El anime y el manga componen una industria muy rica, repleta de opciones para todo tipo de audiencias. Es por esto mismo que hace muchísimos años se instauró un sistema de demografías para categorizar el público principal al que van dirigidas sus obras. Hoy en día podemos decir que están un tanto anticuadas, puesto que su clasificación es demasiado simple. En la sociedad actual, los límites de género no son especialmente acertados a la hora de definir el posible público de una obra. Es un tema complejo, así que lo dejaremos para otra ocasión. Pese a ello, siguen teniendo su utilidad, puesto que nos dan bastante información sobre el tipo de historia que podemos esperar. Es decir, como de compleja serán su trama y su narrativa, si puede albergar contenidos más explícitos (de cualquier tipo), etc. Dicho esto, lo más habitual es que diferenciemos entre cinco grandes demografías: shonen, shojo, seinen, josei y kodomo. Ahora bien, ¿qué significa cada una?
Demografías Japonesas para el Anime y el Manga
El manga se clasifica en función del segmento de población al que se dirige. Para ello se usan términos nipones. De hecho, manga es el vocablo japonés para referirse a "tebeo" o "historieta".
Cuando te metes a leer manga o a ver anime por primera vez, seguramente una de las primerísimas palabras con la que te terminas cruzando es "shonen" o "shojo". Los términos "shonen", "shojo", "seinen" y "josei" ayudan a catalogar los tipos de manga. "Shonen" significa "chico joven" en japonés. Con lo que las series como 'One Piece' o 'Dragon Ball' publicadas con esta etiqueta estarían dirigidas a un público masculino adolescente, habitualmente de entre 10 y 19 años. Después vendrían "seinen" y "josei", que serían publicaciones para un público más adulto, de hombres y mujeres, respectivamente. Los "shonens" trataban de aventuritas para chicos con mamporros y humor, y los "shojos" para chicas eran telenovelas con mucho romance y dramón... Pero claro, los tiempos cambian, y estamos viendo que la cosa ha cambiado mucho y estas etiquetas se nos quedan cada vez más anticuadas.
En Japón, sin embargo, los mangas se clasifican en cinco categorías: Kodomo, Shonen, Shojo, Seinen y Josei. Lo interesante es que estas categorías de manga no se basan en el contenido de la propia obra, sino en el lector al que se quiere llegar. Dicho de otro modo: cuando Akira Toriyama dibujaba y escribía Dragon Ball lo hacía pensando en lo que les gustaría ver a los lectores japoneses dentro de ese rango de edad. Y lo mismo se aplicaba a Dr. Slump. Lógicamente, sus editores le sugerían cambios o le guiaban para que los malos y los héroes fuesen interesantes y divertidos. Por eso, Goku se enfrentó a Cell en lugar de a dos viejos con pintas tan raras y de ahí brota mucho del humor del pervertido Senbei Norimaki o del maestro Roshi. Un humor que desentona con el público occidental, pero fascinaba a los niños y adolescentes del país nipón.
A pesar de que su demografía está más o menos acotada sobre el papel, se trata de la categoría más popular y consumida de Japón y, por extensión, de todo el mundo. Pese a que el Shonen no restringe ningún género, generalmente las temáticas más exitosas suelen ser las que giran en torno a las aventuras y la acción. Esto es debido a que los autores y las publicaciones juegan en ideas que suelen aflorar y definirse a esa edad como la importancia de la amistad, la perseverancia a pesar de cualquier eventualidad o la conquista de la victoria. Dentro de este grupo podemos destacar Dragon Ball de Akira Toriyama, el que posiblemente sea el máximo embajador del manga, el anime y el molde de los Shonen actuales; pero también obras de larguísima duración como KochiKame, en curso como One Piece o Detective Conan.

Shonen
Shonen significa "chico" en japonés y se refiere a mangas y animes dirigidos a un público masculino joven, generalmente de entre 12 y 18 años. Estas historias suelen centrarse en la acción, la aventura y el desarrollo del protagonista a través de desafíos. También incluyen valores como la amistad, la perseverancia y el trabajo en equipo. Ejemplos populares: Dragon Ball, One Piece, Naruto o My Hero Academia.
