Praderas Doradas: Un Viaje a Través de los Sueños y Pesadillas

En un bosque exuberante lleno de vida, donde se oía el glorioso concierto de distintas aves y el aire estaba impregnado del olor de la hierba fresca y de la tierra húmeda, con frondosos árboles de follaje tupido y de raíces gruesas, caminaba un caballero de armadura carmesí con flamas negras.

La armadura era de cuerpo completo excepto por la cabeza. El sujeto tenía el cabello de color rosa salmón y con un estilo despeinado que, combinando con la mirada dura y hosca, le confería una apariencia algo salvaje; además, tres trenzas largas se mecían dócilmente resaltando contra la negrura de su capa.

El caballero de identidad desconocida avanzaba sin prisa alguna. Sus pisadas se hundían en el lecho de hojas y rompían la quietud natural del lugar. Los animales, ya fuesen grandes o pequeños, carnívoros o no, preferían observarlo desde lejos y no acercarse debido a que él despedía un sentimiento de peligro.

Él ignoraba completamente su entorno porque no había nadie en un radio de cien metros que pudiera ser un incordio y, además, tenía dos espadas infames a cada lado de la cadera. Por un largo tiempo el tintineo del cling, del clang y del clack se combinó con los sonidos del bosque hasta que, de improvisto, salió del bosque.

La luz del sol dio de lleno en sus ojos, cegándolo momentáneamente, cubrió el sol con la mano enguantada y se pudo ver que sus ojos brillaban como el jade. Al mirar su rostro se podía decir, sin temor a equívoco, que tenía cerca de treinta años y que arrancaba suspiros a las damas. Aunque, en honor a la verdad, hace mucho tiempo que había pasado esa edad.

El caballero se fijó en la pradera que se extendía a sus pies y formaba una hermosa alfombra de flores que se perdía en el horizonte. Con la mirada encontró a lo lejos un camino de tierra que serpenteaba hasta hundirse en una depresión. El cling, el clang y el clack se reanudaron y poco después se dio cuenta de que estaba en lo alto de un monte y que el camino terminaba en una aldea a lo lejos.

Repentinamente alguien jaló levemente de su capa y una vocecita lo saludó cuando él bajó la vista. La expresión de su rostro se suavizó de inmediato: -¡Hola, señor espadachín!

Una niña vivaracha, como de diez años, de ojos celestes tan claros como el cielo y de cabello castaño, le sonreía grandemente. La pequeña usaba un vestido blanco de una sola pieza, que estaba manchado de barro en las rodillas y en las posaderas.

Se agachó para quedar a la altura de la pequeña: -¿Qué es eso que sostienes en tus manos? -en vez de responder el saludo, él prefirió cuestionar. Empleó un tono suave y carente de emoción, algo que resultaba natural debido a su rostro estoico e inmutable.

La pequeña, ansiosa como toda niña a su edad, no esperó dos veces y mostró con orgullo el dichoso objeto. -Esta es la primera vez que hago una de estas -dudó, porque no recordaba bien el nombre- co-co-corona de flores. Ajá. Eso. Corona de flores.

Por unos breves segundos quedaron en silencio, mientras ella le daba pequeñas vueltas entre sus manos. -Mi mami me enseñó como hacerlas -orgullosamente prosiguió-. ¿Quiere que le enseñe? -finalizó sin dejar de obsequiarle su hermosa sonrisa.

Esa tierna sonrisa era contagiosa por lo que él sonrió, mostrando su dentadura blanca, una sonrisa enorme. -De acuerdo, enséñame.

La niña asintió con efusividad, y se sentó con sumo cuidado de no lastimar las flores a su alrededor, dio pequeñas palmaditas a un lado, invitándolo. Al contrario de la niña, él se dejó caer causando un ligero estrépito de metal. Ella mostró su asombro y comenzó a preguntarle un sinfín de cosas sobre la armadura. Luego de que su curiosidad fue saciada, ella comenzó a tejer hábilmente la guirnalda.

