En numerosas ocasiones, me he encontrado con personas que dudan en ver o leer One Piece, a menudo disuadidos por la inmensa cantidad de contenido existente. Ante esta situación, me veo en la necesidad de explicar las verdaderas razones por las que deberías sumergirte en este universo, o, si lo prefieres, por qué quizás no sea para ti si buscas algo diferente.
La longitud: Un desafío aparente, una recompensa real
La principal reticencia hacia este maravilloso anime no es otra cosa más comprensible que el tiempo que llevaría vérsela. One Piece cuenta actualmente con más de 1130 capítulos de anime y 1150 en manga. Este número, para nada despreciable, hace que a más de uno le recorra un escalofrío por la espalda, y no es para menos, pues es como verse, por ejemplo, la totalidad de la serie "House" entera casi dos veces y media. Ante esto, no puedo decir nada aparte de que ya le gustaría a "House" ser como dos veces y media en calidad lo que es One Piece. Sin embargo, la gente trabaja, duerme, está con la familia y, bueno, ya sabéis, esas cosas.
Lo que no me gusta nada de esto son las asociaciones y conclusiones injustas y poco acertadas sobre la serie a partir de su longitud. En primer lugar, los animes de gran longitud no funcionan por temporadas, sino por sagas, y estas no tienen una longitud predeterminada como puede ocurrir con las series occidentales. Por otro lado, tampoco me gusta eso de que una serie tan larga no puede ser buena, de que ha perdido fuelle, de que no va de nada y meten relleno.
En esto no he conocido un solo producto en mi vida como lo es One Piece. Durante más de 20 años ha estado y sigue en boga, y de hecho, ahora mismo está en uno de sus mejores momentos de toda la serie. Eiichiro Oda sigue vendiendo millones, sorprendiendo a sus fans, haciéndoles emocionarse y satisfaciendo a todos los rangos de edad por igual, algo difícil de compaginar. Te diré, querido lector, que One Piece no ha perdido el hilo. Para nada. En lo absoluto. De hecho, el propio anime te da un bofetón en la cara con el propio hilo cuando te habías olvidado de él, y este hilo está dotado, por supuesto dentro de su propio universo, de todo el sentido que se te pueda ocurrir, con conflictos sociopolíticos tan complejos como los que podrías llegar a ver en la vida real.
De hecho, uno de los grandes encantos de la serie es que en el fondo es un espejo de nuestra propia realidad, con conflictos paralelos que se desarrollan de manera paralela y a los que dan respuestas paralelas. En One Piece no existe el azar, ni las coincidencias; acuérdate de lo dicho en el capítulo 50, porque lo volverán a sacar en el 500 y te darás cuenta de cómo una historia se ha ido tejiendo de manera subliminal mientras tú mirabas a otro lado.
Hace poco, un canal de Youtube, IluTV, se propuso la hazaña de leer One Piece en 8 meses y comentarla en vídeo. Fue emocionante y gracioso a partes iguales ver cómo de perdido estaba y todas las teorías que su cabeza iba elucubrando, cómo sus quejas ante el «relleno» se iban retirando mientras observaba con la boca abierta que no era relleno.
El propio creador, Eiichiro Oda, confirmó en el pasado que el arco de Wano es uno de los más complejos y largos de la serie, pero a partir de ahí marcó un antes y un después en su obra estableciendo una especie de punto y aparte para que nuevos fans pudieran subirse al carro: "Dentro de poco terminará el Arco de Wano. Con esto, el 'borrador' de la historia terminará, y solo me ha llevado 25 años. Pero incluso si empiezas a leer desde aquí, ¡no hay problema!", comentaba el mangaka. "¡Aquí es donde empieza 'One Piece'!". Si hacemos caso a lo que comenta Oda, podemos empezar a ver la serie a partir del episodio 1080 aproximadamente, para tener un poco de contexto sobre el final del arco de Wano y el inicio del arco de Egghead.

Complejidad argumental y personajes inolvidables
Otra cosa por la que verla es su complejidad, tanto en su trama como en sus personajes. Cada día ir descubriendo nuevos aspectos de la personalidad de Luffy, su protagonista, así como de los villanos como puede ser la retorcida psicología de Doflamingo, por poner un ejemplo. En cuanto a su historia, las revueltas sociales ante la injusticia, el reescribir la historia, la liberación de los esclavos, el gobierno de la aristocracia, el mundo armándose para una guerra que está por llegar.
