El Capitán Trueno: Un Icono del Cómic Español

El Capitán Trueno es un personaje de cómic creado por Víctor Mora y el dibujante Miguel Ambrosio Zaragoza, conocido como Ambrós. La primera publicación de sus aventuras tuvo lugar el 14 de mayo de 1956, en la colección Dan de la Editorial Bruguera. Desde entonces, el Capitán Trueno se ha consolidado como uno de los personajes más emblemáticos y queridos del cómic español, trascendiendo generaciones y manteniéndose vigente a través de diversas reediciones y nuevas entregas.

El protagonista, el Capitán Trueno, es un caballero español de la Edad Media, ambientado en la época de la Tercera Cruzada, a finales del siglo XII. Este género medieval, al igual que el de los navegantes de los siglos XVI y XVII, ya había sido explorado previamente por autores españoles. Manuel Gago García había creado "El Guerrero del Antifaz", ambientado en la época de los Reinos de Taifas, mientras que Iranzo había ideado las aventuras del intrépido marinero "El Cachorro".

El Capitán Trueno nace en una década, los años cincuenta, en la que tanto en Estados Unidos como en España se estrenan películas de aventuras medievales como "El príncipe valiente", "Ivanhoe" y "El talismán". En ellas aparecen elementos que luego serán reproducidos de un modo similar en las historias del Capitán Trueno.

Ilustración del Capitán Trueno en acción

El éxito del personaje fue inmediato y masivo. Sus aventuras se insertaron en las páginas centrales de la publicación infantil "Pulgarcito", editada también por Bruguera. En fechas señaladas de vacaciones estivales y de Navidad de cada año también se publicaron los llamados "Almanaques", que recogían aventuras completas autoconclusivas, independientes de los cuadernillos y del EXTRA.

La Concepción del Personaje y sus Acompañantes

Víctor Mora concibió al Capitán Trueno como un defensor de los derechos humanos. Esta caracterización del personaje le acarreó ciertos problemas con la censura de la época y el régimen franquista, que buscaba ensalzar la victoria sobre los agnósticos y ateos y propugnar los valores del catolicismo más ortodoxo. El Reino de Thule no se muestra como una monarquía parlamentaria, sino como un reino con tintes paternalistas y semiautoritarios.

La serie se distingue por sus personajes arquetípicos: el propio Capitán Trueno, un oficial respetuoso, cauto y valiente; y sus dos amigos inseparables: Goliath, un hombre grande y fuerte, y Crispín, un joven más pequeño y débil. Parafraseando a Víctor Mora, estos dos personajes fueron creados para dar una imagen de héroe solidario, que no solitario.

Goliath: El Gigante Bonachón

Goliath es el personaje preferido por muchos dibujantes y lectores. Para los primeros, porque era cómodo de dibujar, y para los segundos, por su simpatía y bonhomía. Es un "tragaldabas", antiguo leñador, de gran fuerza física, que no puede pasar más de una hora sin comer. Si hay algo que le guste más que la comida, esto es una buena bronca, en la que hará uso de su "toma-toma" o demostrará a sus contrincantes por qué le llaman "El Cascanueces".

Crispín: El Joven Escudero

Crispín es el personaje más joven, algo tímido con las chicas y, tal vez, con el que más se identificaban los lectores jóvenes. Hijo del conde de Northumbria, al fallecer su madre siendo bebé, es dejado bajo la custodia de nuestros amigos, convirtiéndose con el tiempo en escudero de Trueno. Las bromas entre Maese Goliath y Caballero Crispín son de las más memorables de la serie. A medida que avanza el desarrollo argumental, Crispín se irá convirtiendo en un verdadero "donjuán" con las muchachitas y damiselas de su edad, adquiriendo progresivamente un mayor protagonismo y llegando a correr aventuras por su propia cuenta, especialmente en "El Capitán Trueno Extra".

Sigrid: La Reina de Thule

Todo caballero ha de tener una dama, y Trueno no iba a ser menos. Sigrid, rubia de belleza nórdica, Reina de la Isla de Thule, no es la típica dama que pacientemente aguarda en el balcón de su palacio o castillo el retorno de su amado. Por el contrario, acompaña en diversas aventuras al trío protagonista, convirtiéndose este en cuarteto y salvando, en más de una ocasión, la vida de los héroes, algo que era inconcebible en los años en que nació "El Capitán Trueno". Este tratamiento dado a las heroínas separaba la serie de los perfiles de otras heroínas clásicas.

