Megumi Fushiguro es uno de los protagonistas centrales de la popular serie de manga y anime Jujutsu Kaisen, creada por Gege Akutami. Es un joven hechicero de 15 años que estudia en la prestigiosa Escuela de Magia de Tokio.
Su personalidad se caracteriza por ser estoica y calculadora, pero bajo esa fachada fría, Megumi alberga un profundo deseo de proteger a las personas que considera buenas y amables. Él cree firmemente en la injusticia del mundo y ve a los hechiceros como herramientas para asegurar que las almas bondadosas tengan una mejor oportunidad de sobrevivir.
A pesar de que su personalidad es estoica y calculadora, Megumi desea ayudar a proteger a las personas que considera buenas o amables. En la adaptación al anime del manga, Megumi es interpretado por Yuma Uchida en japonés, Víctor Ruiz en español latino y Robbie Daymond en inglés. Según Akutami, Megumi fue diseñado para ser un contraste con Itadori y Nobara Kugisaki, los otros protagonistas del manga. Fue escrito como un personaje más perspicaz que cualquiera de sus dos compañeros por su mayor inclinación hacia el pesimismo y la falta de confianza hacia los demás. Akutami también declaró que es un personaje más «deprimente» que Itadori, y que fue creado para preocuparse menos por el destino de los extraños y más cuando mueren los animales.
Aunque aparentemente es estoico y frío, Megumi desea ayudar a proteger a las personas que considera buenas o amables. Él cree que el mundo es injusto y que un exorcista es una herramienta para asegurarse de que las personas buenas tengan una mejor oportunidad de vivir. Afirmando que ese es su deseo egoísta e irracional, no se ve a sí mismo como un héroe por hacer esto. Su deseo lo motivó a salvar a Yūji de su ejecución luego de convertirse en el recipiente de una maldición peligrosa.
Esta visión del mundo, Megumi parecería haberla tenido siempre, y esto incluso desde la secundaria. En ese momento ya sentía un fuerte odio hacia la «gente mala», causando que golpeara a los matones de su colegio para castigarlos, y lo mismo por la «gente buena». Lo cual encontró ingenuo e hipócrita. Megumi aparece por primera vez en Jujutsu Kaisen como un estudiante tranquilo y reservado de 15 años que tenía la misión de recuperar un objeto maldito en la Escuela Secundaria Municipal Sugisawa. Al día siguiente, nota la energía del objeto en un estudiante que pasa cerca, que resulta ser Yūji, y decide perseguirlo. Tras encontrarlo en el hospital donde falleció el abuelo de Yūji, le pregunta sobre uno de los dedos de Sukuna que su club de ocultismo encontró de manera ilícita. Más tarde, lo salva cuando un montón de espíritus malditos atacan la escuela, atraídos por el dedo. Tras ingerir el dedo de Sukuna por parte de Yūji, Megumi se rehúsa a que lo ejecuten. Cuando Yūji se traslada a la escuela de magia, rápidamente forjan una amistad entre ellos y Nobara Kugisaki, otra alumna de primer año.
Megumi Fushiguro (伏黒恵 Fushiguro Megumi?) es uno de los protagonistas de la serie manga Jujutsu Kaisen. Su padre es Toji Fushiguro, antiguo miembro del Clan Zenin y hermanastro de Tsumiki Fushiguro. Megumi es un joven alto, llegando a medir 175 centímetros[2]. Su cabello es oscuro, y suele llevarlo arreglado y puntiagudo cuando se encuentra en clases o en una misión; lleva su cabello desarreglado, cuando descansa. Gege Akutami describió su cabello como errático[2].
Megumi suele ser un joven bastante tranquilo, serio y reservado. Nobara Kugisaki se queja de que Megumi nunca dice nada de sí mismo, y de que debería comenzar a decirles más cosas sobre él[9]. A pesar de no mostrar demasiado interés en lo que suelen hacer sus compañeros, siempre se encuentra alrededor de estos y suele acompañarlos a distintos lugares, y no parece mostrar rechazo a la idea de salir de paseo con ellos. Incluso cuando era niño, Megumi era muy severo, serio y reflexivo, hasta el punto en que Satoru cuestionó si realmente estaba en primer grado en el momento en que se conocieron. Cuando Satoru explicó por primera vez la situación con el clan Zenin, Megumi reveló que no se preocupaba por su padre y asumió que él y la madre de Tsumiki habían terminado de cuidarlos. Megumi siempre ha estado molesto por la actitud de Satoru desde que se conocieron. No le importaba la idea de convertirse en hechicero y se cansó más con el tiempo. Cuando Megumi llegó a la escuela secundaria, su actitud impersonal se había establecido por completo. Pensó que convertirse en un hechicero jujutsu no tendría sentido ya que no se veía a sí mismo como alguien que salva a los demás. Megumi no estaba interesada en hacer amigos, pero creía que la base de la interacción.
