La Espada Rota, también conocida como la Manija de Dragón, fue el arma principal de Meliodas, el capitán de los Siete Pecados Capitales. Su historia está intrínsecamente ligada a la de Meliodas, marcada por batallas épicas y momentos cruciales.
Originalmente, esta espada era el arma predilecta de Meliodas hasta que le fue arrebatada por Helbram. Como su nombre indica, la espada se encuentra rota, conservando solo una pequeña porción de su filo original. Se desconoce el origen exacto de cómo Meliodas obtuvo esta arma, pero se sabe, por las palabras de Ban, que Meliodas nunca dejó de utilizarla desde su incorporación a los Siete Pecados Capitales.
La espada también jugó un papel en la historia de Ban, quien mostró un gran interés en ella. Este interés provocó que Meliodas lo atacara, resultando en la única cicatriz visible de Meliodas, la cual se infligió al usar la espada en conjunto con la habilidad Hellblaze.

En un momento posterior, en Dalmary Town, Meliodas, tras ser envenenado fatalmente por Dana, recuperó la consciencia cuando Golgius, miembro de los Weird Fangs, intentó arrebatarle la espada. En ese instante, la espada liberó un aura lo suficientemente potente como para infundir temor en el Caballero Sagrado. Meliodas declaró que no renunciaría a su arma, incluso en la muerte, considerándola la única forma de expiar sus pecados.
Durante el enfrentamiento con Oslo, Meliodas desenvainó la Espada Rota y conjuró una ilusión de un dragón, cuya magnitud fue suficiente para intimidar a Oslo. Al parecer, solo Oslo fue capaz de percibir esta poderosa ilusión.
Sin embargo, durante el ataque de los Caballeros Sagrados a Vaizel, la espada fue robada por Helbram. Este robo ocurrió después de que Helbram lograra derrotar a Meliodas, gracias al poder que recibió de Hendrickson a través de su habilidad, Link.
A pesar de su estado fragmentado, Meliodas ha demostrado que la Espada Rota, aunque inútil para el combate cuerpo a cuerpo directo, le permite canalizar sus poderosas habilidades como Full Counter y Hellblaze. Esto subraya la profunda conexión entre Meliodas y su arma, trascendiendo su forma física.

La naturaleza y el poder de la Espada Rota la convierten en un elemento central en la narrativa de Meliodas, simbolizando su fuerza, su pasado y su inquebrantable determinación.