Si hay una serie en nuestro país que merece un artículo en nuestra hemeroteca por haber marcado a miles de lectores a lo largo de varias generaciones durante casi medio siglo, solo por detrás de Mortadelo y Filemón, esa es la de los hermanos Zipi y Zape.
Estos personajes vieron la luz en 1865, en un formato de relato ilustrado, como las páginas de Príncipe Valiente, escrito en verso por el mencionado poeta y dibujante alemán (Wilhem Busch). Ambos hermanos se dedicaban a hacer trastadas en su pueblo, gastando bromas a los vecinos y a los animales de una granja. En cuanto a la serie The Katzenjammer Kids, fue estrenada el 12 de diciembre de 1897 en el suplemento del periódico New York Journal American Humorist, en manos del magnate de prensa estadounidense William Randolph Hearst, conocedor de la obra de Wilhem Busch. La serie estaba protagonizada por Mamma Katzenjammer y por sus dos hijos, Hans y Fritz. En 1902 la serie se enriqueció con la introducción de Der Captain, una suerte de marino en tierra, que a menudo era el objetivo de las gamberradas de los muchachos. Pero en 1912, el dibujante, Rudolph Dirks, decide emprender un viaje por el mundo, y Hearst tiene que buscarle un sustituto, rol que asumió Harold Knerr. Cuando Dirks regresa de su periplo, reclama a Hearst su puesto, pero este rechaza devolvérselo, por lo que tuvieron un contencioso por la propiedad de los personajes. El juez dictaminó que Hearst podría seguir publicando historietas de la serie, pero Dirks mantendría la autoría de la serie. Escobar habría podido disfrutar de la serie en España, ya que, al menos desde 1925, se publicaron historietas de esta serie bajo el título de El Capitán Carretón y sus chicos Tin y Ton, en la revista Chiribitas.
Como el propio Escobar reconoció en vida, la serie presenta influencias de otras historietas contemporáneas, como Max und Moritz (1865), del alemán Wilhem Busch, o The Katzenjammer Kids (1897), de Rudolph Dirks. Según Armando Matías Guiu, en un artículo titulado "Zipi y Zape Protagonistas" (publicado en el segundo de los cinco álbumes Olé! dedicados a Escobar ("Escobar, Rey de la Historieta"), el dibujante habría creado a Zipi y Zape hacia el año 1946, inspirándose en los célebres Max und Moritz, una de las primeras parejas del cómic de todos los tiempos.

Con todo, el espíritu de los hermanos Zapatilla fue muy diferente al de los protagonistas de estas series. A diferencia de las primeras, el carácter de Zipi y Zape escondía, en realidad, buenas intenciones, a menudo con la finalidad de ayudar al prójimo, muy lejos de la malignidad de las otras series. Lamentablemente, la mala pata de los gemelos terminaba provocando caóticos desenlaces allá por donde pisaban, pero estos desastres serían más bien un efecto colateral inesperado, no buscado desde un principio por los muchachos.
Escobar pretendía, como él mismo afirmó, reflejar en sus historietas los problemas e inquietudes de los jóvenes de aquella época: la escuela, llegar a casa con malas notas, los profesores, los roces entre los compañeros de colegio...
Los hermanos Zipi y Zape nacen, al menos de forma oficial, el 30 de julio de 1948, en el número 57 de la revista Pulgarcito, con un Escobar que cuenta por aquel entonces con 39 años, en plena posguerra y bajo el peso de una dictadura que miraba todo con lupa y que imponía su ley. Era una época de hambrunas y miseria, y eso se palpaba ya desde los primeros compases de la serie. El dibujante catalán ya había creado a otro personaje, Carpanta, con más hambre que un día sin pan. El apetito del perdonaje, espejo de su época, será el hilo conductor en sus historietas. En aquel entonces, Escobar llevaba ya dos años trabajando para Bruguera, desde los 38, y había colaborado con la revista Pulgarcito desde su primer número. Solo dos años después creaba la serie que nos ocupa, que, por cierto, nació como "Zipi y Zape Hermanos". Escobar explica que creó a los personajes por eliminación, tras darse cuenta de que no se publicaba ninguna serie en la que el protagonista fuera un niño, y usó a dos hermanos para que las conversaciones fueran más fluidas.

