Anna de Tejas Verdes: La huérfana que conquistó el mundo

Anna de Tejas Verdes es un anime que se ha convertido en un clásico y que ha marcado la infancia de muchas personas, especialmente en el mundo hispanohablante. Esta serie, basada en la novela homónima de Lucy Maud Montgomery, narra la historia de Anne Shirley, una huérfana de 11 años que es enviada por error a la granja de los hermanos Cuthbert en la Isla del Príncipe Eduardo. La pareja esperaba adoptar a un chico para que les ayudara con las tareas del campo, pero en su lugar, llegó un torbellino pelirrojo de fantasía desbordante y gran vitalidad.

La serie pertenece al género "anime de fantasía y magia", que se caracteriza por historias de ficción con elementos sobrenaturales, inspirados en la mitología y el folclore de diversas culturas. Estas historias suelen incluir criaturas fantásticas y monstruos, y pueden combinarse con otros géneros como acción, romance e incluso horror.

Ilustración de Anne Shirley con su cabello pelirrojo y pecas, rodeada de un paisaje campestre.

Akage no Anne, o Ana de las Tejas Verdes, es uno de esos animes que sacuden los recuerdos infantiles de quienes han alcanzado cierta edad. Procede del indispensable contenedor televisivo World Masterpiece Theatre, al que también pertenecieron series como Marco, Tom Sawyer y Mujercitas, clásicos de la literatura que fueron parte significativa de la inclusión del anime en el mercado hispanohablante.

El World Masterpiece Theatre, que comenzó en 1969, trabajó en decenas de series animadas que marcaron la niñez de millones de personas. Aunque tuvo una pequeña resurrección durante 2007-2009, no ha vuelto a plantearse un regreso. Quizás porque alberga un tipo de anime que no conecta con el otaku contemporáneo, o acaso porque el público actual espera productos más inmediatos y espectaculares. En Japón, no obstante, el World Masterpiece Theatre resulta vital para comprender la historia de los dibujos animados, su impacto en la población fue notable y, aunque fue perdiendo fama, nunca se cuestionó su calidad e influencia.

Este dúo prodigioso, conocido por todo otaku que se precie, unió fuerzas para sacar adelante un anime de protagonista femenina inteligente y de rotunda personalidad, algo que más adelante se convertiría en una característica de las heroínas Ghibli. Con ellos trabajaría también Yoshifumi Kondô, cuyos pasos acabarían también en los míticos estudios. Takahata se hizo cargo de la dirección, Miyazaki de sus maravillosos fondos, Tomino del storyboard y Kondô de la animación y diseño de personajes. Un equipazo.

La obra literaria en la que se cimentó el anime, Anne of the Green Gables (1908) de Lucy Maud Montgomery, es una de las novelas más importantes y representativas de su Canadá natal. ¿Podríamos considerarla una shōjo shōsetsu (novela para jovencitas) por derecho propio? Por supuesto. De hecho, Ana de las Tejas Verdes es una saga muy admirada en Japón. Desde su primera traducción en 1952, su fama no paró de crecer, convirtiéndose en uno de los libros más leídos y queridos por el público femenino nipón. No es de extrañar que en Japón esta serie de libros alcanzase el nivel de fenómeno social, ya que expresa de manera diáfana una característica muy japonesa: la idealización y amor por la Naturaleza.

La delicada atención al transcurrir de las estaciones, sus primorosas descripciones, son palpables en la obra: "Habían llegado a la cuesta de una colina. Bajo ellos había una laguna que parecía casi un río, tan grande e irregular era. Un puente la cruzaba y desde allí hasta su extremo inferior, donde el cinturón ambarino de las arenas la separaba del oscuro golfo lejano, el agua era una sinfonía de gloriosos tonos: los más espirituales del azafrán, las rosas y el verde etéreo, mezclados con otros tan irreales que no hay nombre para ellos. Más allá del puente, la laguna llegaba hasta una arboleda de abetos y arces, reflejando sus sombras cambiantes aquí y allá; un ciruelo silvestre sobresalía del margen, como una niña de puntillas que contemplaba su propia imagen."

