La Saga de Freezer: El Renacer Saiyajin y el Legado de las Bolas de Dragón

Dragon Ball es un fenómeno mundial que ha trascendido generaciones y fronteras, convirtiéndose en uno de los pilares de la cultura pop global. Desde su creación por Akira Toriyama en 1984, la serie ha capturado los corazones de millones de personas en todo el mundo, gracias a su mezcla única de acción, comedia y un desarrollo de personajes que se ha vuelto icónico. Sus fans están en constante debate y compartiendo diversas teorías sobre la trama, lo que mantiene viva la pasión por la serie incluso después de décadas. Desde los misteriosos orígenes de personajes como el Androide 17 hasta la verdadera naturaleza de los poderes de Goku, los seguidores de Dragon Ball no dejan de analizar cada detalle de la historia y ofrecer sus propias interpretaciones.

Dragon Ball hasta entonces se había caracterizado por ser una obra accesible para todos, tanto niños como adultos, estaba lleno de momentos cercanos, aventuras alrededor de las Bolas de Dragón, torneos y cosas así que eran geniales, pero si somos sinceros no era algo tan enormemente destacable si lo miramos por el lado de la acción y tensión que puede caracterizar una obra de maduros ¿no? Además, el argumento principal que conocíamos hasta entonces era básicamente querer ser más fuerte que antes, entrenar, buscar las Bolas de Dragón y poco más. Pero, todo esto que acabo de comentar pegó un giro con Dragon Ball Z.

En otras obras similares la continuidad entre saga y saga no es que esté muy bien lograda casi nunca y yo tampoco voy a decir que Dragon Ball sea una obra con una continuidad bien trabajada porque realmente estaría mintiendo. A diferencia de las anteriores sagas e incluso de las posteriores, estas dos sagas tienen una relación y continuación increíble. A simple vista se puede ver que Toriyama no tuvo tanta presión editorial ni nada parecido, la escritura y planificación de los eventos en comparación al resto de sagas desde el inicio incluso hasta el día de hoy no tiene nada que ver. Solo hay que ver, por ejemplo, la Saga de Cell, con constantes cambios de enemigos o giros de la trama sin sentido creados de una semana a otra que te rompen todo por completo. Es decir, para entender la saga de Freezer debes tener un contexto, no es una saga más porque sí, como por ejemplo podría ser la de Buu que no necesariamente has tenido que ver la saga de Cell o Freezer para poder verla y disfrutarla.

En la Saga Saiyan nos dieron el primer paso que era conocer todo el pasado de Goku, su raza, diferentes planetas y muchas más cosas. Incluso fuimos testigos de la primera muerte de Goku, la cual provoca que sus amigos, es decir, Krilin, Bulma y demás viajen al Planeta Namek, el cual sabían que existía gracias a Krilin que escuchó a Vegeta mencionar el origen de Piccolo y por ende llega a la conclusión de que en Namek debería existir otras Bolas de Dragón y así poder resucitar a sus amigos. Pero no solo esto, debido a esta conversación entre Vegeta y Nappa, el ejército de Freezer y por tanto también Freezer decide ir igual a Namek. Por otro lado, Vegeta, uno de los protagonistas de la Saga Saiyan sigue teniendo peso en esta saga, y no solo eso, sino que lleva a cabo una evolución de personaje. No ocurre como en otras que de una a otra saga desaparecen personajes y ya no se sabe nada más de él. Es decir, existe un lazo argumental bastante fuerte entre una y otra lo que hace que sea mucho más interesante y lógica la trama, sobre todo haciendo que se siga explotando la historia de Dragon Ball y su mundo con las diferentes razas, planetas y villanos.

Personajes de la saga Saiyajin y Namek

Ahora toca hablar del villano de esta saga, Freezer. Akira Toriyama jamás ha destacado por ser un mangaka serio o con ideas claras y eso se ha notado siempre en Dragon Ball, por supuesto. En el guion de sus historias y personajes siempre ha sido protagonista la simpleza y los villanos principalmente siempre se han podido resumir por ser sujetos que son malos porque sí y ya. Freezer es realmente así, no voy a venir aquí a decir que es un villano profundo, con una historia y maldad bien pensada blablablá, porque no. Pero Freezer tiene algo que otros villanos como Cell o Buu no lograron. Desde el inicio se deja bien claro que Freezer no está aquí para pelear, ser derrotado y desaparecer, Freezer está y estará siempre porque es el emperador del universo. Es decir, esté o no esté, sus acciones y decisiones marcan el eje principal de todo lo que vaya a ocurrir en la obra.

