En el verano de 1957, España iniciaba una lenta recuperación económica tras la posguerra. En este contexto, la editorial Bruguera abrió sus puertas a Francisco Ibáñez, reconocido por su habilidad en el grafismo caricaturesco. La editorial necesitaba nuevos colaboradores, ya que algunos de sus autores más destacados habían partido para emprender su propia aventura editorial con la revista Tio Vivo.
A finales de ese mismo año, Rafael González, director de Bruguera y aficionado a las novelas de Alejandro Dumas, encargó a Francisco Ibáñez la creación de una pareja de detectives. La única condición impuesta era que fueran "tontos" y que uno de ellos utilizara habitualmente algún tipo de disfraz. Ibáñez, ambicioso, aceptó el reto, afrontando así su primera serie en Bruguera y demostrando rápidamente su gran capacidad de trabajo y aptitudes para el dibujo humorístico.
El dibujante presentó cuatro propuestas previas a la editorial: "Mr. Cloro y Mr. Yesca, agencia detectivesca", "Ocarino y Pernales, agentes especiales", "Lentejo y Fideíno, detectives finos" y "Mortadelo y Filemón, agencia de persecución". Finalmente, se eligieron las figuras definitivas y se asignó el título de "Mortadelo y Filemón, agencia de información".
La primera aventura de Mortadelo y Filemón se publicó en enero de 1958 en el número 1394 de la revista Pulgarcito. Sin embargo, es probable que la primera historieta creada por Ibáñez apareciera unas diez semanas después, en el Pulgarcito nº 1404. En esta primera aparición, Filemón vestía una gabardina a cuadros y sombrero a juego, con un marcado estilo "holmesiano", que posteriormente evolucionaría.
El recurso del disfraz, otorgado a Mortadelo, se convirtió en uno de los elementos que dotaron de mayor singularidad y personalidad a la serie. Este recurso no era completamente novedoso en la época. En una tira de Popeye publicada en 1935, Castor Olivo aseguraba llevar 57 disfraces en su sombrero. Vázquez también jugó con el tema del disfraz en sus personajes, como cuando Rosendo, en "La familia Cebolleta", se transformaba en alfombra y luego en pavo. Incluso Carpanta, de Escobar, se disfrazó en diversas ocasiones para conseguir alimento.
Otro antecedente del "transformismo" de Mortadelo se encuentra en la serie "Jaimito" (1943) de Karpa. Allí aparecía Don Camorra, un personaje con poderes extraordinarios capaz de adquirir la apariencia de cualquier persona, animal o cosa.
Los personajes de Mortadelo y Filemón evolucionaron rápidamente. Tan solo tres años después de su aparición, su imagen se acercaba mucho a su versión definitiva. El esquema básico de su personalidad se mantuvo desde sus inicios: Filemón, el jefe de la agencia, serio y malhumorado, que siempre terminaba recibiendo tortazos por culpa de su compañero; y Mortadelo, bienintencionado pero inepto, tan hábil y rápido con el disfraz como el Conde de Montecristo.
La pareja también puede interpretarse como una pareja de payasos, donde Filemón asume el rol de clown (serio y autoritario) y Mortadelo el de augusto (el que se disfraza, comete errores y perjudica a su compañero, provocando la risa y acaparando las simpatías del público).

La dualidad de protagonistas en las series de tebeos supuso una gran conquista en la historieta gráfica de posguerra, reflejando las tensiones profesionales de la época. Se pasó de una dualidad amistosa a una dualidad laboral que reflejaba conflictos con el servicio doméstico y, posteriormente, a la oposición jefe-subordinado o patrono-obrero, una línea iniciada por Apolino Tarúguez y que culminaría en series como Mortadelo y Filemón.
En la actualidad, el universo de los cómics ha trascendido los límites del entretenimiento para convertirse en un fenómeno cultural y económico. Marvel, por ejemplo, ha creado cerca de 8.000 personajes desde 1939, incluyendo a Iron Man, Spider-Man, Hulk, Thor y los X-Men. La Propiedad Intelectual (PI) protege estas creaciones a través del derecho de autor y el derecho de marcas.
La mayoría de los cómics se basan en la idea de la lucha entre el bien y el mal. Si bien esta idea general no es protegible, la interpretación singular de un autor, incluyendo el argumento y los personajes, sí lo es. Las editoriales suelen contratar guionistas y dibujantes, fundamentales para la creación de tramas y personajes.
Un ejemplo de la complejidad de los derechos de autor en el mundo del cómic se dio en 2009, cuando los sucesores del dibujante Jack Kirby entablaron una acción judicial contra Marvel. El tribunal determinó que Marvel era titular de los derechos de autor de las obras creadas por Kirby, basándose en la Ley de Derecho de Autor de los Estados Unidos de 1909, que rige las obras realizadas antes de 1978. Kirby había recibido un pago fijo por página, y el tribunal concluyó que no era dueño de los derechos de autor sobre esas obras.
Los cómics también pueden estar protegidos por derecho de marcas, como en el caso de los nombres y la imagen de los superhéroes de Marvel y DC Comics, que llegaron a registrar conjuntamente el nombre "Super Héroes".
