¿Qué es el Desempleo y sus Implicaciones Económicas y Sociales?

El desempleo, también conocido como desocupación, paro o falta de empleo, se define como la situación en la que una persona que está en edad de trabajar, tiene la capacidad para hacerlo y busca activamente empleo, no encuentra una ocupación remunerada. Más concretamente, el desempleo se refiere a la parte de la población de un país que se encuentra en condiciones de trabajar y en cambio no dispone de un empleo. Es un desajuste en el mercado laboral, donde la demanda de trabajo es mayor a la oferta. Cuando existen más personas dispuestas a ofrecer su trabajo a las empresas que puestos de trabajo disponibles se produce una situación de desempleo.

El desempleo es uno de los problemas que más genera preocupación en la sociedad actual. Las personas desempleadas o aquellas que no tienen empleo u ocupación, deben enfrentarse a situaciones difíciles por no tener ingresos con los cuales sostenerse a sí mismos y a sus familias. Cuando el número de personas desempleadas crece por encima de niveles que se podrían considerar como “normales”, una gran preocupación aparece en toda la sociedad. El desempleo es una de las problemáticas económicas y sociales más relevantes de nuestra época. Más allá de ser una simple cifra en los informes económicos, el desempleo representa historias personales, retos sociales y consecuencias para toda una economía. La elevación en la tasa de desempleo es un problema tanto económico como social. Como problema económico, significa un mal aprovechamiento de recursos. Como problema social, implica bajas en la calidad de vida, ya las personas desempleadas tienen que vivir con una renta menor o totalmente sin ella.

La población activa juega un papel crucial en la definición de desempleo. Esta incluye a todas las personas que están empleadas o buscan activamente trabajo. Por otro lado está la denominada población inactiva, es decir, aquellas personas que por una serie de cuestiones (tales como por ejemplo su edad, su estado físico, su estado mental, su salud) no están trabajando en ese momento.

Población activa y desempleada

Tipos de Desempleo

Existen varios tipos de desempleo, según las diversas causas que lo originan. El desempleo se clasifica de acuerdo con sus causas y puede ser de diferentes tipos:

  • Desempleo cíclico: Este tipo de desempleo está relacionado con las fluctuaciones económicas. Surge de la coyuntura económica o de la marcha de la economía. Si la economía crece, va a disminuir este tipo de desempleo. Si la economía está decreciendo o estamos en recesión, va a aumentar este tipo de desempleo. Ocurre cuando existen cambios en las tecnologías que se introducen en las empresas, lo que hace que los trabajadores actuales no estén capacitados para cumplir con las labores y ser útiles por no poder acomodarse a la nueva tecnología, de suerte que han de ser despedidos. Este tipo de desempleo surge cuando las personas se encuentran en transición entre un empleo y otro. Es decir, son trabajadores que han dejado un trabajo y están en proceso de buscar otro que se ajuste mejor a sus habilidades o expectativas.
  • Desempleo estructural: Surge cuando existe un desajuste permanente entre la oferta de trabajo y la demanda de trabajo. El desempleo estructural se produce cuando existe un desajuste entre las habilidades de los trabajadores y las necesidades del mercado laboral. Esto suele ocurrir en sectores económicos que están en declive o que se transforman debido a cambios tecnológicos. El desempleo estructural es la tasa de desempleo compatible con una inflación de salarios constante (tasa de paro no aceleradora de los salarios, NAWRU en su acrónimo en inglés) o con una inflación de precios constante (tasa de desempleo no aceleradora de la inflación, NAIRU en su acrónimo inglés), dadas unas condiciones económicas normales. Es un tipo de desempleo involuntario de carácter a largo plazo que no disminuye ni desaparece mediante medidas de demanda agregada expansiva. Corresponde técnicamente a un desajuste entre oferta y demanda de mano de obra (trabajadores). Gran parte del desempleo tecnológico, debido a la sustitución de trabajadores por máquinas, podría considerarse como un desempleo estructural. Alternativamente, el desempleo tecnológico podría referirse a la forma en que los aumentos constantes en la productividad significan que se necesitan menos trabajadores para producir el mismo nivel de producción cada año.
  • Desempleo friccional: Es el desempleo voluntario que dura el tiempo entre que un trabajador deja un empleo y encuentra otro. Surge cuando una persona decidió dejar su trabajo de forma voluntaria por los motivos que sean (descansar, estudiar, buscar otro puesto de trabajo, cuidar a un ser querido, etc). El desempleo friccional existe porque tanto los empleos como los trabajadores son heterogéneos, y puede producirse un desajuste entre las características de la oferta y la demanda. Este desajuste puede estar relacionado con las habilidades, el pago, el tiempo de trabajo, la ubicación, las industrias de temporada, la actitud, el gusto y una multitud de otros factores. Tanto los trabajadores como los empleadores invertirán tiempo y esfuerzo para encontrar una mejor opción de contratación o trabajo. De hecho, esto es beneficioso para la economía, ya que resulta en una mejor asignación de recursos. Sin embargo, si la búsqueda lleva demasiado tiempo y los desajustes son demasiado frecuentes, la economía sufre, ya que no se realizará ningún trabajo.
  • Desempleo estacional: Está relacionado con actividades que se concentran en épocas muy concretas del año, como por ejemplo en verano, en Navidad, etc y el resto del año esas actividades se reducen mucho o en su totalidad. Surge cuando las empresas no encuentran el perfil de trabajador que buscan. Está relacionado con actividades que se concentran en épocas muy concretas del año, como por ejemplo en verano, en Navidad, etc y el resto del año esas actividades se reducen mucho o en su totalidad. Es algo previsible y se sabe con antelación qué puestos de trabajo dejarán de tener demanda. Algunas actividades económicas tienen una demanda laboral que varía según la época del año. Este es el caso de sectores como el turismo, la agricultura o la construcción. El desempleo estacional se puede ver como un tipo de desempleo estructural, ya que es un tipo de desempleo que está vinculado a ciertos tipos de trabajos, como la agricultura o el turismo. Por ejemplo, los empleados de parques de atracciones sufren un desempleo estacional durante el invierno, ya que menos gente las visitan durante ese tiempo. Las medidas oficiales de desempleo más citadas eliminan este tipo de desempleo de las estadísticas utilizando técnicas de «ajuste estacional».
  • Desempleo tecnológico: Ocurre cuando existen cambios en las tecnologías que se introducen en las empresas, lo que hace que los trabajadores actuales no estén capacitados para cumplir con las labores y ser útiles por no poder acomodarse a la nueva tecnología, de suerte que han de ser despedidos. También se llama desempleo tecnológico a aquella situación coyuntural en la que no existen personas desempleadas que cumplan con las condiciones que requiere la utilización de tales tecnologías.
  • Desempleo de precaución o especulativo: Se presenta cuando una persona no acepta algunos trabajos que se le presentan porque espera conseguir otro mejor y decide esperar un tiempo determinado.
  • Desempleo oculto o encubierto: Es el desempleo de trabajadores potenciales que no se refleja en las estadísticas oficiales, debido a la forma en que se construyen los datos. En muchos países, sólo los que no tienen trabajo pero buscan trabajo activamente (y/o califican para los beneficios de la seguridad social) se consideran desempleados. La estadística tampoco cuenta los subempleados, es decir, las personas que trabajan menos horas de las que prefieren o en un trabajo que no hace buen uso de sus capacidades. Además, las personas en edad de trabajar pero que actualmente están en educación a tiempo completo generalmente no se consideran desempleadas en las estadísticas del gobierno.
Tipos de desempleo

Medición del Desempleo

La forma más común de medir el desempleo (aunque la medición puede cambiar dependiendo del país) es a través de la tasa de desempleo (TD). La tasa de desempleo es la medida que permite cuantificar este fenómeno. Se calcula dividiendo el número de personas desempleadas entre la población activa y multiplicando el resultado por 100. Según el Banco Mundial, la tasa de desempleo es la proporción de la población activa que no tiene trabajo, pero que busca trabajo y está disponible para realizarlo. Es relativamente muy fácil de calcular, simplemente hay que dividir el número total de desempleados entre la población activa y multiplicar por 100.