Las manos pequeñas arrancaban con delicadeza las flores, porque su madre le había enseñado que las flores podían revivir si se les arrancaba con cuidado, y después las entrelazaba hasta formar una corona del tamaño adecuado.-Me llamo Natasha -dijo, sin dejar su labor-. Y usted señor caballero ¿Cómo se llama?

La tarea había sido finalizada, y él, sonriendo como lo haría un padre, aceptó el presente. -Mi nombre es-

-¡NATASHA!

La tranquilidad del lugar fue interrumpida por un grito. A la distancia apareció una mujer de cabello dorado que venía corriendo desde la aldea. Sin duda, era la madre de la pequeña a la cual buscaba desde hace rato.

La niña que reconoció la voz, corrió con premura a los brazos de la mujer dejando de lado al caballero. -Mami -saludó, extrañada por el raro comportamiento de su madre. No era la primera vez que visitaba el jardín o salía de la aldea sin avisar a nadie.

-Oh por Ishgar, estaba tan preocupada -dijo, en un hilo de voz-. ¡No me vuelvas a dar estos sustos!

El pelirrosa observó desde la distancia sin moverse: la mujer, a pesar de estar vestida como una agricultora, era linda, tal vez si hubiese nacido en la ciudad, sería toda una belleza. El pedazo de tela delgada permitía tener una idea general del cuerpo femenino: el busto de la señora, ni tan grande ni tan pequeño, perfecto para poder agarrarlos con una sola mano; abdomen delgado, pero con suficiente carne; caderas anchas que finalizaban con unas piernas esbeltas. Piel tostada por el sol. Él sonrió, pero ahora no era una sonrisa sana, al contrario, esa sonrisa estaba llena de pensamientos oscuros. Se puso de pie en el momento en que la niña era regañada y desapareció justo cuando la mujer lo identificaba.

-Los encontré -canturreó.

Caballero con armadura carmesí

-¡Detente!

-Mami, mami. Estaba enseñándole al señor caballero como hacer guirnaldas -dijo entusiasmada, después, señaló al dichoso sujeto.

En el momento en que la señora miraba la apariencia del susodicho, las piernas le temblaron y su rostro se sofocó en una sensación desesperante. Eso sucedió en un instante, porque ella giró sobre sus talones y bruscamente jaló a su hija sin importarle si le hacía daño. Ese hombre era la razón de su prisa y el desasosiego de la aldea; la advertencia había llegado a la aldea hace como una hora.

Uno de los desertores y sobrevivientes de la batalla en el Valle de la Muerte, a cuatro días de camino desde la aldea, relató breve y de forma tan vívida que era imposible ignorar el mal que lo perseguía sin descanso. «Monstruo» fue la palabra que se repitió en el breve discurso de un sobreviviente de la guerra. Cuánta razón.

-Mami, duele -trató de protestar la pequeña.

Pero ella hizo oído sordo al quejido de su amada hija, aumentó la marcha, estaba por dar la cuarta zancada cuando un escalofrío atravesó su cuerpo. El silbido, que hace mucho tiempo escuchó y el cual había segado la vida de su progenitor, fue una señal de que su vida se había terminado. Los recuerdos se agolparon en su mente, y temió por dejar en soledad a su niña, pero sabía que eso no duraría mucho ya que ese hombre se caracterizaba por no dejar a nadie con vida.

El desconocido sonrió abiertamente, mostrando finalmente las oscuras intenciones. -Esto será divertido, hace tiempo que no encontraba una aldea. Aproximadamente unos doscientos, a lo mucho me tomará una hora acabar con este lugar -dijo a nadie en particular. Finalmente desenvainó la espada que llevaba en la cintura.

-¡No lo hagas!

