El capítulo 29 del manga "Ataque a los Titanes", titulado "Golpe aplastante", marca un punto de inflexión crucial en la narrativa, especialmente en lo que respecta a la evolución de Eren Jaeger y la brutalidad del mundo en el que se encuentra. Este episodio, que también se corresponde con el episodio 29 del anime, nos sumerge en un combate desesperado y en la introspección de Eren ante la pérdida.

El Enfrentamiento con la Titán Hembra
El capítulo comienza con Eren, en su forma de titán, enfrentándose a la enigmática Titán Hembra. La intensidad del combate es palpable, y Eren se ve consumido por la culpa ante la muerte de sus compañeros. En medio de la batalla, recuerda las palabras del cabo Levi sobre la importancia de las decisiones y las consecuencias que acarrean. Esta reflexión lo lleva a confrontar a la Titán Hembra, asumiendo una gran parte de la responsabilidad por las tragedias ocurridas. Con una furia desbordante, Eren grita, fijando su mirada en los ojos de su oponente.
Mientras Eren espera la regeneración de su mano, la Titán Hembra, con una rapidez sorprendente, lo agarra del brazo una vez que su propio ojo se ha recuperado. Utilizando una técnica devastadora, lo lanza contra un árbol. Sin embargo, Eren aprovecha este momento para contraatacar, golpeando con la mayor parte de su brazo regenerado el estómago de la titán, lo que la impulsa hacia atrás, estrellándose contra otro árbol.
Mikasa presencia con horror cómo Eren es atrapado y metido en la boca de la Titán Hembra. Sin perder un instante, corre hacia ella e intenta un ataque, pero la titán se mueve ágilmente y esquiva el golpe. Con el cuerpo de Eren sin cabeza, la Titán Hembra aprovecha la oportunidad y muerde la zona donde se encuentra Eren, almacenándolo en su boca. Mikasa llega gritando el nombre de Eren, presa de la angustia.

La Defensa del Castillo Utgard
Paralelamente a la lucha de Eren, el episodio nos transporta al castillo Utgard, donde los reclutas, bajo la supervisión de Nanaba y Gelgar, se preparan para enfrentar una amenaza inminente. Mientras el Titán Bestia escala la muralla Rose, un titán peculiar ataca a otros en su camino hacia el castillo. Nanaba instruye a los reclutas para que retrocedan mientras ella y los demás oficiales preparan su Equipo de Maniobras Tridimensionales para el combate.
Dentro del castillo, los soldados descansan. Dos horas antes, los grupos de Nanaba y Gelgar se reunían alrededor de una fogata, mientras los caballos bebían agua en el exterior. Henning comenta sobre la conveniencia de haber encontrado contrabando en el castillo, lo que lleva a Nanaba a bromear diciendo que ahora ellos parecen bandidos. Gelgar ordena a los reclutas que descansen, mientras él y otros montan guardia desde la torre.
Krista se pregunta cómo los titanes lograron infiltrarse en Rose sin una brecha aparente en la muralla. Gelgar le asegura que investigarán el asunto al día siguiente. Ymir interroga a Connie sobre su pueblo natal, y él relata cómo, al llegar, los titanes ya lo habían arrasado todo, pero sin devorar a nadie. Ymir, confundida, escucha a Connie explicar que la ausencia de rastros indica que no fueron devorados. Connie sigue inquieto por el titán que encontró sobre su casa, que le recordó a su madre. Reiner intenta interrogar a Ymir, quien comienza a reír e insulta a Connie por considerar la posibilidad de que su madre fuera una titán, señalando que él no sería tan pequeño si ese fuera el caso. Ymir se pregunta si su padre también podría haber sido un titán.

Reiner descubre que Ymir tiene la habilidad de leer un idioma desconocido. Más tarde, Reiner visita a Ymir mientras ella investiga los suministros del castillo. La conversación toma un giro personal cuando Ymir comenta que Reiner no parece interesado en mujeres, y él replica que ella tampoco parece interesada en hombres. Ymir expresa que está buscando algo para comer. Reiner intenta animar a Connie, mencionando las bromas de Ymir sobre su familia, pero ella se distrae y encuentra una lata de arenque. Reiner se la pide y, al examinarla, se da cuenta de que tampoco puede leer su inscripción.
La Batalla por el Castillo
Un grupo de titanes, capaces de permanecer activos sin luz solar, se dirige hacia el castillo Utgard. Gelgar, Nanaba, Lynne y Henning se lanzan al combate, mientras los novatos observan desde la torre. Gelgar hiere a un titán, permitiendo que Nanaba lo elimine. El titán caído aplasta a otros de menor tamaño que se acercaban a la puerta. Nanaba reprende a Gelgar por desperdiciar sus cuchillas, pero él lo justifica como su método y pide que se lo cuente como una asistencia. Mientras Lynne acaba con un titán que no fue completamente aplastado, se da cuenta de que algunos ya han irrumpido en el castillo.
Reiner se encuentra con un titán dentro del castillo. Los reclutas descienden por las escaleras, con Reiner al mando, ordenándoles que busquen suministros para construir una barricada. Bertolt intenta detenerlo, y Connie comenta sobre el riesgo que siempre corre Reiner, a lo que Bertolt responde que es un mal hábito suyo. Reiner nota que los titanes aún no han llegado a los pisos superiores, pero duda que simples puertas de madera puedan detenerlos. Al abrir una puerta con cautela, descubre que un titán ya ha llegado. El titán golpea frenéticamente la puerta tras el cierre, y Reiner alerta a sus compañeros. La puerta se rompe y el titán extiende su mano hacia Reiner, quien teme por su vida. Un recuerdo de cinco años atrás, cuando un amigo se sacrificó para salvarlo mientras él y Bertolt solo podían observar, le da la resolución necesaria. Jurando regresar a casa algún día, Reiner esquiva la mano del titán. Bertolt aparece para ayudar, cegando al titán con una horca, y Reiner lo levanta.

