Elaine, la hermana del Rey Hada Harlequin y Santa Doncella de la Fuente de la Juventud, poseía una apariencia infantil a pesar de sus más de mil años de vida. Su largo cabello rubio y su vestido hasta los pies la caracterizaban en sus primeras apariciones. Tras su renacimiento, adoptó un vestido de hojas negras, seguido de un traje de camarera. Más tarde, tras salvar a Ban de Melascula, sus alas blancas y de forma similar a pétalos se manifestaron, marcando un nuevo capítulo en su existencia.
Su personalidad era un reflejo de su nobleza: amable, cariñosa e indulgente. Profundamente enamorada de Ban, estaba dispuesta a perdonar a su hermano King por abandonarla a ella y al Bosque. Sin embargo, las situaciones embarazosas con Ban a menudo la hacían sonrojar, mostrando su lado más tímido.
Harlequin, el hermano de Elaine, abandonó el Bosque del Rey Hada para rescatar a Helbram y a otras hadas traicionadas por los humanos. Este acto forzó a Elaine a asumir el rol de Santa Doncella, custodiando la Fuente de la Juventud durante cientos de años en soledad, sin poder abandonar el bosque. Este abandono, aunque motivado por la lealtad a su amigo, dejó una profunda herida en Elaine.
Un día, Elaine encontró a Ban escalando el gran árbol. A pesar de sus intentos por alejarlo, Ban regresaba una y otra vez, sorprendiendo a Elaine al notar que el bosque mismo lo protegía. Al descubrir la sinceridad de Ban, Elaine bajó la guardia y se presentó como la Santa Doncella, cuestionando sus intenciones. Ban, buscando la inmortalidad con la esperanza de que algo bueno le sucediera en su vida, compartió su deseo con ella. Elaine, con 700 años de soledad a cuestas cuidando la Fuente, le planteó la duda de si la inmortalidad realmente traería felicidad.

La relación entre Elaine y Ban floreció cuando este, tras irse momentáneamente, regresó para compartir su Colección de Etiquetas de Cerveza. Este gesto de cercanía y confianza marcó el inicio de un vínculo especial.
La tranquilidad se vio interrumpida por la aparición de un demonio, miembro del Clan de los Demonios, que arrasaba el Bosque con Fuego del Purgatorio. En un acto de valentía, Elaine ofreció a Ban el agua de la Fuente, pero él insistió en que ella la bebiera primero. Mediante un beso, Elaine le transmitió el agua, y luego Ban se enfrentó al demonio en una feroz batalla.
Tras la victoria, Elaine le obsequió a Ban la última semilla del bosque, pidiéndole que la plantara. A pesar de los deseos de Ban de que se quedara con él, Elaine se despidió y falleció en sus brazos, dejando un vacío inmenso.

En la Capital de los Muertos, Ban sintió la presencia de Elaine y la persiguió. Al ser petrificado por King, Elaine apareció como una luz, liberándolo con un beso y notando una cicatriz en su brazo, lo que le hizo darse cuenta de que Ban no la había observado desde el otro mundo.
Tras una explosión cercana, Ban se apresuró a investigar, pero Elaine lo detuvo, preguntándole por qué había ido a verla. Al recibir la respuesta de que algún día la haría suya, Elaine lloró de alegría y agradecimiento antes de que Ban se marchara. Mientras observaba las explosiones, Elaine se preocupaba por él.
King, sin comprender cómo su hermana podía perdonar a quien le robó todo, se encontró con Elaine. Ella se mostró para que King entendiera a Ban y lo ayudara. En ese momento, Elizabeth y Hawk aparecieron, y Elaine desapareció.
Elaine recordó un antiguo tratado de paz entre el reino humano y el Bosque del Rey Hada, basado en la no interferencia y el poder del Rey de las Hadas, Harlequin. Tras la derrota de Guila, Elaine apareció y sugirió que Guila podría haber regresado al mundo real con su alma, a diferencia de ellos que llegaron con sus cuerpos físicos.
Después de la muerte de Helbram y su regreso a su casco en posesión de King, este recibió un mensaje de Elaine: proteger a Ban. Ban y Elaine se reencontraron y se besaron apasionadamente.
Cuando Melascula comenzó a invocar almas, el alma de Elaine fue una de ellas, regresando a su cuerpo en el Bosque del Rey Hada. Al despertar, se quejó con Gerheade y las demás hadas por haber pasado mucho tiempo con Ban, utilizando su Ira Imperial de Gran Viento. Tras someter a Gerheade, Elaine usó la Ira Imperial de Zephyr para enviarla a volar y luego llamó a Oslo para ir al encuentro de Ban, quien intentaba acabar con Jericho.
Elaine, al reencontrarse con Ban, le expresó cuánto lo había extrañado. Sin embargo, Jericho interrumpió su momento, lo que llevó a Elaine a atacar a Jericho con la Ira Imperial de Zephyr. A pesar de que Ban intentó calmarla, Elaine creía que Jericho intentaba arrebatárselo. Continuó atacando a Jericho, declarando que ella debería ser quien viajara con Ban y que Jericho viviera su sueño era imperdonable.
Cuando Elaine, agotada, fue detenida por Ban, este le prometió que algún día sería suya y que viajarían juntos, lo que hizo a Elaine llorar de felicidad. Posteriormente, mientras Melascula atrapaba el alma de Ban, Elaine lo distrajo, permitiendo que el alma escapara, pero fue devorada por Galand, provocando la desesperación de Elaine.
Jericho, confundida, le dijo a Elaine que Ban seguía de pie, pero Elaine, entre lágrimas, le explicó que su destino había desaparecido, ya que Galand había devorado su alma, dejando solo una cáscara vacía. Cuando Ban se derrumbó, Elaine se alegró de volver a verlo y él le contó cómo el alma de Zhivago lo había ayudado a escapar antes de ser devorado por Galand.
Ban pidió a Jericho que se llevara a Elaine, pero ella se negó a luchar contra demonios que consumían almas y pidió a Jericho que se llevara a Ban. En su huida, Elaine se disculpó con Jericho por sus acciones y palabras horribles, reconociendo la generosidad de los humanos. Cuando Galand los atacó, Jericho logró proteger a Ban y Elaine.
Al encontrar una cueva, llegaron al bar Sweet Gluttony, donde el dueño, conocido de Ban, los escondió. Elaine se alegró al saber que, a pesar de la muerte de Ban, sus lazos con él persistían, lo que le daría fuerzas.

Elaine poseía un poder considerable, capaz de proteger la Fuente de la Juventud por sí sola y, según Zhivago, de acabar con un ejército. Su habilidad "Transformación" le permitía alterar su apariencia física y vestimenta.