Con facilidad dio alcance a la madre y a la niña, de un corte limpio decapitó a la señora. El cuerpo perdió toda la fuerza, y trastabilló, causando que la niña cayera también.-Ma-mami… -la pequeña no logró gritar, no había forma alguna en la que pudiera reaccionar al ver como el cuerpo decapitado de su madre caía con un sonido seco. Era joven, demasiado inocente, un alma que no conocía la maldad del mundo. Natasha murió de la misma forma, cuando apenas las lágrimas se formaban en sus ojos.

-Ara~ ara~. No me gusta ser interrumpido. Soy el Rey de Espadas -se acercó al cuerpo sin vida de la niña y con un movimiento lento y delicado acomodó la corona de flores sobre el cabello castaño. -Sí, esta corona la debe llevar una plebeya... perfecta para ti…

-¡MALDITO!

Ni un solo grito se escuchó en el pueblo, ni las aves que cantaban en el bosque fueron perturbadas, la masacre fue silenciosa y rápida, las doscientas personas incluyendo hombres, mujeres, niños -tomando en cuenta a Natasha y su madre- fueron asesinados, aunque intentaron huir y cuando no pudieron, quisieron dar pelea, no fueron una amenaza para el poder avasallador del pelirrosa.

-Vaya, una hora completa -lentamente enfundó la espada -del tipo oriental, con pequeños grabados de oro en la empuñadura negra- y con lenta parsimonia se giró y fue en ese momento en el que quedó enfrente de un espejo. En su rostro estaba impresa una expresión de paz, como si hubiese alcanzado el cielo; un cielo infernal, ya que su rostro estaba manchado de sangre ajena. Una bufanda negra atada al cuello, tan larga que llegaba hasta su espalda baja y se camuflaba con la capa negra.

Espejo manchado de sangre

-No puede ser -se dijo- aún no se terminan.

Gimió como lo haría un niño, y por primera vez tuvo miedo, miedo de acostumbrarse a ver tantas muertes, sórdidas y asquerosas. Miedo de no sentir nada, miedo de la indiferencia a la muerte. Las lágrimas escurrieron por su rostro, y mordió la almohada para acallar el grito de agonía. La primera vez que soñó con eso, gritó y maldijo al bastardo, jurando que lo encontraría y le patearía el trasero. Aún no había visto el rostro del asesino, pero cuando eso sucedió, negó y negó y negó, pero el parecido era increíble, no había lugar a duda alguna. La diferencia era que él no sabía manejar una espada, y mucho menos tenía una, ni contaba con esas elegantes armaduras.

Las noches continuaron, y frente al gremio demostró que nada pasaba, pero poco a poco su cordura se desvanecía y su rostro palidecía, si miraba un espejo, lo rompía en pedazos ya que ahí solo estaba el rostro de ese ser malévolo. Se vedó el sueño, y por dos días soportó la pelea, pero falló y cayó en la desesperación. Entrenó hasta el cansancio, igual que ayer, pensando que si estaba exhausto su mente no le jugaría una mala pasada. Pero no, más de dos mil víctimas sumaban las masacres. ¿Cómo lo sabía? Él siempre contaba a sus víctimas. Hoy era la undécima noche, y poco a poco, se estaba acostumbrando.

-¿Cuándo terminarán? Ya no soporto, me volveré loco -entonces recurrió a su mantra-. Sólo ha sido una pesadilla. Sí, solo una pesadilla -repitió, como si esas simples palabras le devolvieran el valor que se había esfumado, hace bastante tiempo.

Su respiración era errática. "Maldición". Intentó ponerse de pie, pero falló miserablemente, su cuerpo estaba débil. "¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición! ¿Cuándo fue la última vez que dormí bien?" permaneció en esa posición hasta que su cuerpo reaccionara respondiera correctamente. "Otra aldea distinta a las demás". Se puso de pie, y se dirigió al baño, necesitaba agua fría para poder despertar por completo. El espejo que debería estar ahí, yacía partido en pedazos regados por el suelo. Consecuencia de un arranque de nervios, ya que había visto su rostro manchado de sangre, esa fue la primera vez que tuvo pesadillas, no pudo conciliar el sueño y siempre que trataba de dormir volvía a soñar con masacres, cuerpos cercenados y violaciones, porque ese tipo también disfrutaba de las mujeres.