Ilustración de Sigrid, Reina de Thule

El Legado y la Evolución del Capitán Trueno

El éxito de "El Capitán Trueno" provocó que el resto de tebeos de aventuras de la época tendieran a perder su tono trágico y suavizasen su violencia, ganando en tono festivo. Tuvo imitaciones como "Torg (hijo de León)" (1960), y el mismo Víctor Mora ideó otras series con personajes parecidos: "El Jabato" (1958), ambientada en el Imperio romano; "El Cosaco Verde" (1960), ambientada en Rusia; y "El Corsario de Hierro" (1970), protagonizada por un navegante español del siglo XVII.

En su etapa de mayor éxito, "El Capitán Trueno" vendía 350.000 ejemplares por semana. Cuando el 14 de mayo de 1956 salió a la venta el primer número, los tebeos de aventuras eran uno de los productos más importantes de la cultura pop española. En ese contexto, condicionado por la dictadura, Víctor Mora imaginó un caballero sin dios ni amo, que luchaba porque el mundo estaba lleno de injusticias. Mora, barcelonés de convicciones republicanas, se formó leyendo a Harold Foster y su "Príncipe Valiente" durante su exilio en Francia. A su regreso, decidió devolverle al público español una épica sin propaganda y una aventura sin dogmas. Un maestro del dibujo, Ambrós, le puso rostro y paisaje a esta utopía ambulante.

La maquinaria editorial para aguantar el ritmo de publicación obligó a la contratación de numerosos dibujantes a los que se les exigía imitar el estilo gráfico de Ambrós o de Ángel Pardo, llegando a recortar las cabezas e incluso cuerpos enteros para pegarlas sobre los nuevos dibujos; e incluso viñetas enteras retocadas. Tras 12 años de éxito, en 1968, se dejó de producir material original, aunque el personaje siguió presente con reediciones hasta 1977. En 1986, la Editorial Bruguera desapareció, no sin antes resucitar a su mayor mito en una revista semanal, con guiones de Víctor Mora y dibujos de Jesús Blasco. A pesar de todo, "El Capitán Trueno" siguió presente en aventuras puntuales hasta 1993.

Mapa de las rutas de aventura del Capitán Trueno

Con motivo del 50 aniversario de su creación, que se celebró el 14 de mayo de 2006, "El Capitán Trueno" fue objeto de un nuevo auge sentimental-nostálgico. Este impulso se reflejó en las grandes ventas de "El Gran Libro del Capitán Trueno", en el cual su autora, Armonía Rodríguez, esposa de Víctor Mora, relataba desde una visión interna la historia de la serie.

En 2010, Ediciones B se propuso iniciar una nueva época de la serie con continuidad en el tiempo. El primer álbum de la nueva serie estuvo a cargo del guionista Ricard Ferrándiz y el dibujante Joan Boix, titulado "El último combate", que narra la muerte de los dos protagonistas, lo cual causó cierta polémica. A partir de 2017, la editorial apostó por el dibujante José Revilla, quien pasaría a ocuparse tanto del dibujo como del guion.

Los guiones del Capitán Trueno huyen de dar una visión maniquea o estereotipada de las demás razas y culturas. De este modo, encontramos tanto a enemigos como amigos entre los vikingos noruegos, los chinos continentales, los indígenas americanos e, incluso, entre los propios españoles. Pese a ser una obra con héroes y villanos, no todos los intervinientes que van desfilando son buenos o malos de modo permanente o absoluto.

Innovaciones y Defensa de la Ciencia

El autor propugna la defensa de la Ciencia y de los avances técnicos. Por ejemplo, cuando el mago Morgano es liberado y Crispín le pregunta, en el laboratorio, si es allí donde realiza su magia, aquel le responde: "la única magia que hay está aquí, en los libros de Ciencia". Los inventos del mago Morgano constituyen valiosos elementos dinamizadores de la serie y, uno de ellos en especial, el globo aerostático, le permitirá al guionista desplazar con facilidad al héroe y a sus compañeros por varios continentes. Gracias a este mago, el Capitán Trueno aprende a fabricar este aparato volador, el cual le llevará a lugares y continentes alejados, exóticos e inexplorados para la supuesta época de las aventuras (Mongolia, el Japón feudal, África o América).