Y del villano tenemos que pasar a las peleas, otro punto fundamental de esta saga. Las peleas durante esta saga fueron una maldita maravilla. Desde el inicio de Dragon Ball Z todo cambió, ya no eran peleas normales, eran mucho más duras, pero desde Freezer se dio todavía un paso más allá y, de hecho, rara vez hemos vuelto a ver este nivel en sagas posteriores. Durante esta saga hemos visto cuellos partidos, personajes explotando por los aires o torturas brutales lo que hizo transmitirnos la seriedad que tenía esta saga. Pura esencia. No, fuera bromas, realmente no es necesario que se partan cuellos, atraviesen cuerpos y demás para que se transmita al espectador lo salvaje que puede llegar a ser la pelea y el momento que estamos viviendo, para nada. De hecho, en esta saga el tema no era pelear por pelear contra un tío muy fuerte porque sí, derrotarle y ya, aquí detrás de cada pelea había una tensión y drama nunca antes vista con problemas personales de por medio, supervivencia e intereses. Es decir, tras cada madrazo había un significado coherente que nos transmitía esos sentimientos de rabia, tensión y drama que Toriyama quería darnos con esta saga y lo logró a la perfección.

Goku transformándose en Super Saiyajin contra Freezer

Y por supuesto, si hablamos de peleas y sentimientos encontrados, no me puedo olvidar de la batalla final entre Goku y Freezer. Una pelea que fue mucho más que una pelea. Literalmente es la batalla del anime en general porque lo tiene todo. Goku pasó de ser un personaje tranquilo, amigable y bueno con los demás a ser el Saiyan puro, con rabia y rencor más natural de su raza. Con esta batalla hemos visto al Goku más salvaje de nunca. Y junto a las peleas, como no, la banda sonora. Llegaría a decir que esta saga posee la mejor banda sonora de todo Dragon Ball Z. Una música que acompaña a cada momento a la perfección, creando una atmósfera perfecta en las secuencias de cada batalla, atrapándote por completo. Una mala banda sonora puede llegar a arruinar todo el momento, la música genera nuevas sensaciones y aquí lo lograron a la perfección. No digo que la actual banda sonora por ejemplo de Dragon Ball Super sea mala pero sinceramente creo que no llega a transmitir lo mismo que se transmitió con la de Freezer, la cual la recordamos básicamente todos y de solo pensar en ella se nos ponen los pelos de punta porque nos logra trasladar casi hasta Namek y ponernos en la piel de Goku y demás personajes en cada pelea, en cada diálogo y en cualquier escena.

Dragon Ball Rock Sinfónico - Batalla de Freezer

Pero no todo va a ser bonito, esta saga también tiene sus cosas malas para mi opinión, una de ellas, los niveles de poder. Yo desde nunca he sido fan de los niveles de poder, pero mucho menos desde esta saga. Esta saga como he dicho antes tiene muchas cosas buenas, por no decir la mayoría, pero desde aquí fue cuando todo se fue de madre y comenzaron las locuras de poder. ¿Qué por qué? Pues vamos a verlo en detalle. Goku al terminar la Saga Saiyan, una pelea que fue totalmente épica y ya nos parecía una maldita locura insuperable, tenía 8.100 unidades de poder, aunque gracias al Kaioken x3 logró llegar hasta las 24.300 unidades y así hacer frente a Vegeta que tenía 18.000. ¿Y qué pasa con la Saga de Freezer? Aquí ya se metió 4 porros Toriyama y empezó a sumar unidades como un maldito enfermo. Para darnos cuenta del descontrol que se venía solamente hay que ver el power up que le meten tanto a Krilin como a Gohan por tan solo tocarle la cabeza, de las 1550 y 1860 unidades con las que empiezan respectivamente tanto Gohan como Krilin pasan a 14.000 y 16.000 unidades. Literalmente ahora eran más fuertes que Goku cuando se enfrentó contra Vegeta, vamos, una salvajada. ¿Y Freezer? Bueno Freezer tiene más perdón porque es un villano desconocido y aquí había margen para inventarse cualquier locura, pero, aun así, en su primera forma ya contaba con 530.000 unidades de poder, pero Goku sí que es fumada ya que tras ser recuperado en la máquina de recuperación aparece con 3.000.000 millones de unidades de poder, recordad que en la anterior saga se enfrentó a Vegeta con 8.100.

¿Resumen de todo lo dicho? La Saga de Freezer es una de las mejores hechas hasta la fecha en Dragon Ball, le pese a quien le pese. Seguramente muchos de vosotros viendo la miniatura pensabais que iba a criticarla, pero por supuesto que no, es mi saga favorita, aunque la Saga de Black Goku está ahí ahí pero tuvo muchas cosas que impidieron superar a la de Freezer pero bueno, de esa saga ya hablaré en otro vídeo y me extenderé.

Sin más, la Saga de Freezer cambió todo. Logró mezclar las dos cosas que hicieron que Dragon Ball sea hoy lo que es: una obra de aventuras, llena de peligros alrededor de las Bolas de Dragón, pero lleno de peleas y emociones que ningún otro anime ha podido alcanzar.