"Me alegra que Happy no esté por aquí". Casualidad o destino, Happy había acordado quedarse en casa de Lissana desde hace varios días con la idea de pasar tiempo de calidad después de que ella casi falleciera en una misión de clase S. Misión que había salido mal, donde Elfman que por protegerlas se descontroló y casi la mata, por pura suerte logró regresar con vida... Y bueno, Happy, podrá ser su compañero, hijo adoptivo, pero era un boca floja, y lo que necesitaba era mantener esto en secreto… por un tiempo, ¿cuánto? No lo sabe. Por orgullo no buscó ayuda, ya no quería la lástima de nadie. No quiso el consuelo en ese momento, y ahora menos.

"Mejor salgo a caminar… entrenaré hasta que amanezca y pueda tomar una misión". Con paso lento, pero decidido, se dirigió a la salida de su hogar, con rumbo desconocido. Se adentró en el bosque, con la sola intención de hacerse más fuerte, fuese lo que fuese, lo que le sucedía, tenía que hacerse más fuerte. Tenía ese ligero presentimiento, necesitaría fuerza para salir avante. Pero, ¿qué clase de fuerza? ¿Física? ¿Mental? Para la primera podría entrenar por toda su vida, pero para la segunda, no tenía modo alguno de volverse fuerte.

DESCUBRIO el SECRETO de la MAGIA | Witch Hat Atelier | RESUMEN PARTE 2

-¡Natsuuu! -gritó un gato volador, al mismo tiempo en que abrazaba a su querido compañero.

-Hola… Happy -saludó, sin la alegría que era común en su persona. Algo que no pasaba desapercibido para su camarada, pero prefirió no preguntar, si Natsu tenía que decir algo, lo diría con el tiempo.

-Neee, Natsu. Tomemos una misión -pidió, esperando que esta vez Natsu aceptara.

"Supongo que debo hacer algo, antes de que sigan sospechando". -Está bien, no tengo mucho que hacer.

Ya frente al tablón de misiones, rápidamente se decidió por una cualquiera, sin importarle en lo más mínimo los detalles, ya se haría cargo de eso sobre la marcha.

-Eyyy bastardo peli chicle, aun desanimado. Que marica eres-

-Mira-nee, basta. Deja en paz a Tsu-kun.

Las hermanas Strauss estaban cerca, y Mirajane no perdió la oportunidad para molestarlo, algo que Lissana no aprobaba.

-Hola Liss. Hola Mira-chan -Natsu les dio una sonrisa forzada, saludando y usando el mote que fastidiaba a la mayor. Mirajane se tronó los dedos, preparándose para molerlo a golpes, era su modo de levantarle el ánimo.

-Nee Tsu-kun, vas de misión -habló para prevenir una pelea entre Natsu y Mirajane-. ¿Cuál es? -en su voz se notaba algo de temor ya que aún el trauma causado por la última misión hacía mella en su corazón. Sólo pensar que a Natsu le pasara lo mismo, la hacía temblar.

Natsu se sintió mal, e hizo lo mejor posible para sonreír como siempre lo había hecho. -Liss -lentamente y con cuidado para no lastimarla, ya que ella aún tiene vendajes, le revolvió el cabello tan blanco como la nieve-. No me pasará nada, soy muy, muy, muy fuerte.

Dio un breve vistazo al papel en su mano...