Marvel ha sabido capitalizar el valor comercial de sus superhéroes mediante acuerdos de licencia rentables, expandiendo sus personajes a formatos audiovisuales como largometrajes, series de televisión y videojuegos. Sin embargo, la empresa también ha buscado recuperar el control total sobre sus activos creativos y una mayor participación en los ingresos de taquilla.
El Universo Marvel se caracteriza por la interconexión de sus personajes. A menudo, un evento importante obliga a los superhéroes a actuar colectivamente. Adaptar estas historias cruzadas a películas ha sido un reto, especialmente debido a acuerdos de licencia previos. Por ejemplo, Marvel licenció Spider-Man a Sony Pictures, Hulk a Universal Pictures, y los personajes de X-Men y Los Cuatro Fantásticos a 20th Century Fox.
Recientemente, Marvel Studios ha recuperado los derechos cinematográficos de suficientes personajes para formar el equipo de Los Vengadores. La recuperación de los derechos de Iron Man, por ejemplo, allanó el camino para el éxito de las películas de este personaje. Sin embargo, la recuperación de los derechos de Spider-Man sigue siendo un desafío debido a una compleja red de licencias desde 1985.
Personajes como Iron Man (Tony Stark), Hulk (Bruce Banner), Spider-Man (Peter Parker) y Wolverine (Lobezno) son icónicos. Wolverine, un mutante con garras retráctiles, fue licenciado a 20th Century Fox como parte de los X-Men, quienes produjeron varias películas sobre el personaje.
Los sólidos activos de PI de Marvel le han permitido obtener grandes beneficios de sus actividades de licencia. Incluso cuando una película no tiene éxito en taquilla, Marvel obtiene ingresos por la venta de artículos relacionados y un aumento del interés por sus cómics. Sin embargo, al haberse convertido Marvel Studios en productora de cine, se encuentra limitada por acuerdos previos, impidiéndole utilizar todos sus superhéroes de primera línea para recrear batallas épicas de los cómics.
Mortadelo y Filemón, ahora como cómic digital
En paralelo a la evolución del cómic como medio, la música también ha experimentado fenómenos virales inesperados. La canción "Potra salvaje" de Isabel Aaiún, originalmente compuesta hace tres años, cobró una inesperada popularidad al ser remezclada por el DJ Fernando Moreno en 2023. Su autora, Isabel Casado (nombre artístico de Isabel Aaiún), una joven de 37 años, nunca imaginó tal éxito.
Isabel Aaiún, criada en el pueblo segoviano de Veganzones, es hija, nieta y bisnieta de zapateros. Desde niña, tuvo dos pasiones: los caballos, actividad a la que se dedicó profesionalmente como amazona, profesora de equitación y domadora, y la música. Su amor por los animales y la vida rural se refleja en sus redes sociales, donde comparte imágenes con sus perros y su caballo lusitano Marsel.
En 2019, Pablo Mora, cantante de Lagarto Amarillo, la invitó a colaborar en su tema "Mano rota". Esta colaboración la impulsó a firmar con Níquel Records en 2020 y, a finales de 2021, lanzó su primer sencillo, "Potra salvaje". La canción destacó por su potencia vocal, garra y ritmos cercanos al folklore español con un toque actual. Su videoclip, grabado en una ganadería abandonada y en las afueras de una ermita de Cantalejo, complementó el producto, mostrando herramientas del campo, pases flamencos y vestimenta de jinete.
Isabel Aaiún describió "Potra salvaje" como una canción que habla de ella misma, y expresó su deseo de que se convirtiera en un "himno para las mujeres luchadoras" que reclaman sus derechos sin pretender ser más que nadie. La canción tuvo un gran impacto a partir de la remezcla de Fernando Moreno y su viralización en redes sociales se potenció al sonar en la celebración de la decimoquinta Champions del Real Madrid el 1 de junio de 2024.
En noviembre de 2023, Aaiún decidió finalizar su carrera como jinete para dedicarse plenamente a la música. En febrero de 2024, lanzó su primer álbum, "La potra salvaje", que presentó en su tierra natal. El álbum, compuesto junto a Pablo Mora y producido por Michel K.Lowan, incluye una variedad de estilos, desde rumbas hasta pasodobles y rancheras.
El estilo de Isabel Aaiún se caracteriza por la autenticidad y la fuerza vocal, transmitiendo mensajes de fuerza y libertad. La canción "Potra salvaje" resonó especialmente entre las jugadoras de la selección española, convirtiéndose en un himno no oficial durante la Eurocopa 2024.
| Año | Evento/Lanzamiento | Descripción |
|---|---|---|
| 2019 | Colaboración con Lagarto Amarillo | Participación en el tema "Mano rota". |
| 2020 | Firma con Níquel Records | Inicio de su carrera discográfica. |
| 2021 | Lanzamiento de "Potra salvaje" | Primer sencillo, con gran acogida en redes. |
| 2023 | Remezcla de "Potra salvaje" por Fernando Moreno | Impulso a la viralización de la canción. |
| 2024 | Lanzamiento del álbum "La potra salvaje" | Presentación en Segovia, con variedad de estilos musicales. |

