La Dualidad de Harry Potter y los Secretos de Slytherin
El Sombrero Seleccionador tenía razón, Harry Potter era un Slytherin. Todo lo que quería lo conseguía y si no, bueno... Los personajes de J. K. Rowling son una creación suya. Harry es un niño con una inteligencia, astucia y actitud que muchas personas no esperaban en él, además de que poco a poco se va dando cuenta que los hechos y las personas no son como se dan a conocer, dejando detrás de ellos rastros de mentiras que Harry va descubriendo. Luchando también contra las personas que quieren controlarlo y matarlo solo por ser quien es.
En ocasiones, la vida de Harry Potter toma rumbos inesperados. Cuando Harry Potter tiene la oportunidad de borrar a Voldemort antes de que el Señor Oscuro pueda resucitar, descubre que caminar por una delgada línea entre su propia moral y el bien de este mundo es más complicado de lo que Harry podría haber imaginado. Si bien no puede dejar de lado su pasado, también descubre un lado completamente diferente de la magia, y un lado diferente del hombre que le muestra esto.
Harry rompe el espejo después del final de la guerra. Él es enviado de regreso a 1975 y toma el manto de Lord Peverell. Espera dar la vuelta a la trágica historia de la familia Black. ¿Cómo? Descargo de responsabilidad: Los personajes del mundo de Harry Potter no nos pertenecen, son obra de J.K. Solo nos pertenecen los personajes creados e incorporados y la trama creada a partir de la historia original. Advertencia: Mención del M-preg, evitar leer sí no te gusta el tema.
Harry llega a la edad en que debe tomar un Patrocinador, alguien que lo ayudará a navegar en la sociedad mágica. Severus siempre ha sido atraído inexorablemente a la órbita de Potter. Cuando acepta un patrocinio para el chico, ya no puede ignorar la atracción de su relación a menudo tensa. *** Nota de The Snarry's Archivist: La traducción del fic fue hecha con la venia del autor. Fuente original: Revisar en primer capítulo, en vínculo externo.
Harry encuentra un pequeño amigo mientras cuida el jardín, los dos se hacen amigos, pero ¿qué pasa si la serpiente no era solo una serpiente y ayuda a Harry en sus deseos de qué hacer con su familia y aquellos que quieren controlarlo? - C.W.
Harry es un niño con una inteligencia, astucia y actitud que muchas personas no esperaban en él, además de que poco a poco se va dando cuenta que los hechos y las personas no son como se dan a conocer, dejando detrás de ellos rastros de mentiras que Harry va descubriendo. Luchando también contra las personas que quieren controlarlo y matarlo solo por ser quien es.
Harry se ve arrastrado en medio de la noche por Ron hacia una habitación con muchos objetos y un espejo con los bordes color oro que vio tiempos mejores pensó que la vida era muy dura. Si al día siguiente despertaba con ojeras iba a reclamarle a su pelirrojo amigo por arruinarle su descanso y el récord de despertar durante toda su vida luciendo un rostro hermoso. "¡Te digo que es un espejo genial!" "¿Cómo terminaste encontrándote con él?" preguntó Harry adormilado. "Esta tarde, después de clases, decidí ir la biblioteca en el último minuto porque me hacía falta información para mi ensayo de herbología, ya sabes, me está yendo bien en el juego de las tareas y no quería perder a estas alturas. Madame Pince me miró con enojo durante todo el tiempo que examine los libros. Debe de haber sido porque ya casi era hora de que cerrara y yo estaba retrasando su salida. Bueno, después de que saqué dos enciclopedias decidí que iba a regresar a la sala común, pero me encontré con Malfoy y nos pusimos a pelear." "Como siempre." "La verdad es que ya ni siquiera recuerdo porque nos enojamos, hablamos por cinco minutos como personas civilizadas. Después de varios insultos decidimos ir por caminos separados para evitar romper el tratado de paz." "Buenos chicos", agregó Harry. "Me puse a buscar un lugar para gritar sin que nadie me viera, necesitaba liberar mi coraje, ¡es que maldito Malfoy! Es tan odioso. Se me ocurrió abrir puertas de forma aleatoria, pensé que podría hallar