Literalmente significa “pocos años”. Es un género del manga/anime destinado al público masculino más joven, por lo general menores de 15 años. La gran mayoría de estos productos tiene a un joven muchacho como protagonista sumergido en un mundo de acción, aventura y combate. Ejemplos: Dragon Ball, Naruto, Slam Dunk, Attack on Titan.
El manga Shonen (少年漫画) también se traduce como el manga para chicos [japoneses] jóvenes y, pese a tener muchos paralelismos con el Shojo, el tono, el estilo visual y las temáticas acaban siendo -por lo general- muy diferentes. Dicho lo cual, esta división entre Shonen y Shojo no impide que cualquier lector disfrute de los contenidos, sino que se centra en los intereses concretos de un grupo demográfico muy específico y, sobre estos cimientos, se construyen obras con buscando la complicidad y el fanservice a través de lenguajes visuales caracterizaciones, y expresiones ampliamente extendidos (los ojos suelen ser enormes) y atractivos para las lectoras japonesas de secundaria y las jóvenes adultas.
Shojo
Shojo significa "chica" y está dirigido a un público femenino joven, de entre 12 y 18 años. Las historias suelen enfocarse en el romance, la vida escolar, la amistad y el crecimiento personal. Suelen tener un estilo artístico más detallado y delicado, con énfasis en la expresión de emociones. Ejemplos populares: Sailor Moon, Cardcaptor Sakura, Fruits Basket u Ouran High School Host Club.
El Shojo es la contraparte femenina del Shonen. Los anime/mangas de este género están protagonizados por personajes femeninos entre 10 y 18 años. Contrario a lo que uno podría pensar, las historias no son ajenas a la acción y la aventura, aunque el acento suele estar puesto en el romance y las relaciones interpersonales. Ejemplos: Sailor Moon, Sakura Card Captors, NANA.
El manga Shojo (少女漫画) se traduce como el manga para chicas [japonesas] jóvenes y, pese a tener muchos paralelismos con el Shonen, el tono, el estilo visual y las temáticas acaban siendo -por lo general- muy diferentes. Dicho lo cual, esta división entre Shonen y Shojo no impide que cualquier lector disfrute de los contenidos, sino que se centra en los intereses concretos de un grupo demográfico muy específico y, sobre estos cimientos, se construyen obras con buscando la complicidad y el fanservice a través de lenguajes visuales caracterizaciones, y expresiones ampliamente extendidos (los ojos suelen ser enormes) y atractivos para las lectoras japonesas de secundaria y las jóvenes adultas. Como representantes del Shojo cabe destacar obras como Fruits Basket de Natsuki Takaya, Sailor Moon de Naoko Takeuchi como gran representante y embajadora del concepto de Magical Girls o un Nana de Ai Yazawa.

Seinen
Seinen se traduce como "hombre joven" y está dirigido a un público masculino adulto, generalmente de 18 a 40 años. Las historias suelen ser más complejas, con tramas maduras, violencia, política, filosofía o temas psicológicos. Ejemplos populares: Berserk, Ghost in the Shell, Tokyo Ghoul o Vinland Saga.
El Seinen es un género destinado a una audiencia masculina entre los 15 y los 24 años. Este producto tiende a ser mucho más violento y muestra un argumento a menudo complejo de comprender, con matices de terror psicológico y gore. Ejemplos: Elfen Lied, Berserk, Ghost in the Shell, Akira.
El seinen (青年? lit. «adultez») es un género de manga japonés dirigidos principalmente a un público masculino adulto, aunque también cuenta con seguidores de género femenino y de diversas edades. A diferencia del manga shōnen, que se enfoca en adolescentes y presenta tramas más orientadas a la acción y aventura, el manga seinen aborda temas más profundos y complejos. Estos pueden incluir drama, romance, ciencia ficción, fantasía, historia, política, filosofía y exploración psicológica. En japonés, la palabra seinen significa literalmente «juventud», pero el término «seinen manga» también es usado para describir las audiencias de revistas como Shūkan Young Jump o Young Magazine, las cuales específicamente apuntan hacia intereses masculinos, y son dirigidos a adolescentes mayores y adultos jóvenes. El manga seinen se caracteriza por su enfoque realista, su representación más cruda y su temática madura. Los personajes suelen ser más complejos, con historias que exploran la psicología humana y los dilemas morales. Además, el estilo artístico puede variar ampliamente, desde un enfoque detallado y realista hasta un estilo más estilizado y expresivo. Otra característica distintiva del manga seinen es su disposición a abordar temas controvertidos y tabúes sociales. Estos pueden incluir violencia explícita, sexualidad, crítica social y política, así como exploraciones profundas de la condición humana. Cabe destacar que el manga seinen no se delimita por la explicitud de su contenido.