Tablón de misiones de Fairy Tail

Los Espíritus Celestiales 「星霊 Seirei?」 son seres mágicos que provienen de su propio universo, llamado Mundo Celestial. Todos los Espíritus Celestiales están basados en una constelación. Cada Espíritu Celestial tiene su propia llave, las cuales se dividen en dos clases: las llaves más comunes que son las de plata que invocan a Espíritus, generalmente, con capacidades ajenas a la batalla. Existen muchas llaves plateadas y al contrario que las de oro, se pueden conseguir en tiendas mágicas. Por otro lado, las llaves de oro que son más raras, e invocan a Espíritus con capacidades enfocadas a la batalla. Los magos de Espíritus Celestiales tienen la posibilidad de obtener las extremadamente raras llaves de oro, que abren las puertas de los doce miembros del zodiaco. Todos los Magos Celestiales deben de hacer un contrato con los Espíritus...

Cuando los magos de Espíritus Celestiales reciben una llave y abren la puerta por primera vez, tienen que establecer un contrato con el espíritu de dicha llave, el cual consiste en pedir al espíritu los días en los que pueden ser convocados. El contrato forma una unión entre el espíritu y el mago y aunque es muy simple, ellos se lo toman muy en serio, y tal y como dijo Lucy "Las promesas lo son todo para nosotros, por lo que no hay forma que rompan una". El mago en cuestión deberá adecuarse a las necesidades del Espíritu para establecer el contrato, por ejemplo, en lugares con agua o durante cierto periodo de tiempo. Sin embargo, en circunstancias excepcionales, como durante una batalla, un Mago Celestial puede pedir que se complete más tarde el contrato.

Los Espíritus también deben cumplir ciertas reglas, y son forzados a cumplirlas por el Rey Espíritus Celestiales. Hasta el momento, sólo se conoce la regla de que un Espíritu no puede bajo ninguna circunstancia, ya sea directa o indirectamente, matar a su invocador. Quien quebrante dicha regla le será denegado el acceso al mundo celestial para toda la eternidad, y como los Espíritus no pueden vivir para siempre en el mundo humano, al cabo de un tiempo, dependiendo de la resistencia del mismo, le provoca la muerte. Asimismo, es importante que el Espíritu le sea fiel a su invocador y cumpla todo lo que éste le pida.

Para que un Espíritu Celestial atraviese su dimensión hasta el mundo humano, el invocador debe abrir su puerta, de lo contrario, no pueden. Sin embargo, existen casos excepcionales en donde ciertos espíritus con gran resistencia, como Leo, Virgo o Horologium, pueden abrir sus puertas ellos mismos aunque sólo en caso de que su invocador se encuentre en un grave peligro. Según Angel, los Espíritus Celestiales son inmortales. Pero esto es cierto sólo en parte, en circunstancias normales son inmortales, pero los períodos prolongados de tiempo en el mundo humano puede ser doloroso para el espíritu y seguir perdiendo energía mágica con el tiempo termina ocasionando su inevitable muerte.

Es quien gobierna el Mundo Celestial y el que hace cumplir las normas entre todos los Espíritus. Dueña: Lucy Heartfilia

  • Anterior: Karen Lilica, Angel

"El Cordero Blanco" Aries es una Espíritu tímida que no es capaz de enfrentar a su portador, aún así tiene claro cuál es su misión como Espíritu Celestial y es capaz de adoptar un carácter distinto para pelear por su portador.

  • Dueña: Lucy Heartfilia

"El Toro Dorado" Tauro es un Espíritu con apariencia de vaca, con grandes músculos y fuerza.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anterior: Angel

"Los Gemelos" Gemi y Mini son dos Espíritus traviesos y bromistas con la capacidad de imitar la forma y los pensamientos de las últimas dos personas que han tocado a través de Magia de Transformación, lo que los hace especiales para infiltración y reconocimiento.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anterior: Layla Heartfilia, Sra. Spetto

"El Cangrejo Gigante" Cáncer es un gran estilista, utilizando sus enormes tijeras como principal arma de combate. La máxima prioridad de este Espíritu es el estilo de las personas.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anterior: Karen Lilica

"El León" Es el líder de los doce del zodiaco, un Espíritu especializado en el combate que posee una gran resistencia, utilizando la magia Regulus para enviar ráfagas de luz.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anterior: Duke Everlue

"La Doncella" Virgo tiene un gran sentido de servidumbre, por esto mismo tiene la capacidad de adoptar la forma que indirectamente su portador desee, con el fin de dejarlo conforme.

