Maus: Relato de un superviviente, o Maus: A Survivor's Tale en su título original en inglés, es una obra cumbre de la novela gráfica, completada en 1991 por el aclamado historietista estadounidense Art Spiegelman. Publicada por entregas entre 1980 y 1991 en la influyente revista de cómics alternativos Raw, coeditada por Spiegelman y Françoise Mouly, esta obra de casi 300 páginas se divide en dos partes: Mi padre sangra historia (1986) y Y allí empezaron mis problemas (1991), que posteriormente se unieron en un único volumen.
La narrativa de Maus se cimienta en las experiencias del propio autor y las reveladoras entrevistas que mantuvo con su padre, Vladek Spiegelman, un judío polaco superviviente del Holocausto. La obra se adentra en las profundidades de la persecución nazi contra el pueblo judío, entrelazando la historia de Vladek con la compleja relación entre padre e hijo durante el proceso de creación del cómic en Estados Unidos, país al que los padres de Art emigraron tras la guerra.
La historia se despliega en dos planos narrativos: por un lado, en Rego Park (Nueva York), donde Vladek comparte sus vivencias con su hijo Art, inmerso en la creación de su novela gráfica. Por otro lado, a través de los flashbacks de Vladek, se narran sus terribles experiencias durante la Segunda Guerra Mundial, comenzando en los años previos al conflicto.
El libro utiliza técnicas postmodernistas y recursos de las fábulas clásicas para representar a los distintos grupos humanos mediante animales: los judíos son representados como ratones (Maus significa ratón en alemán), los alemanes como gatos, los polacos no judíos como cerdos, y otros grupos como ranas (franceses), ciervos (suecos) y perros (estadounidenses). Esta convención visual, más allá de su componente fabulístico, subraya la "desindividuación" que caracterizó al Holocausto, reduciendo a las personas a identidades étnicas o raciales que determinaban su destino.

La génesis de Maus se encuentra en una tira de tres páginas dibujada por Spiegelman en 1972, que impulsó al autor a entrevistar a su padre sobre su vida durante la Segunda Guerra Mundial. Las grabaciones de estas entrevistas se convirtieron en la base de la novela gráfica, cuyo desarrollo comenzó en 1978.
La Narrativa de Vladek Spiegelman: Supervivencia y Trauma
La narración en presente, iniciada en 1978 en Rego Park, Nueva York, presenta a Art Spiegelman conversando con su padre sobre sus experiencias en el Holocausto, con el objetivo de recopilar material para su proyecto Maus. En paralelo, en la narración en pasado, Spiegelman recrea estas vivencias, que se remontan a los años previos a la Segunda Guerra Mundial.
La obra se centra en gran medida en la complicada relación entre Art y su padre, marcada también por la ausencia de su madre, Anja, quien se suicidó cuando Art tenía veinte años. Vladek, su esposo, destruyó los escritos de Anja sobre Auschwitz, privando a Art de una parte crucial de la historia familiar.
La mayor parte del libro oscila entre dos líneas temporales. En 1958, en Rego Park, un joven Art Spiegelman se queja a su padre de que sus amigos se han ido sin él. Su padre responde en un inglés con marcado acento extranjero: "¿Amigos? ¿Tus amigos? Si los encerraran una semana en una sala sin comida...". Art busca que Vladek rememore su experiencia del Holocausto, y este le habla de su época en Częstochowa. Describe cómo se casó en 1937 con Anja, proveniente de una familia adinerada, y cómo se mudaron a Sosnowiec para abrir una fábrica. Vladek ruega a su hijo que no incluya esta parte de la historia en el libro, y Art accede a regañadientes.
Anja sufre una crisis nerviosa por depresión posparto tras dar a luz a su primer hijo, Richieu. La pareja acude a un sanatorio mental en Checoslovaquia, ocupada por los nazis, para su recuperación. Tras su regreso, las tensiones políticas y antisemitas aumentan, hasta que Vladek es reclutado justo antes de la invasión nazi. Capturado en el frente y forzado a trabajar como prisionero de guerra, tras ser liberado descubre que Sosnowiec ha sido anexionada a Alemania, siendo trasladado al otro lado de la frontera, en el protectorado polaco.