De hecho, dado que al final todas estas categorías se refieren a la demografía a la que va dirigida cada obra de manga es absolutamente normal confundir el Seinen con el Shonen, ya que muchos mangas y autores orbitan de un modo u otro entre ambos perfiles de lector. El estilo visual del Seinen suele ser un poco diferente al de los anteriores y se adapta por completo a la esencia de cada obra. Dicho de otro modo, no es que sea más o menos homogéneo entre las obras, sino que los autores buscar reflejar mejor el drama psicológico de sus personajes o tienen más cancha para abordar temáticas más crudas, menos exageradas y, en el proceso, dejar atrás las pasiones y obsesiones juveniles. Ejemplos a destacar dentro del Seinen tenemos el magnífico Berserk de Kentaro Miura, Akira de Katsuhiro Otomo, Vagabond de Takehiko Inoue o Ghost in the Shell y, por lo general toda la obra de Masamune Shirow.
Josei
Josei significa "mujer" y es el equivalente del seinen, pero dirigido a mujeres adultas. Las tramas tienden a abordar relaciones más realistas, problemas cotidianos y una perspectiva más madura del romance y la vida adulta. Ejemplos populares: Nana, Paradise Kiss, Honey and Clover o Usagi Drop.
El Josei es al Shojo lo que el Seinen es al Shonen, una versión más adulta. Como tal, las relaciones interpersonales (principal foco del Shojo) suelen tener matices más realistas y de mayor complejidad, a diferencia de los vínculos idealizados del Shojo. Ejemplos: Loveless, Paradise Kiss, Honey and Clover.
El manga Josei (女性漫画) se traduce como manga para mujeres y a veces es referido como "Redikomi", que vendría a referirse a Lady Comic (レディコミ). Pese a que por demografía se podría decir que estamos ante el equivalente femenino del Seinen, el tipo de contenido y las temáticas que encontramos en las obras más emblemáticas son muy diferentes. ¿Eso qué quiere decir? El estilo visual del Josei depende de cada autor y suele ser un poco diferente al idealizado estilo del Shojo. Como el Seinen, se adapta por completo a la esencia de cada obra y su narrativa, pero eso no quita que el nivel de detalles que hay en cada página busque agradar a las lectoras.
Kodomo
Kodomo significa "niño" y engloba obras diseñadas para un público infantil. Estas historias suelen tener mensajes educativos, valores positivos y tramas sencillas y coloridas para atraer a los más pequeños. Ejemplos populares: Doraemon, Pokémon, Anpanman o Hamtaro.
Kodomomuke significa “dirigido a los niños” y como tal, su estilo tiende a ser simple con historias que dejan enseñanzas morales. Aunque muchos de los Kodomomukes suelen ser historias originales, no faltan las adaptaciones de clásicos occidentales como Fantasía. Esquire.es
La clasificación Kodomo-muke manga (子供向け漫画) se traduce de manera literal como historietas para los niños y el concepto se explica más o menos solo: sus autores adaptan el lenguaje, el estilo y el tono a los peques de la casa y alumnos de primaria que han empezado a aficionarse por el manga. El ejemplo más sencillo a la hora de explicar cómo es un manga Kodomo vendría a ser Doraemon, una obra infantil con protagonistas cuya personalidad es sencilla de entender y que en el proceso suelen adornar con humor algún tipo de enseñanza o moraleja. Dicho esto, también se engloban en esta categoría las adaptaciones de videojuegos como los mangas de Pokémon, Super Mario Bros. Como es de esperar, en Japón ha revistas dedicadas específicamente a estos contenidos, siendo las más populares la mensual CoroCoro Comic (desde 1977) en la que se publican las aventuras de los personajes de Nintendo y el propio Doraemon; o su rival hasta 2017 Comic BomBom.