  • Dueña: Yukino Agria

"La Balanza" Libra es una Espíritu con apariencia de mujer, fiel a su portador y de carácter sereno.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anterior: Angel

"El Escorpión" Escorpio es un hombre de personalidad amistosa y confiable con su portador. Su centro de poder está en su cola mecánica, con la que puede usar Magia de Arena para crear grandes ráfagas de arena.

  • Dueña: Lucy Heartfilia

"El Arquero" Sagitario se muestra como un hombre disfrazado de caballo. Es servicial e intenta siempre ayudar a su portador. Su habilidad es la certeza en el uso del arco y la flecha, siendo capaz de lanzarlas a gran velocidad y precisión.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anteriores: Layla Heartfilia, Zoldeo

"La Cabra" Capricornio es un Espíritu cabra humanoide, muy servicial, elegante y dispuesto a pelear por su portador.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anteriores: Layla Heartfilia, Grammi, Anna Heartfilia

"La Portadora del Agua" Acuario es una Espíritu con apariencia de sirena, la cual lleva una urna para utilizar su Magia de Agua. Posee un carácter muy fuerte, lo que provocaba constantes choques con sus portadores, llegando incluso a no obedecerlos.

  • Dueña: Yukino Agria

"Los Peces" Piscis son dos Espíritus formados por una madre y un hijo, los cuales pueden usar Magia de Agua, son serviciales y acatan cada orden de su portador. Su forma original es la humana, aunque pueden optar por cambiar a la de unos enormes peces que poseen gran fuerza.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anterior: Katja

"El Canis Menor" Es un Espíritu Celestial semejante a un muñeco de nieve, aunque es un perro con un gran olfato. No tiene habilidad para el combate, y no cuesta mucho invocarlos, por lo que son utilizados como mascotas por los magos.

  • Dueña: Lucy Heartfilia

"El Reloj" Horologium es un Espíritu Celestial que se asemeja a un reloj de pared gigante. No posee habilidades de combate, sin embargo, su función es la de vivienda y protección dentro de su interior.

  • Dueña: Lucy Heartfilia

"La Lira" Lyra es una mujer alegre y simpática, que lleva consigo siempre un arpa. No posee habilidades de combate, sin embargo, tiene gran intelecto.

  • Dueña: Lucy Heartfilia

"La Cruz del Sur" Crux es un anciano Espíritu Celestial con forma de cruz, que no tiene habilidades de combate.

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  • Anterior: Angel, Katja

"El Cincel" Caelum es un Espíritu Celestial robótico, que puede adaptar varias formas para el combate, entre ellas la forma básica de esfera, la forma de vuelo, o la forma de espada.

  • Dueña: Lucy Heartfilia
  • Anterior: Jude Heartfilia

"La Brújula" Pyxis se parece a un pingüino con una cara redonda, tiene una brújula en la parte superior de su cabeza con la cual puede señalar las ubicaciones que su portador desee buscar.

  • Dueña: Yukino Agria

"La Osa Mayor" Polaris es un Espíritu oso de metal, de gran tamaño y peso.

  • Dueña: Yukino Agria

"El Cisne" Deneb es un hombre alto y de piel blanca, con alas negras en sus brazos que le sirven para volar y además usar su Magia de Rayo.

Durante su tiempo en la Torre del Cielo, Lucy logró convocar a Cáncer y Acuario durante el mismo día, mientras que desde su contrato, Cáncer solo puede ser convocado los martes, jueves, sábados y domingos, mientras que Acuario solo puede ser invocada el miércoles.

