Historia del Cómic y la Novela Gráfica Española

El cómic y la novela gráfica han ganado relevancia como herramientas de divulgación y educación. El cómic se usa cada vez más en aulas de todas las especialidades, pero creo que podría explotarse mucho más. Puede ayudar a desarrollar la creatividad, la comprensión lectora de los alumnos y el gusto por la lectura. La novela gráfica combina el lenguaje visual y el lenguaje escrito para contar historias. En este género se hace uso de todo tipo de recursos artísticos y literarios, desde ilustraciones hasta documentos, pasando por fotografías, historias corales o relatos en primera persona.

De niños los llamábamos tebeos. De adolescentes, cómics. Ahora, con cierto esnobismo, novelas gráficas (salvo que se trate de historietas de superhéroes o de mangas). No es la primera vez que se aborda este asunto, pero esta propuesta tiene la virtud de ser concisa y precisa, gracias a que los autores -que se reparten el trabajo por épocas- se cuentan entre los mejores divulgadores y especialistas en la materia. Una curiosidad: esta obra se publicó primero en francés. ¿Por qué? Porque nació como un encargo para proporcionar al público galo una síntesis histórica de los cómics españoles. Es ideal como introducción para el neófito y al aficionado siempre le proporcionará algún detalle que no conocía. La concisión -son algo menos de 200 páginas, profusamente ilustradas- funciona muy bien, salvo cuando se usa para mencionar en retahíla a los colaboradores de tal o cual publicación.

En España, como en el resto del mundo, este arte nació en la prensa a finales del siglo XIX: los chistes gráficos de dibujo único empezaron a desplegar un impulso narrativo en pequeñas historias que se desarrollaban en varias viñetas. La fecha oficial de nacimiento del cómic español suele fijarse en 1915 y un par de años después vio la luz en Barcelona la primera versión de la revista TBO, que acabaría dando pie a la palabra tebeo. Pocos logros reseñables hay en esta primera etapa de balbuceos previa a la guerra civil.

Los cómics españoles empiezan a ser verdaderamente relevantes en la posguerra, pese a que impera la censura. Sobre los hoy denostados héroes de papel de los años cuarenta, el autor que aborda esta etapa, Antonio Altarriba, deshace algunos clichés muy afianzados: «La revisión crítica de los años sesenta estableció el tópico de que los tebeos fueron sutiles inoculadores de ideología franquista. Lo cierto es que una lectura distanciada revela, si no su inocuidad, al menos una conexión mayor con los valores propios de los respectivos géneros que con los del nacionalcatolicismo. Frente a estos personajes, estaban los humorísticos. como Doña Urraca o Carpanta, que retrataban la España de la carestía «desde una perspectiva más desenfadada que crítica». Tal vez por eso pasaron el filtro de la censura y sin embargo hoy no pasarían el de la corrección política. Los dos personajes mencionados eran de la escudería Bruguera, la editorial barcelonesa que lideró durante estos años el mercado del cómic infantil y juvenil.

El momento álgido llega en los años cincuenta, con la aparición de los personajes más emblemáticos del tebeo clásico español. En el ámbito de la aventura, El Capitán Trueno del guionista Víctor Mora con dibujo de Ambrós (tiene poco después una réplica en El Jabato, también de Mora, pero con otros dibujantes). Y en el ámbito del humor, Mortadelo y Filemón de Francisco Ibáñez, un estajanovista, que creará también la genial 13 Rue del Percebe, El botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio y Rompetechos.

En la década de los setenta, la renovación en la historieta juvenil llega con la revista Trinca, pero en los años del tardofranquismo son mucho más relevantes las publicaciones satíricas que juegan al gato y al ratón con la censura -tanto por la política como por el sexo- como Barrabás y El Papus, antecedentes del nacimiento en 1977 de El Jueves. El otro campo que empieza a abrirse es el de los cómics alternativos para adultos -los llamados cómix- inspirados en el underground estadounidense. Esta corriente arranca en 1973 con El Rrollo enmascarado y se suma un año después la revista Star.

Muerto Franco y abolida la censura, el cómic vive un momento de efervescencia durante la transición y la década de los ochenta. El boom de los ochenta da paso al crack de los noventa: el formato de las revistas entra en crisis y es sustituido por el comic book. El mercado se constriñe.