En todos esos géneros podemos encontrar auténticas obras maestras con las que cualquiera, independientemente de su género y edad, puede disfrutar. Aun así, nos hemos atrevido a confeccionar una pequeña lista de nuestros mangas recomendados, de menor a mayor edad.
Otras Demografías y Consideraciones
Aunque no son tan habituales, existen otras demografías con enfoques muy específicos, aunque muchas veces se consideran más un género que una demografía al uso. Por ejemplo, Boys Love y Girls Love son más bien un género, por lo que no entrarían tanto en este tema. Sucede lo mismo con Yaoi, Yuri, Shonen-ai o Shojo-Ai. Son géneros, no demografías. Las que sí podríamos citar son: Josei Smut: parecido al Josei, pero con contenido sexual no muy explícito. Mina: término muy poco usado.
A veces, nuestro deseo de catalogar y etiquetar las cosas nos lleva a problemas a la hora de rectificar. De toda la vida, el shojo ha sido esa categoría de manga o de anime dirigida a las chicas, mientras que el shonen estaba dirigido a chicos. Cuesta verlo en abstracto, pero pensar que “Dragon Ball” y “Love Hina” están considerados ambos shonen ¡y no tienen nada que ver! y obviamente no me refiero a la temática, sino a que, siempre poniéndonos en contexto (dudo mucho que a día de hoy digan que “Dragon Ball” es para chicos) el primero es un manga/anime de peleas con toques fantástico-épicos, y el segundo va de la relación de un estudiante con un grupo de chicas con las que convive en una residencia estudiantil. Cierto, ambos tienen toques de humor propios del estilo shonen, pero aún así cuesta creer que a los chicos adolescentes les interese seguir las desventuras de un chico de 20 años que no hace más que meter la pata en su intento de llevarse bien con las chicas. Puede interesarte, pero no es lo habitual. Creo que a día de hoy la apertura de mente para re-denominar las categorías de los mangas y animes sigue siendo prácticamente inexistente.
La categoría de kodomo (enfocado a niños) suele estar muy clara, así como la de los seinen (para hombres adultos) y los josei (para mujeres adultas) pues las características de las obras incluyen una temática y un estilo muy claros que nos llevan no sólo a catalogarlo como tal, sino a diferenciarlo perfectamente de los shonen y los shojos. El problema que planteo aquí viene a la hora de diferenciar una obra shonen de una shojo con los ojos del que lee ambas categorías. Os lanzo esta pregunta, varones adolescentes ¿cómo de entretenido os resulta leer las andanzas de un chaval que es perseguido por mujeres? Esto no va de igualdad de géneros, ni de sexismo ni de cosificación de hombres o mujeres dentro de ningún rol. Catalogar esos animes harem como shonen sólo por ello me parece absurdo y el hecho de incluir el slapstick como forma de solucionarlo tampoco me parece adecuada. ¿Qué deberíamos hacer? ¿Cambiar lo ya existente? ¿Crear una nueva categoría como se está haciendo en los videojuegos? ¿Empezar a partir de ahora? Hay que reconocer que nuestra catalogación de shonen y shojo es demasiado simplista y requiere de más ojo crítico que el simple “para chicos” y “para chicas”.
Hace unos días se lío en redes porque en FNAC (como compartían desde Ramen Para Dos) actualizaron sus estanterías de manga con nuevas etiquetas de "shonen" y "shojo". Definían Shonen como "Manga para chicos. Acción. Aventura", y Shojo como "Manga para chicas. Romance. Y, a ver, aunque técnicamente la diferenciación no es incorrecta, ya va siendo hora de pasar página y dejar de asumir que todo el shonen es acción y todo el shojo son romances de instituto. De entrada no pensaríamos que Junji Ito, el gran maestro del terror japonés, publica "shojos" porque no le asociamos con historietillas románticas, ¿verdad? Y justo al contrario pasa con muchos de los romances más populares de los últimos años. Así también tenemos series como 'Skip to Loafer' o incluso 'Keep Your Hands Off Eizouken!', que trata sobre unas chavalas que hacen anime, pero que técnicamente son historias "seinen", para hombres adultos... Porque se publicaron en revistas seinen. Y es que al final las demografías casi sirven más para categorizar la publicación (la revista o editorial) en sí y las edades de sus lectores que para diferenciar el género de un manga.