Algo interesantísimo de One Piece es cómo cada isla, cada continente por el que se pasa, tiene una cultura propia, una historia propia y una forma de ver las cosas propia. Hay muchos misterios en One Piece que aún no han sido revelados. Cada personaje que se da a conocer tiene su propia historia, pasado y presente, poderes y personalidad. Y cada región que se descubre tiene sus secretos. Tanto los escenarios como los personajes dan lugar a un sinfín de historias paralelas y detalles que terminan conectando entre sí.
El protagonista no se vuelve cada vez más fuerte por obra de magia ni de la noche a la mañana; tiene que pasar por tantas cosas, como perder y sufrir, para fortalecerse mental y físicamente. Pero, para eso, pasa mucho tiempo y, lo mejor, es que somos testigos de esos cambios y lo difícil que puede ser. Otra cuestión es que las sagas duran mucho porque le dan su espacio a cada uno de los protagonistas; no sólo se centran en el personaje principal, sino que cada uno de sus compañeros lucen en cada etapa que tienen. Además, podemos apreciar la gran evolución de cada uno y cómo superan sus traumas y ataduras del pasado. También hay peleas entre ellos, pero no de esos en los que los villanos “controlen” a alguno de ellos para que combatan; son conflictos que se dan, hasta en la vida real, donde cada uno tiene un diferente punto de vista.
Un espejo de la realidad y una fuente de inspiración
La serie es, en esencia, un gran shonen. Si estos no te gustan en absoluto, quizá este anime no sea para ti. Ver una serie de aventura como es One Piece, con un arranque en el que apenas todo comienza y que se va desarrollando hasta ser algo gigantesco, es una experiencia en la que el corazón se te sale por la boca, como te ocurría al ver Indiana Jones o Jurassic Park. Pero en este caso los personajes son heroicos, luchan por lo imposible a pesar de saber que es imposible porque quieren hacerlo, porque quieren alcanzar sus metas con pasión, esfuerzo, sudor y lágrimas. Quieren ser mejores y luchan para conseguirlo, y por eso mismo es por lo que son capaces de inspirarte como espectador o lector.
Mucha gente se sorprende cuando confieso que One Piece es mi principal fuente de inspiración para gestionar empresas. Estaba preparado para ver 100 capítulos de una sentada, pero no hizo falta. Es increíble. Es realmente increíble. Resulta que todas las genialidades de One Piece se pueden apreciar desde el primer capítulo, publicado en 1999. En mi vida cotidiana es habitual que me sienta perdido y no sepa qué hacer. Soy el CEO de una empresa y es un trabajo para el que no estoy preparado, y One Piece es la mejor guía que puede existir al respecto. Y lo más maravilloso es que no es teoría. No intenta dar lecciones. No cuenta una moraleja. No es un libro de autoayuda ni un ensayo filosófico. Es la aventura de un grupo de piratas.
Luffy D. Monkey es genial porque no teme hablar de su sueño. Es la persona más maravillosa que podría existir. En todo el capítulo nadie ha dicho nada positivo. Pero Luffy en cambio está feliz, después de dormir en un barril, por lo bien que ha dormido. ¿Cómo puede haber dormido bien en un barril? Así es Luffy. Luffy parece muy ingenuo. No es desconfiado. Y no siente miedo. Sólo tiene curiosidad. Esto es importante: tiene curiosidad en lugar de miedo. No está enfadado. No guarda rencor. Sólo está confuso. Y cuando los piratas le preguntan quién es, se presenta con toda naturalidad: - Soy Monkey D. Luffy. ¡Encantado de conoceros! Esta escena muestra un patrón que se repite a lo largo del episodio: la diferencia entre la psicología de Coby y la de Luffy. Son dos personas muy diferentes. Coby tiene miedo, se preocupa de lo que puede pasar, piensa en las consecuencias… Luffy en cambio vive sin preocupaciones y no tiene miedo.
Luffy le responde sin rodeos, sin miedo y sin inseguridades: - ¡Voy a ser el Rey de los Piratas! Es increíble. Personalmente, yo no conozco a nadie en la vida real que hable tan abiertamente de sus sueños, sin miedo ni vergüenza. Las personas suelen ser más precavidas y temerosas cuando se trata de aquello que sienten de corazón. Pero Luffy habla de su sueño con toda naturalidad.