Con la amenaza neutralizada, Krista sugiere regresar arriba, pero en ese momento, otro titán irrumpe e intenta atacar a Connie. Reiner lo aparta, pero el titán le muerde violentamente el brazo. Sin poder liberarse, Reiner carga al titán sobre su espalda y avanza hacia la ventana, dispuesto a arrojarse si es necesario. Connie lo detiene y lo ayuda, cortándole las mejillas al titán con un cuchillo. Reiner logra liberar su brazo, mientras Bertolt y Ymir empujan al titán por la ventana. El grupo bloquea la puerta para impedir la entrada de más titanes. Krista desinfecta la herida de Reiner con el alcohol encontrado por Gelgar y, ante la falta de vendas, utiliza un trozo de su falda.
Connie nota que Reiner siempre está ahí para salvarlo, e incluso Annie lo ha ayudado en el pasado, preguntándole a Bertolt si siempre ha sido así. Ante la confusión de Reiner, Bertolt afirma que en el pasado era un guerrero, muy diferente a lo que es ahora. Lamentablemente, Henning y Lynne mueren. Los oficiales continúan combatiendo, habiendo eliminado a los titanes más grandes. Henning y Lynne suben a la torre para verificar el estado de los novatos, cuando Nanaba y Gelgar oyen un ruido a la distancia. Una enorme roca impacta contra el establo del castillo, matando a todos los caballos. Antes de poder asimilarlo, un segundo proyectil golpea a Henning y Lynne, matándolos al instante. Los reclutas llegan al lugar tras oír el estruendo, y Connie sospecha que el culpable es el Titán Bestia. Al mirar, Connie divisa otro grupo de titanes acercándose, mucho más grande que el anterior. Nanaba reflexiona que el ataque de los titanes fue demasiado estratégico desde el inicio, como parte de un aterrador juego.

Gelgar y Nanaba se enfrentan a la nueva horda de titanes. Tras eliminar a uno, Nanaba se da cuenta de que apenas le quedan gas y cuchillas. Gelgar declara no tener nada más para combatir, haberse golpeado la cabeza y no tener fuerzas para continuar. Lamentando no haber podido beber antes de morir, Gelgar se deja caer y es atrapado por un titán. Nanaba acude en su auxilio, eliminando al titán pero agotando sus últimas cuchillas y gas. Gelgar cae al interior del castillo por una abertura, mientras Nanaba es rodeada por los titanes. Al ver una botella de alcohol cercana, Gelgar agradece la oportunidad de beber por última vez, pero resulta ser la misma botella vacía que Krista usó para curar a Reiner.
Desde la torre, los reclutas observan impotentes cómo sus superiores son devorados. Krista arroja una piedra, enfurecida al ver el sacrificio de los veteranos, pero Ymir la detiene. Abajo, Gelgar y Nanaba son devorados lentamente. Ymir se transforma en titán.
Eren Gritando Y Llorando (japonés, castellano y latino)
Connie lamenta la situación, sin haber podido completar su misión. Krista expresa su deseo de haber combatido junto a los oficiales hasta la muerte. Molesta, Ymir reprende su comportamiento, diciéndole que los soldados no se sacrificaron para que ella quisiera compartir su destino y morir como una heroína. Krista lo niega, pero Ymir la ignora y se dirige a Connie, pidiéndole su cuchillo. Al preguntarle qué planea, Ymir declara que luchará contra los titanes, aunque no está segura de lo que está a punto de hacer. Ymir le pide a Krista que recuerde la promesa que hicieron cuando entrenaban en la nieve. Sin que nadie pueda detenerla, Ymir salta de la torre con el cuchillo.
| Título | Golpe aplastante (Manga) Soldado (Anime) |
|---|---|
| Eventos Clave | Combate de Eren contra la Titán Hembra Ataque al Castillo Utgard Muertes de Oficiales y Reclutas Transformación de Ymir |
| Lugares | Campo de batalla (Eren) Castillo Utgard |