y determinar las variables asociadas a la penetración anal sin condón de los hombres jóvenes que tienen sexo con hombres con parejas sexuales ocasionales.
Método
Participantes
El número total de participantes fue de 2.989 hombres que tienen sexo con hombres, de los cuales 893 contestaron a una encuesta impresa en locales/lugares de ambiente en cuatro ciudades (Barcelona, Madrid, Bilbao y San Sebastián), y 2.096 una encuesta por Internet contestada por hombres de toda España. Después de una depuración (se retiraron 1.034 encuestas que no pertenecían a las ciudades de estudio, incompletas, duplicadas -al final de la encuesta se preguntaba si habían contestado un cuestionario similar en su otra versión- y con incongruencias en las respuestas), para los fines del estudio se dividió la muestra en dos grupos: ≤25 años (n=485) y >25 años (n=1.470). Se estableció 25 años como límite del rango de edad comparativa porque la psicología del desarrollo establece esa edad como el fin del periodo de la juventud.
Reclutamiento
La recogida de datos en lugares de ambiente se llevó a cabo durante 30 días. Para contactar con HSH que frecuentan lugares de ambiente, primero se hizo un mapeo de los principales y más concurridos espacios de socialización homosexual (cafés, bares, saunas, sex-shops, sex-clubs, zonas de cruising, asociaciones gay, etc.). Se eligieron 65 lugares de ambiente y se solicitó autorización a los administradores de estos locales para aplicar la encuesta. Sólo un 28% de los locales requeridos no colaboró. Para la aplicación de la encuesta impresa se contó con dos encuestadores debidamente capacitados en cada ciudad, que visitaron los locales todos los días de la semana, en diferentes horas, buscando una afluencia regular de público.
Para captar a HSH por Internet, nos dirigimos a los administradores de los portales gay más visitados en España (Gaydar, Gay.com, Chueca, Bakala y Mensual), para solicitar la colocación de banners, crear un perfil del estudio y utilizar las salas de chat para impulsar la página web de la encuesta (www.intersex2006.info). Todos estos portales colaboraron con el estudio. La encuesta por Internet estuvo en la red 34 días. Un 11% de los que accedieron a la encuesta y leyeron la pantalla del consentimiento informado rechazaron participar, y de los que comenzaron a hacer la encuesta un 71% la completó.

Instrumento
Se utilizó un cuestionario estructurado (de preguntas cerradas y alternativas múltiples), con un formato impreso y otro on-line. Los temas explorados en el cuestionario fueron las características sociodemográficas, el uso de Internet y la búsqueda de parejas sexuales, la conducta sexual y las prácticas de riesgo en los últimos 3 meses con parejas ocasionales, la relación de pareja estable y las prácticas sexuales, el uso de drogas en las relaciones sexuales, las ITS diagnosticadas en los últimos 12 meses, la prueba del VIH y el estado serológico. En este estudio sólo se evaluó como práctica sexual de riesgo la penetración anal sin condón, ya que el riesgo de contraer el VIH mediante otras prácticas (p. ej., sexo oral) es sumamente bajo.
Procedimiento
Para completar la encuesta en la red, los participantes accedían a la página web, principalmente haciendo click sobre el banner de promoción. Antes de empezar a completarla, una pantalla mostraba un texto que contenía el consentimiento informado, donde se preguntaba por el interés de participar voluntariamente. En todo momento se ofreció la garantía del anonimato y la confidencialidad de los datos. Para asegurarlo, no se almacenó ningún registro de datos electrónicos (dirección de protocolo de Internet, IP). La realización de la encuesta on-line duró en promedio 11 minutos.
En el caso de la encuesta impresa, los hombres que se encontraban en los lugares de ambiente fueron invitados a completarla en el momento en que fueron abordados por el encuestador. Por completar la encuesta se ofreció como incentivo un tarjetero que incluía un condón y un sobre de lubricante. Se ofrecía también la posibilidad de llevarse la encuesta a casa con un sobre franqueado y que la enviaran por correo. Esta alternativa sólo se ofreció cuando la persona no deseaba hacerla en ese momento. En este caso, la tasa de retorno fue muy baja (10%). En esta versión de la encuesta también se solicitaba el consentimiento informado. La base de datos de la encuesta fue sometida a un doble control de calidad, lo cual aseguró la fiabilidad en el ingreso de la información.
Análisis estadístico
Los datos se analizaron utilizando el sotfware estadístico SPSS® 15.0. Para el análisis descriptivo se utilizaron tablas de frecuencias y tablas de contingencia para determinar proporciones. Para el análisis bivariado se utilizó el test de asociación de ji al cuadrado o el test exacto de Fischer para medir la asociación entre algunas variables cualitativas. La prueba t de Student para muestras independientes se usó para determinar diferencias de medias entre grupos para variables continuas (p. ej., número de parejas sexuales). Para las variables que no tenían una distribución normal se utilizó el test U de Mann-Whitney. Las variables con p<0,05, identificadas en el análisis bivariado, se incluyeron en un modelo de regresión logística para análisis multivariado, que buscó relaciones entre la penetración anal sin condón con parejas sexuales ocasionales y otras variables.