En España, la entidad que tiene encomendada la función de calcular y publicar oficialmente las tasas de desempleo en el país es el Instituto Nacional de Estadística (INE). En España existen dos formas de medición del desempleo. Cada una de ellas utiliza una fuente de datos y una definición distintas. Por una parte, está el paro EPA que se da a conocer trimestralmente por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Como no comparten ni definición, ni fuentes de datos, estas dos medidas estadísticas del desempleo no coinciden. El paro registrado es en la actualidad menor que el paro EPA.

Las cifras sobre el empleo y el desempleo se encuentran entre los datos económicos más minuciosos y más amplios de un país. Se definen como:

  • Empleados: Personas que tienen un empleo.
  • Desempleados: Personas no empleadas que en el periodo de referencia estuvieron en busca de un empleo y corrientemente disponibles para trabajar. Son personas que no trabajaron durante la semana de referencia, buscaron activamente un empleo, es decir, realizaron acciones concretas para obtener un empleo, y estaban disponibles para trabajar de inmediato. Esta definición recomendada por la OIT en su Decimotercera Conferencia Internacional de Estadísticos de octubre de 1982, fue adoptada por los países de la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, como la forma de medición oficial del grupo de países desarrollados. Algunos países clasifican a estos trabajadores como desocupados, lo cual es la recomendación de la OIT, aunque carezcan de una de las tres condiciones del desempleo abierto que es buscar activamente empleo durante las últimas cuatro semanas.
  • Inactivos: Personas que no trabajan y no buscan empleo.

La tasa de desempleo es el cociente entre el total de desempleados y la población activa, expresada como porcentaje.

Consecuencias del Desempleo

Tener una tasa de desempleo alta supone un grave problema para un país, pues afecta directamente al crecimiento económico. Así, los efectos del desempleo, por un lado, pueden ser económicos como disminución de la producción real, disminución de la demanda y aumento del déficit público. Para paliar la situación de desempleo, la mayoría de las personas optan por dedicarse a trabajos informales o al emprendimiento de negocios propios.

El desempleo afecta negativamente a la economía reduciendo el consumo y la producción, lo que puede llevar a una menor recaudación de impuestos y aumentar el gasto público en subsidios. El resultado final es una menor cantidad de trabajo en la economía y un menor salario. Como comentábamos, ante una situación de recesión económica, habrá menos demanda de trabajo por parte de las empresas, que puede incluso desplazar los salarios a la baja. Lo que hará que los ciudadanos consuman menos bienes y servicios, esto afectará a las empresas vendiendo menos y se obligarán a bajar los precios y estrechar los márgenes.

Las consecuencias del desempleo incluyen:

  • Disminución de la producción real: Al haber menos personas trabajando, la capacidad productiva de la economía se reduce.
  • Disminución de la demanda: La falta de ingresos para los desempleados reduce su capacidad de consumo, lo que a su vez disminuye la demanda de bienes y servicios.
  • Aumento del déficit público: El Estado debe destinar más recursos a prestaciones por desempleo y ayudas sociales, mientras que la recaudación de impuestos disminuye.
  • Aumento de las desigualdades sociales: Una parte de la población dispone de un ingreso muy ajustado que le dificulta mejorar su posición económica.
  • Reducción del consumo: El consumo se incrementa o se reduce en función de la capacidad económica de la población.
  • Mayor gasto estatal: Las prestaciones por desempleo que entrega el Estado se incrementan generando un mayor desembolso de dinero público.
Gráfico de consecuencias del desempleo