Fotograma de

¿Iban a poder resistirse Takahata y Miyazaki a una obra que cantaba de manera tan estentórea los ideales que luego plasmarían una y otra vez en Ghibli? Desde luego que no, por eso mismo no dudaron en viajar hasta la mismísima Isla del Príncipe Eduardo para conocer in situ los paisajes que tan bien supo estampar Montgomery. Los paisajes y la manera de vivir de sus gentes, porque tanto las novelas (son 11 volúmenes los que completan la serie) como el anime son un slice of life de tomo y lomo.

Ana de las Tejas Verdes es un libro conmovedor, escrito con un cariño y sutileza excepcionales. Sencillo, divertido, profundo. Se supone que va dirigido al lector juvenil, pero su esencia es tan generosa que trasciende las barreras de la edad y el género. Es una novela para que la disfrute cualquier persona, porque valiéndose de su gentileza, tiene la capacidad de estrujar el kokoro. Y sin sentimentalismos.

Es una obra que ha tenido decenas de adaptaciones a lo largo de las décadas, unas más afortunadas que otras; pero, sin duda, para mí su mejor y más fiel encarnación es la animada de Isao Takahata. No hay color. Siendo esta una contundente declaración de principios, ya podéis imaginar por dónde van a ir los tiros de la reseña. Akage no Anne es una serie 10, y no suelo toparme con muchas así.

Como el mismo título indica, Akage no Anne es la historia de una huérfana, Anne Shirley, y su apacible existencia en el pueblecito ficticio de Avonlea. Es un retrato pormenorizado de una niña de 11 años inquieta, romántica y de imaginación exuberante. No ha tenido una vida fácil, y ha sido precisamente la fantasía de su mente la que la ha ayudado a satisfacer sus carencias afectivas. Como un refugio, como un consuelo; siempre caminando entre la frontera difusa entre realidad y ensueño.

Las desgracias que ha padecido han modelado también su personalidad, haciéndola una muchachita fuerte y voluntariosa, con un optimismo a prueba de bombas y un corazón tierno como un bizcocho. Es honesta e impetuosa, con una tendencia al melodrama casi cómica, pero también de intelecto brillante. Anne se hace querer, es imposible no hacerlo conforme se la ve crecer y madurar poco a poco. La niña, la adolescente, la mujer joven. Su evolución física y psicológica está hecha con tanto cuidado y amor que es muy fácil empatizar con el personaje.

Akage no Anne es un bildungsroman de ritmo sereno y centrado sobre todo en las pequeñas tragedias y alegrías de lo cotidiano; las complejidades del día a día, sus dilemas. Y en esto Takahata mantiene un pulso maravilloso, mezclando fantasía y realismo de forma fascinante. Con total naturalidad, se va desplegando ante nuestros ojos el mundo de Anne y Avonlea. La riqueza de sus detalles abruma, porque se muestran a la vez con suma sencillez.

Como obra maestra indiscutible del slice of life que es, Ana de las Tejas Verdes presume de un elenco de secundarios robusto y esmerado. Van apareciendo con una cadencia armoniosa, como la vida misma en Avonlea, y asemejándose a piezas de un puzzle, construyen una realidad de sólidas raíces. Todos tienen un papel importante que jugar en la historia de Anne. ¿Qué sería de ella sin la sensatez y pragmatismo de Marilla? Al principio no la quería en la granja, fue frustrante descubrir que en vez de un chico que pudiera ayudarles, surgiera de la nada una mocita parlanchina y con la cabeza en las nubes. Pero Marilla, a pesar de su dureza, es justa y compasiva. ¿Sería igual de feliz Anne sin la presencia de Matthew? Él, que quedó prendado de nuestra pelirroja en cuanto la vio y la consiente como si fuera una princesita. Su alma noble y tímida es fundamental para Anne. ¿Y qué decir de Diana? Su primera y querida amiga. ¿Y de los chicos del colegio? ¿De Gilbert Blythe? ¿Y la irritante señora Lynde? ¿Y el reverendo Allan y su esposa?