Los Protagonistas: Zipi y Zape
Hablemos ahora de los protagonistas de la serie. ¿Quién es Zipi y quién Zape? ¿Se lo habían preguntado alguna vez? ¿Lo tienen claro? Zipi es el rubio y Zape el moreno. De su edad se sabe poco, aunque Escobar nos da algunas pistas: en el nº 232 de la revista Pulgarcito (XII/1951) la familia celebra el 12º aniversario de bodas de Pantuflo y Jaimita, lo cual indica que no pueden tener más de doce años, teniendo en cuenta que en aquellos años las parejas no convivían "en el pecado". En el nº 243 de la misma revista, publicada en febrero del año siguiente, Zipi y Zape celebraban su décimo cumpleaños. Desde el nº 99 de la misma revista su padre ya había decidido que debían ir al colegio para hacerse unos hombrecitos, en lugar de estar en casa jugando a indios y vaqueros.
Evolución de los Personajes
Zipi y Zape
- 1946-1947: En sus primeras apariciones los gemelos eran más altos y cn pelo corto, a lo cepillo, acorde a los tiempos que corrían. Los pies eran más grandes que los que conoceríamos en épocas posteriores.
- 1948-1950: En estos años Escobar dibuja a los gemelos con pelo más largo, más parecido al que será su aspecto definitivo, peinado hacia atrás. Aún presentan un tamaño mayor que el que tendrán después.
- 1950-1959: En esta etapa Escobar rompe con el estilo anterior. Se define el color del chaleco de los gemelos a su rojo definitivo (aunque en la viñeta inferiorm de 1954, Zape lo lleva de color verde). El volumen del pelo es mayor que en etapas anteriores, con rizos y puntas. El trazo de los personajes sigue evolucionando.
- 1960-1975: El pelo de los gemelos se vuelve más redondeado. Los personajes ya no son tan rechonchos como en la etapa anterior. El jersey presenta las dos rayas de la etapa definitiva.
- 1975-1994: En esta última etapa se advierten cambios en la forma del pelo, más angulosa y abrupta. Los personajes tienen mayor capacidad gestual y de movimiento, mejorando su expresividad.

La Familia Zapatilla
Don Pantuflo Zapatilla
Pantuflo, por cierto, no tuvo siempre ese nombre. Escobar lo bautizó en un principio como Raguncio Feldespato, por tanto, la familia nació con un nombre diferente al que conocen la mayoría de los aficionados. De don Pantuflo sabemos que es catedrático, entre otras materias, de filatelia, numismática y colombofilia (cría y adiestramiento de palomas). El placer de fumar en pipa y la lectura de la prensa son algunas de sus aficiones, aunque ha demostrado también interés por la apicultura, el salto en trampolín, la caza o el arte etrusco (llegando incluso a dar conferencias sobre esta última materia). Su vida no está exenta de contradicciones, ya que es presidente de una asociación protectora de animales y a la vez es un apasionado a la caza. De la misma forma, suele renegar del fútbol, pero en algunas historietas descubrimos que es muy forofo del Barça. Pantuflo tenía, además, cierta vena artística ya que, a lo largo de los años, desempeñó algunas profesiones muy creativas de manera esporádica, tocando el trombón o