Por qué One Piece es una obra maestra

One Piece de Eiichiro Oda es una de las series shonen (manga dirigido a chicos adolescentes) más populares en la historia del anime.

El anime, o animación japonesa, siempre ha sido muy popular en todo el mundo. Solo tenemos que recordar el gran éxito que supuso en su momento Dragon Ball, o incluso podemos salirnos de lo común, y hablar de otras series clásicas como puede ser Los Caballeros del Zodiaco, un éxito en todo el mundo. Aún así, podemos decir que el “boom” de esta clase de producciones llegó con el nuevo milenio, y ciertas series en concreto que consiguieron elevar al medio a un nuevo nivel. La obra original de Eichiro Oda fue adaptada a anime, estrenando su primer capítulo a finales de 1999, por lo que, aunque llegará poco antes, podemos contarlo como una producción del nuevo milenio.

Desde el principio, el mundo de One Piece fue construido para ser grande, complejo y cuidadosamente descrito. Concretamente, estamos hablando de un mundo, que no se parece en mucho al nuestro, el cual está liderado por piratas, y que además vive dando tumbos entre la modernidad y lo anticuado para nuestra época. The Grand Line está separado de los otros mares por The Calm Belt, una franja de mar donde residen muchos reyes y monstruos marinos. Por lo que esa franja es básicamente intransitable.

Mapa del mundo de One Piece

Probablemente este sea el punto más a favor de la historia, y es que One Piece no solo se destaca por su duración, sino que donde más podemos decir que consigue destacar es en la construcción de su mundo. Concretamente, nos referimos al hecho de que cualquier conversación, o cualquier gesto, pueden tener algo que ver con la historia más adelante. Esto consigue señalar lo bien que está conectada la historia, además de dejar claro que Eichiro Oda es un genio en este sentido.

Debido a su enorme mundo, One Piece está lleno de toneladas de personajes. Si hay algo que se le pueden achacar a muchas series del estilo es sus personajes. En One Piece hay un problema bastante contundente con este apartado, y es que la cantidad de personajes es exagerada, algo que es consecuencia directa de la cantidad de episodios que tiene la serie. Todos se sienten únicos, tanto en diseño como en personalidad y habilidades. Sin embargo, durante años Oda se las ha arreglado para crear miles de protagonistas únicos y difíciles de olvidar.

Una buena caracterización también conduce a un mejor drama y es uno de los puntos fuertes de One Piece. Podríamos hablar todo el día sobre la pelea de Usopp y Luffy, la despedida de Merry, la escena de "no pasó nada" de Zoro y básicamente el flashback de todos, especialmente el de Robin y ese momento de "quiero vivir". Y bueno, aunque los primeros capítulos y arcos pueden no ser tan buenos como los posteriores.

Vamos a terminar señalando una de las cosas que más nos impresionó cuando nos dispusimos a ver la serie. Esta serie consigue tratar temas muy controversiales, con su toque de humor tan característico, pero con una seriedad que no se ve tan comúnmente en esta clase de animes.

Mucha gente se sorprende cuando confieso que One Piece es mi principal fuente de inspiración para gestionar empresas. Cuando finalmente me decidí a escribir esto, sabía que tendría que volver a ver todos los capítulos, apuntando en un cuaderno las sutiles enseñanzas que se esconden detrás de los coloridos dibujos de Eiichiro Oda. Estaba preparado para ver 100 capítulos de una sentada, pero no hizo falta. Es increíble. Es realmente increíble. Resulta que todas las genialidades de One Piece se pueden apreciar desde el primer capítulo, publicado en 1999. En mi vida cotidiana es habitual que me sienta perdido y no sepa qué hacer. Soy el CEO de una empresa y es un trabajo para el que no estoy preparado, y One Piece es la mejor guía que puede existir al respecto. Y lo más maravilloso es que no es teoría. No intenta dar lecciones. No cuenta una moraleja. No es un libro de autoayuda ni un ensayo filosófico. Es la aventura de un grupo de piratas.