Otro factor de éxito fue el tratamiento dado a las heroínas. Mora ya percibió los incipientes movimientos sociales que impulsaban la liberación de la mujer, por lo que dotó a las féminas de sus obras de una decisión y capacidades de mando muy alejadas de los arquetipos que describían la típica compañera del guerrero. La dama del héroe, Sigrid, llegó a ser Reina de Thule, país que gobernó con acierto y sin necesidad de tutela masculina alguna.

En 1996, los dibujantes Carlos Pacheco Perujo y Rafael Marín Trechera sacaron dos miniseries sobre superhéroes españoles con la estética y los superpoderes típicos de las sagas estadounidenses, pero enraizados en la tradición española. Así, el líder de los Iberia Inc, Miguel Ángel Roldan conocido como Trueno, no esconde su alegoría al famoso capitán español.

El 16 de febrero de 2000, la productora española Filmax hizo público un proyecto para llevar a cabo una película con "El Capitán Trueno" como protagonista, dirigida y escrita por Juanma Bajo Ulloa. Sin embargo, en mayo de 2001, la idea fue cancelada.

Durante 55 años, desde su inicio entre las restantes publicaciones de la Editorial Bruguera (mayo de 1956) hasta la actualidad (con Ediciones B como propietaria de los derechos), el Capitán Trueno ha sido muy maltratado editorialmente.

En la década de los setenta, el grupo de rock español Asfalto, en su primer álbum, le dedicó la canción "Capitán Trueno", y el solista Miguel Bosé tituló uno de sus temas como "El Hijo del Capitán Trueno".

El Capitán Trueno fue uno de los primeros tebeos, e incluso uno de los primeros productos culturales, en exportarse a Europa, con ediciones en Francia (donde se le conocía como Amigo), Alemania (Capitan Trueno), Grecia (Tpoyeno), Italia (Capitan Tuono), Holanda (Kapitein Donderslag) y Portugal (Capitáo Trováo).

Portada de un cómic clásico del Capitán Trueno

El Capitán Trueno: “Siempre soñé con escribir las aventuras de un caballero andante, y Editorial Bruguera me brindó la ocasión. Este caballero es fuerte, simpático, lucha con noble idealismo moral por la justicia, la libertad, la fraternidad, la paz (...) Su papel fue a menudo el de hacer que masas de gentes tomaran conciencia de la bestial explotación a que eran sometidas por un grupo de vampiros (...) Si algo se le puede reprochar es que, desde un punto de vista estético, el Capitán tiene todos los defectos de los héroes positivos de la novela soviética mala... jamás tiene una flaqueza. Jamás tiene nada que reprocharse... Es el hombre que se reprime constantemente para estar a la par de los ideales que defiende...” Esta cita de Víctor Mora define perfectamente al personaje principal de la serie, tanto en los aspectos positivos como en los negativos.