alguna que diera a un cuarto que sirviera para mis propósitos." "Ya entiendo. Terminaste abriendo la que daba a una sala con varios objetos desgastados y un espejo que muestra, ¿qué dices que muestra...?" Harry hizo un esfuerzo para mantenerse despierto, su voz sonaba nasal. "Puedo verme como jugador profesional de quidditch." "Ah, eso suena maravilloso", dijo Harry. Se dejó llevar por Ron hasta donde estaba el dichoso objeto. Cuando se puso frente al espejo no vio a Ron y su futuro brillante. A cambio se encontró con su difunta familia saludándolo. Frunció sus cejas en confusión. Despabilado, caminó de un lado a otro, esperando que la imagen cambiara. "¿Lo ves?" cuestionó Ron emocionado. "Umh, sí. Debo de decir que te convertirás en una persona muy guapa", respondió Harry. Contempló a la bella mujer de cabellos rojos y ojos verdes, después al hombre que lucía como una versión mayor de él mismo. ¿James y Lily Potter? Detrás de sus padres estaban los demás miembros del clan Potter. Ron se sonrojó por el cumplido. "¿Me pregunto si es un espejo que predice el futuro?" "Yo no estaría tan seguro." Harry... Descargo de responsabilidad: Los personajes del mundo de Harry Potter no nos pertenecen, son obra de J.K. Solo nos pertenecen los personajes creados e incorporados y la trama creada a partir de la historia original.
El sombrero seleccionador tenía razón, Harry Potter era un Slytherin. Todo lo que quería lo conseguía y si no, bueno... Personajes de J. K. Rowling.
Harry viene a su herencia temprano. Encuentra muchos secretos y mentiras, que lo llevan a irse al lado en el que debería haber estado desde el principio. El lado oscuro. El alma perdida de Voldemort encontró su camino a los terrenos de Hogwarts y poseyó una serpiente mágica, una lo suficientemente fuerte como para darle la cordura que necesitaba para sobrevivir. Solo una advertencia, esto tiene lugar en su segundo año, así que...
El Descubrimiento del Parsel y las Consecuencias Inesperadas
En el mundo mágico, los descubrimientos pueden ser tan fascinantes como peligrosos. El joven Harry Potter, con su habitual curiosidad, se encontró en una situación peculiar tras recoger una serpiente a las afueras del Bosque Prohibido. "Y luego recogí una serpiente que estaba a las afueras del Bosque Prohibido, sé que no está permitido ir a él, duh, el nombre lo dice todo, pero tiene mi palabra de pequeño caballero que no pretendía adentrarme. Estaba paseando por los alrededores y escuché un llamado de auxilio, ¡debería de haber visto mi sorpresa cuando me di cuenta de que el ruego que captaban mis oídos provenía de una víbora! No tuve el corazón para dejarla ahí así que la llevé a los dormitorios, la alimenté con ratas que invoqué con un accio y la tape. La nombré Veratrum en honor a un género de flores venenosas porque me dijo que podía producir toxinas, ¡pero no es peligrosa! También me platicó que sólo muerde si se siente amenazada, es una Vipera berus, una serpiente común europea, la identifique con ayuda de las claves taxonómicas que están en la biblioteca", siguió charlando Harry sin cesar.
La profesora McGonagall, al enterarse de la inusual compañía de Harry, se mostró sorprendida. "Señor Potter", dijo. Harry, previsor, intentó calmarla: "La dejaré ir cuando esté sana y controlaré que no dañe a nadie, no me regañe...". Pero la profesora insistió: "Señor Potter...". Harry continuó su explicación: "... lo hice porque no podía dejar que muriera, entienda. Todos merecen ser auxiliados en los momentos complicados." Finalmente, McGonagall preguntó: "¡Señor Potter!" y Harry, con precaución, respondió: "¿Sí?".
"¿Platicó con una serpiente?" preguntó McGonagall, visiblemente intrigada. "Oh sí", respondió Harry, alzado ambas cejas, no estaba seguro de cómo sentirse respecto al hecho de que su profesor estaba más interesado en la parte en la que él conversó con Vera. "Ella es tan parlanchina, siento que tenemos eso en común. Le gusta llamarme bebé humano o bebé esmeralda, al principio probó con cría, pero le dije que los de mi especie son nombrados bebés o niños por lo general."