Capítulo 1: ¡El hombre que se convertirá en el Rey de los Piratas!

Permitid que os presente a Luffy D. Monkey.

Luffy es genial porque no teme hablar de su sueño.

El capitulo empieza en alta mar. Vemos un barril flotando sobre el agua. Acto seguido, aparece un barco y en él hay dos marineros. Los marineros ven el barril y se apresuran a atraparlo. A continuación aparece en escena otro barco, pero este ondea una bandera pirata. Los marineros se asustan y cunde el pánico. Y vemos a la capitana del barco pirata: es una mujer muy grande que utiliza la fuerza para obligar a sus subordinados a decir que es la mujer más bella del mundo.

Una de las cosas que me gustan de One Piece es que los malos no son necesariamente los piratas. Ser pirata no te hace bueno ni malo. ¿Qué hace que un malo sea malo? Los malos son los personajes con ideas chungas en su cabeza. En este caso, la capitana tiene problemas de autoestima y trata muy mal a sus compañeros. La capitana (llamada Alvida) agrede especialmente a un miembro de su tripulación: Coby, un chico pequeñajo que tiene el pelo morado. Le amenaza constantemente con pegarle con su maza de hierro y le obliga a abordar el barco de una patada.

Durante el abordaje, Coby se topa con el barril. Pero antes de que pueda abrirlo, dos piratas de su tripulación se lo roban. Aquí podemos ver que estos piratas se comportan como su capitana--también son peña chunga. Cuando los piratas van a abrir el barril, Luffy rompe el barril desde dentro y tumba de un puñetazo a los piratas chungos mientras grita: «¡qué bien he dormido!».

Luffy es la persona más maravillosa que podría existir. En todo el capítulo nadie ha dicho nada positivo. Pero Luffy en cambio está feliz, después de dormir en un barril, por bien que ha dormido. ¿Cómo puede haber dormido bien en un barril? Así es Luffy.

- ¿Quienes sois vosotros? --pregunta Luffy a los piratas. Luffy parece muy ingenuo. No es desconfiado. Y no siente miedo. Sólo tiene curiosidad. Esto es importante: tiene curiosidad en lugar de miedo. Sin previo aviso, los piratas le atacan; pero Luffy es muy hábil en el combate y desarma a sus atacantes, rompiendo sus espadas sin esfuerzo. Tras desarmarles pregunta sin aversión: -¿Por qué me atacáis así de repente? No está enfadado. No guarda rencor. Sólo está confuso. Y cuando los piratas le preguntan quién es, se presenta con toda naturalidad: -Soy Monkey D. Luffy. ¡Encantado de conoceros!

Coby advierte a Luffy del peligro que corre. Le avisa de las amenazas que le rodean. Trata de que Luffy tenga miedo. «¡No vayas hacia allí!» le advierte; pero Luffy no se detiene. Tiene hambre y está buscando comida.

Esta escena muestra un patrón que se repite a lo largo del episodio: la diferencia entre la psicología de Coby y la de Luffy. Son dos personas muy diferentes. Coby tiene miedo, se preocupa de lo que puede pasar, piensa en las consecuencias… Luffy en cambio vive sin preocupaciones y no tiene miedo.

Coby explica a Luffy que se unió a la tripulación de los piratas sin querer. Quería ir a pescar, pero se metió por error en el barco equivocado y terminó uniéndose a unos piratas malvados que le tratan mal. -Eres un completo idiota - le responde Luffy. Esto es importante: Luffy no se compadece de Coby. No le trata con lástima. Al contrario: le trata como a un igual. «Puedes huir de ellos», argumenta Luffy. Coby responde: «¡Eso es imposible! ¡Imposible, imposible!».

Coby no deja de decir que todo es imposible. Vive atemorizado. No es de extrañar que quiera saber más sobre Luffy: «¿qué hacías viajando por el mar en un barril?», le cuestiona.