Resultados
Características sociodemográficas
La edad media de los encuestados fue de 21,7 años para los hombres jóvenes y de 34,8 años para los mayores de 25 años. El porcentaje de los nacidos en España era significativamente mayor entre los hombres jóvenes (88% frente a 81%). Más de la mitad de los jóvenes eran estudiantes (51,3%), y el 71% de los mayores de 25 años eran empleados. Esto coincidiría con el nivel de estudios alcanzado: los hombres jóvenes tenían, en mayor y significativa proporción, estudios secundarios (23%) y universitarios incompletos (25%), frente al nivel de licenciatura de los mayores de 25 años (38,7%). La proporción de bisexuales y de hombres cuya identidad sexual no está definida fue significativamente mayor entre los hombres jóvenes (16%) que en los mayores de 25 años (10%).

Búsqueda de parejas sexuales ocasionales
El uso de Internet fue mayor entre los hombres jóvenes que tienen sexo con hombres en comparación con los mayores de 25 años (99% frente a 93%, respectivamente). Sin embargo, no se observan diferencias significativas respecto al ingreso en portales de contacto gay y su uso para buscar parejas sexuales. Entre los espacios de ocio más frecuentados por los hombres jóvenes que tienen sexo con hombres encontramos que mayormente fue la discoteca el lugar de ambiente donde se buscaron y conocieron parejas sexuales (52% frente a 37% de los mayores de 25 años). En cambio, los mayores de 25 años buscaron y conocieron parejas sexuales, en una mayor y significativa proporción, en sex-clubs, saunas y zonas de cruising. En general, fueron los mayores de 25 años los que más buscaron parejas sexuales en lugares de ambiente (76% frente a 71% de los hombres jóvenes que tienen sexo con hombres).
Prácticas sexuales de riesgo y conocimiento del estado serológico
No se encontraron diferencias significativas entre los hombres ≤25 años y >25 años con respecto a la penetración anal sin condón con parejas sexuales conocidas en lugares de ambiente (23% frente a 30%, p>0,05) o en Internet (29% frente a 30%, p>0,05), al uso del condón en la última penetración anal y a haber tenido una infección de transmisión sexual en el último año (19% frente a 23%, p>0,05).
Sin embargo, los encuestados >25 años tuvieron un número promedio mayor de parejas sexuales conocidas en lugares de ambiente (9,2 frente a 7, p<0,05) y en Internet (8,9 frente a 6,4, p<0,05). También consumieron alguna droga cuando tuvieron penetración anal sin condón (68% frente a 55%, p<0,05, con parejas conocidas en Internet; y 73% frente a 55%, p<0,05, con parejas conocidas en lugares de ambiente) y presentaban una mayor prevalencia del VIH (11% frente a 4%, p<0,05).
Al explorar otras variables encontramos que los jóvenes tuvieron mayor penetración anal sin condón receptiva con parejas sexuales conocidas en Internet (73% frente a 57%, p<0,05), la pareja sexual los convenció para tener penetración anal sin condón (8% frente a 0%, p<0,05) y tuvieron menos tiempo de estar en una relación de pareja estable.
En el análisis multivariado, la penetración anal sin condón de los hombres jóvenes con parejas sexuales no se asoció con ninguna variable.
Guía de Sexo Seguro: Esterilización | Métodos anticonceptivos
Entre los hombres que tienen sexo con hombres, los jóvenes no están expuestos a un mayor riesgo de infección por el VIH y de otras infecciones de transmisión sexual que los >25 años. Sin embargo, algunas variables podrían hablar de su vulnerabilidad.
| Variable | HSH ≤25 años | HSH >25 años | p-valor |
|---|---|---|---|
| Penetración Anal sin Condón | |||
| Lugares de ambiente | 23% | 30% | p>0,05 |
| Internet | 29% | 30% | p>0,05 |
| Infección de Transmisión Sexual (último año) | |||
| 19% | 23% | p>0,05 | |
| Número promedio de parejas sexuales | |||
| Lugares de ambiente | 7 | 9,2 | p<0,05 |
| Internet | 6,4 | 8,9 | p<0,05 |
| Consumo de drogas durante penetración anal sin condón | |||
| Internet | 55% | 68% | p<0,05 |
| Lugares de ambiente | 55% | 73% | p<0,05 |
| Prevalencia del VIH | |||
| 4% | 11% | p<0,05 | |
| Otras variables (HSH ≤25 años vs. >25 años) | |||
| Penetración anal sin condón receptiva (Internet) | 73% | 57% | p<0,05 |
| Pareja sexual convenció para penetración anal sin condón | 8% | 0% | p<0,05 |
| Tiempo en relación de pareja estable | Menos | Más | - |
Los padres de los adolescentes LGBTQ confiesan bastantes preocupaciones sobre la seguridad sexual de sus hijos. Entonces aquí está una lista corta de mitos, ideas preconcebidas, y sugerencias para el sexo seguro para que usted y su hijo puedan navegar su sexualidad mejor. Todos los adolescentes son promiscuos. Al cumplir 15 años, 16% de los adolescentes han tenido las relaciones sexuales. Al cumplir 17 años, esta estadística casi se duplica. No quiero asustarle con esta estadística sino resaltar las experiencias de muchos adolescentes. La verdad es que la mayoría de los jóvenes se sienten ansiosos sobre el sexo a causa de los mensajes mixtos que reciben cada día. Por ejemplo, los chicos deberían tener el sexo con todos, mientras las chicas no deberían tener el sexo con nadie. La mayoría de los jóvenes que han tenido el sexo solamente han tenido una sola pareja, y normalmente tienen el sexo oral antes de tener el coito. Además que los valores sexuales que usted y su familia le han enseñado, es importante saber que los adolescentes también navegan su sexualidad y su comportamiento con la sabiduría que ya tiene.