Esto no significa que las etiquetas "shonen" y "shojo" vayan a dejar de existir, al menos no inmediatamente. Porque, como me recordaba mi compañera Carla, en los premios que han eliminado las distinciones por demografía a menudo se "olvidan" de nominar obras shojo y josei. Por desgracia, las series shojo a menudo siguendo siendo más estigmatizadas y reducidas a "cosas de chicas". Si se acepta que una mujer lea mangas shonen, deberíamos también a apreciar todo lo que los mangas shojo tiene que ofrecer y no dejarnos guiar únicamente por su etiqueta domo algo negativo. Por lo menos, la perspectiva de los lectores está cambiando poco a poco, y también la de muchos autores y las editoriales. Parece que ya no se mira tanto si un manga cumple una serie de requisitos y convenciones de demografía para que se publique en una revista.
En el manga se encuentran todos los ingredientes que hicieron triunfar a sus adaptaciones para televisión y para el cine. A pesar de su tono fantástico, Death Note tiene un trasfondo serio. El argumento, un joven encuentra un cuaderno encantado en el que escribir un nombre supone la muerte de la persona señalada. Una excusa para hablar de bullying, desconexión social o las zonas grises de la moral humana. Otra opción para iniciarse en el universo manga es empezar con los cómics más leídos, con independencia de su temática o del público al que a priori vayan dirigidos.
El auge de los mangas en las series de televisión ha tenido mucho que ver con el bum que está viviendo el género manga. Ocurre en los casos de My Hero Academy o One Punch Man, dos buenos ejemplos del nuevo manga que nos llega desde Japón.
La Diferencia entre SHONEN, SHOJO, SEINEN, JOSEI Y KODOMO (Demografía Explicada)
Como ya lo ha demostrado el metal pesado, no hay pasatiempo más adictivo para el ser humano que la categorización. En el caso del manga y el anime, son abundantes los géneros entre las cuales estos productos suelen dividirse, sub dividirse y sub sub dividirse. Existen cinco géneros básicos del anime y el manga a partir de los cuales luego vuelven a nacer nuevas categorías, como el caso del Meccha, que sale del Shonen. Para no complicarnos la existencia vamos a quedarnos por ahora solo con los cinco géneros principales, los cuales están elaborados con un perfil demográfico.
De toda la vida, el shojo ha sido esa categoría de manga o de anime dirigida a las chicas, mientras que el shonen estaba dirigido a chicos. Cuesta verlo en abstracto, pero pensar que “Dragon Ball” y “Love Hina” están considerados ambos shonen ¡y no tienen nada que ver! Y no me refiero a la temática, sino a que, siempre poniéndonos en contexto (dudo mucho que a día de hoy digan que “Dragon Ball” es para chicos) el primero es un manga/anime de peleas con toques fantástico-épicos, y el segundo va de la relación de un estudiante con un grupo de chicas con las que convive en una residencia estudiantil. Cierto, ambos tienen toques de humor propios del estilo shonen, pero aún así cuesta creer que a los chicos adolescentes les interese seguir las desventuras de un chico de 20 años que no hace más que meter la pata en su intento de llevarse bien con las chicas. Puede interesarte, pero no es lo habitual.
En Japón, los mangas se catalogan según el público al que van dirigido. El manga que va dirigido a los chicos adolescentes recibe el nombre de shōnen. Son series con grandes dosis de acción, en las que a menudo se dan situaciones humorísticas. Destaca el compañerismo entre miembros de un colectivo o de un equipo de combate. Muchos de estos mangas han devenido en anime, que es el nombre que reciben las películas de animación japonesas y los dibujos animados emitidos en televisión. Sí, el Mazinger Z de nuestra infancia (o de la mía, al menos) es shōnen, aunque en otras épocas lo llamáramos "los dibujos del sábado después de comer”. Es shōnen, en cuanto al público al que va dirigido, pero mecha por su temática; en ciencia-ficción, mecha es un vehículo de gran tamaño controlado por un piloto, muy diferente a un robot, pues este se mueve por su cuenta, de forma autónoma, sin que nadie lo controle. El shōnen por excelencia es Naruto, que en España ha vendido más de un millón de ejemplares.