En el siglo XXI sobreviven dos editoriales históricas barcelonesas -Norma y Cúpula-, surgen otras como la bilbaína Astiberri. Los grandes grupos -Planeta y Random- empiezan a apostar por la historieta, en un mercado que vuelve a crecer de un modo paradójico: cada vez se venden más cómics, pero a los autores cada vez les es más difícil vivir de su oficio en España. Algunos optan por trabajar para Francia o para Estados Unidos, lo cual tampoco es una novedad. En los años setenta, el editor Josep Toutain puso en marcha esta fórmula con su agencia Selecciones Ilustradas. Sus dibujantes trabajaban desde Barcelona -a precios mucho más baratos- para el mercado anglosajón.

El Cómic como Herramienta Histórica y Didáctica

La guerra civil española es uno de los episodios más dolorosos y trascendentales de la historia de España. Un conflicto fratricida que dejó una profunda herida en la sociedad de nuestro país y que marcó el devenir del mismo durante décadas. Acercar esta parte de nuestra historia a los lectores resulta por tanto una tarea fundamental por parte del noveno arte, que a través de ciertos títulos podemos comprender el pasado y construir un futuro en paz y reconciliación.

Los cómics sobre la guerra civil española tienen un gran valor didáctico, pues a través de sus viñetas y de los relatos de sus respectivos autores, somos testigos de la realidad de la guerra enunciada desde diferentes perspectivas: la de los soldados en el frente, la de los civiles que sufrieron las consecuencias del conflicto, la de los niños que tuvieron que abandonar sus hogares... A lo largo de los años, han sido muchos los autores que han abordado el tema de la guerra civil española en sus cómics. Algunos de los más destacados son Paco Roca, con su emotiva obra Los surcos del azar o José Pablo García, quien adaptó el ensayo de Paul Preston sobre la guerra civil española al cómic, acercando al público más joven el conocimiento de este conflicto.

Acercarnos a este momento de nuestra historia a través del mundo del cómic nos puede generar una gran variedad de sentimientos. Desde empatía hacia los personajes que sufrieron los terrores de la guerra, hasta emoción ante las historias de superación y resistencia, pasando por rabia hacia la injusticia y la violencia o tristeza por el hecho de tratarse de un capítulo tan oscuro de nuestra historia. Sin embargo, no cabe duda de que los mejores cómics de la guerra civil española que aquí recopilamos son una lectura imprescindible para todos aquellos que quieran conocer más sobre este periodo clave de nuestra historia y el devenir del país, a través de conflictos e ideales que todavía colean.

La novela gráfica combina el lenguaje visual y el lenguaje escrito para contar historias. En este género se hace uso de todo tipo de recursos artísticos y literarios, desde ilustraciones hasta documentos, pasando por fotografías, historias corales o relatos en primera persona. "La parte gráfica del cómic es muy útil para enfrentar al lector con ciertas imágenes y acontecimientos del pasado", explica Carmela Artime Omil, autora del trabajo de tesis Memory construction in the contemporary graphic novels (2005-2015): the Spanish Civil War and its aftermath. Un buen ejemplo es El arte de volar, que pone en primer plano cuerpos demacrados como símbolo del sufrimiento en el exilio y como denuncia del abandono por parte de las autoridades francesas. El lenguaje del cómic favorece, además, un estilo de lectura reflexivo que invita a centrarse en los elementos gráficos para completar la comprensión de la historia. "Poder volver atrás y cerciorarse de algo a través de otro estímulo que no sean las palabras es un activo del lenguaje del cómic", señala Artime. Otra ventaja de las novelas gráficas a la hora de hacer una narrativa histórica es su capacidad de aunar dos aspectos: la ficción y la realidad. Una de las principales conclusiones del trabajo de Artime es que las novelas gráficas españolas contemporáneas son altamente políticas y tienen una clara intención de denuncia. "Lo que observamos en ellas es una necesidad de volver a contar la historia, de reflexionar, de celebrar y de poner sobre la mesa las vidas de aquellos que vivieron la guerra y la posguerra en primera persona. "Muchas de estas novelas ensalzan historias personales y dejan que sea el personaje quien cuente la historia. De este modo, las novelas gráficas buscan la materialización (el embodiment) de los protagonistas. La forma más evidente, señala Artime, es la asimilación de las vivencias de los participantes. "Es el caso del narrador de El arte de volar, que abraza al personaje de su padre y fusiona ambas voces en una sola. Otra de las conclusiones del trabajo de Artime es que las novelas contemporáneas evidencian un cambio en el discurso de la memoria. Los títulos escritos por la generación de los hijos de los protagonistas estaban marcados por el dolor personal.