Imagen de Marilla y Matthew Cuthbert recibiendo a Anne en la estación de tren.

Una de las cosas que más llaman la atención de Akage no Anne es la ausencia casi total de recursos sentimentaloides a la hora de reflejar conflictos o momentos de fuerte intensidad emocional. Takahata impone una narrativa armoniosa y de flujo gradual. Muy entretenida y, a la vez, reflexiva. Aunque Anne posea una predisposición natural a la exaltación melodramática, queda completamente arropada en el escenario de la vida corriente. Los sentimientos que cristalizan en el anime no sufren de diabetes, muestran su grandeza sin aspavientos y de manera muy humana. Curiosamente, quizá sea ese aspecto el que haga la serie tan enternecedora. No a la manera estridente a la que nos tiene acostumbrados Disney, sino precisamente por su contención y sutileza.

Y sí, el espíritu de Ghibli se puede percibir por toda la serie: en su extraordinario arte y fondos, en su filosofía y amor por la Naturaleza, en su prodigiosa heroína de armas tomar, en el coming-of-age de su historia. Los diseños de los personajes, aunque toscos comparados con los actuales, tienen una elegancia en su ingenuidad muy eficaz y expresiva. Son perfectos moviéndose en esos lay-outs de finura magnífica.

Ana de las Tejas Verdes es una serie amable para toda la familia. Su aparente simplicidad oculta uno de los trabajos más minuciosos e intrincados que he observado en un slice of life. Y con excelentes resultados. No obstante, hay que tener siempre en cuenta que se trata de un anime del año 1979, así que no se le deberían exigir unos medios técnicos que todavía no existían. Ha sido una delicia recorrer de nuevo esos 50 episodios, porque en ningún momento, y repito, en ningún momento, se me ha hecho tediosa o repetitiva.

De alguna manera, parece que en Occidente ha existido una especie de tendencia a olvidar las obras dirigidas al público infantil, sobre todo si son reliquias de hace casi cuarenta años. El shônen y seinen tienen algo más de predicamento, sin embargo sería un error colosal pasar por alto una obra del calibre de Akage no Anne. Los amantes de las antiguallas animescas como yo deberían tenerlo clarinete: es un must-see. Los espectadores ocasionales de anime, y que además conozcan la novela, se llevarían una (muy) agradable sorpresa. Los otacos del s. XXI tendrían que colgar sus prejuicios en el armario y adentrar sus hociquillos en las tripas de esta maravilla. Anne cambió las vidas de todos aquellos que la conocieron en Avonlea, también puede hacerlo con la tuya si decides darle una oportunidad.

Ana de las Tejas Verdes 🕘 Compilación 50' (Ep41,Ep42)

Rurōni Kenshin: Meiji Kenkaku Romantan, conocido en España como Kenshin, el guerrero samurái y en Hispanoamérica como Samurái X, es un manga escrito e ilustrado por Nobuhiro Watsuki. Ambientado en los primeros años de la Era Meiji del Imperio del Japón, narra la historia de Kenshin Himura, un samurái que, tras haber sido un temido asesino conocido como Hitokiri Battōsai durante la era Bakumatsu, decide vagar por el país ayudando a la gente como forma de redención, jurando no volver a quitar una vida.

La historia comienza con Kenshin llegando a Tokio, donde conoce a Kamiya Kaoru, una joven huérfana que instruye en un dojo de Kendo. Tras salvarla de unos ladrones que usaban su nombre para cometer crímenes, Kaoru le permite quedarse con ella. Los problemas surgen cuando enemigos de su oscuro pasado, como Hajime Saitō, reaparecen, y Kenshin se ve envuelto en la lucha contra Makoto Shishio, un antiguo Hitokiri que planea un golpe de Estado.

Kenshin emprende un viaje a Kioto para detener a Shishio, conociendo en el camino a Makimachi Misao y recibiendo entrenamiento de su maestro, Seijuro Hiko, para obtener la versión original de su espada, la Sakabatō. Tras una intensa batalla, Kenshin y sus aliados derrotan a Shishio. En el siguiente arco, la saga de la venganza, Kenshin se enfrenta a Enishi, hermano de su difunta esposa Tomoe Yukishiro, quien busca vengarse de él por la muerte de su hermana.