Del cómic dirigido a adolescentes pasamos al orientado hacia adultos. Hay que tener en cuenta que la producción de historietas en Japón es inmensa, cada año se publican millones de mangas. Cada revista tiene su propio público. El cómic para adultos se llama seinen, pero dentro de ese género, hay tebeos para abogadas inquietas, ejecutivos reprimidos, artistas agresivos y estudiantes a punto de graduarse. Algunos temas frecuentes en el seinen son la violencia y la política, y sus tramas van desde lo vanguardista hasta lo erótico. Suele ir dirigido a hombres, pero hay muchísimas mujeres que leen seinen. Una de las series más aclamadas es Death Note; se han publicado reediciones, reimpresiones, libros de lectura y hasta se han hecho películas. Su éxito tal vez radica en una premisa muy simple: tener en tus manos la vida de otras personas, tal vez a todos nos guste a veces jugar a ser Dios.
El equivalente femenino del seinen es el josei. En japonés, el término significa solamente "femenino". Apareció en la década de 1980, cuando las chicas que leían manga shōjo buscaban contenido más maduro y de corte más realista. En estas historietas aparecen mujeres adultas, que ya han dejado atrás el instituto, y su dibujo es más realista, desaparecen los ojos grandes y vidriosos del shōjo, y los romances son menos idealizados y más reales.
Adultos, adolescentes, ¿pero no hay manga infantil? ¿Qué era entonces Heidi? Pues claro que lo hay y también tiene su término específico, kodomo, palabra que en japonés significa “niño”. Una particularidad de este género es que, a diferencia de otros productos infantiles, muchas personas adultas se interesen por el kodomo (un 70% de la población japonesa adulta, según recientes encuestas), probablemente por ser un producto de fácil consumo, con su estilo amable y su trama sencilla. Es imposible no enamorarse de la gatita Chi.
Una vez me explicó un editor de Kodansha por qué se editaba tanto en Japón: después de la Segunda Guerra Mundial, el país quedó destrozado, y económicamente arruinado. No había dinero para hacer películas, había que intentar hacer soñar a la población de otra forma, mediante estampas, planos y el estilo de narración secuencial que permite la historieta. Esta se convirtió en el substituto del cine. Durante la posguerra, aunque hubo grandes directores como Kenji Mizoguchi, Akira Kurosawa y Yasujirō Ozu, apenas se produjeron películas en el país del sol naciente. Era demasiado caro.
Esa carestía de recursos es también la razón por la que los mangas no tienen margen, la imagen va a sangre, es decir, llega hasta el borde mismo del papel. No se podía desperdiciar ni un centímetro, de ahí también el tamaño de las publicaciones y el papel de mala calidad en que se imprimían en Japón las primeras revistas de historietas.
Hoy en día, fuera de Japón se llama manga tanto a las historietas de origen japonés como al estilo de dibujo utilizado en estas. En japonés las viñetas y páginas se leen de derecha a izquierda, y la mayoría de los mangas que se traducen a otros idiomas respetan este orden. Al principio se hace un poco lioso, pero enseguida resulta natural encontrarse cómodo dentro de este orden de lectura.
Bueno, pues con estas pinceladas ya tienes una base para no hacer un completo ridículo en casa. Sabes que tu hija está fuera de peligro, pero quiero ir más lejos que simplemente aplacar esos temores infundados o haberte dado las claves para, más o menos, enterarte de lo que te habla el informático cuando coincidís en la máquina de café. Espero haber sembrado la semillita de la curiosidad, que te animes a acercarte a una librería e investigues sobre el género. Seguro que hay algún tipo de manga que te gusta, cualquiera que sean tus aficiones de lectura, desde novela histórica al más absoluto noir. Date una oportunidad, a lo mejor estás ante un mundo en el que, superados los primeros prejuicios, tienes mucho por descubrir y con lo que disfrutar.