El Valle del Fin, conocido en japonés como 終末の谷 (Shūmatsu no Tani), es un lugar de profunda significancia histórica y un escenario recurrente para los duelos más cruciales en la saga de Naruto. Este paraje, situado en la frontera natural entre el País del Arroz y el País del Fuego, fue testigo de batallas legendarias que moldearon el mundo shinobi. Su nombre evoca la épica confrontación entre Hashirama Senju y Madara Uchiha, quienes lucharon por el liderazgo de Konoha. Hashirama emergió victorioso de este enfrentamiento, dejando tras de sí una cicatriz en la tierra que se convertiría en el icónico Valle del Fin, una demostración del poder desatado, incluyendo la participación del Zorro Demonio de Nueve Colas. En conmemoración de esta batalla, se erigieron dos estatuas colosales a ambos lados de la cascada: Madara en el lado del País del Sonido y Hashirama en el del País del Fuego. Estas estatuas adoptan la pose del sello tradicional de "Lucha Shinobi de la Confrontación" (対立 の 印, Tairitsu), un preámbulo a un duelo.

Años después de esta legendaria batalla, el Valle del Fin se convirtió en el escenario de otro enfrentamiento trascendental: el duelo entre Naruto Uzumaki y Sasuke Uchiha al final de la primera parte de la serie. Naruto luchó con la determinación de traer a su amigo de vuelta a Konoha, mientras que Sasuke, impulsado por la sed de poder y el deseo de obtener el Mangekyō Sharingan, buscaba quitarle la vida a Naruto. Sasuke resultó victorioso en esta batalla, pero optó por no matar a Naruto y simplemente se marchó en busca de Orochimaru.
Sin embargo, la historia no termina ahí. El Valle del Fin se erige como el escenario de su confrontación definitiva, un lugar cargado de simbolismo y donde sus destinos vuelven a cruzarse. Naruto se posiciona en la cabeza de la estatua de Hashirama, mientras que Sasuke se coloca sobre la de Madara, listos para el desenlace. Naruto, anticipando el enfrentamiento, le dice a Sasuke que sabía que estaría allí y le pregunta si le trae nostalgia recordar su anterior batalla en ese mismo lugar. Sasuke responde con frialdad, afirmando que, al igual que entonces, volverá a perder. Naruto, sin embargo, se niega a aceptar esa posibilidad, declarando que no volverá a perder y que tampoco permitirá que Sasuke cumpla su objetivo de convertirse en Hokage, pues no comprende la verdadera esencia de serlo. Sasuke replica que lo que busca es una revolución y que su concepción de Hokage difiere radicalmente de la de Naruto. En este punto, Naruto recuerda las palabras de Itachi: "Un Hokage no es aquel reconocido por su poder. ¡Nos hacemos Hokage cuando la gente nos reconoce como tal!".

La tensión aumenta cuando Sasuke activa su Sello Maldito Nivel 2, declarando que no está preparado para perder. Naruto, desatando el poder de su transformación de una cola, lanza un ataque que causa una gran destrucción en una de las estatuas. Sasuke, con sus "alas" desplegadas, bloquea el golpe, obligando a Naruto a retroceder. El Uchiha libera completamente su transformación, consciente de la urgencia de terminar la batalla antes de que el sello corrompa su cuerpo. El chakra del Kyūbi comienza a afectar a Naruto, una situación que Sasuke observa con atención. Concluye que el Valle del Fin es el lugar perfecto para el desenlace y que no es momento para hablar, sino para poner fin a su lucha.
La batalla alcanza su clímax. Sasuke conjura un tercer Chidori, potenciado por el chakra del Sello Maldito, mientras que Naruto responde con un Rasengan imbuido con el chakra del Kyūbi. En este momento crítico, Naruto se despide de su padre, compartiendo su sueño de ser Hokage, incluso superándolo, y pide que le digan a su madre que no se preocupe por él. Mientras las almas de los Hokages comienzan a liberarse del Edo Tensei, Hiruzen deja el resto en manos de Kakashi, Sasuke, Sakura y Naruto, desapareciendo. Solo quedan Hashirama y Tobirama, quienes discuten sobre la resolución de sus diferencias y la importancia de dejar que la nueva generación se encargue de todo.