Severus Snape, al escuchar la conversación, comenzaba a pensar que quizá hubiera sido mejor idea enfrentarse a Hermione Granger. Los problemas adolescentes de Harry Potter eran una rareza en todo el sentido de la palabra. Snape se preparaba para un aumento de sueldo, ya que no le pagaban para esto y se sentía explotado. Él no tenía por qué pasar por momentos angustiosos a causa de sus alumnos.
Snape, con un tono severo, le explicó a Harry la naturaleza de su habilidad: "Usted es un pársel". Harry, confundido, preguntó: "Ohhh, ¿oh?". Snape, exasperado, aclaró: "Para su información y por si no se ha dado cuenta, muchacho tonto, la gente no va por ahí hablando con serpientes". Harry, aún sin comprender del todo, inquirió: "¿La habilidad no viene incluida en el paquete de 'eres un mago'?" A lo que Snape respondió: "No".
La revelación de la rareza de esta habilidad dejó a Harry pensativo. "¿Entonces?" preguntó. Snape, con un suspiro, explicó: "Es una habilidad heredada y casi extinta. La última persona que fue conocida como un pársel fue el Señor Oscuro. Por lo tanto, espero que use su cerebro y entienda que hablar con las serpientes no es visto con buenos ojos". Severus no tenía ni idea de por qué Harry Potter podía hablar pársel, no obstante, tuvo la sensación de que no le iba a gustar la respuesta a esa pregunta.
Harry, preocupado por las implicaciones de su habilidad, preguntó: "¿Tengo que angustiarme? ¿Les dirá a otros sobre esto?". Se quitó los lentes y echó su cabello hacia atrás, era un gesto nervioso que había desarrollado con el paso de los años. Snape, con una mirada que recordaba a Lily, aseguró: "No lo haré. No estoy a favor de ir ventilando secretos ajenos". Harry, esperanzado, preguntó: "¿Ni siquiera al buen director?". Snape, tras tomar aire y ver los brillantes y suplicantes ojos verdes de Harry, que le recordaron a su madre, repitió: "Repito, no lo haré". "Gracias", dijo Harry, sonriendo afectuoso, "Significa mucho para mí". Severus notó que Harry Potter, además de tener los ojos de su madre, también poseía su sonrisa.
Sin embargo, la conversación tomó un giro más disciplinario. "Por cierto, tiene detención conmigo el sábado a las siete por romper las reglas e introducir una serpiente a los dormitorios. Deberá traer al animal con usted para que sea examinado. Me encantaría arrebatarle puntos, pero desde que es un Slytherin me veo en la necesidad de ser creativo", anunció Snape. Harry se rio: "Es bueno saber que no quiere quitarle puntos a su casa, profesor..."

Amistades Inesperadas y Dilemas Morales en Hogwarts
La vida en Hogwarts está llena de amistades que surgen en los lugares más inesperados. Ron Weasley soltó un suspiro cuando sus padres aprobaron su decisión de ir a Slytherin por el bien de Harry y Hermione. Había tenido días duros, sus hermanos, en especial Percy, fueron tan molestos a causa de su clasificación. Los gemelos se burlaban de él cada que lo veían y alegaban que parecía una rosa: ¡con los cabellos rojos como pétalos y las túnicas verdes como ramas, oh Ronkins, cautivas nuestro corazón!
Leyó el resto de la carta, eran consejos de Molly Weasley sobre etiqueta. Arthur Weasley se conformó con desearle suerte y decirle que estaba orgulloso de que desde el fondo de su corazón hubiera actuado como un valiente y protector Gryffindor. Sonrió feliz, su mamá incluso mandó chocolate casero para él y sus nuevos amigos. Guardó la carta en una de las bolsas de su túnica, enseguida se sentó en uno de los suaves sillones de la sala común para poder empezar a comer la parte que le correspondía del dulce.
Contempló la estancia con curiosidad: la caoba que se izaba con elegancia, las ventanas que permitían observar a los peces que habitaban en el Lago Negro y las diferentes piezas ornamentales en verde le daban una apariencia elegante, pulcra y algo sombría. El silencio reinaba en el lugar pues pocos alumnos se hallaban ahí, Ron descubrió pronto que los Slytherin preferían pasar el tiempo en sus habitaciones, en la biblioteca o en los jardines. Reunirse con sus congéneres no era una prioridad para las serpientes. Fue reconfortante. Weasley nunca estuvo mucho tiempo para estar solo en su casa, con seis hermanos y una madre sobreprotectora, la tranquilidad era un bien despreciado.