el contrabajo, como escritor de obras de teatro, pintor al óleo, fotógrafo, traductor de griego, cómico, actor de teatro... e incluso llegó a hacerse emprendedor, montando su propia academia de canto y se sacó la carrera de cirujano. El personaje ronda los cuarenta y muchos años de edad, es calvo, aunque suele llevar sombrero, con patillas pobladas, corbata, pantalones negros, chaqué, chaleco rojo y un pañuelo blanco en la solapa. En casa suele llevar albornoz y pantuflas. En sus comienzos era un hombre muy bajito y rechoncho, con larga barba negra, piernas cortas y ojos pequeños, pero con el tiempo, su tamaño irá creciendo considerablemente. En los años cincuenta, Escobar le dibujó con tres pelos en su cabeza, y en la década siguiente el personaje perderá algo de barriga y sus piernas se harán más largas que en etapas anteriores. Una curiosidad: don Pantuflo tiene una curiosa forma de motivar y recompensar a sus vástagos en su quimera de obtener buenos resultados académicos: cada boletín de buenas notas que traigan a casa es canjeado ipso facto por un vale que puede canjearse por una pieza de su ansiada bicicleta, que nunca llegaban a conseguir. El aficionado Matías Nicieza especuló en el Foro de la T.I.A. con la idea de que Escobar se inspirase en el actor José Franco a la hora de crear a Don Pantuflo. En concreto en el personaje que encarna en el film El crimen de la calle de Bordadores, de Edgar Neville, estrenado en 1946, dos años antes de la primera aparición de Zipi y Zape. ¿Coincidencia o simple casualidad? Lo cierto es que el parecido es tremendo, tanto en las facciones (patillas incluidas) como en el vestuario, al que no falta ni la chistera. El forero en cuestión apuntó también que en la película aparecía una criada llamada Petra.

Doña Jaimita Llobregat
Doña Jaimita Llobregat (cuyo apellido en algunas historietas figura como Pasarell i Rexach), es la esposa de don Pantuflo y madre de los muchachos. De Jaimita se dice que desciende de los marqueses de Petardo y de los condes de Monxiula y Duques de la Gargamella. Tiene, pues, orígenes nobiliarios. Ha evolucionado mucho a lo largo del tiempo. Debutó como una mujer morena de pelo largo, pero en sus comienzos Escobar la dibujó durante varios números con cabellos rubios y pelo recogido. En 1949, recupera el color del pelo moreno, recogido con un lazo, y con tupé. En los años sesenta tendrá el diseño definitivo de la mujer que conocemos: alta, delgada, morena, con su jersey de cuello de cisne, falda, zapatos negros y con su lazo rojo en el pelo. El personaje de doña Jaimita, como la propia serie, es hija de su época: la madre de Zipi y Zape se dedica a sus labores como ama de casa, y, a menudo, intenta hacer de mediadora ante los terribles castigos que Don Pantuflo ejerce sobre su hijos. Castigos que hoy en día serían de juzgado de guardia. En realidad, Escobar utilizaba un humor que llevaba al extremo para provocar situaciones descacharrantes para el lector, exagerando el interés de Pantuflo por domesticar a sus vástagos.