En los últimos años, las novelas gráficas y el cómic han ganado relevancia como herramienta de divulgación y educación. La lista de novelas que reflexionan sobre la memoria y la memoria histórica es extensa. Entre las referencias más conocidas y relevantes en todo el mundo, Artime destaca Maus, de Art Spiegelman; Persépolis, de Marjane Satrapi, o los trabajos de Guy Deslisle o Joe Sacco. En cuanto a cómic en español, como referencia de la narrativa gráfica sobre la Guerra Civil, la investigadora recomienda Cuerda de presas, El arte de volar, Los surcos del azar o el trabajo de Pablo Uriel. "Pero, sin duda, el mayor referente dentro del cómic de memoria es Carlos Giménez, autor de Paracuellos y 36-39 Malos tiempos.

Obras Destacadas y Temáticas

Hace más de un mes nos adentramos por primera vez en la utilidad de las novelas gráficas para la enseñanza de la historia. En aquella ocasión intentamos abarcar todos los periodos de la historia de España. La primera obra que analizaremos será Vida y muerte de Federico García Lorca, que como bien dice el título arranca en 1898 y termina con el asesinato del poeta en 1936. Nos encontramos ante la versión gráfica del libro homónimo de Ian Gibson, quizá el mayor experto en la obra lorquiana. La calidad del trazo y el color bitonal aportados por Quique Palomo dan un resultado excelente para su integración en el aula.

Gran parte de las obras que analizaremos hoy pertenecen a este periodo. En primer lugar nos adentraremos en Jamás tendré 20 años, obra maestra de Jaime Martín que relata la historia real de sus abuelos maternos. La obra refleja perfectamente elementos significativos de la guerra, desde el golpe de Estado en Melilla hasta la represión franquista al final de la contienda. Posiblemente sea la historia que mejor representa la situación del estraperlo y los tratos que ello implicaba. Un poco más complicada es El Convoy, una magnífica colaboración al guion entre Denis Lapière y Eduard Torrents. Cuenta la historia de los barceloneses que huyeron de la ciudad a principios de 1939 y se encontraron una situación desoladora en la frontera francesa. Aunque no nos habla del episodio protagonizado por Antonio Machado, sí lo hace de la separación familiar que allí se producía. Así, después de un periodo angustioso en las playas Argelès-sur-Mer (Rosellón), los hombres eran enviados a Mauthausen, mientras que las mujeres y los niños eran devueltos a España. Otra historia monumental e importante para entender la historia contemporánea de España es El fotógrafo de Mauthausen. Con guion de Salva Rubio, dibujo de Pedro J. Colombo y color de Aintzane Landa. Las características que mejor describen la obra son su meticulosidad, el respeto a la memoria de las víctimas y su rigor histórico. Además de relatar la salvaje experiencia vivida por los «españoles apátridas» en Mauthausen, muestra el proceso de robo de las fotografías que finalmente serían utilizadas por Francesc Boix en los Juicios de Núremberg. En último lugar, dentro de este periodo señalamos La voz que no cesa. Vida de Miguel Hernández, de Ramón Pereira y Ramón Boldú. Más concretamente, la obra de Boldú representa la vida de Miguel Hernández desde su encarcelamiento en 1940 hasta su muerte en 1942.

Entre las obras que destacamos sobre la década de los 50 encontramos El violeta, con guion de Juan Sepúlveda y Antonio Mercero y dibujos y color de Marina Cochet. Esta historia nos habla de la represión hacia los homosexuales (denominados como los violetas), a quienes se detenía y encarcelaba a través de la Ley de Vagos y Maleantes. No solamente aborda este aspecto, sino otros como la «curación de la homosexualidad» o la infelicidad matrimonial que esto producía. También es fundamental por lo desconocido del asunto Las guerras silenciosas, también de Jaime Martín. En esta historia el autor de Jamás tendré 20 años nos cuenta la historia de su padre, quien durante su servicio militar obligatorio tuvo noticias de la guerra que se había desarrollado en Ifni (por entonces colonia española) contra el Ejército de Liberación marroquí. Finalmente es importante mencionar Espacios en blanco, obra intergeneracional de Miguel Francisco en la que intenta reconstruir la historia de su familia, dándose cuenta de que está llena de silencios y de vacíos. Esta obra recorre desde la quemacero de esculturas devocionales por parte de los cenetistas, hasta los acontecimientos previos a la Transición.