La posibilidad de revivir la raza Saiyajin

A lo largo de la serie, se ha planteado la idea de si los Saiyajin podrían ser revividos o si su raza podría tener un resurgimiento. Las Esferas del Dragón, artefactos mágicos capaces de conceder deseos, son la clave para esta posibilidad.

Cuando se reúnen las siete Esferas del Dragón, se puede invocar a Shen Long, un dragón capaz de conceder deseos. Su color siempre es naranja cristalino y están marcadas con estrellas en relieve en su interior. Estas varían de 1 a 7 y son de color rojo excepto en las Esferas del Dragón de las Estrellas Negras que son de color negro. Cuando se reúnen, comienzan a palpitar y a emitir fuertes destellos simultáneamente.

Las Esferas del Dragón son la razón por la que se unen los personajes principales al principio de la historia; la primera y tercera saga se centran en buscar estos artefactos. Más adelante, se convierten en el objeto deseado por los villanos Piccolo, Vegeta y Freezer, y defenderlas será la misión de los héroes.

Sin embargo, la revivificación de la raza Saiyajin presenta varios obstáculos:

  • Conocimiento de las Esferas del Dragón: Ni Freezer ni Vegeta (ni Nappa o Raditz) sabían de la existencia de las Esferas del Dragón. Vegeta y Nappa conocían a los Namekianos, pero no sabían que tuvieran algo tan poderoso como las esferas. Freezer al parecer no conocía a los Namekianos. Éstos se enteraron de las esferas del dragón por la transmisión de Raditz, y Freezer se enteró de los Namekianos por la transmisión de Vegeta y Nappa, al decir que dejarían vivo a ese namekiano para que les dijera cómo usar las Esferas del Dragón.
  • Naturaleza de los Saiyajin: Los Saiyajin eran Unos Desgraciados como Bardock, Turles, Raditz, etc. Son sujetos sin corazón que matan a sangre fría, por lo tanto, dudo mucho que tengan sentimientos entre ellos. Vegeta jamás revivió a sus compañeros Nappa y Raditz que podían cambiar, aun así los dejó muertos.
  • Orgullo y Motivación de Vegeta: Vegeta, aunque siempre ha sentido un profundo orgullo por su raza Saiyajin, nunca ha tenido la intención de revivir a su pueblo utilizando las Esferas del Dragón. De acuerdo a las explicaciones de fans y especialistas en este anime, a lo largo de la serie, la motivación principal de Vegeta ha sido alcanzar su máximo poder y superar a Goku, quien siempre ha sido su mayor rival. Esta obsesión por ser el más fuerte lo ha llevado a concentrarse más en su desarrollo personal y en la venganza contra sus enemigos, como Freezer, que en la resurrección de su raza.
  • Evolución del Personaje de Vegeta: Otro factor importante es el complejo proceso emocional de Vegeta. La destrucción de su planeta natal y la aniquilación de su raza a manos de Freezer fue un golpe devastador para él, que dejó una huella profunda en su psicología. Durante mucho tiempo, Vegeta se mostró frío y distante, y aunque el deseo de revivir a los Saiyajin podría haber estado presente en su mente, este nunca fue tan fuerte como su sed de venganza o su impulso por superar a los demás. A medida que Vegeta evolucionó como personaje, especialmente después de su matrimonio con Bulma y el nacimiento de su hijo Trunks, su perspectiva sobre lo que es importante cambió. A lo largo de Dragon Ball Super, comenzó a valorar más la protección de su familia y la preservación de la paz, dejando atrás sus antiguos deseos de venganza y orgullo.
  • Existencia de otros Saiyajin: Además, la revelación de que existen otros Saiyajin en el universo, como los del universo 6, también disminuyó la necesidad de revivir a su raza, ya que la cultura Saiyajin no estaba completamente extinta.

Si bien la idea de revivir a toda la raza Saiyajin con las Bolas de Dragón es un concepto interesante, la narrativa y la caracterización de los personajes sugieren que esta no fue una prioridad para los Saiyajin sobrevivientes, quienes se enfocaron más en la supervivencia, el poder y la protección de la Tierra.

Niveles de Poder en la Saga de Freezer (Ejemplos)
Personaje Nivel de Poder (Saga Saiyajin) Nivel de Poder (Saga Freezer)
Goku 8.100 (base) / 24.300 (Kaioken x3) 3.000.000 (máquina de recuperación)
Vegeta 18.000 (No especificado, pero inferior a Goku post-recuperación)
Gohan 1.860 14.000
Krilin 1.550 16.000
Freezer (1ª Forma) N/A 530.000
Shen Long emergiendo de las Esferas del Dragón

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