Escuchó pasos detrás de él. Giró su cabeza y vio a Harry recargarse sobre el respaldo del sofá. "Bonjour monsieur Weasley." "Hola, ¿dónde estabas?" "En la biblioteca, quería obtener unos cuantos tomos sobre transfiguración y encantos. Además, Hermione quería que hiciéramos la tarea juntos. Draco se nos unió. Admito que en algún momento me aburrí y me fui. Decidí regresar a la sala con la esperanza de encontrarte aquí, ¿qué estuviste haciendo tú?" Harry se deshizo de su mochila y la botó a un lado de sofá. "Recibí una carta de mis padres, quería leerla en privado. ¿Quieres chocolate?" "Mi madre lo mandó." "Encantadora mujer", murmuró Harry. Rodeó el sillón y se dejó caer junto a Ron. Dio las gracias por el trozo del dulce.
"¿Harry?" "Dime", pidió el aludido mientras saboreaba la golosina. "¿Cómo es que ustedes pueden pasar tanto tiempo estudiando?" "Yo agarro un libro y me duermo", dijo Ron. "En el caso de Hermione, creo que es porque ama el conocimiento. Deberías de haberla visto cuanto tenía seis años, leía enciclopedias más grandes que ella, la bibliotecaria se reía mucho cuando la veía cargando los libros para llevarlos hasta una mesa de lectura." Harry sonrió ante el recuerdo. "Encuentra placer en entender el mundo que la rodea." Weasley asintió.
"¿La situación de Draco?" siguió Harry, "si te soy sincero, no la entiendo del todo. Pero me gusta pensar que es debido a que su padre es estricto. Por lo que nos ha dicho de Lucius Malfoy, tengo la sensación de que en su hogar no toleran el fracaso, todo lo que se espera del hijo de la infame familia es perfección. Diría que su inteligencia es producto de su trabajo duro." "¿Es tan brillante como tú y Hermione?" Harry se rio. "Quizá. Te diré que para ser un genio se pueden seguir dos caminos. El primero es nacer como uno." "¿Y el segundo?" "El segundo es nacer normal, pero ser terco y perseverante. Hacerse de hábitos, estudiar día con día, buscar maneras de aprender más fácil, practicar ejercicios y maravillarse con el conocimiento es una travesía dura, pero las recompensas son más satisfactorias. En cualquier caso, no sirve de nada ser un genio si no eres capaz de ser disciplinado. Por eso muchos prefieren rodearse de gente trabajadora." "Ya veo." Ron hizo una mueca. "Draco es un genio del esfuerzo. No dudo que algún día pueda estar al nivel de Hermione." "¿Y al tuyo?" Harry se alzó de hombros. "Tú también puedes ser esplendido a tu manera, Ron. ¿Quieres que pensemos en algo para que seas capaz de estudiar una cierta cantidad al día?" "¿Harías eso por mí?" "Claro." Harry se puso de pie de un salto. "Considero que te iría bien un sistema de recompensas. Dime algo que te gustaría obtener." Ron hizo un ruidillo pensativo. "Una escoba para quidditch, algo de ropa nueva porque tengo que usar la que dejaron mis hermanos, dulces de Honeydukes... ¿otro libro de quidditch?"
"Muy bien." Harry fue hasta donde estaba su mochila, sacó uno de los libros de encantos, un pergamino, pluma y tinta. Dejó todo sobre la mesa que estaba delante de sillón. "Haré lo siguiente: dibujaré un calendario con los días que sobran de septiembre y los primeros de octubre, después le voy a encantar." "¿Cómo funciona el encanto?" "Vas a firmar detrás del pergamino, una vez que lo hagas significa que te comprometes a estudiar treinta minutos al día y a completar tus tareas. Si cumples con tu trabajo un símbolo aparece de forma automática en la casilla del día. Completar todas las casillas te hace acreedor de un premio." "¡Eso suena genial, compañero!" "Yo seré quien lo provea, así que también firmaré. Será ropa, de tu lista de cosas que deseas me parece que esa es la más importante." "¿No es ningún problema para ti... el dinero?" Ron recordó de repente que Harry era huérfano. A diferencia de Hermione o Draco, no tenía padres que lo mimaran con presentes cada semana. "No, no te preocupes por ello, tengo mis medios. A Mione le doy broches para el cabello todo el tiempo. No sé en el mundo mágico, pero los muggles suelen regalarse ropa." "¿De verdad?" "Sí, es muy común", respondió Harry con naturalidad. Abrió su tintero, sumergió la punta de la pluma y empezó a dibujar líneas a lo largo del papel, primero horizontales, luego verticales, también colocó números pertenecientes a los días del mes. "Esperemos a que se seque. Mientras tanto voy a releer el encanto para no cometer errores." Ron asintió.