Las últimas dos obras de las que vamos a hablar tratan temas muy recientes y que merecen más atención en las aulas. Por una parte hablaremos de El tesoro del cisne negro, de Paco Roca y Guillermo del Corral, que cuenta con sumo detalle y claridad el juicio que tuvo lugar entre el Gobierno de España y la empresa cazatesoros Odissey por las monedas de oro de la fragata Mercedes. El ejercicio de síntesis y rigor es espectacular. Y finalmente hablaremos de Los puentes de Moscú, del siempre excelente Alfonso Zapico. Esta obra es una enorme reflexión sobre el cambio que ha supuesto en la vida del País Vasco la disolución de la banda terrorista ETA.

En las últimas décadas, el cómic ha ganado prestigio. Álbumes como Arrugas de Paco Roca (que aborda el tema del Alzheimer) o María y yo, que exploraba la relación de su autor, Miguel Gallardo, con su hija autista, han demostrado que los tebeos -o novelas gráficas- también pueden tratar temas serios y complejos. Incluso el Ministerio de Cultura se dignó a poner en marcha en 2007 un Premio Nacional del Cómic.

Publicada en 2013, Los surcos del azar es otro ejemplo más de cómo la obra de Roca nos acerca de forma única a la historia contemporánea, esta vez trasladándonos a la Segunda Guerra Mundial. En su cómic el autor nos presenta la historia de La Nueve, una compañía formada mayoritariamente por republicanos españoles exiliados en Francia cuyo tono, realista y crudo, nos transmite la dureza de aquel periodo, pero también la esperanza y la solidaridad que surgieron en aquellos momentos. A través de los recuerdos de Miguel Ruiz, uno de los integrantes de esta unidad, Roca reconstruye una pieza fundamental de nuestra historia, a menudo olvidada.

Con una narrativa ágil y un dibujo evocador, las páginas de La Guerra Civil Española nos ofrecen una brillante adaptación al cómic de la obra cumbre del reconocido hispanista Paul Preston, realizada por el talentoso dibujante José Pablo García. Esta novela gráfica no es solo una narración histórica, es una ventana visual que te transportará a los turbulentos años comprendidos entre 1936 y 1939, permitiéndonos comprender mejor las causas, el desarrollo y las consecuencias de este conflicto fratricida de una manera accesible y emotiva.

Sabemos bien que la familia es una de las principales fuentes de inspiración en la obra del genial Miguel Gallardo, y así lo comprobamos en Un Largo Silencio, el particular homenaje en viñetas que el autor leridano le dedica a su padre, Francisco Gallardo Sarmiento. En sus páginas Gallardo retrata a modo biográfico el espíritu de supervivencia de su progenitor, un soldado republicano que hace frente a los horrores y crudezas de la guerra civil hasta terminar enamorándose de su futura esposa.

En Picasso en la Guerra Civil, su autor Daniel Torres nos presenta una brillante reflexión sobre el poder del arte y la capacidad de la ficción para transformar la realidad. Como terapia personal, nuestro protagonista decide crear un cómic que le permita reescribir la historia y dar sentido a su propia experiencia. Para ello, encarga a su padre la tarea de escribir el guion, dando lugar a una historia dentro de la historia. Daniel Torres construye una narrativa compleja y original, en la que se entrelazan diferentes estilos de dibujo y voces narrativas.

En 1937, en plena Guerra Civil Española, 3000 voluntarios estadounidenses cruzaron el Atlántico para unirse a la lucha contra el fascismo, formando la XV Brigada Internacional, conocida como la Brigada Lincoln. Con los relatos de La Brigada Lincoln seremos testigos de la valentía y el sacrificio de este grupo en batallas clave como el Jarama y Brunete, explorando las motivaciones profundas de estos voluntarios, su compromiso con la libertad y la justicia, y su lucha contra el racismo y la discriminación, temas que resuenan con fuerza en la actualidad.