El capítulo 2: ¡Aparece el gran espadachín, Zoro el cazador de piratas! Luffy es genial porque se junta con personas que tienen sus propios sueños. El segundo y el tercer capítulo son muy importantes. Tal vez no signifique nada para ti, pero en esos dos capítulos descubrimos cómo Luffy conoce a Zoro, quien se convertirá en su primer nakama. Con Zoro, Luffy deja de ser un individuo, y se convierte en el capitán de una tripulación. Y más importante aún: crea un equipo. Es el germen de lo que serán los Piratas del Sombrero de Paja (Mugiwara No Ichimi). Así que la historia de la unión de Zoro y Luffy es muy significativa.
Tras esta escena, Coby y Luffy se marchan y comienzan a hablar con la niña pequeña. Descubrimos por qué Zoro está apresado por la Marina. Al parecer, toda la isla está sometida bajo el yugo del Capitán Morgan y su hijo, Helmeppo. Un día, la mascota de Helmeppo atacó a la niña y Zoro acudió en su defensa. Cuando Helmeppo no pudo someter a Zoro, le coaccionó amenazándole con meter a la niña a la cárcel, a no ser que se entregara él en su lugar. Por ende Zoro acepta ir a la cárcel durante un mes. Helmepo está alardeando ante sus subordinados: - Ya me aburrí de esperar, así que he decidido ejecutar a Zoro mañana - exclama riendo.
No es de extrañar que a Luffy no le importe quién sea su padre. Luffy nunca juzga a las personas por sus circunstancias. No le importan los títulos ni el rango. Le da igual quién seas. Son las acciones de cada uno lo único que cuenta. - Lo he decidido Coby, ¡haré que Zoro se una a mi! Inmediatamente, Luffy aparece frente a Zoro, a quien apenas conoce, y dice: - Voy a desatar las cuerdas y te convertirás en mi nakama. La sinceridad con la que se expresa Luffy es increíble. No tiene miedo a ser rechazado. Tampoco tiene miedo a que Zoro le ataque. Sólo tiene una cosa en mente: que Zoro sea su nakama. Lo ha decidido, y eso es todo lo que importa.
Para concluir, vemos a Coby y Luffy en un pequeño barquito. Hablan sobre un lugar llamado el Grand Line. - Lo llaman el cementerio de piratas - advierte Coby. Luffy responde: - Por eso necesito una tripulación fuerte. Y esta es la última genialidad que extraigo de este capítulo. Ante la adversidad, lo importante es tener compañeros. No dice: «necesito ser más fuerte», sino «necesito una tripulación fuerte». Porque la fortaleza es el equipo. Y esto es verdad en todo lo que hacemos los seres humanos, incluyendo la creación de empresas.
Nami explica que es la Grand Line a Luffy y Zoro #onepiece
Diseño de personajes, banda sonora y emociones
Muchos deciden no ver One Piece por el diseño de sus personajes. Sin embargo, hay que darle crédito a Toei Animation por diseñar a los personajes muy parecidos con el trabajo de Eiichiro Oda. Esto es algo curioso. ¿Por qué le doy más importancia que al diseño de personajes? Es de las pocas series con las que vas viendo los cambios que se dan a lo largo de 700 capítulos (poco a poco pero se ven).
Una de las cosas que atrapan de un anime es el soundtrack, y muchos animes clásicos es lo que tienen porque te hace recordar dicha serie. En este caso, el de One Piece es compuesto por Tanaka Kouhei y Hamaguchi Shiro y es perfecta para la escena. Esto ayuda a que el drama te llegue hasta el punto de sacar lágrimas y sentir esa tristeza que pocos animes logran hacer.
Este es de los puntos de mayor importancia porque es la trama, y su desarrollo, lo que hace que la gente siga un anime. Yo empecé a disfrutar esta serie desde su capítulo #4 porque me sacó lágrimas en un instante y eso fue poco a los acontecimientos que llegan en cada saga. Sin duda alguna, para mí, esto es lo mejor que tiene One Piece y la principal razón por la que decidí seguir viéndola hasta alcanzarla.
One Piece no es un drama, pero de vez en cuando tiene historias muy tristes que contar. De todas formas, lo que más predomina en esta serie son las risas y el buen humor. Luffy es un pirata atípico. No tiene garfio ni un parche en el ojo. Es irreverente, tiene actitud infantil y un gran corazón. Se enfrenta a los enemigos más sanguinarios y por eso la Marina le busca incesantemente, pero realmente lucha para proteger a los más vulnerables. Es impulsivo y por eso se mete en muchos problemas y su incapacidad para nadar genera también escenas muy cómicas. No es el único, ya que Sanji siempre está pensando en chicas, Chopper es asustadizo y Usop es cobarde, pero todos son amigos y están viviendo aventuras juntos.
