La Misión de Subyugación de Akatsuki, también conocida como "Los destructores inmortales, Hidan y Kakuzu", representa el cuarto arco de la Segunda Parte de la Serie de Naruto, abarcando desde el Capítulo 311 hasta el 342 y los Episodios 72 hasta el 88. Este arco narra la intensa lucha de Konohagakure contra dos de los miembros más peligrosos de Akatsuki: Hidan y Kakuzu.
La amenaza de Akatsuki se hizo palpable cuando Hidan y Kakuzu atacaron a Yugito Nii, la jinchuriki del Gato de Dos Colas. A pesar de ser una pareja temida, su constante disputa y amenazas mutuas eran evidentes. La batalla escaló cuando Yugito liberó a Matatabi, el Bijū de Dos Colas, provocando una gran explosión tras un ataque a Hidan.
Mientras tanto, en Konoha, Tsunade recibía informes sobre el movimiento de Akatsuki. Naruto,Sai y Sakura se encontraban en el hospital cuando Kakashi regresó con información crucial. Naruto, consciente de la necesidad de mejorar, retomó su entrenamiento para controlar su afinidad por el Elemento Viento, lográndolo con rapidez. Kakashi le planteó el desafío de cortar una cascada para avanzar a la fase final de su entrenamiento.

Paralelamente, Zetsu se llevaba al Bijū de Dos Colas, mientras Hidan y Kakuzu se dirigían al Templo del Fuego. Allí, se enfrentaron a Chiriku, un monje que empleó una técnica secreta budista para defenderse. A pesar de sus esfuerzos, Hidan y Kakuzu lograron destruir el templo.
El entrenamiento de Naruto continuó, y motivado por Kakashi, quien utilizó a Sasuke como meta, Naruto finalmente logró cortar la cascada. Al presenciar esto, Sakura sintió su propia debilidad, pero recordó las palabras de Yamato sobre la importancia de los sentimientos, lo que la revitalizó y la preparó para demostrar su valía.
Tsunade desplegó doce equipos de ninjas por el País del Fuego. El Equipo Asuma llegó al Templo del Fuego, y Asuma Sarutobi revivió recuerdos de su tiempo con Chiriku. Los equipos de Konoha peinaron el terreno, y Asuma detectó cinco puntos de intercambio. Tras la dispersión de los equipos, Asuma se encontró con Hidan, mientras Kakuzu realizaba una transacción.

En ese momento, Shikamaru intervino, utilizando su Jutsu de Imitación de Sombra para detener a Hidan. Kakuzu, sin embargo, atacó a Shikamaru para permitir la huida de Hidan, a pesar de la petición de su compañero. Hidan, confiando en su inmortalidad y en su ritual de la Religión Jashin, se preparó para el combate. Shikamaru, recordando sus partidas de Shogi con Asuma, donde este último despreciaba las tácticas de sacrificio, aplicó una estrategia similar.
El escuadrón Asuma continuó luchando contra Hidan, quien inició su ritual y logró herir a Asuma. A pesar de que Asuma logró decapitar a Hidan, Kakuzu unió nuevamente su cabeza a su cuerpo con hilos, y Hidan se recuperó, demostrando su aparente inmortalidad. La batalla se tornó desfavorable para el escuadrón Asuma, y Kakuzu se unió al combate, derrotando fácilmente a los Chūnin restantes. A pesar de las heridas, Hidan había logrado obtener sangre de Asuma sin que este se diera cuenta, iniciando su ritual.

Tras la trágica muerte de Asuma Sarutobi, el Equipo Asuma regresó a Konoha para informar a Tsunade. La noticia del fallecimiento de Asuma se extendió, afectando profundamente a Kurenai, Shikamaru, Naruto, Kakashi y Yamato. Durante el funeral, Shikamaru, atormentado por el dolor, encontró la motivación para vengar a su maestro.
El Equipo 10, junto con Kakashi, trazó una estrategia para enfrentar a Hidan y Kakuzu. En el campo de batalla, Chōji y Shikamaru se posicionaron, mientras Kakashi atravesaba a Kakuzu con su Chidori. Los corazones de Kakuzu se liberaron, y Hidan se enfrentó a Kakashi, mientras uno de los corazones de Kakuzu utilizaba una técnica de viento y otro atacaba a Shikamaru y Chōji con una técnica de Raiton.

Shikamaru logró separar a Hidan de Kakuzu, empleando una trampa de sellos explosivos. Hidan, creyendo que Shikamaru había muerto, continuó con su ritual. Sin embargo, Shikamaru reveló que la sangre utilizada en el ritual era de Kakuzu, obtenida por Kakashi al destruir uno de sus corazones. Shikamaru, con su estrategia meticulosamente preparada, atacó a Hidan con cientos de sellos explosivos, vengando a Asuma.
Mientras tanto, Naruto, tras varios intentos, logró asestar un golpe devastador a Kakuzu con su Rasen Shuriken de Elemento Viento, destruyendo dos de sus corazones. La batalla culminó con la derrota de Kakuzu a manos de Naruto y la desintegración de Hidan en un agujero preparado por Shikamaru.

La lucha contra Hidan y Kakuzu puso de manifiesto la importancia de la estrategia y la determinación. El sacrificio de Asuma inspiró a Shikamaru y al Equipo 10 a superar sus límites y vengar a su mentor. La aparición del Rasen Shuriken de Naruto demostró su crecimiento como ninja y su capacidad para enfrentarse a enemigos poderosos.
🍥 RESUMEN La Muerte de Asuma, Hidan y Kakuzu Narrado por Hector Uchiha Naruto Shippuden | Datos G
Este arco, además de la acción, explora temas de duelo, venganza y la transmisión de la "Voluntad de Fuego" entre generaciones de ninjas. La estrategia de Shikamaru, basada en la observación y el sacrificio, fue clave para la victoria, demostrando que la inteligencia y la planificación pueden superar la fuerza bruta y la inmortalidad.