El manga de Shingeki no Kyojin regresa tras un mes de ausencia con la publicación de la revista Bessatsu Shonen Magazine de este mes, trayendo consigo el capítulo 129, titulado "Retrospectiva". Este episodio estuvo cargado de acción y momentos emotivos, marcando un punto crucial en la narrativa y el desarrollo de los personajes.
La trama se centra en los esfuerzos de la Alianza por escapar de la isla de Paradis, mientras son acosados por las fuerzas Jaegeristas. El plan inicial de reparar el bote volador en el puerto se ve comprometido, ya que los ingenieros informan que necesitarán al menos medio día para ponerlo a punto. Ante la inminente llegada del Retumbar y la limitada duración del poder de los Titanes, el tiempo se convierte en un factor crítico.
En medio de la desesperación, Kiyomi Azumabito propone una alternativa: utilizar uno de los barcos del puerto para remolcar el bote volador hasta el hangar costero de Odiha, en Marley. Aunque Odiha también se encuentra en la ruta del Retumbar, existe la esperanza de llegar antes de que los Titanes colosales lo alcancen.
La batalla se intensifica. Reiner Braun y Annie Leonhart, en sus formas de Titán Acorazado y Titán Hembra respectivamente, luchan valientemente para proteger a los Azumabitos y ganar tiempo para los ingenieros. Sin embargo, las Lanzas Trueno y los disparos de los Jaegeristas ponen en grave peligro a ambos titanes. Annie sufre heridas graves al proteger al resto, mientras que Reiner se interpone para recibir el impacto de las lanzas.

En un acto de valentía, Falco Grice, al ver a sus camaradas en apuros y recordando el sacrificio de Porco Galliard, decide transformarse en el Titán Mandíbula por primera vez, a pesar de las advertencias de Pieck Finger. Su intervención desata el caos entre las filas Jaegeristas, abriendo una ventana para que la Alianza ataque.
Mientras tanto, Floch Forster, decidido a impedir que la Alianza llegue a Eren, intenta hundir el barco con una Lanza Trueno. Sin embargo, Gabi Braun interviene y le dispara, frustrando su último intento. Las últimas palabras de Floch, "Soy el único que salvará a Eldia", resuenan mientras cae.
En un emotivo giro argumental, Theo Magath y Keith Shadis, dos figuras veteranas marcadas por el arrepentimiento y la búsqueda de redención, deciden sacrificarse. Ambos abordan un barco Marleyano con la intención de volarlo y eliminar a los Jaegeristas que los persiguen. Magath, arrepentido por haber entrenado a niños para la destrucción, encuentra consuelo en la posibilidad de que hayan tenido vidas normales. Shadis, por su parte, encuentra finalmente un propósito y una forma digna de morir, inspirado por la valentía de sus antiguos estudiantes.

Su sacrificio permite a la Alianza escapar en el barco, llevando consigo al inconsciente Falco, quien fue sedado por Magath tras su descontrolada transformación. La partida de la nave marca el fin de una era y el comienzo de una nueva etapa, teñida por el heroísmo y la pérdida.
Este capítulo subraya la complejidad moral de la serie, donde no hay bandos completamente buenos o malos, y cada personaje está profundamente marcado por sus errores y decisiones. La transición entre la "Vieja Guardia" y los nuevos protagonistas se siente palpable, dejando al lector con la esperanza de que los sacrificios no hayan sido en vano.
DAÑO EMOCIONAL Y EL SACRIFICIO DE MAGATH Y SHADIS [Reaccionando Shingeki no Kyojin 4x27]
La lucha por el futuro continúa, y la Alianza se dirige hacia Odiha con la esperanza de alcanzar a Eren antes de que el Retumbar consuma el continente. La incertidumbre sobre el destino de Eren y los Titanes Colosales añade tensión a la espera del próximo capítulo.
La acción vertiginosa y las profundas reflexiones sobre la vida, la muerte y el sacrificio hacen de este capítulo una pieza maestra, reafirmando la grandeza de Shingeki no Kyojin.