Luffy le responde sin rodeos, sin miedo y sin inseguridades: -¡Voy a ser el Rey de los Piratas! Es increíble. Personalmente, yo no conozco a nadie en la vida real que hable tan abiertamente de sus sueños, sin miedo ni vergüenza. Las personas suelen ser más precavidas y temerosas cuando se trata de aquello que sienten de corazón. Pero Luffy habla de su sueño con toda naturalidad.

En ese momento Coby se vuelve totalmente loco. Dice que ser Rey de los Piratas es imposible, absolutamente imposible; no puede ser.

Con el objetivo de hacerle callar, Luffy pega a Coby en la cabeza. «¿Por qué me has pegado?», pregunta. «Porque sí», responde Luffy. Es un acto muy ilustrativo: le golpea en la cabeza porque quiere detener el hilo de pensamiento negativo. Quiere que el cerebro de Coby cese esa forma de pensar tan autodestructiva.

Luffy le responde: -No me importa si se puede o no. Lo hago porque quiero. He decidido convertirme en el próximo Rey de los Piratas. No me importa si muero luchando por ello.

Tras escuchar estas palabras, Coby empieza a hablar de su sueño. Resulta que Coby quiere unirse a la Marina para capturar a los tipos malos. Su sueño es atrapar piratas. Esto deja en evidencia lo ridículo que resulta haberse unido a un grupo de piratas.

Coby ilustra cómo las personas viven vidas con las que no se identifican, debido al miedo a lo desconocido, a la vergüenza o la pereza. Es una situación en la que viven miles de personas en el mundo real.

De pronto aparece Alvida e interrumpe la conversación, burlándose del sueño de Coby. Trata de humillarle y ridiculizar sus ideas. Ese es otro de los rasgos de los villanos de One Piece: se dedican a pisar los sueños de los demás. Por el contrario, los buenos son aquellos que apoyan a los demás en sus sueños.

A continuación sucede algo muy gracioso que refleja otro rasgo muy característico de la personalidad de Luffy: la ingenuidad. Luffy no tiene filtro. Es evidente que Alvida tiene serios problemas de agresividad y autoestima. Por eso resulta inoportuno que Luffy pregunte a Coby «¿Quién es esa vieja gorda?». LOL. Todo el mundo se queda loco. Nadie osa a hablar así a la capitana. Todo el mundo teme su temperamento. Salvo Luffy.

Alvida enloquece y comienza a pegar golpes. Por suerte, Luffy pelea contra todos los piratas y protege a Coby. Aquí descubrimos que Luffy tiene un poder especial: su cuerpo se estira como si fuera de goma.

Luffy estirando su cuerpo

Poco después sucede otra escena maravillosa. Alvida amenaza a Luffy con pegarle con su maza de hierro. Coby le ruega a Luffy que huya, porque la capitana tiene un gran poder. Pero en mitad de la frase, Coby se da cuenta de con quién está hablando: está hablando con Luffy. Está hablando con un soñador. Con alguien que no tiene miedo. Luffy se convertirá en el Rey de los Piratas y no teme morir en el proceso.

Inspirado por su nuevo amigo, Coby se gira hacia Alvida y la llama «gorda asquerosa». Todo el mundo se queda atónito, pero Coby no se detiene ahí: grita que se convertirá en un Marine y la capturará. Este momento es muy trascendente para el pequeño Coby. Tras años permitiendo que Alvida medre su confianza en sí mismo, Coby pronuncia en alto su sueño. Ya no teme que se rían de él. Se atreve a soñar en público.

Alvida enfurece y se dispone a pegar a Coby con su maza, pero Luffy se pone en medio para interceptar el golpe. Acto seguido, Luffy propina un golpe a Alvida y la manda por los aires en el estilo hiperbólico que caracteriza la serie.

