Vals con Bashir (en hebreo ואלס עם באשיר - Vals Im Bashir) es una película de animación documental dirigida y escrita por Ari Folman, estrenada el 5 de junio de 2008 en Israel.
Ese mismo año, la película ganó el Globo de Oro a la mejor película en lengua no inglesa y el César a la mejor película extranjera, entre otros galardones. La obra se distingue por su enfoque inusual, adaptando un documental animado al formato de cómic, un camino inverso al de otras adaptaciones como Persépolis.
La trama se centra en la experiencia del propio Ari Folman, un cineasta israelí que, tras finalizar su servicio militar de reserva, se reencuentra con un antiguo compañero. Este amigo le confiesa sufrir pesadillas relacionadas con la Guerra del Líbano de 1982. Sorprendido por su propia falta de recuerdos sobre ese período bélico, Folman comienza a indagar en su pasado.
Un día, surge un flash que le trae a la mente la noche de la masacre de Sabra y Chatila, la primera imagen que logra vislumbrar de ese tiempo, aunque duda de su veracidad. Esta imagen, en la que él y sus compañeros de unidad aparecen bañándose en la orilla del mar en Beirut mientras caen bengalas, comienza a regresar con mayor frecuencia, impulsando su investigación.

La Guerra del Líbano de 1982
En 1982, Ari Folman tenía 19 años y sirvió como soldado de infantería en las Fuerzas de Defensa de Israel. En este conflicto, Israel invadió el sur del Líbano con el objetivo de atacar los campos de refugiados palestinos, donde, según el gobierno hebreo, se escondían militantes de la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) de Yassir Arafat.
La Trama del Cómic y la Película
El cómic, y por extensión la película, presenta dos niveles narrativos que se desarrollan en paralelo:
- El presente: Ari Folman intenta reconstruir su experiencia bélica y recuperar sus recuerdos de la guerra del Líbano de 1982, conversando con antiguos compañeros del ejército y amigos.
- El pasado (1982): A través de constantes flashbacks, se traslada al período de la guerra, mostrando escenas de combate, patrullaje, sufrimiento y muerte.
A la manera de Joe Sacco, Folman busca reconstruir la historia a partir de los testimonios de los participantes. Sin embargo, existe una diferencia notable con la forma de proceder del autor maltés.

Estilo Visual y Narrativo
La película tardó cuatro años en completarse y es inusual por ser un largometraje documental realizado casi completamente por medios de animación. Combina música clásica con música de los años 1980 y gráficos realistas con escenas surrealistas, además de contar con ilustraciones similares a los cómics. La animación, con sus tonos oscuros que representan el sentir general de la película, utiliza un estilo único inventado por Yoni Goodman en la Bridgit Folman Film Gang en Israel.
Visualmente, Vals con Bashir es un cómic espectacular, especialmente en las partes que trasladan al espectador a la guerra del 82. La mezcla entre dibujo, animación y fotografía consigue un resultado asombroso. El uso del color, y especialmente del claroscuro, dota a la novela gráfica de una atmósfera muy especial que se adapta perfectamente al objetivo narrativo de Ari Folman.
Los soldados son perseguidos por inexplicables pesadillas y flashbacks: feroces perros con afilados colmillos y destellantes ojos naranja; la repetida imagen de tres jóvenes emergiendo desnudos del mar para acabar engullidos por la batalla de Beirut; tanques aplastando coches y destruyendo edificios con letal indiferencia; francotiradores abatiendo hombres y mulas, hombres en coches, hombres en terrazas de cafés; un soldado bailando un vals en medio de una lluvia de balas; canciones de rock saturando el aire; bengalas amarillas iluminando el cielo...