Un viaje que recompensa la paciencia
Sé que son muchos capítulos y uno le puede dar muchas vueltas antes de decidir. Sin embargo, valdrá la pena porque llegará un momento en que ya no querrás parar. Es simplemente de mentalizarse y les aseguro que no se van a arrepentir.
Actualmente, One Piece se encuentra en el arco de Wano y cuenta con el mismo director que Dragon Ball Super: Broly, asegurando que las batallas de los próximos episodios se parecerán a las de Dragon Ball. Esto podría ser una muy buena razón por la que ver One Piece desde cero, aunque hayan transcurrido tantos acontecimientos. Nunca es tarde para subirse al Alma de Merry para disfrutar de todas las aventuras que han vivido los piratas y las que están aún por venir.
A continuación te explicamos las 5 razones principales por las que tienes que ver esta serie creada por Eiichiro Oda:
Combates épicos
Como decíamos, One Piece es una serie de aventuras donde los protagonistas se enfrentan continuamente a villanos de todo tipo. Una de las características del anime es la espectacularidad de los combates gracias a los efectos de la animación y las habilidades de cada personaje. Es sin duda uno de los aspectos más llamativos de One Piece porque Luffy no duda en entrar a pelear si la situación lo requiere. La impulsividad del protagonista genera además situaciones muy divertidas.
El diseño de sus personajes
Los villanos de One Piece son los más peculiares gracias a las frutas del Diablo. Este alimento concede distintos poderes a quien los consume, así que Luffy es un chico con mucha elasticidad gracias a la fruta Gomu Gomu, pero otros personajes como Nico Robin también tienen habilidades extraordinarias como generar brazos sin límites. Todos tienen diseños realmente geniales, pero especialmente los enemigos de la banda del Sombrero de Paja. En sus aventuras recorren muchas regiones, cada una con sus características particulares. De esta forma, encontramos personajes con poderes tan raros que pueden convertirse en arena, separar partes de su cuerpo, controlar el fuego o simplemente son excelentes espadachines. Sin ninguna duda lo mejor de One Piece son sus carismáticos personajes.
Un gran misterio: ¿Qué es el One Piece?
El One Piece es la razón de ser del anime. Desde bien pequeño, Luffy quiere conseguir el One Piece para convertirse en el Rey de los Piratas, pero realmente nadie sabe qué es. Hay algunas teorías locas sobre qué es el One Piece y otras cuestiones sin respuesta de la serie, así que Luffy y el resto de la tripulación tienen un objetivo en las aguas de Grand Line. Encontrar este tesoro es lo que impulsa a todos los piratas a navegar por los mares más peligrosos y parece que este misterio sólo se descubrirá al final.

El último puesto, pero no por ello menos importante, se lo dejo al diseño. Muchos deciden no ver One Piece por este punto. Sin embargo, hay que darle crédito a Toei Animation por diseñar a los personajes muy parecidos con el trabajo de Eiichiro Oda. Es de las pocas series con las que vas viendo los cambios que se dan a lo largo de los capítulos (poco a poco pero se ven).
En este caso, el de One Piece es compuesto por Tanaka Kouhei y Hamaguchi Shiro y es perfecta para la escena. Esto ayuda a que el drama te llegue hasta el punto de sacar lágrimas y sentir esa tristeza que pocos animes logran hacer. Este es de los puntos de mayor importancia porque es la trama, y su desarrollo, lo que hace que la gente siga un anime.
Es increíble la calidad que ha tenido Oda, hasta el día de hoy, el cómo plasmar el pasado de cada protagonista y a los personajes secundarios. En este anime, el protagonista no se vuelve cada vez más fuerte por obra de magia ni de la noche a la mañana; tiene que pasar por tantas cosas, como perder y sufrir, para fortalecerse mental y físicamente. Pero, para eso, pasa mucho tiempo y, lo mejor, es que somos testigos de esos cambios y lo difícil que puede ser.
Sé que son muchos capítulos y uno le puede dar muchas vueltas antes de decidir. Sin embargo, valdrá la pena porque llegará un momento en que ya no querrás parar. Es simplemente de mentalizarse y les aseguro que no se van a arrepentir.