Durante una visita de Art, se encuentra con que un amigo de Mala ha enviado a la pareja una de las revistas underground en las que Art había colaborado con la historieta Prisionero en el planeta Infierno. A pesar de que Mala intentó ocultarla, Vladek la encuentra y la lee. En la historieta, el suicidio de la madre de Art, tres meses después de su alta en el psiquiátrico, lo traumatiza, y se representa a sí mismo entre barrotes, diciendo: "¡Me mataste, mami!".
La Liquidación del Gueto de Sosnowiec y la Lucha por la Supervivencia
En 1943, los judíos del gueto de Sosnowiec son trasladados a Srodula, un pueblo cercano, aunque se les obliga a marchar a diario para trabajar en Sosnowiec. La familia se divide: Vladek y Anja envían a Richieu a Zawiercie con su tía, creyendo que allí estará a salvo. Sin embargo, ante el aumento de las redadas y los envíos a Auschwitz, la tía decide envenenar a sus hijos, incluido Richieu, y a sí misma, para escapar de la Gestapo.
En Srodula, muchos judíos, incluido Vladek, construyen búnkeres para esconderse de los alemanes. El búnker de Vladek es descubierto y es enviado a un "gueto dentro del gueto", una zona separada por alambradas. La familia de Vladek y Anja se queda sin sus últimas pertenencias.
Srodula es vaciada de judíos, excepto por un grupo con el que Vladek se esconde en otro búnker. En Sosnowiec, Vladek y Anja se mueven de un escondite a otro, estableciendo contacto ocasional con otros judíos escondidos. Vladek sale de incógnito en busca de provisiones, haciéndose pasar por polaco no judío.
Por otra parte, Art pregunta por los diarios de Anja, ya que Vladek le había contado que contenían las experiencias de su madre durante el Holocausto. Son la única forma de saber qué le pasó tras su separación de Vladek en Auschwitz. Vladek revela a Art que en ellos se decía: "Espero que mi hijo, cuando crezca, se interese por esto", pero también admite que los quemó tras el suicidio de Anja.

El Proceso Creativo y los Dilemas del Autor
La historia salta hasta 1986, después de que los seis primeros capítulos de Maus se publicaran en un solo volumen. Art se encuentra abrumado por la atención inesperada que recibe el libro y admite estar "totalmente bloqueado". Habla con su psiquiatra, Paul Pavel, de nacionalidad checa y también superviviente del Holocausto, acerca del libro. Pavel sugiere que, ya que aquellos que perecieron en los campos no podrán contar sus historias, "quizás sea mejor no contar más historias".
Vladek habla sobre sus dificultades en los campos, la hambruna y el maltrato, su capacidad para arreglárselas y las distintas maneras de evitar las selektionen, el proceso de selección de prisioneros para más trabajos o para ejecutarlos. Aunque es peligroso, Anja y Vladek logran intercambiarse mensajes ocasionalmente.
La guerra termina, los prisioneros de los campos son liberados, y Vladek y Anja se reúnen. El autor nos devuelve a la "humana" realidad en algunos episodios al mostrar las fotos de su padre en el campo o del hermano que no conoció, el pequeño Richieu, que falleció en el campo junto con toda la familia de Vladek.
La novela gráfica de Art Spiegelman no sorprende por su crudeza, ya vista en otros formatos, sino por su similitud en varios puntos con otras obras famosas ambientadas en los mismos escenarios. El hombre en busca de sentido, de Víctor Frankl, y Si esto es un hombre, de Primo Levi, vienen a la mente del lector de inmediato, por lo que cuentan sobre la deshumanización de los judíos, el adormecimiento de las emociones, la lucha feroz por la supervivencia, o cómo la humillación contribuía a rebajar aún más la autoestima.
También coincide con ambos textos en que los prisioneros tenían una sola motivación para sobrevivir y no lanzarse contra la alambrada: volver a ver a sus seres queridos. El autor nos devuelve a la "humana" realidad en algunos episodios cuando muestra las fotos de su padre en el campo o del hermano al que no conoció, el pequeño Richieu, que falleció en el campo, como toda la familia de Vladek.
Personajes Clave
- Vladek Spiegelman: Polaco judío superviviente del Holocausto, trasladado posteriormente a Estados Unidos a principios de la década de 1950. Se expresa en un inglés idiosincrático que revela su origen judío como hablante habitual de yídish. Aparece como un individuo tacaño, austero, ansioso y obstinado, rasgos que le sirvieron para sobrevivir pero que exasperan a su familia.
- Anja Spiegelman: Judía polaca superviviente del Holocausto, madre de Art y primera esposa de Vladek. Nerviosa, sumisa y dependiente, tuvo su primera crisis nerviosa tras dar a luz a su primer hijo. En ocasiones habló a Art acerca del Holocausto cuando este era joven, a pesar de que su padre no quería que supiera acerca de ello.
- Art Spiegelman: Autor de la novela gráfica, narra la historia de su padre y sus propias luchas internas, incluyendo el trauma por el suicidio de su madre.
- Françoise Mouly: Esposa de Art, francesa, se convirtió al judaísmo para complacer a Vladek.