Mi hijo ni ha pensado ni ha tenido las relaciones sexuales. Es la verdad que algunos chicos son asexuales: una persona que no experimenta la atracción sexual para otra persona, o la experimenta con muy poca frecuencia. Sin embargo, muchos adolescentes tienen relaciones románticas y/o sexuales y experimentan la atracción y la excitación. Todas estas experiencias son “normales.” No importa dónde está su hijo en el espectro sexual, probablemente por lo menos estás pensando en el sexo.
El riesgo de las enfermedades de transmisión sexual está más alto para los adolescentes. Es la verdad que los adolescentes corren más riesgo en contraer una ETS que los adultos. Sin embargo, es importante entender el contexto de la situación. Los adolescentes contraen más ETS a causa de una falta de información correcta y de acceso a los modos de protección. No es que tienen el sexo con más personas que los adultos.
Esta es una fase. La sexualidad es fluida para muchos jóvenes. La adolescencia es una época caracterizada por los cambios intensos, y sus atracciones sexuales no están exentas de estos cambios. La sexualidad y la identidad de género quizás son fases para su hijo, pero quizás no son. Sin embargo, hay que asegurar que su hijo es saludable sexualmente y emocionalmente en el futuro. Si habla honestamente y seguramente con su hijo ahora sobre su sexualidad y si le da las herramientas necesarias para cualquiera relación, su hijo tendrá éxito y será sano para muchos años.
El sexo (más) seguro. La protección. Si su hijo es LGBTQ, hay muchas maneras de tener el sexo seguro si él o ella decide en tener el sexo. Las personas de todos los géneros y todas las orientaciones pueden utilizar los condones. Hay condones hechos de látex para una persona con pene y otros hechos de poliuretano que se puede llevar dentro de la vagina. También hay otros métodos de protección. Para las mujeres que tienen el sexo con otras mujeres, hay barreras dentales de látex que cubren los genitales para el sexo más seguro. Es seguro utilizar todos estos condones y barreras dentales. Son muy efectivos contra las ETS cuando se los use correctamente y también son baratos. De la verdad, muchos departamentos de salud y muchas clínicas en las escuelas tienen los condones disponibles para los jóvenes y se les enseñan a usarlos correctamente.
Los reconocimientos médicos. Una de las maneras mejores de protegerse es saber su estatus de las ETS y el VIH. Promover la importancia de saber su estatus con su hijo LGBTQ es una parte importantísima de su salud sexual. Es importante notar que querer un reconocimiento médico no sugiere necesariamente que su hijo tiene una ETS. En realidad, significa que su hijo quiere ser proactivo y saludable. Queremos los adolescentes saludables, ¿no?
La comunicación. Los adolescentes son muy complejos. Pueden ser inapropiados, ofensivos, y complicados muchas veces. Pero también son muy inteligentes, críticos, compasivos, y divertidos. A pesar de los sentimientos mixtos, los jóvenes LGBTQ tienen opinions sobre muchas cosas, y tienen una gran variedad de expresar esas opinions. Si un joven se siente seguro en discutir y expresar sus sentimientos sobre su sexualidad con un padre, sin hacer caso de las complejidades, se sentirá más seguro en discutir y expresar sus sentimientos con una pareja sexual. Si su hijo solamente puede hablar sobre el sexo con sus compañeros, probablemente no van a tener la información más correcta. Es importante que su hijo pueda practicar sus habilidades de comunicar sobre el sexo con usted o con otra persona en que confía.
El placer. Hay bastantes investigaciones que hacen conexiones entre el placer durante la primera experiencia sexual para un joven LGBTQ y los riesgos sexuales que toma en el futuro. Básicamente, si el sexo le da placer, es más probable que tenga el sexo más seguro en el futuro. Si los adolescentes tienen conversaciones sobre el placer y las maneras de tener el sexo seguro (los condones, la comunicación, los reconocimientos médicos, etc.), es más probable que utilicen estas herramientas.

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