Como problema social es una fuente de sufrimientos, ya que los trabajadores desempleados tienen que vivir con una renta menor o totalmente sin ella. En regiones donde los desempleados no tienen cobertura por desempleo, la salud de estas personas se ve resentida, con mayor incidencia en personas con tratamientos o familiares de éstos, donde deben ser medicados. La combinación de desempleo, falta de recursos financieros y responsabilidades sociales puede hacer que los trabajadores desempleados tomen trabajos que no se ajusten a sus habilidades o les permitan usar sus talentos. Además, puede causar depresión, falta de confianza y cantidades de estrés. Este estrés aumenta cuando los desempleados se enfrentan a problemas de salud, pobreza y falta de apoyo relacional. Otro costo personal del desempleo es su impacto en las relaciones. El desempleo también puede traer costos personales en relación con el género. Un estudio encontró que las mujeres tienen más probabilidades de experimentar desempleo que los hombres y que tienen menos probabilidades de pasar de puestos temporales a puestos permanentes. Sin embargo, otro estudio sobre género y desempleo encontró que los hombres son más propensos a experimentar mayor estrés, depresión y efectos adversos del desempleo, en gran parte debido a la amenaza percibida de su papel como sostén de la familia. Los costos del desempleo también varían según la edad. Las crisis económicas suelen acompañarse de peor salud debido al aumento del paro y de la pobreza. Esto provoca un incremento de las diferencias entre pobres y ricos, aunque no siempre mayor mortalidad. Sin embargo el desempleo suele ser raíz y asociado de un aumento de las muertes por suicidio en todos los países. El aumento del desempleo tradicionalmente ha sido considerado por el público y los medios de comunicación como un factor asociado a la derrota electoral de los gobiernos. El alto desempleo también puede causar problemas sociales como el crimen.

CONSECUENCIAS PSICOLÓGICAS DEL DESEMPLEO

Causas y Soluciones del Desempleo

Las causas del desempleo incluyen factores económicos, como recesiones o cambios tecnológicos, así como factores estructurales como la deslocalización de empresas o la inadecuación entre las habilidades de los trabajadores y las demandas del mercado laboral. El desempleo surge cuando se produce un exceso de oferta de trabajo.

Partiendo de una situación inicial, en donde todo el trabajo demandado por las empresas es absorbido por la oferta de la población activa. Las empresas van a demandar menos cantidad de trabajo en el mercado, momento en el que se produce el paso señalado en la gráfica, desplazándose la demanda de trabajo hacia la left. El desempleo monetario se presenta cuando las instituciones y autoridades de un país toman decisiones que no estimulan la contratación de empleados, la búsqueda de trabajo, o que limitan esta contratación. Ejemplos de esto son las limitaciones por edad, nacionalidad, etc. De igual manera, si se crease un seguro de desempleo cuyo monto fuese muy alto, no existiría un incentivo real para que los individuos pretendiesen abandonar su condición de desempleados. El desempleo de información se presenta cuando no existe información adecuada, amplia y generalizada sobre las ofertas de trabajo existentes. El desempleo de Keynes se presenta cuando las personas prefieren no invertir o consumir, por lo tanto, no demandan bienes y servicios de la economía, de modo que no hay estímulo para que las empresas produzcan más y, por lo tanto, necesiten más trabajadores.

Uno de los principales objetivos de las políticas de empleo es intentar aportar soluciones a los problemas originados por el desempleo. Existen dos grandes grupos de políticas de empleo: las políticas activas y las políticas pasivas. La regulación laboral también se puede considerar como una política de empleo, aunque destinada a establecer las normas bajo las cuales funciona el mercado de trabajo. En ocasiones, esta regulación laboral puede ser a su vez causante del desempleo. Por ejemplo, un salario mínimo por encima del salario que se fije en un mercado de trabajo competitivo, porque se considere por razones de equidad que este salario sea demasiado pequeño, puede ser causante de un exceso de oferta de trabajo, es decir, gener paro.