Eloy. En el corazón de la Guerra Civil Española, un joven llamado Eloy se alza como símbolo de la valentía y la resistencia en el frente republicano. Eloy. Uno entre muchos/Río Manzanares podría perfectamente obrar como un documento histórico que nos transporta directamente a los campos de batalla y a las trincheras donde se forjó el destino de España.

En el corazón de Cataluña, un pueblo campesino se ve marcado por el paso implacable de las estaciones y el estallido de la Guerra Civil Española. A través de la mirada inocente de Lola, viviremos la crudeza de la guerra, de los bombardeos que destruyeron centenares de hogares y de la angustia de una población que lucha por sobrevivir. Sola nos muestra cómo la guerra irrumpe en la vida de una niña, arrebatándole su infancia y obligándola a crecer antes de tiempo.

El Convoy es una obra gráfica que aborda uno de los episodios más sombríos y olvidados de la Guerra Civil Española: la huida de miles de republicanos hacia Francia en 1939, buscando refugio y esperanza, solo para enfrentarse a una realidad aún más amarga. A través de su sencilla pero profunda voz, Lapière nos presenta el sufrimiento de aquellos que, tras la derrota republicana, intentaron escapar de la represión fascista solo para ser tratados como parias en tierras extranjeras.

Dr. Uriel, el cómic de Sento Llobell, es una obra imprescindible para entender la Guerra Civil Española desde una perspectiva humana y cercana. Dividida en tres volúmenes que abarcan desde los inicios de la guerra hasta el final de la misma, Dr. Uriel consigue transmitir de forma magistral la angustia, el miedo y la incertidumbre que se vivieron durante la guerra. En el primer tomo, conoceremos a Pablo Uriel, un joven médico que se enfrenta a su primer destino poco antes de que la guerra irrumpa en su vida de forma inesperada. En el segundo lo vemos atrapado en Belchite, uno de los escenarios más cruentos del conflicto.

Ramón Boldú, pionero del cómic autobiográfico en España, firma La vida es un tango y te piso bailando, una obra conmovedora y divertida sobre la vida, la muerte y la memoria. A medida que avanza la historia, el autor reflexiona sobre su propia vida y sobre la dificultad de encontrar sentido en un mundo caótico, haciendo gala de un estilo narrativo ágil y un dibujo expresivo. El cómic comienza con el suicidio del padre del autor en una residencia de ancianos. A partir de este hecho, y con un estilo narrativo ágil y emotivo, Altarriba hijo se propone reconstruir la vida de su padre, un hombre inconformista y luchador que siempre buscó la libertad, presentándonos a un personaje complejo y fascinante, marcado por las circunstancias históricas que le tocó vivir.

Creada por Vittorio Giardino, Las aventuras de Max Fridman: ¡No pasarán! nos adentra en la complejidad de la Guerra Civil Española a través de la mirada de su protagonista, Max Fridman, un temerario excombatiente de las Brigadas Internacionales que regresa a España en 1938 para buscar a un antiguo camarada perdido. Giardino, conocido por su meticulosa investigación y su gran habilidad para recrear escenarios históricos, ofrece un retrato de la guerra donde no solo resalta los hechos bélicos, sino también los dilemas humanos que surgen en tiempos de conflicto. La obra mezcla así elementos del género negro con una sólida base política, abordando temas como el fascismo y el comunismo, sin caer en simplificaciones maniqueas.

Para su última novela gráfica hasta la fecha, Paco Roca ha prescindido de la aventura y el coloquialismo de a pie para sumergirnos en uno de los capítulos más oscuros de nuestra historia y en una realidad tan cruda como conmovedora para muchos: las fosas comunes de la Guerra Civil española. Junto a Rodrigo Terrasa, Roca nos presenta a Leoncio y José, dos hombres cuyas vidas fueron truncadas por la represión franquista y que gracias a sus vivencias y sus memorias lograremos conocer un poco mejor sus particulares y trágicas realidades. A través de una investigación minuciosa y un relato conmovedor, descubrimos cómo sus familias lucharon durante décadas para recuperar sus restos y honrar sus respectivos legados, pero lo que hace verdaderamente especial El abismo del olvido es la forma en que Roca combina la investigación histórica con esa emoción tan característica ya en sus relatos.