Hashirama, el último en pie, observa el cuerpo de Madara y luego dirige su mirada hacia Naruto y Sasuke, albergando la esperanza de que ellos puedan resolver sus problemas de una manera diferente. Las Bestias con Cola, liberadas, expresan su deseo de regresar a sus lugares de origen. Kurama, al escuchar a Hagoromo decir que Naruto posee una parte del chakra de todas las Bestias con Cola, convirtiéndolo en un punto de encuentro para ellas, acepta permanecer a su lado y dirigir las reuniones.
Mientras tanto, Sasuke revela sus intenciones de controlar a las Bestias con Cola y destruirlas, lo que enfurece a Kurama. Sin embargo, Sasuke utiliza su Rinnegan para activar un genjutsu que neutraliza a las bestias. Hagoromo, impresionado por la facilidad con la que Sasuke somete a las Bijū, le confía todo a Naruto, reconociendo que ha llegado a su límite. Naruto, aunque de acuerdo, se disculpa con Hagoromo, señalando que él no será como sus hijos, ya que no es Asura y Sasuke no es Indra. Kakashi cuestiona a Sasuke sobre sus motivaciones y su obsesión con la venganza. Sasuke afirma que, si bien en el pasado anheló la destrucción y la venganza, ahora busca una revolución: crear un mundo ninja libre de oscuridad.
Sasuke activa el Chibaku Tensei, levantando rocas y encerrando a las Bestias con Cola en esferas de tierra, incluyendo a Kurama, quien pide ayuda a Naruto. Mientras las esferas se elevan, Sasuke desciende hacia Naruto, declarando que ha aprendido a usar el poder del Rinnegan y que ahora solo Naruto es un obstáculo. Naruto le pide que libere a las Bijū, recordando su conexión con ellas. Sasuke, sin embargo, insiste en que no entiende y que planea destruir todo, incluyendo a Naruto. Afirma que, si bien el chakra de las Bestias con Cola bastará para deshacer el Tsukuyomi Infinito, las mantendrá vivas hasta entonces. Naruto se niega a permitirlo, y Sasuke responde que él será el primero en ser atacado.

Kakashi intenta intervenir, pero se desploma por el agotamiento de su Sharingan. Sakura, observando desde lejos, se lamenta de su impotencia y de no poder detener a Sasuke, a quien quiere. Le ruega que no se vaya, sugiriendo que si estuvieran juntos, todo sería como antes. Sasuke, sin embargo, la considera molesta, la deja inconsciente con un Genjutsu y se dirige al lugar de la pelea. Naruto, tras reprender a Sasuke por su acción, le promete a Kakashi que traerá a Sasuke de vuelta, tal como lo prometió a Sakura.
Hagoromo, comentando con Kakashi sobre la complejidad del amor y cómo este puede transformarse en odio, explica que el Sasuke actual es el resultado del amor perdido, similar a Madara. Sin embargo, aclara que sus destinos no serán idénticos, ya que ambos buscan un futuro mejor y aprenden de los errores del pasado. Con estas palabras, les entregó su poder a ambos.
Finalmente, Naruto y Sasuke se enfrentan en el Valle del Fin. Naruto le dice a Sasuke que, al igual que entonces, volverá a perder. Naruto se niega a perder de nuevo y a permitir que Sasuke cumpla su objetivo de ser Hokage, pues no comprende su significado. Sasuke, por su parte, reafirma que busca una revolución y que su concepto de Hokage es completamente diferente al de Naruto. La batalla se reanuda con un tercer Chidori de Sasuke y un Rasengan de Naruto, imbuido con el poder del Kyūbi.