Espíritu Celestial Dueño/a Notas
Aries (El Cordero Blanco) Lucy Heartfilia Tímida, pero capaz de luchar por su portador.
Tauro (El Toro Dorado) Lucy Heartfilia Fuerte y musculoso.
Géminis (Los Gemelos) Lucy Heartfilia Traviesos, imitan a otros.
Cáncer (El Cangrejo Gigante) Lucy Heartfilia Estilista, usa tijeras como arma.
Leo (El León) Lucy Heartfilia Líder, resistente, usa magia Regulus.
Virgo (La Doncella) Yukino Agria Servicial, adaptable a los deseos del portador.
Libra (La Balanza) Lucy Heartfilia Serena y fiel.
Escorpio (El Escorpión) Lucy Heartfilia Amistoso, usa magia de arena.
Sagitario (El Arquero) Lucy Heartfilia Servicial, preciso con el arco y la flecha.
Capricornio (La Cabra) Lucy Heartfilia Elegante, dispuesto a luchar.
Acuario (La Portadora del Agua) Yukino Agria Carácter fuerte, usa magia de agua.
Piscis (Los Peces) Lucy Heartfilia Madre e hijo, usan magia de agua.

Las Praderas Doradas (黄金の草原, «Ōgon no Sōgen») es el episodio número 198 de Anime Fairy Tail. Tras haber encontrado el diario de su “yo” del futuro, Lucy cree haber encontrado la manera de devolver a los dragones y a Rogue (Futuro) a su tiempo. Por su parte, la batalla entre Natsu y Rogue (Futuro) a lomos de sus respectivos dragones continúa, en la cual ninguno cede ante el otro. Natsu le da una patada en el costado a Rogue (Futuro) y le dice que vuelva a su época, a lo que Rogue (Futuro), reponiéndose del golpe, le dice que no tiene intención de hacerlo. Natsu le pregunta qué le pasará al Rogue de la actualidad, Rogue (Futuro) ataca a Natsu a lo que el otro mago contesta que algún día se unirán igual que hacen las sombras. Entonces Natsu le pregunta si piensa robarle a él también su futuro, a lo que Rogue (Futuro) contesta que mientras Acnologia exista no habrá futuro, y que por ello fue allí a construir uno. Rogue (Futuro) ataca a Natsu, el cual está a punto de caer de Motherglare, sin embargo el mago de Fairy Tail consigue reponerse de nuevo a lomos del dragón. Natsu le pregunta a Rogue (Futuro) por Frosch, a lo que éste último contesta que murió. Natsu le dice que ahora sigue vivo y que está ahí fuera asustado por su culpa, a lo que Rogue (Futuro) contesta que morirá del tiempo actual a un año. Natsu le pregunta si no piensa protegerlo, a lo que Rogue (Futuro) contesta que no puedo protegerlo. Natsu le repite que el Exceed está vivo ahora, sin embargo Rogue (Futuro) le contesta que da igual pues ya no es esa persona que desperdicia el tiempo con un gato. Entonces Natsu se lanza a por él, mientras Rogue (Futuro) responde atacándole y diciéndole que alguien que no conoce la desesperación no puede entender a alguien loco por conseguir la esperanza, a lo que Natsu responde que si su esperanza es traer la desesperación a los demás. Rogue (Futuro) le dice que no todo el mundo puede ser feliz, a lo que Natsu responde que aunque fuera así, todos tienen el derecho a escoger su propio futuro y caminar hacia él, y no coger el que otra persona quiera. Natsu derrota a Rogue (Futuro)

Tras un recordatorio de los recuerdos de Lucy Heartfilia (Futuro), sobre la desesperación de ver a Natsu pelear sin éxito contra los dragones, se vuelve a la actualidad, donde Lucy y Yukino terminan agotadas por utilizar su magia con la Pu...

Natsu luchando contra Rogue en el cielo

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