La Banda Sonora
La banda sonora original fue compuesta por el músico minimalista, inglés de origen alemán, Max Richter. Las canciones principales incluyen "Enola Gay", "This is not a love song", "Good morning Lebanon", "Incubator" y la versión de "I Bombed Korea", reescrita para la película como "I bombed Lebanon".
Recepción Crítica y de Usuarios
La película fue recibida con comentarios muy positivos por parte de los críticos de cine. Francisco Marinero, crítico cinematográfico del periódico El Mundo, la describe como «un portentoso claroscuro para dibujar la memoria, o la falta de ella». Javier Ocaña, de El País, dice que es «una película única por su novedosa mezcla de formatos y géneros, y por su apabullante capacidad para evocar la realidad del drama mediante elementos nada realista». Oti Rodríguez Marchante, de ABC, elogia su «variedad de recursos, incluyendo homenajes cinéfilos como el de 'Apocalypse Now', dentro de la unidad estilística».
Los usuarios de Filmaffinity la valoran con un 7,5 sobre 10.
La Crítica a la Actuación de Israel
Vals con Bashir muestra una visión muy crítica con la actuación de Israel a medida que avanza el relato. Pese a la existencia de algunas iniciativas como "Breaking the Silence", pocas veces un ex-combatiente israelí ha denunciado tan claramente al ejército de Israel y a sus altos mandos.
El autor, Ari Folman, nos explica de manera autobiográfica sus vivencias (y las de algunos ex-compañeros) como soldado en esa operación. La versión en cómic no pierde nada de su fuerza visual y narrativa a través de viñetas que mezclan los personajes dibujados con fotografías reales.
Bajo mi punto de vista, lo más destacable de Vals con Bashir no es su originalidad o interés gráfico, sino el intento de su autor de ir más allá y cuestionar el papel que él mismo (y lo que es más importante, su propio ejército con el entonces Ministro de Defensa israelí Ariel Sharon a la cabeza) tuvieron en uno de los episodios más sangrientos de esa guerra: la matanza de Sabra y Chatila.
Vals Con Bashir: La Animación Que Revolucionó El Cine
La Masacre de Sabra y Chatila
Beirut, septiembre de 1982. Mientras las tropas israelíes acordonan la zona, las milicias cristianas entran en los campos de refugiados de Sabra y Chatila y perpetran la masacre de cientos, si no miles, de palestinos. Ari Folman, autor de este libro, fue uno de aquellos soldados israelíes, y durante más de veinte años no logró recordar nada del horror de aquella noche ni de las semanas siguientes.
Sin embargo, el sueño recurrente e inquietante de un amigo lo motiva para buscar la verdad sobre la guerra del Líbano y encontrar respuesta a una pregunta crucial: ¿qué hizo él durante las horas de aquella despiadada matanza? Desafiando la amnesia colectiva de sus amigos y camaradas de armas, Folman, con dolorosa franqueza, va uniendo las piezas del macabro puzzle y su participación en el mismo. Gradualmente, su mente en blanco se va poblando de escenas de combate y patrullaje, sufrimiento y muerte, tan terribles como vívidas alucinaciones. Los recuerdos se acumulan hasta que Ari Folman llega a Sabra y Chatila y su investigación se encamina hacia un terrible final.
Creación del Cómic y la Película
Ari Folman, cineasta afincado en Tel Aviv, escribió, produjo y dirigió el film de animación Vals con Bashir. Sus dos películas anteriores, Saint Clara y Made in Israel, recibieron numerosos premios de la Academia Israelí, entre ellos a la mejor película y mejor director por Saint Clara, la cual también fue galardonada con el People's Choice Award del Festival de Berlín en 1996. David Polonsky fue el director artístico e ilustrador jefe del film de animación Vals con Bashir. Sus ilustraciones se publican habitualmente en los principales medios de prensa de Israel.
Conclusión
En definitiva, Vals con Bashir es un muy buen cómic que narra uno de los episodios más sangrientos de la historia reciente del conflicto entre Israel y Palestina, aunque las matanzas sucedieran en el Líbano. Si lo que quería Ari Folman era recordar la Guerra del Líbano de 1982, lo ha conseguido. Si lo que quería era recordar la matanza de Sabra y Chatila, también. El resultado es una apasionante reconstrucción de una experiencia olvidada, una sagaz indagación sobre lo escurridizo y variable de la memoria, y, por encima de todo, una valiente denuncia del sinsentido de todas las guerras. Marcadamente original tanto en forma como en enfoque, Vals con Bashir constituye uno de los testimonios más lúcidos y sobrecogedores sobre hechos de guerra.