Jaume Sisa y el fenómeno Ricardo Solfa: un viaje por la contracultura y la reinvención

Jaume Sisa (Barcelona, 24 de septiembre de 1948) es una figura icónica de la música y la cultura española, conocido por su multifacética carrera como cantautor, actor y compositor. Su obra, mayormente en catalán, se ha convertido en un referente de la contracultura underground catalana, especialmente durante las décadas de 1970 y 1980.

Nacido en el humilde barrio del Pueblo Seco de Barcelona, Sisa se sumergió desde joven en los ambientes bohemios de la ciudad, donde entabló amistad con artistas como Jordi Batiste y Enric Herrera. Estos contactos le abrieron las puertas a una carrera musical que abarcaría géneros tan diversos como el rock progresivo, la copla, el folk, el musical, la rumba y el bolero.

Los inicios y el éxito inesperado

Sus primeros pasos en la música se remontan a su adolescencia, cuando frecuentaba los círculos artísticos barceloneses. Tras viajar por Francia y Túnez, donde realizó sus primeras actuaciones versionando a Bob Dylan, Sisa regresó a Barcelona en 1967. Allí conoció a Pau Riba, con quien inició una duradera amistad y colaboración.

En 1968, publicó su primer sencillo, "L'home dibuixat", que no tuvo un gran éxito inicial. Posteriormente, formó parte del efímero conjunto de música experimental Música Dispersa, cuyo álbum homónimo de 1970 se convertiría años después en disco de culto. Su primer LP, "Orgia" (1971), fue un trabajo heterodoxo que, a pesar de su calidad, tampoco impulsó su carrera de forma significativa.

La muerte de su madre en 1974 marcó un punto de inflexión. A principios de 1975, Sisa lanzó el álbum "Qualsevol nit pot sortir el sol". Este disco supuso un éxito rotundo e inmediato, convirtiéndose en superventas y en su obra más reconocida. La canción que da título al álbum se transformó en un himno generacional en el ámbito catalanohablante, con miles de ventas y cientos de versiones.

Portada del disco

El éxito de Sisa lo catapultó a la fama, apareciendo en medios de comunicación de todo el país. La prohibición de su actuación en el Festival Canet Rock de ese mismo año añadió un aura de misticismo a la canción, cuando los organizadores la hicieron sonar en un escenario vacío.

La etapa de Ricardo Solfa: reinvención y desconcierto

Tras el éxito de "Qualsevol nit pot sortir el sol", Sisa continuó publicando discos como "Galeta Galàctica" (1976), que reflejaba el ambiente de sus galas en vivo, y "La màgia de l'estudiant" (1979), con un sonido más formal. En 1980, compuso la sintonía del programa infantil de Televisión Española "La Cucafera".

Una de las colaboraciones más destacadas de Sisa fue con la compañía teatral Dagoll Dagom. En 1977, compuso la banda sonora de "Antaviana", y posteriormente, creó e interpretó las canciones del exitoso musical "Noche de San Juan" (1981). Este espectáculo, que giró por España, Alemania e Italia, le reportó una gran popularidad y tuvo dos versiones discográficas, en catalán y castellano.

Cartel del musical

En 1984, Sisa anunció su retirada de los escenarios con el doble álbum "Transcantautor: última noticia". Sin embargo, tras esta despedida, surgió en Madrid un nuevo personaje: Ricardo Solfa. Bajo este heterónimo, Sisa intentó hacerse un sitio en el mundo de la canción melódica y el bolero, presentándose como un intérprete que había trabajado en cruceros y que desconocía la existencia de Jaume Sisa.

Bajo el alias de Ricardo Solfa, publicó cuatro trabajos discográficos: "Carta a la novia" (1987), "Cuando tú seas mayor" (1988) y "Yo quiero un tebeo" (1993), este último como obsequio para los asistentes del Salón Internacional del Cómic de Barcelona. También participó como actor en varias películas y presentó el programa de televisión "España en solfa" (1990).

Nit a la Terra - Jaume Sisa - betevé

A pesar de su esfuerzo por reinventarse, la etapa de Ricardo Solfa no fue comprendida por su público habitual ni logró atraer a una nueva audiencia. Sisa mismo admitiría años después que Ricardo Solfa "fracasó porque vivió una ucronía: no le tocaba estar allí donde estuvo en el momento en que sucedió, y por eso nadie le entendió".

El regreso y el legado

Tras cerrar la etapa de Ricardo Solfa, Sisa reapareció en Barcelona y en catalán con el disco "Visca la llibertat" (2000), un regreso muy esperado por sus seguidores. Le siguieron "Bola voladora" (2002), una revisión de clásicos de su repertorio, "El congrés dels solitaris" (2005) y "Ni cap ni peus" (2008), producido por Joan Miquel Oliver.

Su último disco de estudio, "Malalts del cel" (2016), autoproducido y editado en ese año, le valió el premio de la crítica de la revista Enderrock al mejor disco del año. Tras este trabajo, Sisa se retiró definitivamente de los escenarios.

En 2019, reunió su producción literaria en el libro "Els llibres galàctics 1966-2018". En 2022, un grupo de artistas y amigos rindió homenaje a Sisa con un concierto en el Teatre Grec de Barcelona para presentar "Malalts del cel", interpretando sus canciones en su ausencia.

La resemantización del término "galáctico/a" es considerada una de las aportaciones más significativas de Sisa en el campo de las ideas. El término, que apareció por primera vez en su canción "El cabaret galàctic" (1976), se convirtió en un adjetivo genérico en el ámbito de la estética y fue adoptado por medios de comunicación y artistas.

La figura de Jaume Sisa, con su constante experimentación y su capacidad para reinventarse, sigue siendo una fuente de inspiración para varias generaciones de músicos y artistas. Su legado trasciende la música, abarcando la literatura, el teatro y la reflexión sobre la identidad y la cultura.

Ilustración de Jaume Sisa con su alter ego Ricardo Solfa

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