Las políticas activas de empleo (PAE) son intervenciones del Estado en el mercado laboral para ayudar a los parados a encontrar trabajo. También se conocen como "políticas de activación" o "estrategias de activación". Muchas de estas políticas surgieron de proyectos previos de obras públicas, particularmente aquellos llevados a cabo en la época del New Deal, diseñados para combatir el desempleo generalizado en el mundo desarrollado durante el período de entreguerras. Los programas de formación pueden ayudar a mantener y mejorar los conocimientos profesionales, reduciendo los desajustes entre oferta y demanda y el deterioro del capital humano entre los desempleados de larga duración. Para intentar disminuir el tiempo que estas personas están buscando trabajo, se podría mejorar la información de los intermediarios laborales como el sistema estatal público de empleo o consultoras de mediación en el mercado laboral vigente. Para corregir el desempleo estacional habría que intentar diversificar la estructura productiva, intentando generar otro tipo de trabajo en la zona que no dependiera tanto de las estaciones o de las temporadas.

La forma en que la política fiscal afecta al empleo es un tema complejo, por lo que es necesario sopesar cuidadosamente los efectos de incentivo y desincentivo que conlleva la intervención del sector público. Por ejemplo, un sistema de prestaciones por desempleo bien diseñado no solo brinda una importante red de protección a la población, sino que, además, permite a los trabajadores dedicar más tiempo a la búsqueda del empleo más productivo. Las posibles desventajas de las prestaciones sociales se observan con más claridad en sus efectos sobre la oferta de factor trabajo. Con frecuencia se menciona el pago incondicional o ilimitado de prestaciones por desempleo como uno de los principales factores que desincentivan la búsqueda de empleo. Este tipo de prestaciones puede, asimismo, reducir las presiones para reformar un mercado de trabajo ineficiente con altas tasas de paro porque los desempleados disfrutan de esos beneficios. También los sistemas públicos de pensiones tienen efectos significativos sobre la oferta de trabajadores. La escasa penalización de la jubilación anticipada, o incluso su promoción activa, han reducido dicha oferta. Por otra parte, la perspectiva de jubilación anticipada constituye un desincentivo para que los trabajadores mantengan sus conocimientos profesionales y participen en un proceso de aprendizaje continuo. Además, los incentivos a la jubilación anticipada facilitan la eliminación de mano de obra incluso en circunstancias en que el despido es muy difícil. Otra de las alternativas es la reducción de beneficios por desempleo. Aunque esto pueda crear incentivos laborales, su manejo como política pública puede resultar más difícil. En un estudio realizado en diferentes países de Europa en 2018, se concluye que hay una probabilidad del 52% de que aquellos que experimenten la reducción encuentren trabajo antes que una persona desempleada con beneficios por mayor número de tiempo.

Las aumentos en la demanda de mano de obra moverán la economía a lo largo de la curva de demanda, aumentando los salarios y el empleo. La demanda de trabajo en una economía se deriva de la demanda de bienes y servicios. Hay muchas formas de estimular la demanda de bienes y servicios. Una teoría propuesta es aumentar los salarios de la clase trabajadora (aquellos con mayor probabilidad de gastar el aumento de los fondos en bienes y servicios, en lugar de varios tipos de ahorros o compras de productos básicos) lo que en la historia económica siempre ha funcionado y se explica gracias al multiplicador keynesiano y a la Ley de Okun resumida: crecer sobre el 3% anual implica cero crecimiento del empleo y a partir de ese crecimiento se crece medio punto de empleo por cada punto. Se cree que el aumento de los salarios es más efectivo para impulsar la demanda de bienes y servicios que las estrategias de la banca central que ponen la mayor oferta de dinero principalmente en manos de personas e instituciones ricas. Los monetaristas sugieren que el aumento de la oferta monetaria en general aumentará la demanda a corto plazo. A largo plazo, el aumento de la demanda será negado por la inflación.

Políticas activas de empleo

El desempleo es un fenómeno complejo que afecta a múltiples ámbitos de la vida. Entender sus causas y consecuencias es esencial para desarrollar políticas que fomenten la creación de empleo y mejoren las condiciones laborales. Si bien el desempleo puede ser un desafío persistente, también representa una oportunidad para repensar cómo construir economías más resilientes y sostenibles. El conocimiento es la base para enfrentar este problema. Comprender el desempleo nos permite no solo ser más conscientes de sus impactos, sino también participar activamente en la búsqueda de soluciones.

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