A través de flashbacks, se revela la trágica historia de amor entre Kenshin y Tomoe, y cómo ella murió accidentalmente a manos de Kenshin durante una batalla. Enishi, consumido por el odio, secuestra a Kaoru para atormentar a Kenshin. Sin embargo, al final, Kenshin rescata a Kaoru, y Enishi se rinde. La historia concluye con Kenshin y Kaoru volviendo a Tokio, y Kenshin aceptando que su hogar está con ella.

El título "Rurouni" es un neologismo creado por el autor que proviene de "rurō" (nomadismo) y la partícula "ni", significando "una persona que vaga". "Hitokiri" significa "asesino" u "homicida", y "Battōsai" es un apodo derivado de la técnica de "desenvaine y corte". El nombre "Kenshin" está formado por los ideogramas "ken" (espada) y "shin" (corazón). El estilo de lucha Hiten Mitsurugi Ryū es el más poderoso de la serie, caracterizado por su velocidad y filosofía de protección del prójimo.

La serie se sustenta en un trasfondo histórico real, mezclando hechos y personajes de la Era Meiji y Bakumatsu con la ficción, explorando temas como la redención, el perdón y la búsqueda de paz en un Japón en transición.

En cuanto a otras obras mencionadas, "Kuran Yuki / Kurosu Yuki" presenta a una protagonista vampiro de sangre pura con habilidades especiales, mientras que "Kiryu Zero" es un cazador de vampiros atormentado por su pasado. "Kuran Kaname" es un vampiro de sangre pura con un profundo afecto por Yuki, y "Ichijou Takuma", "Aido Hanabusa", "Kain Akatsuki" y "Souen Ruka" son otros personajes con complejas relaciones y habilidades dentro del mundo de los vampiros y cazadores.

En el ámbito del manga, la temática de "shojo huérfana queda al cargo de familiar lejano" se puede apreciar en obras como "Akage no Anne" (Ana de las Tejas Verdes), donde Anne Shirley, una huérfana, llega a vivir con los hermanos Cuthbert. Aunque no son familia de sangre, ellos se convierten en su nuevo hogar y figura paterna/materna.

Otras obras de manga mencionadas exploran diversos géneros y demografías:

  • Shonen: Incluye títulos como "Fullmetal Alchemist", "Tsubasa Reservoir Chronicles", "My Hero Academia", "Black Butler", "Tokyo Revengers", "Attack on Titan", "A Silent Voice", "Inuyasha", "Jujutsu Kaisen", "Bloom into you", "Ao no Flag", "Bungo Stray Dogs: BEAST", "Chainsaw Man", "Tokyo Revengers: Baji Keisuke Kara no Tegami", y "The Case Study of Vanitas". Estas historias a menudo se centran en la acción, la aventura y el crecimiento personal de los protagonistas masculinos.
  • Seinen: Presenta obras como "Atelier of Witch Hat", "Bungo Stray Dogs", "xxxHolic", "Tokyo Ghoul y Tokyo Ghoul:re", "Blue Period", "Your Name", "The Gods Lie" y "La balada del cuervo". Estos mangas suelen dirigirse a un público masculino adulto, con tramas más complejas y temáticas maduras.
  • Shojo: Destacan "Clover", "X/1999", "Banana Fish", "Smells Like Green Spirit", "No. 6", "Tamayura", "Akatsuki no Yona" y "Requiem of a Rose King". Estas historias, orientadas a un público femenino joven, suelen explorar el romance, las relaciones personales y el desarrollo emocional de los personajes.

Estas listas de mangas demuestran la vasta diversidad del medio, ofreciendo historias para todos los gustos y edades, y explorando desde complejas narrativas de fantasía y acción hasta conmovedoras historias de crecimiento personal y relaciones humanas.

tags: #shojo #huerfana #queda #al #cargo #de