A pesar de que su personalidad es estoica y calculadora, Megumi desea ayudar a proteger a las personas que considera buenas o amables. Él cree que el mundo es injusto y que un exorcista es una herramienta para asegurarse de que las personas buenas tengan una mejor oportunidad de vivir. Afirmando que ese es su deseo egoísta e irracional, no se ve a sí mismo como un héroe por hacer esto. Su deseo lo motivó a salvar a Yūji de su ejecución luego de convertirse en el recipiente de una maldición peligrosa.
En sus días como estudiante de secundaria, la personalidad de Megumi era diferente a la del presente. Mostraba odio a las personas bonachonas porque creía que perdonar a los malos era una ridiculez y al mismo tiempo odiaba a la gente mala por no tener ni una pizca de empatía hacia quienes abusaban constantemente. Era conocido por pelearse con los "matones" de su escuela y de su área ya que pensaba que era su castigo.
Durante una pelea con su padre en el incidente de Shibuya, Megumi es atacado por Haruta Shigemo cuando intentaba curarse luego de la muerte de Tōji. Intenta huir y se pregunta cómo invocar más shikigamis. Desafortunadamente, Megumi colapsa y luego tiene el recuerdo de Satoru quien le revela que dos exlíderes de los clanes Zenin y Gojō mataron entre sí. Megumi luego se dice a sí mismo que él puede volverse aún más poderoso y convoca a un shikigami. Haruta, preocupado, intenta detenerlo, pero Megumi logra invocar a Mahoraga de todos modos. Cuando llega Sukuna, encuentra a Megumi gravemente herido. Sukuna luego lo cura y le dice que no muera todavía porque todavía necesita algo que hacer.
En medio de la batalla, Megumi cae en cuenta que debe recurrir a una medida desesperada sí desea ganarle al Rey de las Maldiciones y mientras éste le cuestiona sus capacidades, comienza a cuestionarse sus razones para haber salvado a Itadori de su ejecución. Megumi siente que la única cosa justa sobre la vida es lo injusta que es para todos y asegura que su hermana fue la persona más amable de todas y merecía ser feliz.
Sin embargo, sus planes cambian cuando descubren que los estudiantes del Colegio Técnico de Magia Metropolitana de Kioto se encuentran decididos a matar a Itadori y deciden proteger a su compañero. Megumi se encuentra decidido a proteger a quienes más quiere, incluso sí debe maldecir a otros. Luego, afirma que Megumi debería comprender su decisión, especialmente, porque es un miembro del Clan Zenin y, como tal, debe conocer las regulaciones establecidas. Sin embargo, Megumi asegura no tener relación alguna con ellos y añade, que, realmente no le importa aquello que está bien o mal.
Luego de recibir la información, Megumi actúa indiferente y le comenta a la joven que hablará con su hermana para conseguir más información. La joven se despide, e inmediatamente, Megumi se siente asustado y abrumado por la revelación. Aún nervioso con la confesión, decide hablar por teléfono con Kiyotaka Ijichi pidiendo gente que pueda proteger a su hermana. Ijichi menciona que por la falta de personal, sólo puede proporcionarle chamanes de segundo grado, sin embargo, dada la complejidad de la misión, parece que necesitarían chamanes de grado más alto. Con esto en mente, les pide abandonar la misión. Decide enfrentarse sólo a la situación y regresar al Puente Yasohachi para seguir paso a paso lo que los estudiantes suelen hacer durante su prueba de valentía. Mientras revisa bajo el puente, Itadori y Nobara Kugisaki llegan a su lugar y los tres terminar por quedar atrapados dentro de una expansión territorial incompleta[11]. Mientras Megumi se encarga de exorcizar a todas las maldiciones del puente, intenta comprender las razones para que una maldición que estuvo oculta durante años, haya surgido recientemente. En ese momento, un Portador de Dedos aparece ante él y cae en cuenta, que todo lo que está sucediendo se debe a la reencarnación de Sukuna[12]. Acto seguido, un arduo enfrentamiento inicia entre Megumi y el portador.