'Las meninas' es una obra maestra porque no se parece a ninguna obra maestra. Javier Olivares y Santiago García saben encontrar en cada página las palabras, los dibujos, los estilos y las estrategias narrativas adecuados para narrar, en paralelo, la biografía de Velázquez y la recepción de su gran cuadro. Dialogan, también simultáneamente, con la historia de la pintura (Goya, Picasso) y con la de las ideas (pues ideas son, mutando en el tiempo, el honor, la política, la crítica o el museo). El resultado es el mejor cómic en español que yo he leído. Y uno de los mejores que he leído en cualquier idioma.

'Los surcos del azar' son los caminos de los que perdieron todo. No llevan a ninguna parte en concreto. No existe la posibilidad de volver atrás, porque son los caminos de la Historia, que no se detiene nunca. Los rostros que Paco Roca dibuja aquí pertenecen a gente que sufrió tres derrotas: la de la Guerra Civil, la del exilio y la de la memoria. Una guerra que ya terminó no se puede ganar, y tampoco se puede regresar a un país que ya no existe; pero la memoria todavía está ahí, se puede recuperar y se puede compartir.

No fue casualidad, imagino, que el mismo año salieran 'Arrugas' y 'María y yo'. De pronto los lectores descubrieron que, con el cómic, se podían contar historias diferentes de forma diferente. No era importante que una historia partiera de la realidad y la otra fueran historias ficcionadas. Al final siempre acabamos cambiando la verdad cuando la contamos. Lo maravilloso es que si lo reducimos a lo básico, unos dibujos con personajes en un papel, consiguen emocionarnos y transmitir un mensaje como si se tratara de personas reales. Y eso es lo que hace Arrugas desde el primer momento, suspender el principio de realidad y sumergirnos en la historia de Emilio y sus amigos.

Max es un clásico. Ha unido la excelencia gráfica a una heterodoxia temática que trasciende los límites de la historieta, de la tradicional y de la que se lleva -de la que en gran medida ha sido pionero-, y ha conquistado a un tipo de lector a la fuerza diferente. Todo eso está en Vapor. Nicodemo existe porque lo hemos soñado. Al final solo el sueño parece real. Mientras tanto, viñetas cuya sencillez traiciona su perfección. Además alegra ver que aún queda un dibujante que rotula sus textos a mano..., pues ¿qué es la escritura sino un dibujo?

Miguel Gallardo (Lleida, 1955), creador de uno de los personajes clásicos del underground comiquero, Makoki, decidió contar la historia de su hija autista, María. El resultado es algo más que una de las obras maestras del tebeo español, es también una reflexión sobre la diferencia y la solidaridad, sobre el amor paterno, un cómic escrito con enorme libertad. Publicado a la vez que Arrugas, en el que Paco Roca retrata el alzhéimer del padre de un amigo, 'María y yo', que firma a medias con su hija, abrió nuevos caminos en el tebeo español y demostró que las barreras no tienen sentido. Y no sólo en el tebeo.

Hace 10 años Max nos dejaba atónitos con este cómic, recopilatorio de historietas que habían aparecido aquí y allá. Lo mejor de 'Bardín' no es la creación de su tozudo y “cabezón” protagonista, bebedor de coñac, sino esos maravillosos homenajes de los que está cargado, ese surrealismo que ya leemos en el título, las citas eruditas y de baja cultura. Gráficamente es deslumbrante. Solo Max es capaz de rejuvenecer su estilo y adaptarlo al momento actual (Chris Ware, Daniel Clowes) sin perder su esencia (empezó a hacer cómic en los 70), además de sumergirnos en mundos que beben de fuentes tan dispares como Max Ernst, Chirico, Füssli, los tankas orientales o Bruguera.

En el mundo mágico de 'Ardalén' las ballenas procesionan entre eucaliptos y los peces se deslizan junto a un piano. En el mundo real de 'Ardalén', el viejo Fidel vive más fuera que dentro de la consciencia y la deprimida Sabela vive más cerca del pasado que del presente. La fantasía, el misterio, el desamor, la pasión, la memoria y la amnesia se entrecruzan con caracolas marinas, documentos históricos, vientos destemplados, viajes en el tiempo y rencores apocalípticos para construir una obra que recibió el Premio Nacional de Cómic en 2012. Un vendaval creativo, tan intenso como los vientos que soplan sobre sus protagonistas.