En su imprescindible "Tragados por el abismo: la historieta de aventuras en España" (Edicions de Ponent, 2010), Pedro Porcel explica cómo surgió este fenómeno. La primera edición de la serie aparece en la colección Dan, la misma que alberga a "El Cachorro", de Iranzo, y a "El Capitán Invencible", de Mora y Bernal. Le sucede antes de un año una segunda, con lo que aparecen desde fecha tan temprana dos cuadernos semanales. Al mismo tiempo, el personaje vive nuevas aventuras seriadas en las páginas del semanario "Pulgarcito". Antes de que ambas cabeceras desaparezcan, comienza una reedición remontada en formato vertical desde los primeros números. Con el título "Album Gigante", se mantiene, muy censurada, hasta 1969. Pero la cosa no acaba ahí. Trueno no era solo un éxito editorial; era un fenómeno cultural que se movía con una libertad que parecía milagrosa en aquellos días. En sus páginas, los villanos eran monarcas crueles, sectas siniestras, esclavistas, sátrapas y nobleza corrupta. Los recursos para ello son infinitos y el guionista pone a prueba su inventiva: Aparece un gorila gigante que se llama Konga, un ajedrez mecánico hecho de enloquecidos autómatas ambulantes, hipnotizadores de poder sobrenatural, monstruos y prodigios. Este gusto por lo puramente imaginativo se refleja también en los innumerables pueblos exóticos, reales y ficticios, con los que Trueno y sus amigos van cruzándose, de los Hombres Tiburones a los Vikingos Prehistóricos, pasando por los Hombres Lobo, las Amazonas chinas o los Adoradores del Murciélago. Lo fascinante es que, bajo esa fantasía desbordante, Mora proponía un discurso profundamente humanista. En sus viajes cabía todo: desde monstruos gigantes hasta civilizaciones futuristas; de monjes tibetanos a pulpos colosales. Pocas veces el humor ha sido tan sutilmente revolucionario como en "El Capitán Trueno". Ese tono ligero, casi lúdico, no restaba profundidad al mensaje. Al contrario: lo volvía más potente. Porque si uno puede reír mientras derriba a un tirano, es que hay esperanza. Porque el humor, como el arte, también es una forma de resistencia.

Cuadernos grapados con doce páginas en blanco y negro salvo por la contraportada, que iba impresa con tinta azul, y la portada, que iba impresa en cuatricromía. Colección de 618 números incluida dentro de las colecciones aglutinadoras: Colección Dan, del nº 1 al 56, durante lo cual llevó el título Serie CAPITAN TRUENO, y Súper Aventuras desde el 57 en adelante, cambiando su título facial por el de EL CAPITAN TRUENO. Según algunos estudiosos, el primer número apareció el día 14-V-1956 y el último salió el 12-VIII-1968. En el programa televisivo Informe Semanal emitido el 1 de octubre de 2011 por Radio Televisión Española, el coleccionista y editor Joan Navarro especificó ante las cámaras que Capitán Trueno comenzó a publicarse el día 7 de junio de 1956.

Del núm. 50 al 353 el PVP fue de 1,50 pts.; del 354 al 618 fue de 2 pts. Con el núm. 107 se regaló a los lectores el núm. 1 de EL JABATO; con el núm. 172 se entregó el primer número de la nueva revista EL CAPITAN TRUENO EXTRA por un PVP de 2,50 pts.; con el núm. 292 se entregó el primer número de la nueva revista EL JABATO EXTRA por un PVP de 2,50 pts.; con el núm. 294 se entregó el primer número de la nueva colección EL SARGENTO FURIA por un PVP de 2 pts.; con el núm. 355 se entregó el primer número de la nueva colección EL MOSQUETERO AZUL por un PVP de 2 pts.

En 1957 se inició una reedición de los cincuenta primeros números, con un PVP de 1,50 pts., a razón de dos por semana (del 7-X-1957 al 24-III-1958), que presentaron variaciones en los colores de la faja lateral (rojo / amarillo) y en el traje del capitán en portada. Al año siguiente hubo otra reedición similar, con depósito legal de 1958, para recuperar los cuadernos agotados. Entre 1984 y 1985, COMIC-MAM lanzó una reedición facsimilar sin permisos de 296 números servidos en bloques de 16 cuadernos por un PVP de 2.700 pts. La primera entrega fue de 24 ejemplares. En 1986 hubo una reedición facsimilar de la propia editorial Bruguera que relanzó los 12 primeros cuadernos originales con motivo de la presentación de la revista EL CAPITAN TRUENO con nuevas aventuras del personaje. En 1990 hubo una reedición no autorizada de los almanaques para 1958, 1959, 1960 y 1961 en un libro de editor desconocido por un PVP de 2.500 pts., que ha sido catalogada como colección diferenciada debido a sus características.

Capitán Trueno: Tras los pasos del héroe se propone reseñar alguno de los hilos que tejen la aventura interminable de uno de los personajes más significativos de la cultura popular de la segunda mitad del siglo XX, deteniéndose en tres aspectos: en primer lugar, las filiaciones discursivas que se pueden descubrir en el relato.

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