Estando inconsciente, Megumi comienza a tener recuerdos durante sus días como estudiante de la Escuela Secundaria Oriental de Urami. Cada vez que golpeaba a alguien, Tsumiki lo regañaba por sus acciones y siempre estaba pendiente de él; Megumi creía que su hermana era el prototipo de la perfección y que era de ese tipo de persona que perdonaban fácilmente las malas acciones de otros.
Tsukimi observa a Megumi hablando con Gojo. Frente al niño, comienza a explicar de manera rápida y breve la situación con el fin de conseguir que acepte ser mantenido económicamente por él. Decide revelar todo lo relacionado a su padre y el Clan Zenin. Y, cuando se dispone a confesar que es el responsable de que éste falleciera, Megumi le interrumpe y alega no importarle absolutamente nada sobre él. Megumi observa a Gojo y le pregunta qué sucederá con su hermana y sí ella será feliz sí acepta ir a su lado. Gojo le asegura que no tiene ningún modo de asegurarle que ella sea feliz, provocando que el niño se moleste.
Durante la noche del 31 de Octubre, Suguru Geto reveló haber marcado a Tsumiki con su energía maldita, lo que causó que está entre en coma. Durante este arco argumental, Tsumiki es mostrada teniendo una mirada oscura en sus ojos poco después de despertar de su coma. Poco tiempo después, es vista discutiendo con Megumi los pormenores de los Juegos del Sacrificio. A las 3 de la tarde del 16 de noviembre de 2018, Tsumiki entra a la Colonia número 1 de Tokio como parte del plan de los hechiceros para hacer que abandone el juego de Sacrificio poniendo a Kiyotaka Ijichi en su reemplazo. Tsumiki es teletransportada al lugar donde se encontraban su hermano Megumi y Yuji. Sin embargo cuando está por recibir los cien puntos reunidos por Megumi, Tsumiki agrega una nueva regla en la cual los participantes podrán viajar entre colonias. Para la desgracia de Megumi, "Tsumiki" revela que de hecho, es el recipiente de la hechicera Yorozu la cual reencarnó en su cuerpo gracias a Kenjaku.
Después de sentir la presencia de Sukuna dentro de Itadori, Yorozu lo desafía a un enfrentamiento antes de utilizar sus alas de insecto construidas. Después de que Sukuna tome posesión del cuerpo de Megumi, éste fuerza a Megumi para que mate a Yorozu usando su técnica maldita con el objetivo de destruirlo mentalmente para así poder tomar el control de su cuerpo con más facilidad. Como resultado de su enfrentamiento, Yorozu muere.
En el penúltimo episodio de este anime, Megumi Fushiguro hizo uso de su Expansión de Dominio, que representa el nivel más alto dentro de la hechicería; sin embargo, el caso de este personaje llama la atención por desafiar las bases de esta técnica con una ejecución que combina poder y limitaciones. Su Jardín de las Sombras Quimera no sigue las reglas tradicionales, pero precisamente en esa irregularidad radica su potencial dentro de la historia. Un dominio que no encierra, sino que invade. A diferencia de otros hechiceros que crean espacios cerrados para atrapar a sus oponentes, el dominio de Megumi se manifiesta de otra forma. En lugar de aislar, expande sombras líquidas sobre el entorno real, alterando el campo de batalla sin trasladarlo a otra dimensión. Dentro de este espacio, el personaje puede ejecutar varias acciones de forma simultánea: Invocar múltiples shikigami sin restricciones claras, Crear copias de sí mismo hechas de sombra, Ocultarse físicamente para realizar ataques sorpresa. Esta dinámica convierte su dominio en una técnica más flexible, pero también más exigente en términos de control.
El principal motivo por el que esta técnica es considerada incompleta es la falta de una barrera cerrada, elemento clave en una Expansión de Dominio convencional. En estructuras como las de Satoru Gojo o Ryomen Sukuna, el enemigo queda atrapado en un espacio delimitado. En el caso de Megumi, esto no ocurre. Esta característica implica dos limitaciones claras: El oponente puede escapar si logra salir del área afectada. Existe una dependencia del entorno físico, ya que el usuario puede apoyarse en techos o estructuras para contener parcialmente el dominio. En términos prácticos, esto obliga a Megumi a adaptar su técnica según el escenario.