El Universo de Zipi y Zape: Personajes Secundarios
Escobar fue enriqueciendo la serie con el devenir del tiempo, introduciendo nuevos personajes que interactúan con el elenco principal de partida. En los primeros compases de la serie aparecen muchas tías: Doña O (tía de Jaimita), Carlota, Pelaya, Petalia (hermana de Jaimita), Filomena y Potalia. Se mencionan también a los primos Conchito y Viperín y a los tíos Tiburcio y Pancho (hermano, este último, de don Pantuflo). Pero, sin duda, el tío Federico es quien se convertirá en un personaje recurrente en esos primeros años. Escobar introduce incluso a la abuela materna de los hermanos Zapatilla (Matea), y a sus bisabuelos. Don Peloponeso es otro personaje recurrente. Aparece en muchas historietas de esa primera etapa, a menudo acompañado de su esposa doña Santiaga (a la que en un principio se la llamó Caméndula) y resulta ser vecino de los Zapatilla (ver “El cuadro”). Aparecen más vecinos (Don Péndulo y doña Recesvinta, Policarpo o Gundemaro). doctores (Kiku, Pancracio, Federico o Cianuro), muchos amigos de Pantuflo (Celestino, Chancleto o Serrucho), amigas de Jaimita (Federica, Facunda - casada con Vicente-, Anastasia - y su hijo Felipito -, Filomena - y su hijo Anito -), amigos comunes (don Filiberto y doña Filomena, los señores de Pleonasmo, los Perengánez, Filiberto Regaliz, Cunegunda Valdeporras, Filomena -hija del carnicero Esculapio-, Jerano Repollo...). Filomenín (el más aplicado de la clase, un personaje precursor de Sapientín), el escultor Peladilla del Río, el empapelador don Perborato, don Curro (marchante de toreros), don Eduvigio (un jefe de Pantuflo), la chica que limpia la casa de los Zapatilla (Gilda - y su pareja es Federico -), el alcalde Pepe... Con los años irán apareciendo más y más personajes: los abuelos paternos de los gemelos, don Zenon y doña Juanita, el profesor don Minervo (a partir de 1965) y su mujer, doña Espátula (también Hipotenusa / Cunegunda / Gumersinda, Leandra / Cleofasa), el primo superdotado de Zipi y Zape, Sapientín, que es hijo único de Miguelita, la hermana de doña Jaimita y de Silbo.

Publicaciones y Portadas
La publicación de Zipi y Zape se extendió desde noviembre de 1992 hasta marzo de 1993, abarcando 8 números ordinarios y numerados del 1 al 8. Las dimensiones de estas publicaciones eran de 26.5 x 18.5 cm y 26.6 x 18.6 cm, con portadas e interiores a todo color. El registro ISBN del número 1 es 84-406-3411-0.
Las últimas historietas de Zipi y Zape dibujadas por Escobar aparecieron originalmente en el Zipi Zape Extra nº 23 (28 de octubre de 1992). El D. ZIPI Y ZAPE (1992, B) -OLE-.
La competencia de Cómics Bruguera
Recopilación de Historietas y Evolución de la Serie
La siguiente tabla, que empecé a elaborar a partir de una recopilación de 36 historietas de Zipi y Zape realizada por Tonimn (Coleccion Orígenes nº 2), ha ido creciendo hasta incorporar todos los números de la colección Pulgarcito (5ª época), junto a sus correspondientes extras, Super Pulgarcito y Magos de la Risa. En la colección Clásicos del Humor, de RBA y en el libro dedicado al 75º Aniversario de la serie (Zipi y Zape - Los Gemelos más famosos del tebeo, 2023) se recopilaron más historietas de la serie, que hemos incorporado igualmente a la tabla (en este blog puede descargarse una hoja excel llena de listados de publicaciones de Zipi y Zape que elboramos hace un tiempo entre varios miembros del foro de la TIA). Esta relación de historietas es una joya, ya que permite ver cómo nació la serie y cómo Escobar fue desarrollando su microuniverso de personajes, y cómo este fue evolucionando al elenco principal, los diseños, el trazo, las filias y las fobias de sus protagonistas...
| Periodo | Número de Historietas | Publicaciones Principales |
|---|---|---|
| 1948-1950 | (Estimado) | Pulgarcito |
| 1950-1959 | (Estimado) | Pulgarcito, Suplementos |
| 1960-1975 | (Estimado) | Pulgarcito, Zipi Zape (Olé!) |
| 1975-1994 | (Estimado) | Zipi Zape (Olé!), Revistas Diversas |
| 1992-1993 | 8 | Zipi y Zape (1992, B) -OLE- |
Entre 1957 y 1958, Escobar abandonó la editorial Bruguera para fundar la suya propia, junto a otros artistas de la casa: Cifré, Conti, Eugenio Giner o Peñarroya. Fundan así la editorial DER, a través de la cual publican la revista Tio Vivo, por lo que Zipi y Zape quedan en barbecho.