A continuación, Luffy se dirige al resto de los piratas para ordenarles que entreguen un bote a Coby: -Dad a Coby un bote. Se va a unir a la marina. Dejadlo ir. Para entender lo maravilloso que es esto, hay que saber que, en el mundo de One Piece, la Marina y los piratas son enemigos. La principal labor de la Marina es capturar piratas. Por eso parece contradictorio que Luffy ayude su nuevo amigo a alistarse en la marina. Sin embargo, para Luffy no importa quién es pirata o marine.

Para concluir, vemos a Coby y Luffy en un pequeño barquito. Hablan sobre un lugar llamado el Grand Line. «Lo llaman el cementerio de piratas», advierte Coby. Luffy responde: «por eso necesito una tripulación fuerte». Y esta es la última genialidad que extraigo de este capítulo. Ante la adversidad, lo importante es tener compañeros. No dice: «necesito ser más fuerte», sino «necesito una tripulación fuerte». Porque la fortaleza es el equipo. Y esto es verdad en todo lo que hacemos los seres humanos, incluyendo la creación de empresas.

Al acabar el capítulo, Coby vuelve a decir: «imposible, imposible, imposible». Y una vez más, Luffy le golpea en la cabeza «porque sí».

Lo genial de One Piece es que se aplica a cualquier cosa que hagas. En mi caso, ya que me dedico a crear empresas, ser pirata es una metáfora de ser emprendedor. Coby es una persona que se pasa años viviendo una vida que va contra sus principios, negando sus sueños - es lo que yo podría hacer si me rindiera. Luffy en cambio vive persiguiendo sus sueños, aunque implique dormir en un barril. Para ti, ser pirata puede ser una metáfora de ser escritor, tatuador, médico, viajar por el mundo o cualquiera que sea tu sueño. De hecho, ser pirata puede representar tener un empleo - que es lo opuesto a lo mío - y no habría problema. Lo importante es que tengas un sueño y vivas acorde a él.

Creo que este capítulo representa muy bien muchos de los valores que proyecta One Piece a lo largo de toda la serie; pero lo cierto es que, comparando con los próximos episodios, éste es un capítulo mediocre. Más adelante vemos a Luffy reclutando tripulantes para su barco. Somos testigos de cómo lidia con el fracaso más crudo, o cómo se enfrenta a rivales más fuertes que él. También vemos dilemas morales. Y es muy inspirador ver cómo Luffy se comporta en tales situaciones.

Capítulo 2: ¡Aparece el gran espadachín, Zoro el Cazador de Piratas!

Luffy es genial porque se junta con personas que tienen sus propios sueños.

El segundo y el tercer capítulo son muy importantes. Tal vez no signifique nada para ti, pero en esos dos capítulos descubrimos cómo Luffy conoce a Zoro, quien se convertirá en su primer nakama. Con Zoro, Luffy deja de ser un individuo, y se convierte en el capitán de una tripulación. Y más importante aún: crea un equipo. Es el germen de lo que serán los Piratas del Sombrero de Paja (Mugiwara No Ichimi). Así que la historia de la unión de Zoro y Luffy es muy significativa.

¿Cómo empieza el capítulo? Como es de esperar, Luffy no tiene ni idea de navegar, a pesar de que sea una habilidad básica para un pirata. Por suerte, Coby pilota el barquito de maravilla.

Se dirigen a una isla gobernada por la Marina, en la que tienen preso a Roronoa Zoro, un famoso cazador de piratas que, según Coby, es temible y sanguinario: «un demonio con cuerpo de humano». Pero a Luffy no le da miedo. Al contrario: si es fuerte, quiere que se una a él. Pero antes tiene que «averiguar si es buena persona».

Al llegar a la isla, vemos que sus habitantes se asustan al oír el nombre de Zoro. Sin embargo, también se asustan cuando Coby menciona al Capitán Morgan, un capitán de la Marina. Es extraño, ¿por qué iban los aldeanos a temer al capitán de la Marina?