Reconocimiento y Legado
Maus llegó al conocimiento público de una manera poco convencional, al ser galardonada con un premio Pulitzer especial en 1992 por su tratamiento original del Holocausto y la supervivencia de su padre. El autor emplea animales con forma humana y un humor amargo que se mezcla con la profunda tristeza de la historia.
La obra fue publicada en tiras cómicas entre 1980 y 1991 en la revista Raw, y como libro, en dos partes: Mi padre sangra historia (1986) y Y allí empezaron mis problemas (1991). La equiparación judío-rata, aunque podría parecer desafortunada, tiene su origen en la propia propaganda nazi, que comparaba a los judíos con ratas y parásitos para deshumanizarlos y justificar la barbarie.
La relación de Art con su padre Vladek a principios de los ochenta en Estados Unidos es un eje central, mientras le pide que le cuente historias acerca de Auschwitz, su madre, el hermano que no conoció y cómo logró sobrevivir. Nos muestra una relación difícil debido al carácter de Vladek: egoísta, tacaño, cutre, arisco, pero también machista y racista.
La obra resulta contundente, precisa y profusa en las explicaciones, sin obviar las cámaras de gas, los barracones, los trenes o los zulos utilizados para esconderse. La casa de Ana Frank en Ámsterdam viene a la mente, si bien algunos de los escondites de Vladek y Anja resultaban aún más complejos y pequeños, alguno incluso más inhumano, como un basurero.
Nada más comenzar la obra, el lector olvida que está leyendo una historia de "gatos y ratones", pues la crudeza y la humanidad de los relatos resultan tan reales como lo visto en películas, exposiciones o documentales sobre la época. La catalogación de la obra por el New York Times como "ficción" provocó una polémica, ya que Spiegelman consideraba que, dada la veracidad de los hechos narrados, debía ser clasificada como no ficción. Finalmente, se registró en el apartado de no ficción, reconociendo su valor como aproximación veraz y casi en primera persona de lo sucedido.

La obra ha sido traducida a múltiples idiomas y ha recibido numerosas ediciones. En España, ha sido publicada por Norma Editorial, Muchnik Editores, Planeta DeAgostini y Mondadori, entre otros. La edición de Penguin Random House (2007), traducida por Cruz Rodríguez Juiz, destaca por mantener el uso de recursos propios de la lengua española para reflejar la forma original de hablar de Vladek, confundiendo tiempos verbales, géneros gramaticales y el uso de ser y estar.
Maus es un testimonio conmovedor de la capacidad humana para sobrevivir ante la adversidad más extrema y una reflexión sobre la memoria, el trauma y las complejas relaciones familiares. Es una obra que obliga a no olvidar y a comprender la importancia de recordar para evitar que tales horrores se repitan.
MAUS: ANÁLISIS y REFLEXIÓN | El comic que te hará llorar
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) implicó a decenas de países y causó la muerte de entre 50 y 60 millones de personas en todo el mundo. Bajo las órdenes de Adolf Hitler, millones de judíos fueron recluidos en campos de concentración. Supervivientes como Vladek Spiegelman, un judío polaco que estuvo encerrado en el campo de Auschwitz-Birkenau (Polonia).
Alemania fue uno de los grandes perdedores de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Cuando ganó las elecciones de 1932, Adolf Hitler, el líder del partido nazi, se propuso recuperar la grandeza del país. No existen documentos oficiales que permitan cifrar todos los judíos que fueron asesinados en campos de concentración, en las cámaras de gas o frente a pelotones de fusilamiento, o a manos de los grupos de exterminio nazi. Con un estilo irónico y trágico a la vez, el autor nos cuenta unos hechos durísimos que ocurrieron de verdad.