Harry practicó las palabras en latín y el movimiento de muñeca. La enseñanza del profesor Flitwick en su primera clase de encantamientos rezumbaba en sus oídos: cualquier mala pronunciación podía arruinar el hechizo. "Creo que estoy listo", declaró Harry. Sacó su varita, apuntó al pergamino, con voz clara pronunció las palabras escritas en el libro y movió su mano tal y como indicaban las ilustraciones. El papel soltó un brillo blanco que desapareció tan pronto como llegó. "¿Funcionó?" "Sí", respondió Potter. Le dio la vuelta al pergamino. Con letra suave, redonda e inclinada escribió en una de las esquinas "Harry Potter, solicitante". "Escribe aquí tu nombre junto a la palabra acreedor." Ron siguió las instrucciones. "Muy bien, entonces empiezas desde mañana. Yo me quedaré con esto. Recuerda que debes de realizar tus tareas con un tiempo prudente y estudiar treinta minutos por día." "¡Gracias compañero! De alguna manera esto es emocionante, es como un juego..."

La Complejidad de las Relaciones y la Búsqueda de la Identidad
La noche de graduación en Hogwarts se vio empañada por un incidente entre los hijos de figuras prominentes del mundo mágico. Draco Malfoy fue convocado por la profesora McGonagall a su despacho, donde encontró a sus hijos, Albus y Scorpius, sentados en una esquina. Draco, al notar la camisa de Albus manchada de sangre y restos en su nariz, preguntó con preocupación qué había sucedido. Scorpius miraba a Albus con rencor, algo inusual, ya que siempre habían sido inseparables.
Albus, con una actitud desafiante, confesó ser el culpable de haber golpeado a Scorpius. La situación se complicó con la llegada del jefe de Aurores, Harry Potter. McGonagall les pidió que resolvieran el asunto entre ellos. Draco, desconcertado, preguntó a Albus por qué había golpeado a Scorpius. Albus, tras un suspiro, reveló que había salido del armario como gay, y Scorpius había reaccionado de forma despectiva.
La discusión escaló cuando Scorpius reveló que su padre, Draco, era gay y que él mismo había crecido viendo a hombres salir juntos, lo que para él era algo natural. Harry, sorprendido, preguntó a Scorpius si su padre era gay, a lo que este respondió encogiéndose de hombros. La conversación se desvió, y Harry, interrumpiendo, reprendió a Albus por su comportamiento violento, recordándole la educación que había recibido. Albus, sin embargo, argumentó que su tío Ron le había enseñado a defenderse de forma más contundente.
Harry, indignado, castigó a Albus con un verano de encierro. Scorpius, preocupado por sus vacaciones, fue consolado por Albus, quien le prometió cumplir su plan de pasar tiempo juntos. Draco, por su parte, se retiró de la discusión, dejando a los jóvenes resolver sus diferencias.
Dos semanas después, Albus apareció en la mansión Malfoy. La primera semana transcurrió tranquilamente, con los chicos disfrutando de actividades juntos. Sin embargo, la segunda semana trajo un cambio. Draco, al ver a Albus aburrido mientras Scorpius estudiaba finanzas, decidió pasar tiempo con él. Un día, mientras jugaban al Quidditch, Draco se sintió incómodo por la cercanía de Albus y la forma en que lo miraba, recordándose a sí mismo la diferencia de edad y la relación de Harry con su hijo. Albus, notando la incomodidad de Draco, lo tiró de su escoba, y ambos cayeron al suelo. Tras el incidente, Draco, sintiéndose abrumado, se retiró a su despacho, deseando no volver a ver a Albus en lo que quedaba de día.