- Estoy seguro de que te mataría, Luffy-san! - exclama Coby. -No hay problema, yo soy fuerte :) - responde Luffy.

Una niña pequeña entra en escena y se acerca a Zoro con alegría. Según parece, trae comida para Zoro en una pequeña bolsita. Pero antes de que Zoro pueda comer las bolas de arroz que la niña ha preparado con todo su corazón, un tipo rubio con el pelo raro (llamado Helmeppo) aparece con dos soldados de la Marina. Helmeppo insulta a la niña y tira la comida al suelo. Se presenta a sí mismo como el hijo del Capitán Morgan, quien aparentemente gobierna la isla. Es fácil deducir que Helmeppo es una persona cobarde que se escuda en el nombre de su familia.

Helmepo ordena a su subordinado que lance a la niña por los aires - dejando aún más claro que es un tío chungo. Esta conversación es muy sencilla, pero muy significativa. Luffy está tanteando a Zoro para descubrir qué tipo de persona es. Le pregunta por qué no ha huido, y Zoro le responde que no es su asunto. Vemos que Zoro es un tipo obstinado. Está atado a un poste, pero su espíritu está intacto. Parece que esté apresado por voluntad propia.

Aprovechando la presencia de Luffy, Zoro le pide que le aproxime la comida del suelo, a pesar haberse llenado de tierra. Luffy le advierte: -¿Estás seguro de que quieres comerte esto? Ahora estará asquerosa. - ¡Cállate y dámela! - responde Zoro. Zoro engulle la comida y vemos en su gesto que, en efecto, el sabor es malísimo. «Te lo dije», se ríe Luffy. Y Zoro responde: -Estaba delicioso. Gracias por la comida.

En ese momento Luffy decide que Zoro es una buena persona. No sólo por seguir queriendo la comida, sino por ser agradecido y apreciarla a pesar de estar sucia y llena de tierra.

Tras esta escena, Coby y Luffy se marchan y comienzan a hablar con la niña pequeña. Descubrimos por qué Zoro está apresado por la Marina. Al parecer, toda la isla está sometida bajo el yugo del Capitán Morgan y su hijo, Helmeppo. Un día, la mascota de Helmepo atacó a la niña y Zoro acudió en su defensa. Cuando Helmeppo no pudo someter a Zoro, le coaccionó amenazándole con meter a la niña a la cárcel, a no ser que se entregara él en su lugar. Por ende Zoro acepta ir a la cárcel durante un mes. Helmepo está alardeando ante sus subordinados: -Ya me aburrí de esperar, así que he decidido ejecutar a Zoro mañana - exclama riendo.

En ese momento, Luffy se vuelve loco y golpea a Helmeppo, a quien llama «basura». Helmeppo le avisa: -¡Soy el hijo del Capitán Morgan! - ¿Y eso qué? - pregunta Luffy. - ¡Se lo diré a mi padre y haré que te ejecuten! - ¿Por qué no lo haces tú mismo?

No es de extrañar que a Luffy no le importe quién sea su padre. Luffy nunca juzga a las personas por sus circunstancias. No le importan los títulos ni el rango. Le da igual quién seas. Son las acciones de cada uno lo único que cuenta.

- Lo he decidido Coby, ¡haré que Zoro se una a mi!

Inmediatamente, Luffy aparece frente a Zoro, a quien apenas conoce, y dice: -Voy a desatar las cuerdas y te convertirás en mi nakama. La sinceridad con la que se expresa Luffy es increíble. No tiene miedo a ser rechazado. Tampoco tiene miedo a que Zoro le ataque. Sólo tiene una cosa en mente: que Zoro sea su nakama. Lo ha decidido, y eso es todo lo que importa.

Luffy conoce a Zoro - One Piece en Español Latino

Luffy y Zoro

No es normal. Lu...

tags: #porque #one #piece #es #tan #bueno