'Historias del barrio' de Tomeu Segí y Gabi Beltrán es ante todo una obra valiente. Un duro retrato sobre esos años iniciáticos de la adolescencia y el reflejo de una década que marcaría a España. Desde la primera línea muestra ese grandísimo ejercicio de desnudez para exorcizar las realidades del pasado. Es una obra sobre la vida, las frustraciones, las expectativas, el conocimiento del mundo, pero a su vez, sobre el desconocimiento del mismo. En definitiva, un libro con una potencia narrativa y visual que hace de ella una de las grandes obras de autores españoles publicadas durante la presente década.

Conocí la obra de Álvaro a raíz de 'Cenizas' y nunca más he podido dejar de seguir su trabajo, de esperar cada nuevo libro. Uno suele estar siempre con el radar puesto intentando pillar los giros y los trucos de guion que todos usamos para evitar que el lector abandone. Una buena narración, para mí, tiene algo que, por encima de todo, te atrapa. Los personajes de 'Cenizas' lo consiguen. Cuando estás más pendiente de la historia que de cómo está hecha, es que hay magia detrás. Cuando esto pasa (y pasa poco) no puedo evitar sufrir un pequeño escalofrío y que se me escape una pequeña sonrisa cómplice. Cenizas es uno de esos libros con magia.

'El ala rota' es un cómic en el que se esconde la memoria de nuestras abuelas, la historia de la generación que vivió y creció con una Guerra Civil a cuestas. Este es el cuento de una mujer, o de miles de ellas, de todas aquellas que sin medios consiguieron salir adelante para ofrecerle lo mejor a los hombres que se cruzaron en su vida. Un retrato bello, conmovedor y sin anestesia, lleno de imágenes en los que no hay contemplaciones. Viñetas llenas de detalles que describen la historia maternal de Antonio Altarriba y que se vuelven barrocas en manos de Kim.

Este volumen demuestra la potencia que tiene el cómic como medio para narrar historias que en (la) realidad son duras de manera amable y cuidadosa. Me gusta por los grandes valores que transmite -que transmiten Cristina y Miguel Ángel-, porque trata temas como la maternidad, la paternidad, la lactancia, la discapacidad intelectual y la diversidad funcional, la aceptación y la normalización desde una perspectiva positiva, valiente y cariñosa. También me gusta porque es una historia de los dos, a cuatro manos, y sus emociones se mezclan. Recomiendo este cómic por eso, porque derrocha cariño, valentía y amor hacia el cómic.

'Paracuellos' cambió mi visión de lo que podía ser un cómic. Hasta ese momento todo lo que había leído en viñetas eran grandes epopeyas: las aventuras de Tintín, llenas de acción y lugares exóticos; los superhéroes como Spiderman o 'Los cuatro fantásticos', donde en cada entrega había supervillanos, viajes en el tiempo o invasiones alienígenas. Eso para mí era el cómic hasta que leí aquellas historias sobre unos niños en un orfanato y descubrí que el cómic podía tratar de lo corriente, de lo insignificante, de lo cotidiano. Aunque, en definitiva, Paracuellos hablaba de la mayor de las epopeyas, la de la vida.

'La casa', de Paco Roca, es uno de los proyectos más íntimos del dibujante valenciano, un homenaje a la generación de sus padres, una crónica de las aspiraciones de quienes creyeron que el progreso era una línea recta. Una novela gráfica narrada con una sencillez y una delicadeza que te sumergen en la historia, basada en el perdón, la comprensión y el encuentro con el pasado, el presente y el futuro, papá es frío, papá no para, papá no deja que estemos quietos. Un recuerdo que con el paso de los años va cogiendo una forma totalmente distinta. Necesitamos crecer y madurar para entendernos y entender. Precioso.

La trayectoria de 'Dinero' desde el fanzine a una gran editorial bastaría para explicar las dinámicas gentrificadoras del cómic español en los últimos años. Irónicamente, la obra de Brieva es un artefacto crítico incapaz de ser apaciguado, ni por la industria cultural ni por un público hambriento de imágenes que abracen. Dinero es más urgente que nunca por su rabia contenida y la lucidez premonitoria de unas imágenes y argumentos que, con el tiempo, han devenido sello identitario del autor. Sorprende, mirando atrás, la claridad de las ideas de Brieva desde sus comienzos, mucho antes de que estallaran todas las burbujas.

Historia del cómic español

Fotógrafos de guerra (novela gráfica)

tags: #comics #y #novelas #graficas #espanolas