En otro giro de los acontecimientos, Harry Potter se encuentra con Pansy Parkinson, quien lo increpa por no haber visitado a Draco Malfoy, recién salido de Azkaban. Harry, dolido, explica que Draco le ha pedido que se mantenga alejado. Pansy, sin embargo, revela que Draco sufre de estrés postraumático y se siente indigno de Harry. Harry, indignado, decide ir a ver a Draco, a pesar de las reticencias de este. Pansy, con una sonrisa depredadora, se ofrece a llevarlo a la Mansión Malfoy, revelando que tenía un plan de rescate para Draco en Azkaban.

Pársel, la Lengua de las Serpientes en Harry Potter | Kai47
La Serpiente y el León: Una Metáfora de la Protección y la Atracción
En el mundo mágico, las metáforas a menudo cobran vida, y la relación entre una serpiente y un león puede simbolizar mucho más que simples criaturas. Harry, un Gryffindor con raíces Slytherin, se encuentra en una situación similar. "¡Por fin!", exclamó la chica en cuanto salió de la chimenea. "¡Llevo media hora esperándote! ¿Se puede saber dónde estabas?" Harry la miró extrañado y un poco molesto. Planeaba llegar y tomar un largo y relajante baño, después de tres horas jugando al Quidditch estaba sudado y apestaba. No tenía ganas de charlar precisamente con ella en ese momento.
Se maldijo mentalmente por haber olvidado modificar las protecciones de Grimmauld Place, excluyendo a sus antiguos compañeros de la PLDM. "Para empezar, no recuerdo haberte invitado a venir, Parkinson", echó un vistazo alrededor en busca de Zabini, pero este no parecía estar presente. "Y para tu información, estaba en la Madriguera." Dio un par de pasos en dirección a la puerta, pero las delicadas y cuidadas manos de ella tomaron uno de sus brazos prisionero y lo obligó a encararla. "Hace más de dos meses que no me llamas por mi apellido, Gryffindor idiota, así que no empieces ahora", reprochó, empezando a enfadarse. "Sé que no es el mejor momento y que tendría que haberte mandado una lechuza para quedar, pero ya no aguanto más. Hace una semana que salió de Azkaban, ¿por qué demonios no has ido a verlo?"
"Porque no quiere verme", respondió con sencillez, en el fondo sintiéndose muy dolido por eso. "Me escribió una maldita carta pidiéndome que me mantuviera alejado él, que me estaba agradecido por todo lo que había hecho para que le concedieran la libertad condicional, pero que en estos momentos no se siente preparado para verme", dijo, pronunciando cada palabra con resentimiento. "Ahora que ya lo sabes, te agradecería que me dejases solo."
"Menudo idiota", soltó entonces Pansy, sorprendiéndolo. "El muy imbécil se muere de ganas de verte, Harry. Apenas se puede creer todo lo que has hecho por él." "¿Entonces para qué demonios me pide que me mantenga lejos?" "Bueno, estamos hablando de Draco Malfoy. Acaba de salir de Azkaban, está muy delgado y demacrado. Mentalmente tampoco se encuentra muy bien, se sobresalta al mínimo ruido y siempre parece estar alerta, a la espera de un ataque. Casi no duerme", añadió con angustia. "Creo que, nuevamente, no se siente digno de ti. O piensa que lo verás y echarás a correr por su aspecto."
"¡Se encuentra en esas condiciones por haberme salvado la vida!" exclamó, indignado al creer que Malfoy lo consideraba alguien tan ruin. "¿Cómo puede pensar que mis sentimientos por él cambiarían solo por su apariencia?" "Eso tienes que decírselo a él. Tienes que verlo, Harry. Solo tú puedes convencerlo de que se deje de estupideces y le dé una oportunidad a lo que sea que hay entre vosotros." "¿Y cómo lo hago?" cuestionó, comenzando a pasear de un lado a otro de la habitación como un león enjaulado. "No quiere verme, no puedo aparecerme en su casa, ni entrar por la chimenea. Y si aparezco en los terrenos estoy seguro de que sus elfos domésticos me echarán sin contemplaciones."