Otra diferencia clave es la ausencia del llamado efecto de “golpe seguro”, característica que garantiza que los ataques impacten dentro de un dominio completo. Al no contar con esta ventaja, Megumi debe: Dirigir manualmente sus ataques, Mantener control constante sobre múltiples elementos, Gestionar un mayor gasto de energía maldita. Esto convierte su dominio en una técnica más demandante y menos predecible en combate.
Pese a sus limitaciones, el Jardín de las Sombras Quimera destaca por una cualidad poco común: no está restringido por una estructura cerrada. Esta característica abre la posibilidad de que su evolución no siga las reglas tradicionales de la hechicería. Dentro de la narrativa, esto explica el interés de Ryomen Sukuna en el desarrollo de Megumi. El personaje identifica en esta técnica un potencial que podría escalar más allá de los parámetros conocidos, especialmente por su capacidad de interactuar directamente con el entorno real.
El dominio de Megumi no solo se define por sus características técnicas, sino también por su desarrollo dentro de la historia. Seguimos esperando a ver qué pasa con la tercera temporada de 'Jujutsu Kaisen', pero mientras tanto el manga de Gege Akutami terminó el año pasado después de un arco interminable que dejó alguna que otra baja. ¡Aviso! El arco final de 'Jujutsu Kaisen' nos metió en una batalla contra Sukuna en la que todo podía ocurrir. El Rey de las Maldiciones había poseído el cuerpo de Megumi Fushiguro, y la serie terminó uniendo a todos sus aliados para intentar liberarle y derrotar de una vez por todas a Sukuna... Ahora bien, uno de los primeros en enfrentarse a Sukuna fue Satoru Gojo. Y también uno de los primeros en caer derrotados y directamente morir de una manera bastante gráfico. Tanto, que durante meses y meses los fans de 'Jujutsu Kaisen' se agarraban a un clavo ardiendo con todo tipo de teorías sobre el regreso de Gojo. "Después de derrotar a Mahoraga, Gojo pensaba que Sukuna ya no podría sobrepasar su infinito. Así que, simplificándolo mucho, se puede decir que Gojo se confió demasiado. Al haberse vuelto tan poderoso, pensó que Sukuna no podría derrotarle y a pesar de sus Seis Ojos, irónicamente no le vio venir.
Satoru Gojō, Noritoshi Kamo, Mai Zenin e incluso Sukuna consideran que tiene mucho potencial. Este último señala que «Megumi es un tesoro desperdiciado». Según Satoru, Megumi tiene un potencial y habilidades equivalentes a las de Yūji y más tarde dio a entender que Megumi podría tener el mismo nivel que él algún día o incluso superarlo. Megumi también puede luchar e incluso derrotar a maldiciones de grado especial.
En su introducción, Rebecca Silverman de Anime News Network dijo que «Megumi era el protagonista menos interesante de los primeros capítulos del manga». La pelea de Megumi con una maldición de grado especial fue catalogada como la tercera mejor pelea de anime de 2021 por Crunchyroll. El crítico Olive St. Sauver comparó su amistad con Itadori con la de Asta y Yuno de Black Clover por «cómo se preocupan el uno por el otro y están emocionados de ver que el otro tenga éxito... el deseo de superar al otro proviene de una sana competencia en lugar de la envidia». David Eckstein-Schoemann de UNF Spinnaker, en una reseña del anime, declaró que «[le gustaba] ver a Itadori trabajar con Megumi...


Megumi es un monstruo al final de Jujutsu Kaisen / Potencial
La única cosa justa sobre la vida es lo injusta que es para todos. Los chamanes no son más que un engranaje en esta retribución. Si solo más gente buena pudiera recibir justicia… voy a salvar a otros, incluso si eso es injusto.
En julio de 2018, se confirma la existencia de un útero maldito en el Centro de Detención de Eishu. Con el fin de salvar a los reclusas, los alumnos de primer año del Colegio Técnico de Magia Metropolitana de Tokio son enviados al lugar debido a la falta de personal.

En octubre de 2018, se informa sobre la repentina muerte de tres antiguos estudiantes de la Escuela Secundaria Oriental de Urami. Megumi descubre que su hermana visito el Puente Yasohachi.

Entre agosto y septiembre de 2007, Satoru Gojo se enfrenta a Toji Fushiguro y éste, antes de morir, le deja a cargo a su hijo, Megumi.