"No pienses tanto y vete a la ducha", ordenó la chica, señalando la puerta. "Te doy quince minutos para volver aquí limpio, tan peinado como puedas y con la mejor ropa que tengas", anunció, sonriendo de forma depredadora. "Yo sí puedo aparecerme en la Mansión Malfoy." Veinte minutos después, Harry bajaba a toda velocidad las escaleras, vestido con unos apretados vaqueros azules y una camisa blanca, para encontrarse a Pansy sentada en la mesa del salón bebiendo distraídamente de la taza de té, que probablemente Kreacher le habría preparado, mientras ojeaba unos pergaminos con interés.
"¿Me puedes explicar qué hacen estos planos de Azkaban aquí, con todas estas anotaciones que parecen indicar un sospechoso plan de rescate al prisionero de la celda 347?" "Siempre es bueno tener un plan B", comentó, devolviéndole la brillante sonrisa que le estaba dirigiendo. "No estaba seguro de si conseguiríamos la apelación o si esta saldrían bien. Así que decidí que si no lo conseguía por las buenas, sería por las malas." Ella se levantó y se acercó, cogiéndole la mano y estrechándosela con fuerza. "Convéncelo, Harry", le pidió. "Porque no va a encontrar a nadie mejor que tú, nunca." Hizo una pausa, dándose cuenta de lo cursi que había sonado y añadió: "Aunque te mezcles con sangre sucias y tengas un nido de pájaros en la cabeza." Harry soltó una carcajada ante la última frase. Harry estaba listo para ir a la casa Slytherin y ver qué tenían para mostrarle. Así que al terminar la comida todos los Slytherin se fueron así casa.
Al llegar Harry miró todo el lugar. Y a decir verdad le gustó, era grande el lugar, lujoso, como muchas figuras de serpientes, y aún que era frío podría prender la chimenea para no tener más frío. Harry seguía mirando el lugar sin darse cuenta que Draco lo había tomado de la ropa y lo había llevado a los dormitorios. Draco: "bien! Mañana te enseñaran como somos las serpientes". Harry solo lo miraba. Draco: "por ahora duerme ya es muy noche, hay muchos cuartos así que puedes ver cual te gusta". Con eso Draco se fue, aún que se veía cansado a sí que Harry no le dijo nada y dejo que se fuera. Nuestro ojiverde se a mirar los cuartos. Aún que la mayoría de los cuartos no les gustaban a Harry ya que los veía "muy simples". Hasta que llegó a uno que era mucho más grande que los demás cuartos, colores más oscuros y una cama más cómoda. A si que tomo ese cuarto Y puso su nombre en la puerta. Hizo aparecer su baúl y acomodo todas sus cosas en el cuarto con un simple movimiento de su mano. Cómo ya estaba cansado no se baño y solo se puso la pijama y se acostó en su cómoda y espaciosa cama.
Harry despertó muy temprano, así que decidió bañarse rápidamente y después de cambiarse se sentó en su escritorio y se pudo a escribir cartas para sus almas gemelas.
Después de una hora más, ya era hora de ir a clases así que salió de su cuarto. Solo para mirar que algunos también apenas salían de sus cuartos. Después que todos salieran, el jefe de cada le dijo las reglas de un Slytherin. Ya sea, protejer a sus compañeros etc. Después de esa platica, decidió irse rápido ya que no quería llegar tarde su primer día de clases. Lo bueno era que ya se sabía dónde quedaban las aulas así que no se perdería. Mientras caminaba alguien lo llamó a su espaldas. Así que este se obligó a voltear. Solo para encontrarse con un Draco corriendo rápidamente asia el. Draco: "por qué me dejaste!!!" Harry: "pensé que ya estabas en las clases". Draco: "claro que no!".
El león se ha convertido en un ejemplar grande y de hombros poderosos. Cicatrices de viejos combates en los que salió vencedor. Está de buen humor, ronronea, juega, parece inofensivo. Es una serpiente. Plata. De la Biblia, la traición de los refranes. Sus colmillos, reducirla a jirones, pues es más fuerte. Pero no lo hacen. Involuntariamente con sus garras; está en su naturaleza. Pretendía; también está en su naturaleza. Someterlo con su peso. A veces abre la boca y le muerde la nuca. Con satisfacción. Deja sin voluntad. Le atraen sus colores, su lengua afilada. Sus misterios. La serpiente, el león es protección, es luz. Encuentra el calor que anhela y no puede producir sola.

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